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Full text of "Partes de los animales. Marcha de los animales. Movimiento de los animales"

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22 ARISTÓTELES 


PARTES DE LOS ANIMALES 
- MARCHA DE LOS ANIMALES 


- MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES. 


BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS 


PARTES DE LOS ANIMALES 


MARCHA DE LOS ANIMALES 


MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 283 


ARISTÓTELES 


PARTES DE LOS ANIMALES 


MARCHA DE LOS ANIMALES 


MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


INTRODUCCIONES, TRADUCCIONES Y NOTAS DE 
ELVIRA JIMENEZ SANCHEZ-ESCARICHE 
Ne 
ALMUDENA ALONSO MIGUEL 


EDITORIAL GREDOS, $. A. 


Asesor para la sección griega: CARLOS GARCÍA GUAL. 


Según las normas de la B. C. G., las traducciones de este volumen han sido revisadas por PALOMA ORTIZ 
GARCÍA. 


O EDITORIAL GREDOS, S. A. U., 2008 
López de Hoyos, 141, 28002 Madrid. 
www.rbalibros.com 


Las introducciones, traducciones y notas han sido llevadas a cabo por Elvira Jiménez Sánchez-Escariche 
(Las partes de los animales) y Almudena Alonso Miguel (Marcha de los animales y Movimiento de los 
animales). 


Depósito legal: M.-31.391-2008. 
ISBN 978-84-249-2283-2. 


10 


PARTES DE LOS ANIMALES 


13 


INTRODUCCIÓN 


14 


La obra biológica de Aristóteles 


La presente obra forma parte de los tratados biológicos de Aristóteles. Durante 
mucho tiempo estos tratados han permanecido en un segundo plano frente a los escritos 
más propiamente filosóficos de nuestro autor, sin despertar el interés de los estudiosos de 
Aristóteles ni de los científicos. En los últimos años, sin embargo, se ha subsanado este 
olvido y son numerosos los estudios y las traducciones centrados en este campo de la 
producción aristotélica. 

El propio Aristóteles ya en Meteorológicos! había expuesto el plan de su obra, que 
no sería sino una especie de enciclopedia que exploraría todos los campos de la ciencia. 
El interés de la investigación aristotélica abarcaba desde la física y la astronomía a la 
zoología y la botánica2, y en este esquema nace la necesidad de organizar una vasta y 
exhaustiva enciclopedia de la ciencia natural basada en la biología. Precisamente estos 
temas eran centro de estudio de Platón y de la Academia durante los años en que 
Aristóteles la frecuentó. En el Timeo platónico hay un intento de unir ciencia y filosofía 
mediante un procedimiento lógico-dialéctico, que toma como modelo los paradigmas 
matemáticos, para llegar a un sistema unitario. 

Ese camino suponía un intento fallido para Aristóteles, que partía de la premisa de 
la multiplicidad de las ciencias y su incapacidad de reducción, así como de la 
imposibilidad de crear una jerarquía entre ellas. 

Las obras biológicas suponen cerca de un tercio del total de la producción 
aristotélica y podemos preguntarnos la razón de este profundo interés por las ciencias 
naturales, Hacia la mitad del siglo Iv las disciplinas biológicas eran las más avanzadas 
tras las matemáticas, pero eran saberes parciales reservados a los expertos (los 
conocimientos de anatomía y fisiología, sobre todo del cuerpo humano, se desarrollaban 
en las escuelas de medicina; los conocimientos de tipo zoológico eran patrimonio de 
pescadores, criadores, cazadores) y no habían entrado en los círculos de la ciencia 
mayor. Por otro lado, los estudios sobre psicología se habían desarrollado dentro de la 
filosofía y no se les había intentado encontrar una base fisiológica. Había, pues, 
abundancia de datos, pero faltaba sistematizarlos e interpretarlos de acuerdo con una 
teoría. 

Y es aquí donde los conceptos analógico-funcionales de Aristóteles se mostraron 
como un instrumento perfecto para organizar todo ese material. Porque los escritos 
biológicos forman parte de su entramado filosófico, están perfectamente integrados en el 
conjunto de su obra. Las relaciones que se establecen en el mundo biológico entre 
estructura y función, proceso y fin, o individuo y especie ofrecían un magnífico campo 
para ese análisis, y así se explica el extraordinario desarrollo que experimentaron los 
estudios de biología dentro del cuadro general del pensamiento aristotélico. 

De este modo, Aristóteles ha transmitido a la ciencia moderna la herencia de la 
biología griega, de una forma similar a como hizo Euclides respecto a la geometría, pero 
con el mérito añadido de la dificultad que entrañaba para los estudios biológicos la falta 
de instrumentos de observación microscópica y de conocimientos químicos. Así, ninguno 


15 


de los dos fueron creadores originales, sino ordenadores y organizadores conceptuales de 
saberes previos. 

Aristóteles puede ser considerado el fundador de la zoología, anatomía, botánica, 
etc. como disciplinas científicas. De hecho, la obra que nos ocupa es el primer tratado de 
anatomía comparada. 


16 


Precedentes históricos 


El propio Aristóteles en el libro I nos hace un breve resumen sobre sus 
predecesores en la indagación biológica, citando a varios filósofos presocráticos de los 
que tomaría su concepción de la physis. 

Por otro lado, la physiología, sobre todo la siciliana de Empédocles y Filistión, 
aporta la doctrina de la composición de la materia a partir de los cuatro elementos (aire, 
agua, tierra y fuego) y de las cuatro propiedades activas (caliente/frío, húmedo/seco). De 
aquí también proviene la idea de la centralidad del calor y por tanto la localización central 
del corazón y de la sangre, y el asignar al calor y al corazón un papel fundamental en la 
vida psíquica, siguiendo una línea distinta a la marcada por Alcmeón, Anaxágoras o 
Hipócrates (e incluso el mismo Platón) que reconocían la función psíquica del cerebro, 
frente a la orgánica del corazón. De la physiología de origen jónico proviene la idea del 
pneúmal. 

De las diferentes escuelas de medicina, teniendo además en cuenta su conocimiento 
de primera mano al ser su padre médico, Aristóteles toma abundante material, 
especialmente en lo relativo a la anatomía del cuerpo humano, los tratados ginecológicos 
y la teoría de los humores. 

El principal inconveniente era el enfoque eminentemente patológico de la medicina 
y su finalidad práctica y terapéutica, frente al planteamiento fundamentalmente teórico de 
la biología. De la exclusión de la medicina de la enciclopedia aristotélica (y, por tanto, de 
la ciencia teórica) se derivó la consecuencia negativa de que la biología permaneciese 
durante muchos siglos como una inmóvil disciplina filosófica, y la medicina quedase 
reducida a una técnica aplicada, perdiendo el papel cultural que había desempeñado en 
los siglos V y IV. 


17 


Experiencia práctica y observación directa 


Otra riquísima fuente de información procede de técnicas no escritas como la 
zootecnia, la ganadería, la agricultura o la pesca. El conocimiento de cerca de quinientas 
especies que Aristóteles cita, en especial los animales marinos y aves cuidadosamente 
descritos, no es posible sin la información oral de criadores, pescadores o cazadores tanto 
en lo relativo a su morfología, como a su comportamiento (migración, hibernación, 
costumbres sexuales... )?. 

Y al hablar sobre la anatomía de los órganos internos parece clara la aportación de 
carniceros y pescaderos, pues normalmente se trata de animales comestibles. Y lo mismo 
cuando se estudia el crecimiento, el acoplamiento, el parto o las enfermedades de los 
animales, parece indudable la intervención de criadores y pescadores (en el caso de 
peces, moluscos, etc.), o de agricultores y apicultores al tratarse de insectos. A veces 
utiliza información de gente común y emplea fórmulas del tipo «se dice», «cuentan». 

No debemos desdeñar, sin duda, la importancia que la propia observación directa 
tuvo en el desarrollo de su labor investigadora, por ejemplo son frecuentes sus 
referencias a la práctica de disecciones. De aquí procederían sus penetrantes análisis y 
sus certeras intuiciones. 

Pero, además, Aristóteles, consciente de la inmensidad de su tarea y de la pluralidad 
de fuentes de información, se supo rodear de colaboradores especializados, reservándose 
el papel de director de la investigación y de organizador e intérprete del material 
recopilado, dando un carácter uniforme a toda la obra en que se deja ver su mano 
maestra. De esta forma, tras su muerte, se garantizaba la continuidad de la labor 
investigadora en el Liceof. 


18 


Sistema de trabajo 


A partir de los datos recopilados y de sus propias observaciones, Aristóteles realizó 
dos tipos de exposiciones”. La primera es la Investigación sobre los animalesé que sería 
un repertorio enciclopédico y descriptivo del mundo animal; la otra, que incluye las 
Partes de los animales, Reproducción de los animales?, Parva Naturalial% y Marcha 
de los animales (incluido en el presente volumen) supone una reelaboración teórica 
centrada en aspectos concretos, en un intento no tanto de resolver problemas de las 
diversas disciplinas, como de delimitar las propias disciplinas. Y, a pesar de este empeño, 
todavía encontramos encabalgamientos e interferencias debidas a la unidad especulativa 
de fondo. Así, en las Partes y la Reproducción se describen los modos de la causalidad, 
que se estudian también en la Física; en Acerca del alma se entrecruzan la biología y la 
psicología; y lo mismo podríamos decir de otros tratados. Esta permeabilidad entre los 
límites de las distintas disciplinas es el carácter distintivo de la reflexión aristotélica y el 
elemento de mayor fuerza de su pensamiento. 

No sólo no ofrece respuestas a problemas ya formulados, sino que plantea nuevos 
temas para resolver. Y gracias a esta discusión, en Aristóteles encontramos los escasos 
testimonios de la investigación científica precedente (si exceptuamos la médica, 
conservada por sus escuelas). Una vez determinado un problema, cita las opiniones o 
doctrinas precedentes (sean de Empédocles, Anaxágoras, Demócrito o de cualquier otro) 
discutiéndolas y refutándolas, si es el caso, tratando de mostrar la continuidad de la 
investigación, pues nada está más lejos de su mentalidad que el presentarse como 
absoluto innovador o excluir la experiencia acumulada. Su pensamiento es el punto de 
llegada de una larga y rica tradición especulativa. Y la crítica que con frecuencia hace a 
sus predecesores es la falta de observación empírica, pues insiste en que toda 
investigación debe basarse tanto en la evidencia de los sentidos como en la razón. 

Aristóteles se mueve dentro de una mentalidad estrictamente científica y objetiva. 
Su explicación de los fenómenos y sus causas parte siempre de la lógica de los procesos 
naturales y jamás recurre a lo sobrenatural o a la divinidad. Es curioso destacar cómo a 
lo largo del tratado la palabra «dios» (theós) sólo aparece una vez, y se trata de una cita 
de Heráclitol!. 

El lenguaje utilizado por Aristóteles no es técnico; es la lengua cotidiana. No se 
constatan neologismos, y cuando utiliza términos más especializados les añade la 
expresión «el llamado». No intenta elaborar una nomenclatura zoológica (como hará 
Linneo), sino que utiliza la terminología popular y cuando ésta no existe no inventa un 
nombre, sino que se limita a decir que es «anónimo». Una rigurosa clasificación no es el 
objetivo primario de su especulación zoológica, y no dedica una parte de su obra a una 
exposición sistemática de las clasificacionesl2. Más bien en cada ocasión recurre a la 
clasificación más significativa; así en las Partes el agrupamiento o afinidad entre especies 
atiende a criterios de tipo morfológico, en la Reproducción son consideraciones de tipo 
fisiológico. Otras veces la clasificación se realiza según el modo de locomoción o el de 
reproducción. Por tanto, la clasificación es un método instrumental en su investigación, 


19 


no un verdadero objeto de reflexión en sí misma. Como afirma Pellegrinl3, Aristóteles 
nunca tuvo un proyecto taxonómico, ni entraba en sus planes configurar una clasificación 
definitiva de los animales. 


20 


La herencia aristotélica en la biología moderna 


La ciencia biológica, claramente definida e independiente en Aristóteles, volvió a 
quedar subordinada a la medicina y así la transmiten los textos de Galeno a la Edad 
Media. Será el auge científico del Renacimiento el que volverá a la especulación biológica 
aristotélica y la situará en el centro de atención de la ciencia de su tiempo gracias a las 
traducciones latinas de Miguel Escoto y Guillermo de Moerbeke. De nuevo, los estudios 
biológicos recobran su autonomía respecto a la medicina. Pero con desigual fortuna: así, 
mientras la anatomo-fisiología despierta gran interés (especialmente la embriología), la 
zoología comparada permanece relegada y debe esperar varios siglos hasta que Linneo y 
Cuvier centren en este campo sus investigaciones. 

La intuición aristotélica de la homología anatómica y fisiológica entre los distintos 
animales permitió el nacimiento de la zoología comparada y permanece como su pilar 
básicol!, 

Y a pesar de errores y falsas conclusiones debidos en muchos casos a prejuicios y a 
creencias tradicionales no sometidas a crítica, algunos de sus planteamientos siguen 
vigentes incluso después de Linneo. Y ciertas observaciones de Aristóteles fueron 
olvidadas durante siglos y redescu-biertas por la ciencia moderna. Así, permanece su 
división entre sanguíneos y no sanguíneos, que corresponde a nuestros vertebrados e 
invertebrados; la inclusión de los cetáceos entre los mamíferos; la distinción entre peces 
óséos y cartilaginosos; la división de los invertebrados en crustáceos, cefalópodos, 
gasterópodos y bivalvos, e insectos; el reconocimiento del carácter animal, y no vegetal, 
de formas inferiores marinas; o su idea de la continuidad entre materia no viviente y 
materia viviente, y entre los animales y el hombre. 

Por otro lado, aunque la teoría de la evolución por adaptación debería esperar a 
Lamarck y Darwin, ya en Aristóteles se da uno de los presupuestos de la adaptación: la 
correlación directa entre estructura anatómica y funcionalidad fisiológica, si bien falta el 
concepto de variación de los organismos vivos, eje central en el evolucionismo. A lo largo 
de su obra encontramos sugestivas indicaciones para el concepto de adaptación. 

Pero quizás el punto más importante donde difiere la ciencia moderna de la teoría 
de Aristóteles es en su finalismo, su forma de concebir la causalidad. La génesis de 
cualquier ser vivo y de sus partes está orientada a un fin. 


Z1 


El tratado de las «Partes de los animales» 


El objetivo de este tratado es investigar las causas que determinan la composición 
de los animales. Es un estudio fisiológico y teleológico de las funciones de las partes de 
acuerdo con una finalidad interna. Es el primer texto de anatomía comparada, una 
disciplina que inaugura Aristóteles y que tardará siglos en hallar continuadores. 

Los datos sobre los que trabaja son los mismos recopilados para los otros tratados 
biológicos, como se ha dicho más arriba, pero en este caso Aristóteles se centra en la 
descripción de tejidos, órganos y miembros de todo el reino animal. De ahí que la palabra 
partes del título haya que entenderla en un sentido muy genérico y amplio. 

La autenticidad del tratado nunca se ha puesto seriamente en duda y queda 
garantizada al aparecer en los más antiguos catálogos de la obra de Aristótelesl3, Y el 
propio autor lo cita varias veces en otras obraslé, Así, en Acerca de la juventud dice: «El 
corazón es principio de las venas, como se ha dicho anteriormente en el tratado sobre las 
partes de los animales»7, Y aparece también citado dos veces en la Reproducción de los 
animales, que a su vez es citado en quince ocasiones en las Partes. 

Tal como ha llegado a nosotros, la obra consta de dos secciones claramente 
diferenciadas. El libro I, que consiste en una introducción metodológica general a todo el 
grupo de los tratados biológicos, excepto la Investigación sobre los animales. La 
segunda sección incluiría los libros II-IV y consiste en la elaboración desde el punto de 
vista anatómico y morfológico, con referencia a problemas fisiológicos, del vasto material 
acumulado siguiendo un método comparativo. 





Z2 


Cronología del tratado 


Es muy largo el debate sobre la cronología aristotélica. Parece que el tratado de las 
Partes es una obra posterior a la Investigación sobre los animales. Vegettil8 sitúa su 
composición definitiva en los años del retorno a Atenas y de la fundación del Liceo (335- 
330). El libro 1, en concreto, pertenecería al mismo período de los grandes libros 
ontológicos de la Metafísica, Acerca del alma y Reproducción de los animales. También 
D”Arcy W. Thompson y P. Louis!? son de esta opinión. D'Arcy Thompson? se basó en 
el estudio de los topónimos que aparecen en la Investigación. Puesto que la mayoría 
corresponden a Asia Menor y Macedonia, pensó que Aristóteles debió de realizar sus 
trabajos biológicos, o al menos recopilar los datos, entre sus dos periodos de residencia 
en Atenas. Esta tesis es también seguida por Lee2l con el mismo argumento de los 
topónimos. 

En cambio Jaeger22 lo sitúa en el período más tardío de la vida de Aristóteles, 
basándose en su progresivo alejamiento de las ideas platónicas y su creciente interés por 
los temas empíricos. E incluso Nuyens23, tomando como punto de referencia la teoría 
aristotélica sobre la relación entre alma y cuerpo, sostiene que el libro 1 sería de fecha 
más reciente que los restantes libros del tratado. 

Es muy difícil establecer el orden cronológico de la composición y redacción 
definitivas, pues responde al procedimiento en «espiral» típico del trabajo filosófico y 
científico de Aristóteles, que vuelve muchas veces sobre el mismo problema, desde 
puntos de vista diversos y cada vez más complejos, añadiendo partes nuevas, eliminando 
las viejas o dejando coexistir ambas. Y, además, realizando constantes citas y referencias 
cruzadas entre los distintos tratados. Es muy posible que los libros H-IV contengan 
materiales de diversas épocas y añadidos varios que no fueron unificados en la redacción 
definitiva, lo que explicaría determinadas divergencias de doctrina, así como repeticiones 
o contradicciones. En cualquier caso, parece que el conjunto del tratado estaría 
terminado hacia el 330, que es la fecha admitida por Nuyens para la composición del 
libro 1. 


De 


Transmisión y tradición 


Las Partes de los animales es uno de los tratados biológicos menos comentados en 
la Antigúedad. El único comentario griego conservado es el de Miguel de Éfeso, discípulo 
de Miguel Psello, en el siglo XI. 

A comienzos del siglo IX las traducciones florecían en Bagdad bajo el califato de al- 
Mamun, y al frente de esta escuela de traductores se encontraba el físico Ibn al-Batriq 
que tradujo al árabe varias obras biológicas de Aristóteles, entre ellas el tratado De 
partibus. Pero fue en el sur de Italia, Sicilia y España donde se produjo la transmisión de 
la obra aristotélica del árabe al latín. En el marco de la Escuela de Traductores de 
Toledo, Miguel Escoto2 realizó hacia 1210 una traducción de toda la zoología de 
Aristóteles (De Animalibus, en 19 libros) probablemente a partir de la traducción árabe 
de Ibn al-Batriq. Sobre esta traducción latina compuso Alberto Magno un comentario en 
veintiséis libros hacia la mitad del siglo XIII. 

Por las mismas fechas y a petición de Sto. Tomás de Aquino, Guillermo de 
Moerbeke23 efectuó una nueva traducción, esta vez directamente del griego. A 
comienzos del Renacimiento se sitúa la traducción, también a partir del griego, de 
Teodoro de Gaza?8 que todavía constituye una gran ayuda para la comprensión del texto 
de Aristóteles. Su traducción de las obras zoológicas se convirtió pronto en la versión 
canónica. 

A partir de aquí nuestro tratado queda relegado en la sombra, a pesar del 
comentario de Agostino Nifo, de la Universidad de Padua (1546). Y así, mientras la 
embriología despertaba el interés de los científicos Fabricio de Acquapendente y de 
Harvey, en otros campos de estudio, durante el sigo XVII, la autoridad de Aristóteles y la 
doctrina escolástica con la que se le identificaba fueron combatidas en nombre de la 
libertad. 

El redescubrimiento del De partibus se produjo a finales del siglo xvi de la mano 
de biólogos como Cuvier o de Saint-Hilaire ya en el XIX. La filología germánica también 
colaboró; y de 1831 es la fundamental edición de I. Bekker. 

Gracias a los comentarios de Von Frantzius (1853) y a la versión inglesa de Ogle 
(1882) la obra volvió de nuevo al centro de atención no sólo de los estudiosos de 
Aristóteles, sino también de los científicos, despertando el interés de Darwin22 y de los 
biólogos en general. 


24 


Estructura y contenido de la obra 


El tratado sobre las Partes de los animales está organizado en cuatro libros?28, de 
los cuales el I constituye una introducción metodológica general a toda la producción 
biológica aristotélica. Afronta los grandes temas del método, de la relación entre 
elaboración teórica y material de observación, de la causalidad y de la importancia y del 
puesto de la biología en el edificio de la ciencia. Además, traza un breve esquema de la 
evolución del método biológico de Empédocles a Demócrito y la Academia platónica. 

Los libros H-IV son propiamente un tratado de anatomía comparada donde se 
estudian los tejidos, los órganos y los miembros de los animales. Supone la elaboración 
teórica del vasto material de observación recogido en la /nvestigación sobre los 
animales. 


A) Libro I 


Aristóteles, después de indicar que su obra va dirigida no a expertos, sino a un 
público educado, se pregunta sobre el método que se debe seguir en ciencia natural: ¿ir 
especie por especie o describir las características comunes a muchas especies? La 
respuesta es que se deben tratar las distintas especies animales según un punto de vista 
común para evitar repeticiones. Esto supone la existencia de una estructura analógica en 
el campo de la realidad animal. 

La segunda cuestión se plantea en tres vertientes: a) ¿se deben estudiar primero los 
fenómenos y luego sus causas? b) ¿cuál es la causa primera: la final o la eficiente? c) 
¿debemos estudiar primero el proceso de formación (génesis) o su estado final (ousía)? 
La respuesta es que se debe empezar por los fenómenos, para ir luego a las causas y al 
proceso de formación. Debemos empezar por el final, no por el principio. 

A continuación estudia las causas, porque conocer científicamente significa conocer 
las causas de los fenómenos. La cuestión de fondo es saber si es primero la causa 
eficiente (de donde surge el movimiento) o la causa final que representa la dirección y el 
sentido del propio proceso. La causa eficiente genera la mutación (kínesis) interna del 
individuo o la reproducción (génesis) de la ousía o especie. Pero todo proceso de este 
tipo tiene lugar en función del objetivo, del fin, y, por tanto, el objetivo es anterior 
respecto al agente del proceso. El fin es el lógos, es decir la esencia. La idea del fin no es 
otra cosa que la proyección de la esencia de la cosa en sí. Todo proceso tiene lugar para 
realizar la esencia, para permitir a la cosa ser lo que es, lo que debe ser, al menos en 
potencia. Para todo viviente se puede decir que la función consiste en garantizar la 
conservación y la permanencia de la especie, ousía22. 

Tras la crítica a los filósofos anteriores que concedían excesiva importancia a la 
causa material, Aristóteles afirma que el animal como conjunto acabado es más 
significativo que las substancias que lo forman. La materia necesita del alma, que es la 
causa eficiente y final del animal. También se analiza el papel de la necesidad. 

A continuación se comienza una crítica a la dicotomía como método para clasificar 


23 





a los animales. Esta crítica, que ocupa casi la mitad del libro I, se debe a que la dicotomía 
se presentaba, en torno a la mitad del siglo Iv, como la última palabra de Platón y de su 
escuela en el método científico, como el culmen de la dialéctica, como el instrumento 
cognoscitivo universal en todos los campos y, especialmente, en el saber naturalista30, 

El propio Aristóteles la había utilizado en la Investigación sobre los animales. Pero 
las dificultades eran evidentes. En primer lugar, es absurdo pensar que las especies deban 
ser en número de dos, o potencia de dos, para culminar el proceso dicotómico en que la 
última diferencia sea la especie, pues en una secuencia de diferencias sólo la última es 
significativa. Esto nos obliga a asignar a cada especie una marca distintiva, y sólo una. 

En segundo lugar, la dicotomía desmiembra artificialmente lo que es 
ontológicamente uno. Separa géneros naturales (por ejemplo, aves) y forma grupos 
artificiales (por ejemplo, animales acuáticos, compuestos por peces y aves). Pero la 
mayor crítica es al procedimiento de privación, pues no puede haber especies de lo que 
no es (por ejemplo, animales sin alas). 

El método correcto de clasificación es por géneros (aves, peces). Debemos trabajar 
con ellos y no con especies (ave, no gorrión). Para partir de los géneros se debe aceptar 
la opimión común y las divisiones del lenguaje habitual. 

En este punto, Aristóteles hace una viva exhortación al estudio biológico con un 
tono tan entusiasta y profundamente sentido, casi poético, que choca con la tradicional 
sequedad del estilo aristotélico, con su objetividad de científico. El texto, muy conocido, 
se apoya en dos razones. La primera sería que la rica cantidad de datos científicos que la 
observación de los fenómenos naturales nos procura nos permite la construcción de una 
ciencia más vasta que aquélla que versa sobre los objetos divinos y eternos, y esto 
compensaría la diferencia de valores en ambos terrenos. La segunda razón es que en los 
seres perecederos podemos ver la causa, «el fin ocupa el lugar de lo bello»31. Por eso no 
debemos despreciar el estudio de los seres más humildes, «pues en todas las obras de la 
naturaleza existe algo maravilloso»232, 

Para finalizar se hace un resumen de lo dicho respecto al método apropiado: 
describir los caracteres comunes a un género y después explicar sus causas. Por último, 
se definen algunos términos. 


Conclusión.—El método que se debe seguir de acuerdo con las premisas anteriores es el 
siguiente: 


1. Describir las partes de los animales tal como se observan: 
— Primero, las partes comunes a todos los animales. 
— Luego, las partes comunes a un grupo de animales únicamente. 
— Excepcionalmente, las partes propias de especies particulares. 


2. A continuación, dar una explicación de sus causas y de su proceso de 
formacióng3, 


Una vez desechada la división dicotómica y establecido que se debe seguir el uso 


26 


popular en la división de los animales en grupos bien definidos, constata que esta 
clasificación responde a dos criterios: 


a) las partes se diferencia por exceso o defecto (el más o el menos)%4, como en 
diferentes especies dentro del mismo género. Por ejemplo, el pico o las patas de las aves. 

b) la semejanza entre las partes es por analogía entre diferentes géneros. Por 
ejemplo, lo que en las aves es pluma es escama en los peces. 


Lugar del libro I[— A menudo se ha considerado al libro 1 como una obra aparte, una 
especie de «discurso del método», como dice P. Louis33, que en algún momento se 
habría unido al tratado de las Partes propiamente dicho. A principios del siglo XIX, 
Titze38 intentó demostrar que no hay lazos entre el libro 1 y el resto de la obra y que éste 
estaría mejor situado delante de la Investigación sobre los animales. Más recientemente, 
también Nuyens27, apoyándose en datos de crítica interna, afirma que es un tratado del 
método que formaba en su origen una obra separada y que más tarde algún editor 
adjuntó a los tres libros que primitivamente constituían las Partes. Los argumento de 
Nuyens se basan en un análisis serio y detallado de las teorías del libro 1 y de los 
restantes libros. De las diferencias de doctrina entre ellos, saca la conclusión de que el 
libro 1 tendría una composición y redacción mucho más tardía que el resto del tratado3S, 

Mansion32 considera que, aunque el libro 1 presenta consideraciones de método de 
tipo general, también refleja aspectos más concretos que conciernen especialmente al 
estudio de las partes constitutivas de los organismos vivos. P. Louis, en esta misma línea, 
sostiene que este libro estaba destinado a servir de introducción al tratado de las Partes, 
pero que constituía al mismo tiempo el preámbulo de toda la serie de escritos que irían 
detrás de este tratado, que habría sido concebido por Aristóteles como el primero de un 
conjunto de tratados biológicos. Es lógico, pues, que se comience por una introducción 
general donde se expone el método que se seguirá en toda la serie. La Investigación 
sobre los animales, en cambio, no necesitaba ninguna introducción porque se trata de 
una recopilación de datos, un conjunto de observaciones que servirían más tarde para 
elaborar los tratados biológicos%, 








B) Libros II, IM y IV 


Libro II.— Aristóteles comienza este libro estableciendo claramente el tema del 
tratadoél, Se trata no de describir la anatomía de los tejidos y los órganos de las distintas 
especies de animales, sino de explicar las causas y los medios dispuestos por la naturaleza 
para alcanzar el fin determinado. 

Para explicar la naturaleza del ser vivo recurre a la síntesis de los elementos 
tradicionales: lo frío, lo caliente, lo seco y lo húmedo, cuyo equilibrio es la base necesaria 
para la vida. La organización y combinación de estos elementos constituye las partes 
homogéneas, es decir lo que nosotros llamamos tejidos, como la carne o el hueso. Estas 
partes homogéneas, a su vez, entran en la composición de las partes no homogéneas del 


27 


cuerpo, que son los miembros y los órganos. 

Comienza, pues, Aristóteles la descripción y explicación de las partes homogéneas. 
En primer lugar, la sangre, por su importancia en la organización de los seres vivos. 
Explica su naturaleza (volviendo a las nociones de lo caliente y lo frío, lo seco o sólido y 
lo húmedo o líquido), la relación entre la sangre y la nutrición, y cómo se encuentra 
contenida dentro del corazón y las venas. 

A continuación estudia la grasa y el sebo, que para Aristóteles son sangre cocida. 
Después, el tema de la médula, que le parece también un derivado de la sangre, nos lleva 
al del cerebro siguiendo la línea de algunos de sus predecesores que lo consideraban una 
continuación de la médula. Aristóteles los rebate y sostiene que el cerebro tiene una 
naturaleza particular, fría y exangúe, y su función sería la de refrescar el calor producido 
por el corazón. 

Otra parte de gran importancia para la organización de los animales es la carne. 
Forma el cuerpo y, además, juega un papel muy importante en la sensación, pues es la 
sede del tacto. 

Por último, se estudian en un mismo capítulo los huesos y las venas porque 
constituyen sistemas semejantes. Ni los huesos ni las venas existen aislados, están 
agrupados en un sistema formando un continuum que parte, en el caso de los huesos, de 
la columna vertebral y, en el caso de las venas, del corazón. Como complemento al 
estudio de los huesos examina las uñas, las pezuñas, los cuernos y los picos (volverá 
sobre ellos cuando aborde las partes no homogéneas, incluyendo entonces también los 
dientes). 

En este punto Aristóteles, haciendo una interesante comparación entre animales y 
plantas, determina las partes esenciales para un ser vivo: 


— las partes por donde toma el alimento. 
— las partes por donde se expulsan los residuos. 
— la parte intermedia donde se encuentra el principio de la vida. 


También analiza el lugar del hombre dentro del reino animal. 

A continuación comienza el estudio de las partes no homogéneas, empezando por la 
cabeza por dos motivos: porque Aristóteles toma como punto de partida de sus 
comparaciones y observaciones el cuerpo humano*2 y porque la cabeza ocupa un lugar 
destacado por contener los órganos de los sentidos y la boca, que es el órgano 
característico del ser vivo. 

Primero explica las razones por las que la cabeza está desprovista de carne. Sigue la 
descripción de los órganos sensoriales. Posición de las orejas y la razón de su ausencia en 
ciertos animales, estudio del sentido del oído. Después viene el estudio del ojo, los 
párpados, las pestañas (con una digresión sobre los pelos de las colas de los 
cuadrúpedos), las cejas. Luego la nariz, describiendo la trompa del elefante y la 
particularidad de la nariz en las aves. Por último, los labios. 

A partir de aquí comienza la descripción de las partes internas de la cabeza: la 


28 


lengua, con una explicación sobre su función para la emisión de la voz y el lenguaje, así 
como sede del sentido del gusto. 

Libro 11I1.—Prosiguiendo el análisis de las partes internas de la cabeza, se emprende 
el estudio de los dientes, con un apartado especial para los peces y el pico de las aves. A 
continuación se hace un desarrollo muy extenso sobre los cuernos, con indicación de su 
finalidad. 

Después pasa a los órganos que se encuentran en el cuello: la farmge (que 
Aristóteles no distingue de la laringe), el esófago, la tráquea y la epiglotis, explicando su 
función y su posición. Ahora, dentro de las partes no homogéneas, se aborda el estudio 
de los órganos situados en el tronco en los animales sanguíneos: las vísceras. Y se 
empieza, lógicamente, por el corazón, el órgano mismo de la vida, sede de la sensación. 
Describe su anatomía y las enfermedades que le afectan. Relación entre la forma del 
corazón y el carácter de los animales. Descripción de las venas%, especialmente la aorta 
y la gran vena correspondiente a la vena cava inferior y superior). 

Después viene el estudio del pulmón, cuya función es refrescar el cuerpo. Los 
peces, por analogía, tienen branquias en lugar de pulmón. 

A continuación, la descripción del hígado y del bazo, cuyo papel en la digestión 
aparece mal definido. Viene después el estudio de los riñones y de la vejiga. Sobre ésta 
última comenta su presencia O ausencia en distintos animales, tratando de dar una 
explicación. La sección dedicada a los riñones es bastante amplia, describiendo su forma, 
su posición y enfermedades, especialmente en el hombre. 

Al diafragma le dedica un largo capítulo. Su función es la de separar la parte 
superior de la inferioré* y aislar el corazón de la zona abdominal. Explica, también, el 
mecanismo de las cosquillas y cómo las heridas en el diafragma provocan risa. 

En este punto se habla sobre las membranas que rodean las vísceras y se hace una 
comparación entre la anatomía de las diferentes vísceras. 

Inmediatamente después, se aborda el estudio del estómago, con especial referencia 
a las peculiaridades del de los rumiantes, de las aves y de los peces. Luego se pasa a la 
descripción del intestino y de sus diversas partes, explicando que su función es la 
evacuación del excremento. 


Libro IV.—Primero prosigue con el estudio de los órganos de la nutrición en los 
reptiles y serpientes en el punto en el que lo había dejado al finalizar el libro TII. 
Seguidamente examina la vesícula biliar y la bilis, así como su relación con el hígado. A 
continuación describe las membranas abdominales: el epiplón y el mesenterio. 

Hasta este momento, Aristóteles ha tratado básicamente sobre los animales 
sanguíneos, sin introducir apenas en su estudio a los no sanguíneos, probablemente 
porque su anatomía tiene poca relación con la del hombre, los cuadrúpedos, las aves y 
los peces. Por eso ha preferido, en general, dejarlos al margen y no complicar demasiado 
la descripción. 

Ahora se va a centrar en ellos, poniendo en paralelo su anatomía con la de los 
sanguíneos. Pero, además, en este último libro compara a los animales sanguíneos entre 


29 


ellos y al hombre con el resto de los animales. 

A partir de este punto emprende la descripción de los no sanguíneos. En primer 
lugar, los órganos de la nutrición: boca, dientes y aparato digestivo. De esta manera, va 
describiendo la anatomía de los insectos, los cefalópodos, los crustáceos y los testáceos. 
De esta comparación se extrae una idea básica, la de la analogía del sistema nutritivo en 
todos los seres vivos. Luego dedica un largo apartado a la descripción del erizo de mar. 

Seguidamente, describe las ascidias y los zoófitos: actinias y estrellas de mar, y en 
ellos reconoce una naturaleza intermedia entre el animal y la planta. 

Tras analizar los órganos de la nutrición, se pregunta por la sede de la sensibilidad 
en los no sanguíneos siguiendo la clasificación citada más arriba. 

Una vez estudiadas las partes internas de todos los animales, sanguíneos primero y 
luego no sanguíneos, es el momento de dedicarse a la descripción de las partes externas. 
Y, puesto que ya estamos centrados en los no sanguíneos, es evidente que Aristóteles 
considera más operativo y claro continuar con ellos. 

Así, se describen las patas, las alas y el aguijón de los insectos, haciendo una 
certera observación sobre su segmentación y su capacidad de vivir tras ser divididos, 
como las plantas“£, 

A continuación se estudian las partes externas de los testáceos y de los crustáceos. 
Después, se describen las particularidades de los cefalópodos, con una especial atención 
a las patas, ventosas y aleta. 

Completado el estudio de los animales no sanguíneos tanto en sus partes internas 
como externas, Aristóteles retoma el estudio de los sanguíneos, concretamente los 
mamíferos, en el punto exacto donde lo dejó para iniciar el análisis de las partes internas 
de la cabeza, es decir el capítulo 17 del libro II. 

Tras hacer un breve repaso a la cabeza, comienza la descripción del tronco y los 
miembros superiores, lo que da pie a Aristóteles para hacer un apunte sobre las 
diferencias de estructura entre los animales y el hombre, con una curiosa teoría sobre los 
enanos. También hace unas finas y sugerentes observaciones relativas a la mano 
humana. 

Luego pasa al estudio de las mamas y su posición en los diferentes animales. Acto 
seguido, da un breve repaso a los órganos sexuales, pero nos indica que su estudio 
detallado se verá en el tratado de la Reproducción de los animales. 

A continuación viene el estudio de los miembros inferiores, con especial mención a 
los pies del hombre. 

En el siguiente apartado, el interés aristotélico se centra en los ovíparos. Primero los 
reptiles: describe su lengua, sus órganos de los sentidos, sus mandíbulas... Hace una 
particular referencia al camaleón. 

En segundo lugar, las aves: se estudian sus peculiaridades, en especial las plumas, el 
pico y las alas. Se describen también sus patas y su peculiar cadera. 

Por último, los peces: se describen la cola, las aletas, las branquias y la boca. 
Mención especial merecen las escamas y el hecho de no poseer testículos. 

Para cerrar el libro, Aristóteles menciona el carácter ambiguo de ciertos animales a 


30 


los que no es posible incluir fácilmente en las clasificaciones anteriores y que parece que 
pertenecen a dos grupos a la vez. Es el caso de los cetáceos (pez y mamífero), las focas 
(animal acuático y terrestre), los murciélagos (animal volador y mamífero) y el avestruz 
(ave y cuadrúpedo). 

Por último, anuncia la gran obra sobre fisiología que es la Reproducción de los 
animales. 

Éstos son, muy resumidos, los principales temas tratados en los libros II a IV de las 
Partes de los animales. 


31 


Esquema y clasificación de los animales 


En una primera lectura no se capta fácilmente el plan establecido por Aristóteles 
para los libros II-IV. Sin embargo, una detallada observación nos lleva a establecer el 
siguiente esquema: 


1. Las partes que se encuentran en la mayoría de los diferentes grupos de animales. 

2. Las partes internas de los animales sanguíneos: las vísceras. 

3. Las partes internas de los animales no sanguíneos. 

4. Las partes externas de los animales no sanguíneos. 

5. Las partes externas de los animales sanguíneos. 

Este esquema, como es costumbre en Aristóteles, es interrumpido por digresiones 
más o menos largas; otras veces el autor se deja llevar por asociaciones de ideas, o repite 
los temas en aras de la claridad. 

Como ya se dijo más arriba, no existe en Aristóteles una sistemática rígida, ni el 
problema de la clasificación supone para él un tema de estudio. En las Partes los 
animales son divididos en dos grandes grupos definidos por la presencia o ausencia de 
sangre. El grupo de los animales sanguíneos corresponde al de nuestros vertebrados, el 
de los no sanguíneos al de los invertebrados. 


32 


ANIMALES SANGUÍNEOS ANIMALES NO SANGUÍNEOS 


Hombre Insectos (incluye los gusanos) 
Vivíparos cuadrúpedos (mamíferos) Testáceos (moluscos con concha) 
Crustáceos 
Terrestres: Cefalópodos 
a) cuadrúpedos (reptiles y anfibios) 
| Ovíparos< b) ápodos (serpientes) 
| Aves 
Peces 


ANIMALES INTERMEDIOS ENTRE LOS SANGUÍNEOS 


- Entre animales terrestres y acuáticos: Cetáceos 
Focas 


- Entre cuadrúpedos y aves: Murciélago 
Avestruz 


SERES INTERMEDIOS ENTRE ANIMALES Y PLANTAS 


Ascidias Holoturias Estrellas de mar 
Esponjas Actinias 





Para esta clasificación de los sanguíneos se atiende a criterios basados en parte en 
la reproducción (vivíparos/ovíparos), en parte en la locomoción (cuadrúpedos/ápodos). 
La ulterior división de los cuadrúpedos vivíparos se hará sobre la base de la morfología 
del pie (fisípedos, artiodáctilos, perisodáctilos). Teniendo en cuenta la respiración, 
Aristóteles pudo distinguir a los cetáceos y las focas de los peces. 

Entre los no sanguíneos, el grupo de los insectos incluye, como hemos dicho, a 
todos los gusanos. Los otros tres grupos vienen definidos por la morfología del 
tegumento. La palabra «testáceos» para traducir el griego ostrakóderma está usada en su 
sentido antiguo para poder incluir invertebrados con concha, gasterópodos, 
lamelibranquios y equinodermos%%, 

Estos cuatro grandes grupos están a su vez divididos en numerosos subgrupos, y en 
este campo la clasificación de Aristóteles permanece insuperada, debido a su 
preocupación analítica que le proporcionaba una extrema exactitud en la observación 
morfológica que, por medio de la comparación, desembocaba en sus brillantes intuiciones 
de carácter clasificatorio. 

El último grupo, formado por seres intermedios entre animales y plantas, se basa en 
el principio de la continuidad de la naturaleza y supone también una brillante observación 
de Aristóteles. La ciencia moderna ha llevado mucho más abajo el límite del zoofitismo, 


33 


pero en la Antigúedad faltaban los instrumentos necesarios para la observación de los 
protozoos, que son microscópicos. 


34 


La anatomía comparada 


El verdadero tratado de anatomía comparada comprende, como se dijo más arriba, 
el segundo apartado de las Partes de los animales, es decir, los libros II a LV. 

Aristóteles define con claridad el método del análisis causal, que consiste en permitir 
el paso del nivel de observación de los datos y de la regularidad empírica (propio de la 
Investigación sobre los animales) al de la explicación, es decir, la teoría científica. No 
supone una modificación del dato empírico en sí, sólo una mejor comprensión de su 
estructura. Es pasar del nivel del «qué» al nivel del «porqué». 

Las cuatro causas del sistema clásico se reducen en la concreta investigación 
biológica a dos grandes puntos de vista: «lo necesario» y «lo mejor»31. Estos dos puntos 
de vista muestran la estrecha conexión entre la estructura del organismo y sus partes y las 
respectivas funciones, que aseguran la supervivencia del organismo y su adaptación al 
ambiente. 

Sin embargo, la certeza de que todo dato de observación se puede integrar 
inmediatamente en la explicación teórica lleva, a veces, a errores enormes, pues una 
observación imperfecta, falaz o parcial pone en movimiento la máquina de la teorización 
y construye una explicación frágil y sin base. Y así, la fidelidad a la observación, donde 
reside precisamente la fuerza de la biología de Aristóteles, constituye también su 
limitación más grave. 


35 


Principios de la anatomía comparada 


Aristóteles no desarrolla en las Partes una discusión metodológica sobre los 
principios de la biología equivalente a la efectuada sobre las causas pero, como indica 
Vegetti92, es evidente que enuncia y hace operar una serie importante de tales principios. 
El capítulo inicial de la Física expresa claramente la función de los principios en todo 
procedimiento científico: son instrumentos analíticos que sirven para pasar de un 
conocimiento global e indeterminado del objeto a un conocimiento específico y articulado 
según la estructura real, pero no inmediatamente conoscible, del propio objeto. 

Los principios de cada ciencia deben ser propios y específicos, y no son objeto de 
demostración, sino que los proporciona la experiencia. Aristóteles, pues, no hace una 
relación de ellos, sino que van surgiendo en el trabajo concreto de la teorización 
científica. 

Los principios que operan en las Partes son los siguientes33: 

a) La naturaleza adapta el órgano a la función. Es la condición indispensable para 
poder hacer una anatomía comparada. A partir de la analogía funcional pudo intuir la 
analogía entre los Órganos. En el contexto aristotélico la función es primaria respecto al 
Órgano y esta idea le hizo intuir también la noción de «aparato» orgánico. 

b) La naturaleza no hace nada en vano. De su validez depende la posibilidad de 
una ciencia biológica, que no podría dar cuenta teóricamente de una naturaleza en la que 
los sucesos se produjeran de modo accidental y no fuera posible poner en relación la 
estructura del organismo y su funcionalidad vital. 

c) Principio de compensación o de equivalentes orgánicos. Con dos 
formulaciones distintas: «siempre la naturaleza frente al exceso de una parte ingenia una 
ayuda asociada de la parte contraria, para que una equilibre el exceso de la otra» 
(652a31-33); «la naturaleza no puede distribuir el mismo excedente a muchas zonas a la 
vez» (655a27-28). Este principio se utiliza, por ejemplo, para explicar la relación inversa 
entre los cuernos y los dientes de los rumiantes. Posteriormente fue reformulado como 
loi de balancement organique por St. Hilaire en 1800. 

d) Principio de la división del trabajo. Relación entre complejidad de modo de 
vida y organización biológica. La naturaleza asigna a un solo órgano una sola función 
siempre que sea posible, y únicamente se vale del mismo órgano para varias funciones en 
caso de necesidad34. 

Es curioso destacar que Milne Edwards reformuló el mismo principio en 1827, 
atribuyéndose el descubrimiento. 

De este principio se deriva la ley según la cual cuanto mayor es la complejidad de 
las funciones y de las relaciones con el medio de un organismo, tanto mayor deberá ser el 
número de sus partes y la complejidad de su organización. La llamada scala naturae de 
Aristóteles, que va de las plantas al hombre, no es sino una gradación de índices de 
complejidad funcional y estructural siempre más elevados. 

e) La naturaleza sólo concede un órgano a quien es capaz de utilizarlo y no 
concede más de un órgano eficaz para cada función. Expresado en 661b26-32 y en 


36 


684a28-30, le sirve para explicar los órganos de defensa y de ataque (quien tiene 
colmillos salientes no tiene cuernos). La segunda parte del principio está enunciada en 
663a17-18. 

$) Un solo principio es preferible a muchos (665b14-15). Referido, en primer 
lugar, al corazón. El dato se corresponde con la exigencia conceptual de postular la 
simplicidad y la armonía de la naturaleza; desde el punto de vista metódico, equivale al 
esfuerzo euclideo de reducir al máximo el número de los axiomas necesarios en 
geometría y en astronomía. 

g) El macho es superior a la hembra, lo alto a lo bajo, el delante al detrás, la 
derecha a la izquierda (648a11-13; 665a22-25). Aristóteles se basa en la experiencia, 
pero también en la tradición que conllevaba prejuicios culturales y supersticiones que no 
fue capaz de superar. 

h) Continuidad de la naturaleza. Una de las más potentes intuiciones aristotélicas 
expuesta magistralmente en Investigación sobre los animales WI 1, que será 
posteriormente la base del sistema de Linneo. En 681lal2-15 Aristóteles dice: «La 
naturaleza pasa sin interrupción de los seres inanimados a los animados a través de seres 
vivos que no son animales» y en 686b29-35 describe las variaciones morfológicas y 
funcionales que marcan el paso gradual del hombre a los animales hasta llegar a las 
plantas. 

Se ha querido ver en este principio también una intuición de los procesos evolutivos 
y transformacionistas, pero esto es impensable en el cuadro teórico de la concepción 
aristotélica de la naturaleza que se basa en la ousía. Las ousíai pueden lindar una con 
otra, pero la transformación de una en otra echaría por tierra los fundamentos 
ontológicos de Aristóteles, e incluso la posibilidad misma de una ciencia de la 
naturaleza3, 

i) El hombre como «normalidad» de la naturaleza. Gracias a su posición erguida, 
el hombre es el único animal cuyo cuerpo está organizado según una perfecta normalidad 
(656a7-12). Todos los otros animales, en comparación, son en cierto sentido «enanos». 
La idea del hombre como prototipo de los animales da una cierta impronta 
antropocéntrica a la anatomía comparada de Aristóteles, que, sin embargo, está 
demasiado atento a la complejidad y a la autónoma articulación del mundo viviente como 
para que este antropocentrismo constituya un obstáculo para el análisis científico. 

En estos principios se resume toda una tradición científica anterior, así como la 
propia investigación sobre el terreno de Aristóteles. 


37 


Niveles de composición de la materia 


Al comienzo del libro II Aristóteles expone su teoría sobre la formación de los 
organismos vivos a partir de los componentes elementales de la materia. Esta formación 
se produce por un proceso de síntesis articulado en tres fases sucesivas que suponen 
progresivos niveles de complejidad formal de la materia. 

— Los elementos y su síntesis: Aristóteles (dejando de lado la alternativa atomista 
de Demócrito) acepta la doctrina de los elementos de Empédocles, seguida por 
Anaxágoras y la escuela hipocrática. También la Academia platónica seguía esta línea, 
aunque intentase fundirla en el Timeo con un punto de vista geométrico y matemático de 
derivación pitagórica. 

Al unir la doctrina de los elementos con la de la cualidad, asignando a cada uno de 
los cuatro elementos una cualidad específica, Aristóteles consigue un instrumento de 
indagación científica mucho más dúctil. Y en un paso más, afirma que todo cuerpo 
natural está compuesto de todos los elementos y todas las cualidades, lo que significa que 
dan lugar a una mezcla distinta en cada caso según la dynamis que prevalezca en esa 
mixis3£, 

— Partes homogéneas y no homogéneas: en el siguiente nivel de composición, la 
materia da lugar a las partes homogéneas y éstas, a su vez, a las partes no homogéneas. 
Con esta terminología Aristóteles da forma clara y coherente a la distinción entre tejidos 
y Órganos. 

— Sistemas y aparatos: la noción de sistema viene precisada a propósito de los 
huesos y las venas gracias a la observación de que unos y otras son, en cierto modo, 
partes de un único hueso y de una única vena, constituyendo un sistema continuo que 
parte de un solo punto. Así, quedan claramente definidos el sistema vascular (III 5) y el 
óseo (II 9). En cambio, falta la noción del sistema nervioso, y también se ignora la 
musculatura. 

La noción de aparato viene formulada a partir de la función común de una 
pluralidad de órganos. Aristóteles distimgue el aparato perceptivo-sensorial, que tiene su 
centro en el corazón?” y consta de dos grupos de sentidos: el primero comprende el tacto 
y el gusto, cuyo órgano es la carne. El segundo grupo comprende el oído, la vista y el 
olfato, y sus Órganos está situados en la cabeza. 

El aparato refrigerante para paliar el exceso de calor vital del corazón y de la sangre. 
Está formado por el cerebro y el pulmón o las branquias3S, 

El aparato digestivo consta de numerosos Órganos y presenta, según Aristóteles, una 
analogía fundamental en todos los animales. La fisiología de la digestión es concebida 
como un proceso en el que el alimento se elabora en sucesivas fases de «cocción» debida 
al calor del organismo y se transforma en suero y sangre. La parte del alimento que no se 
puede cocer constituye un residuo que es expulsado en forma de excremento sólido o 
líquido32. Este aparato está formado por la boca, el esófago, el estómago, el hígado, el 
bazo y el intestino. 

El aparato tegumentario, cuya función es proteger los tejidos, especialmente la 


38 


carne. 
El aparato urogenital será estudiado en el tratado de la Reproducción. En las Partes 
sólo se describen la vejiga y los riñones. 
El aparato locomotor se expone de pasada y su estudio se reserva para el tratado 
Marcha de los animales. 


39 


Corazón y cerebro 


La cuestión de las funciones del corazón y del cerebro había estado durante casi 
dos siglos en el centro del debate filosófico-científico en Grecia, y se habían delimitado 
dos grandes corrientes. La primera, liderada por Alemeón de Crotona, y seguida por 
Anaxágoras, Diogenes de Apolonia e Hipócrates, consideraba al cerebro como centro de 
la actividad perceptiva e intelectiva, e incluso el punto central del sistema vascular. 

La segunda corriente seguía a Empédocles y consideraba a la sangre como el 
principio del organismo, e incluso de la sensibilidad y del pensamiento a la sangre 
contenida en el corazón. Filistión de Crotona demostró que el corazón era el centro del 
sistema vascular, de la sangre y del «calor innato» y situó en el ventrículo izquierdo el 
principio de la inteligencia. 

Una tercera corriente (Filolao y el Timeo platónico) había tratado de unificar ambos 
resultados anatómicos, y había situado en el cerebro la sede de la actividad perceptiva e 
intelectiva, y en el corazón el principio de la sangre y del calor vital. 

Sin embargo, la fidelidad al principio de la unidad, la polémica antiplatónica, la 
presencia en el Liceo del médico Diocles de Caristoé%, que seguía la línea de Filistión, las 
influencias culturales y sus propias observaciones anatómicas llevaron a Aristóteles a 
aceptar íntegramente las ideas de la escuela de Filistión. 

El corazón es principio de las venas, y aparece ya latiendo y lleno de sangre en los 
embriones. Existe en todos los animales, mientras que el cerebro, según Aristóteles, falta 
en muchos animales no sanguíneos; no está dotado de sensibilidad al tacto, es frío y falto 
de sangre y, por tanto, su función sólo puede ser la de refrigerar el organismo. 

Como pone de manifiesto Vegettiól, esta errónea teoría sobre el corazón y el 
cerebro condiciona desde sus cimientos toda la anatomo-fisiología de Aristóteles, y es 
precisamente en las Partes donde se sostiene con particular fuerza esta tesis 
cardiocéntrica. 


40 


Estilo 


El estilo de la prosa aristotélica seco, lleno de elipsis y de repeticiones, sin 
concesiones a adornos literarios ha llevado a algunos estudiosos como Diiring2 a 
preguntarse si el tratado de las Partes fue compuesto para su publicación, o se trata más 
bien de una colección de notas preparadas para impartir cursos. Sin embargo, P. Louisé3 
sostiene la opinión de que a pesar de las rupturas de la construcción, las repeticiones y 
otros defectos evidentes no se la debe juzgar como una obra inacabada. En su conjunto 
se desarrolla de acuerdo con un plan lógico y bien ordenado. Las diversas secciones 
están cuidadosamente articuladas y, además, el propio Aristóteles desde el principio del 
tratado nos indica que está escrito para las personas educadas, es decir un círculo mucho 
más amplio que el de los filósofos, científicos o estudiantes especializados. Por tanto, no 
puede considerarse un simple curso de biología, sino una obra didáctica destinada a un 
público culto y preparado. 

Es un estilo directo, objetivo y riguroso, sin fiorituras. Una prosa científica que trata 
de ser clara y escueta, y por eso no evita las repeticiones cuando las cree necesarias y, 
por otro lado, elimina todo lo que no sea estrictamente preciso para el desarrollo lógico 
de la exposición, con un lenguaje coloquial, como ya hemos dicho, que rehúye los 
términos demasiado especializados. 

El tratado de las Partes de los animales representa, pues, una rigurosa exposición 
científica, el esfuerzo aristotélico por definir una nueva disciplima, la anatomía 
comparada, con un evidente interés divulgativo y didáctico. 


l Meteorológicos 1 1. Cf. D. LANZA, y M. VEGETTI, Opere biologiche di Aristotele, Turín, 1971, que aclaran 
que el orden de las obras citadas en el pasaje no sería necesariamente el cronológico, ya que Aristóteles volvía 
una y otra vez sobre los mismos temas en su afán de reelaborar y profundizar. 


2 Aeste respecto es muy conocido y citado el texto del libro 1 de las Partes de los animales en el que el propio 
Aristóteles muestra su entusiasmo ante el estudio de los seres vivos, incluso los más insignificantes (P. A. 1 5). 





3 Cf. G. E. R. LLOYD, Science, folklore and ideology, Cambridge, 1983. 
4 Cf. D. LANZA y M. VEGETTI, op. cit., pág. 15. 


3 Cf. LLOYD, op. cit., pág. 18 y ss., donde analiza las descripciones de Aristóteles sobre comportamiento 
animal. 


$ De hecho, sería su discípulo TEOFRASTO el encargado de transmitirnos los estudios sobre botánica realizados 
en el Liceo, y que no nos han llegado de la mano del propio Aristóteles (si bien ATENEO lo cita en XIV 625a). 
Véase la traducción de J. M. DÍAZ REGAÑÓN, B. C. G. 112, Madrid, Gredos, 1988. 


1 Para la clasificación de las obras biológicas véase el magnífico resumen de E. SÁNCHEZ en su introducción a 
Reproducción de los animales, B. C. G., 201, Madrid, Gredos, 1994, págs. 10-14. 


$ Véase la introducción de C. GARCÍA GUAL y la traducción de J. PALLÍ BONET, B. C. G., 171, Madrid, 
Gredos, 1992. 


2 Véase la introducción y traducción de E. SÁNCHEZ MILLÁN, B. C. G., 201, Madrid, Gredos, 1994. 


10 Tratados breves de historia natural [intr. y trad. de A. BERNABÉ PAJARES], B. C. G., 107, Madrid, Gredos, 


41 


1987. 
1 Cf. 645a17 ss. 
12 Cf. G. E. R., LLOYD, op. cit., cap. 1. 
13 P. PELLEGRIN, La classification des animaux chez Aristote, París, 1982. 
14 Cf. D. LANZA y M. VEGETTI, op. cit., pág. 36. 


15 Para más datos sobre estos catálogos y sobre la autenticidad de las Partes, cf. P. LOUIS, en su Introducción 
a Les Parties des Animaux, París, 1956. 


16 La lista completa de las citas, así como las referencias a otros tratados que aparecen en las Partes, se 
encuentra en I. DÚRING, Aristotle's de Partibus Animalium, Góteborg, 1943, págs. 9-17. 


17 Acerca de la juventud 468b31-469a1. 
18 M. VEGETTI, introducción a Le parti degli animali, Turín, 1971. 


12 P. Louis, ob. cit., ofrece un amplio debate sobre el tema, discutiendo las diversas posturas. Véase también 
A. L. PECK, introducción a Parts of Animals, Cambridge, 1961, donde hace un repaso del estado de la cuestión, 
y la citada introducción de E. SÁNCHEZ a Reproducción de los animales, donde resume con detalle las distintas 
tesis. 


20 En su introducción a su traducción inglesa de Historia Animalium (1910) y en Aristotle as a Biologist 
(1913). 


21 H. D. P. LEE, «Place-names and the date of Aristotle's biological works», Classical Quarterly 42 (1948), 61- 
67. Y «The fishes of Lesbos again» en A. GOTTHELF (ed.), Aristotle on nature and living things, Pittsburg, 1985, 
págs. 3-7. 


22 W. JAEGER, Aristoteles, Grundlegung einer Geschichte seiner Entwicklung, Berlín, 1923 = Aristóteles, bases 
para la historia de su desarrollo intelectual, Madrid, 1983. 


23 F. J. NUYENS, L'évolution de la Psychologie d 'Aristote, Lovaina, 1948. 


24 Miguel Escoto había servido como astrólogo a Federico II de Sicilia en su corte de Palermo donde se 
familiarizó con el árabe. Antes de 1217 se trasladó a Toledo donde trabajó en sus traducciones del árabe. Parece 
que tuvo como colaborador a Andrés de Palencia, seguramente judío. 


25 Guillermo nació en Moerbeke, al sur de Gante, se hizo dominico y fue confesor de los papas Clemente IV y 
Gregorio X. Fue nombrado arzobispo de Corinto y actuó como secretario griego en el Concilio de Lyón en 1274. 


26 Teodoro de Gaza nació en Salónica. Fue profesor de griego en Ferrara en 1447. En 1450 fue invitado por el 
papa Sixto IV a Roma para traducir al latín a Aristóteles y otros autores griegos. 


27 La admiración por Aristóteles la expresó claramente Darwin a W. Ogle con motivo de la publicación de su 
traducción The Parts of Animals: «A partir de citas que había visto, tenía un alto concepto de los méritos de 
Aristóteles, pero no tenía la más remota noción de qué hombre tan maravilloso era. Linneo y Cuvier han sido mis 
dos dioses, si bien en muy diferentes sentidos, pero eran dos meros escolares al lado del viejo Aristóteles» 
(traducido a partir de la cita en la versión de A. L. PECK, Parts of Animals, Cambridge, 1961). 


28 A. L. PECK, op. cit., págs. 12-18, presenta una excelente y detallada sinopsis de todo el tratado de las 
Partes. 


22 Véase M. LANZA, op. cit., págs. 503-507. 
30 M. LANZA, op. cit., pág. 519. 

31 Cf. 645425. 

32 Cf. 645a15-17. 


42 


33 Las Partes trata fundamentalmente de las causas, el proceso de formación se estudia en la Reproducción. 
34 Esta expresión tenía en Grecia en tiempos de Aristóteles un uso matemático. 
35 P. LOUIS, op. cit., pág. XXL 


36 Su tesis se encuentra resumida en J. B. SAINT-HILAIRE, Des Parties des Animaux et de la Marche des 
Animaux d 'Aristote, tomo l. 


327 Cf. F. J. NUYENS, L'évolution de la Psychologie d 'Aristote, Lovaina, 1948. 

38 Véanse más detalles sobre su tesis en el apartado sobre la cronología del tratado. 
32 A, MANSION, Introduction a la Physique aristotélicienne, Lovaina-París, 1946. 
40 Cf. P. LOUIS, op. cit., págs. XXIIL-XXIUL 

41 Cf. P. Lou1s, ob. cit., págs. XV - XVIII donde hace un magnífico resumen. 


2 En el hombre, por su posición erguida, la cabeza está dirigida hacia lo alto del universo, que es su 
disposición natural. Cf. 656a11 y ss. 


X Aristóteles desconoce el funcionamiento de la circulación de la sangre y el papel concreto de las venas. 
44 El modelo sigue siendo el del cuerpo humano. 


45 Cf. 684b21- 685a11, donde Aristóteles traza un esquema lineal para la disposición de los órganos 
fundamentales en todos los animales, explicando la variación que presentan los cefalópodos. 


46 Cf. 682b21-32. 
17 Tomado de A. L. PECK, op. cit., págs. 20-21. 
48 Por ejemplo se habla sobre las venas en el libro 11 9 y después en el libro III 5 al tratar sobre el corazón. 


22 D. LANZA y M. VEGETTI, op. cit., pág.1277 presentan un anexo con un detallado cuadro esquemático de la 
clasificación zoológica aristotélica incluyendo la terminología moderna. 


50 En la zoología moderna, el término testáceo se aplica a los foraminíferos, que son protozoos con concha. En 
cambio, el término griego usado por Aristóteles, ostrakóderma, es aplicado actualmente por los zoólogos a un 
grupo de peces fósiles. 


31 Cf. M. VEGETTI, op. cit., págs. 527 y ss. hace un detallado análisis sobre las causas y la necesidad en la 
teoría biológica aristotélica. 


32 M. VEGETTI, ob. cit., págs. 533 y ss. 
33 Para la sistematización de estos principios seguimos a M. VEGETTI, op. cit., págs. 535-539. 
34 Cf. 683a20-26, donde Aristóteles formula claramente este principio. 


35 Una detallada exposición de este debate, así como la bibliografía sobre el tema, en M. VEGETTI, op. cit. 
pág. 538. 


36 Para una amplia y detallada exposición sobre este punto, véase M. VEGETTI, op. cit., pág. 540 y ss. 
57 Véase más abajo en el apartado dedicado al problema del corazón y el cerebro. 


38 Para el cerebro, véase más abajo. Aristóteles no llegó a entender la función del pulmón o las branquias en el 
mecanismo de la respiración. 


32 Sobre el sentido de «cocción» y «residuo», véase A. L. PECK, op. cit., págs. 32-34. 


$0 Sobre esta influencia, véase W. JAEGER, Diokles von Karistos. Die griechische Medizin und die Schule des 
Aristoteles, Berlín, 1938. 


43 


61 M. VEGETTI, op. cit., págs. 543-549, donde estudia las implicaciones de esta teoría en el pensamiento 
aristotélico. 


$2 T. DURING, Notes on the history of the transmission of Aristotle's writings (Acta Universitatis Gotoburgensis, 
Góteborgs Hógskolas Ársskrift LVL, 1950, pág. 93). 


63 P. LOUIS, op. cit., pág. XX. 


44 


45 


BIBLIOGRAFÍA 


(Para una bibliografía más amplia y completa, remitimos a las recogidas por T. 
CALVO en la Introducción a su traducción de Acerca del alma (B. C. G., 14), Madrid, 
1978, págs. 80-94; por C. GARCÍA GUAL en su Introducción a Investigación sobre los 
animales (B. C. G., 171), Madrid, 1992, págs. 33-36; y por E. SÁNCHEZ en la 
Introducción a su traducción de Reproducción de los animales (B. C. G., 201), Madrid, 
1994, págs. 53-56.) 


J. ALSINA, Aristóteles. De la filosofía a la ciencia, Barcelona, 1986. 

P. AUBENQUE, Le probleme de l'étre chez Aristote = El problema del ser en Aristóteles, 
Madrid, 1981. 

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in Aristotles Biology, Cambridge, 1987, 9-20. 

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1978. 

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—, Aristóteles, exposición e interpretación de su pensamiento [trad. B. NAVARRO], 2.2 
ed., México, 1990. 

C. GARCÍA GUAL, «Introducción», en ARISTÓTELES, Investigación sobre los animales, 
Madrid, Gredos, 1992. 

A. GOTTHELF (ed.), Aristotle on Nature and Living Things, Pittsburg, 1985. 

A. GOTTHELE, J. G. LENNOX (eds.), Philosophical Issues in Aristotle5s Biology, 
Cambridge, 1987. 

M. GRENE, «IS genus to species as matter to form? Aristotle and Taxonomy», Synthese 
28 (1974), 51-69. 

W. JAEGER, Aristóteles [trad. J. GAOS], México, 1946 (reimpr., Madrid, 1983). 

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(eds.), Philosophical Issues..., 360-391. 

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Turín, 1971. 

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42 (1948), 61-67. 

G. E. R. LLOYD, «The development of Aristotle”s theory of the classification of 
animals», Phronesis 6 (1961), 59-81. 

—, «Emprrical research in Aristotle?s biology», en GOTTHELF y LENNOX (eds. ), 
Philosophical Issues..., 53-63. 

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P. Lours, Introducción a su edición de Aristote. Les parties des animaux, París, 1956. 


46 


S. MANSION (ed.), Aristote et les problemes de méthode, Lovaina, 1961. 

J. MOREAU, Aristóteles y su escuela [trad. M. AYERRA], 2.? ed., Buenos Aires, 1979. 

—, «L éloge de la biologie chez Aristote», Revue des Études Anciennes 61 (1959), 57- 
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F. NUYENS, L'évolution de la Psychologie d"Aristote, Lovaina, 1948. 

A. L. PECK, Introducción a su edición de Aristote. Parts of Animals, Cambridge, 1961 
(1.2 ed. 1937). 

P. PELLEGRIN, La classification des animaux chez Aristote, París, 1982. 

A. PREUS, Science and Philosophy in Aristotle's Biological Works, Hilddesheim-Nueva 
York, 1975. 

E. SÁNCHEZ, Introducción a su traducción de Aristóteles. Reproducción de los animales, 
Madrid, B. C. G., 1994. 

M. VEGETTI, Introducción a su traducción de Le parti degli animali, en Opere 
biologiche di Aristotele, por D. LANZA y M. VEGETTI, Milán, 1971, 485-553. 


47 


48 


NOTA A LA PRESENTE TRADUCCIÓN 


Para la traducción de este texto nos hemos basado en la edición crítica de P. Louis, 
Aristote, Les parties des animaux, París, Les Belles Lettres, 1956, y Marche des 
animaux, Mouvement des animaux, París, Les Belles Lettres, 1973, que a su vez sigue 
el texto fijado por I. Bekker (Berlín, 1831). 

En nuestra traducción hemos procurado ser lo más fieles posible al texto y al estilo 
de Aristóteles, aunque debido a las características del lenguaje científico y de la prosa 
aristotélica, tan concisa y elíptica, nos hemos visto obligadas en algún momento a hacer 
una traducción algo más libre en aras de una mayor claridad. 

Un problema añadido es el de la terminología zoológica, al utilizar Aristóteles los 
nombres populares y faltar una nomenclatura científica, lo que a veces dificulta la 
identificación de animales y especies. En este sentido hemos contrastado y seguido las 
traducciones más aceptadas y fiables. 


49 


Índices y abreviaturas 


Para facilitar la lectura y consulta de este libro hemos incluido varios índices. El 
primero, de nombres propios, y el segundo, relativo a nombres de animales, son 
comunes para los tres tratados. El tercero, que se refiere a nombres de partes del cuerpo, 
atañe exclusivamente al tratado de las Partes de los animales, porque sólo aquí es 
significativo. 

También aparecen en nota las referencias que hace Aristóteles tanto a filósofos 
anteriores como a otros tratados de su propia obra, e igualmente se señalan los pasajes 
paralelos. 

Para aligerar, tanto en las notas como en los índices, se han utilizado las siguientes 
abreviaturas: H. A. (Historia Animalium), Investigación sobre los animales; P. A. (De 
Partibus Animalium), Las partes de los animales; I. A. (De Incessu Animalium), 
Marcha de los animales; M. A. (De Motu Animalium), Movimiento de los animales; G. 
A. (De Generatione Animalium), Reproducción de los animales. 


50 


Otras traducciones 


En lo que se refiere a otras traducciones, aparte de la francesa ya citada de P. 
Louis, debemos destacar la versión inglesa de A. L. Peck en la Loeb Classical Library, 
Cambridge, 1961 (1.? ed. 1937) y la italiana de M. Vegetti y D. Lanza, Editori Laterza, 
Roma, 1990 (esta última sólo de las Partes de los animales). Existe una versión anterior 
que incluye todas las obras: Opere biologiche de Aristotele, Turín, 1971. 

En nuestra lengua no existen traducciones recientes de estos tratados y las que 
vamos a citar son antiguas y ya algo desfasadas: 


P. DE AZCÁRATE, Obras completas de Aristóteles, Madrid, 1874 y Buenos Aires, 
1947. 

F. GALLACH PALÉs, Aristóteles. Obras completas, Madrid, 1932. 

F. SAMARANCH, Aristóteles. Obras, Madrid, 1967. 


31 


2 


LIBRO I 


Generalidades sobre el método biológico 


En lo relativo a toda especulación e [639a 1] investigación, por igual la más humilde 
como la más elevada, parece que hay dos posiciones posibles, de las cuales una bien se 
puede denominar ciencia del objeto y la otra como una especie de cultura. En efecto, es 
propio de un hombre educado convenientemente el poder [5] juzgar de forma certera si 
el que habla expone bien o no. Tal persona es la que precisamente creemos que está bien 
instruida, y el tener cultura el poder hacer lo antes dicho. Aparte, consideramos que esa 
persona por sí sola es capaz de juzgar sobre todos los temas, por decirlo así, y en 
cambio, [10] otra únicamente sobre un tema determinado, pues podría haber algún otro 
dispuesto de la misma manera que el antes citado sólo sobre un aspecto particular. 

Por tanto, es evidente que también en la investigación de las ciencias naturales 
deben existir algunos criterios tales que al referimos a ellos se pruebe el modo de 
demostración, al margen de cómo es la verdad, si de esta manera [15] o de otra. Quiero 
decir, por ejemplo, si hay que definir por sí mismo a cada ser tomándolo por separado, 
abordando el estudio de la naturaleza del hombre, del león, del buey o de cualquier otro 
ser específicamente, o bien tomar como base de estudio las características comunes a 
todos los seres de acuerdo con un punto de vista común. 

[20] De hecho, muchas funciones son iguales en muchos géneros que son distintos 
entre sí, como el sueño, la respiración, el crecimiento, la decadencia, la muerte y, 
además, las restantes propiedades y estados de tal tipo; hablar, pues, de ello ahora sería 
oscuro e impreciso. Es evidente que al tratar sobre muchas especies de forma particular 
diremos [25] lo mismo muchas veces, pues cada una de las funciones citadas existe tanto 
en los caballos, como en los perros o en los seres humanos, de modo que si se habla de 
estas características en cada animal, será obligado hablar a menudo sobre lo mismo, en 
tanto las mismas características se den en seres de distinta especie sin que presenten 
ninguna diferencia. 

[30] En cambio, puede haber otras funciones que tienen la [639b] misma 
denominación, pero se diferencian según la especie, como la locomoción! de los animales 
que, ciertamente, no se presenta de modo unitario en la forma: difieren, pues, el vuelo, la 
natación, la marcha y la reptación. Por ello es preciso que no haya incertidumbre en 
cómo abordar la investigación, quiero decir si primero se debe hacer una observación [5] 
común por géneros, y luego centrarse en las características específicas, o estudiar 
directamente cada especie por separado. Por ahora no hay nada fijado sobre este tema, 
ni tampoco sobre lo que voy a decir a continuación, si, al igual que los matemáticos 
realizan sus demostraciones sobre la astronomía, también el naturalista debe observar 
primero los fenómenos relativos a los animales y las partes propias de cada uno, y luego 
explicar el [10] porqué y las causas, o bien debe actuar de otra manera2. 


y 


Finalidad y necesidad 


Además, puesto que vemos muchas causas en cualquier devenir natural, como la 
que explica el para qué y la que explica a partir de quéó se origina el principio del 
movimiento*, hay que determinar también acerca de ellas cuál es la primera y cuál la 
segunda por naturaleza. Parece que la primera es la que llamamos «el para qué de algo»; 
esto es, pues, la razón, y la [15] razón es principio por igual en los productos de la 
técnica como en los de la naturaleza. Tras haber definido, en efecto, mediante el 
razonamiento o la percepción, el médico la salud, o el arquitecto la casa, dan las razones 
y las causas de cada cosa que hacen, y por qué se deben hacer así. Pero existe más 
finalidad y belleza en las obras de la naturaleza [20] que en las de la técnica. 

Por otra parte, el principio de necesidad no afecta por igual a todos los hechos de la 
naturaleza, aunque casi todo el mundo trata de conducir a él sus explicaciones, sin 
distinguir en cuántos sentidos se dice «lo necesario». Por un lado la necesidad absoluta 
sólo existe para los seres eternos, mientras la necesidad condicional se da tanto en todos 
los seres sujetos al devenir natural, como en los productos [25] técnicos, por ejemplo, 
una casa o cualquier otro objeto semejante. Es necesario que exista determinada materia 
para que haya una casa o cualquier otro fin; y debe haber sido producido y puesto en 
movimiento primero esto, luego lo otro, y de esta manera en adelante hasta el fin, es 
decir, el [30] para qué cada cosa se produce y existe. Y lo mismo sucede también en los 
procesos naturales. 

[640a] En cambio, la forma de la demostración y de la necesidad es distinta en la 
ciencia de la naturaleza y en las ciencias especulativas. Sobre este tema se ha hablado ya 
en otras obrasó. En unos casos, pues, el principio es el ser, en otros lo que será; en 
efecto, puesto que tal es la salud o [5] el hombre, es necesario que tal cosa exista o se 
produzca, pero no que, puesto que esto existe o se ha producido, la salud o el hombre 
necesariamente existan o vayan a existir. Ni es posible ligar a lo eterno la necesidad de tal 
demostración, para poder decir que esto es, puesto que esto otro también es. Sobre este 
tema también se ha tratado en otras obras, y a quiénes se aplica la necesidad, quiénes 
tienen necesidad recíproca y por qué causaÉ. 


Forma y materia 


[10] Pero tampoco se debe pasar por alto si conviene hablar, de la misma manera 
que realizaban nuestros antecesores su investigación, sobre cómo se ha formado cada ser 
en su desarrollo natural más que cómo es. Ciertamente, la diferencia entre este 
planteamiento y aquel otro no es pequeña. Parece que hay que empezar, como ya 
dijimos antes”, primero a partir de la recogida [15] de las características relativas a cada 
género, para luego hablar sobre sus causas y sobre su generación; este mismo orden se 
da, de hecho, también en la arquitectura, puesto que la forma de la casa es de 
determinado tipo o la casa es de determinada forma porque se hace así. El proceso de 
formación se produce, pues, para la existencia, pero no la existencia para el procesof. 

Por eso Empédocles? no tenía razón al decir que muchas [20] características se dan 


54 


en los animales por haberse producido durante el proceso de formación, como tener tal 
tipo de columna vertebral porque al estar doblada se ha llegado a fracturarl%. Desconoce, 
en primer lugar, que el germen constituyente debe existir ya con tal potencialidad; luego, 
que lo que produce existe con anterioridad no sólo lógicamente, sino también 
temporalmente: así el hombre [25] engendra un hombre, de modo que, al tener tales 
características aquél, el proceso de formación de este otro se produce de tal manera. 

Igual sucede también con aquéllos que parecen ser fruto de generación espontánea, 
y lo mismo también para los productos técnicos; de hecho, algunas cosas que se 
producen espontáneamente son iguales a los resultados de la técnica, como la salud. 
Pero, ciertamente, la idea creadora preexiste a su producto y es igual que él, como el arte 
estatuaria, [30] pues aquí no hay generación espontánea. El arte es concepto de la obra, 
pero sin materia. Y lo mismo para los productos del azar; pues como el arte, así sucede 
también en este caso. Por ello precisamente hay que decir que dado que ésta es la 
esencia del hombre, por eso tiene estas partesll, [35] pues no es posible que exista sin 
ellas. Y si no, las más cercanas, o en su totalidad (porque sería imposible de [640b] otra 
manera) o al menos que resulte bien así. Esto se sigue como consecuencia. Puesto que es 
tal, es necesario que su proceso de formación suceda así y de tal forma. Por eso una 
parte se forma primero!2, luego otra. Y de la misma manera igual para todos los 
organismos naturales. 

[5] Efectivamente, los antiguos que primero investigaron filosóficamentel3 sobre la 
naturaleza fijaban su atención en el principio material y en tal tipo de causa, cuál y cómo 
era, cómo el mundo entero nace de ella, y cuál es el motor, por ejemplo la discordia o el 
amor, o la inteligencia o el azar, mientras la materia que sirve de base tiene por necesidad 
[10] una naturaleza determinada, por ejemplo caliente la del fuego, fría la de la tierra, y 
ligera aquélla, pesada ésta. Así conciben también la creación del universo. Y de la misma 
manera explican además la génesis de los animales y de las plantas, como, por ejemplo, 
que al fluir el agua en el cuerpo se forma el estómago y toda la cavidad para el [15] 
alimento y para los excrementos y, a su vez, al pasar el aire de la respiración, se abre la 
nariz. El aire y el agua son materia de los cuerpos; y a partir de tales cuerpos todos 
construyen la naturaleza. 

Pero si el hombre y los animales son seres naturales, así como sus partes, habría 
que hablar también de la carne, el hueso, la sangre y todas las partes homogéneas!4, E 
igualmente [20] también de las no homogéneas, como el rostro, la mano, el pie, cómo se 
caracteriza cada una de ellas y según qué capacidad. No es, pues, suficiente el decir a 
partir de qué elementos se produce, por ejemplo de fuego o de tierra, igual que, si 
estuviésemos hablando de un lecho o de alguna otra cosa semejante, intentaríamos 
determinar la forma más que la materia (por ejemplo bronce o madera); [25] o si no, al 
menos la del conjunto: pues un lecho es esto en tal materia o esto de tal forma, de modo 
que habría que hablar de su configuración y de cuál es su forma. 

En efecto, la naturaleza según la forma es más importante que la naturaleza 
material. Si cada uno de los animales y de sus partes consistiera en su configuración y 
color, sería correcto lo que dice Demócritol3, pues parece pensar [30] así. Al menos 


0 


afirma que a todo el mundo le resulta evidente cuál es la forma del hombre, al ser 
reconocible por su configuración y color. Sin embargo, también el cadáverlé tiene la 
misma forma exterior, pero en cambio no es un [35] hombre. Y además, es imposible 
que exista una mano hecha de cualquier materia, por ejemplo de bronce o madera, 
[641a] excepto por homonimia!?, como un médico representado en un dibujo. Esta 
mano, pues, no podrá cumplir su función, como tampoco podrán realizarla flautas de 
piedra, ni el médico dibujado. E igualmente, ninguna de las partes de [5] un cadáver es 
ya propiamente tal, digo, por ejemplo, el ojo, la mano. Es hablar de una forma 
demasiado simplista, y de la misma manera como si un carpintero hablase de una mano 
de maderalS. 

Así, también los filósofos naturalistas exponen la génesis y las causas de la forma 
externa: se produjeron a causa de ciertas fuerzas. Pero igual que el carpintero hablaría del 
[10] hacha o del taladro, lo mismo dirá el naturalista del aire o la tierra, con la salvedad 
de que el carpintero habla mejor, pues no le bastará decir lo siguiente, que al golpear su 
herramienta se produjo una cavidad o una superficie plana, sino por qué dio tal golpe y 
para qué, explicará la causa por la que su producto tomará tal forma o, en otra ocasión, 
tal otra. 


El principio vital 


[15] Es, pues, evidente que sus afirmaciones no son correctas, y que hay que decir 
que el animal tiene tales características, y describirlo y decir qué es y cómo es, y cada 
una de sus partes, igual que se hace sobre la forma del lecho. Si, realmente, esto es el 
alma, o una parte del alma, o algo que no puede existir sin alma (pues, al marcharse ésta, 
el ser vivo ya no existe y ninguna de sus partes permanece igual, excepto sólo en la 
configuración [20] exterior, como en el mito los seres convertidos en piedral2), si así son 
los hechos, concerniría al naturalista hablar sobre el alma y conocerla, y si no de toda 
ella, al menos de la parte que hace que el ser vivo sea el que es, y decir qué es el alma o 
esta parte, y hablar sobre los accidentes de acuerdo con su propia esencia, sobre todo 
porque [25] «naturaleza» se dice y tiene dos sentidos: uno como materia, otro como 
esencia20, Y es también esta misma como causa motriz y como fin2!. 

Tal es, ciertamente, el alma del ser vivo en su totalidad, o una parte de ella. De 
modo que, de esta manera, el que estudia la naturaleza debería hablar sobre el alma más 
que [30] sobre la materia, en tanto que la materia es naturaleza gracias a aquélla, más 
que al contrario. Y, en efecto, la madera es lecho o trípode porque es eso en potencia. Se 
podría dudar, al considerar lo dicho hasta ahora, si corresponde a la ciencia de la 
naturaleza hablar de todo tipo de almas o sólo sobre alguna. Si se concluye que sobre 
todas, no quedará [35] ningún otro saber filosófico excepto la ciencia natural. La 
inteligencia, de hecho, se ocupa de las cosas inteligibles. De modo que la ciencia natural 
sería el conocimiento [641b] sobre todo, pues corresponde a la misma ciencia estudiar la 
inteligencia y lo inteligible, ya que son correlativos, y la misma ciencia se ocupa de todos 
los correlativos, como también es el caso de la sensación y de las cosas sensibles. 

[5] Acaso no es toda el alma principio del movimiento, ni todas las partes juntas, 


56 


sino una, la que se da también en las plantas, es principio del crecimiento22; otra, la 
sensitiva, es principio de la alteración23; otra de la traslación, que no es la pensante?1, 
pues la traslación existe también en otros seres vivos, pero el razonamiento en ningún 
otro23, Es evidente, por tanto, que no hay que hablar sobre todas las partes [10] del 
alma, pues no todas son naturaleza, sino alguna parte de ella, única o también varias. 


El orden del universo 


Además, por otro lado, no es posible que la ciencia natural se ocupe de ninguno de 
los productos de la abstracción28, puesto que la naturaleza lo hace todo para algo. 
Parece, pues, que como en los productos artísticos existe el arte, así también en los 
propios objetos existe algún otro principio y causa de tal tipo [15] que tomamos de todo 
lo que nos rodea, como el calor y el frío. Por ello es más verosímil que el cielo se haya 
generado por una causa tal, si es que se ha generado”, y que exista debido a tal causa 
más que los seres mortales; al menos, el orden y la determinación se muestran mucho 
más en los fenómenos celestes que en torno a nosotros, mientras que lo cambiante y por 
azar se da sobre todo en los seres [20] mortales. Los filósofos naturalistas afirman que 
cada uno de los seres vivos existe y nace por naturaleza, y que el cielo está constituido 
como es por azar y de modo espontáneo, cuando precisamente en él no aparece nada 
debido al azar y al desorden. Nosotros, en cambio, decimos que una cosa es para algo en 
todas partes donde aparezca un fin hacia el [25] que se dirige el movimiento si nada lo 
impide. 

De modo que es evidente que existe algo de tal tipo, a lo que precisamente 
llamamos naturaleza. En efecto, de cada germen?8 no nace un ser al azar, sino este ser de 
este germen concreto, ni un germen al azar surge de cualquier cuerpo. El germen es, por 
tanto, principio y formador de lo que procede de él. Y esto sucede por naturaleza: nace, 
[30] pues, naturalmente de él. Pero, de hecho, aún es anterior al germen el ser del que es 
principio, pues el germen es proceso de formación y el fin una entidad. Y aún anterior a 
ambos, el ser de donde procede el germen. El germen se puede ver desde dos puntos de 
vista: a partir de donde surge o de lo que es principio, y del ser que procede, de ese 
mismo es efectivamente germen?22, por ejemplo del caballo, pero también lo es del ser 
que nacerá a partir de él, por [35] ejemplo del mulo, pero no de la misma manera, sino 
según lo dicho de cada uno. Además el germen es en potencia: la potencia qué relación 
tiene con la entelequia3%, lo sabemos. [642a] 


La necesidad 


Existen, pues, estas dos causas, la causa de finalidad y la de necesidad; muchos 
hechos se producen, efectivamente, porque hay necesidad. Pero, quizás, uno se podría 
preguntar de qué necesidad hablan [5] los que dicen «por necesidad», pues realmente 
ninguno de los dos modos de necesidad definidos en los tratados de filosofia3l es posible 
que se dé aquí. La tercera se da en los seres que tienen un proceso de formación; 
decimos, en efecto, que la alimentación es algo necesario no según ninguno de los dos 


37 


primeros modos, sino porque no es posible existir sin ella. Ésta es como una necesidad 
condicional. [10] Como, por ejemplo, puesto que es preciso que el hacha corte, hay 
necesidad de que sea dura y, si es dura, de bronce o de hierro, y de la misma manera, 
puesto que el cuerpo es una herramienta32 (pues cada una de sus partes sirve para algo, y 
lo mismo el todo), hay consecuentemente necesidad de que sea así y hecho de tales 
elementos, si debe ser aquella herramienta. 


La forma y el fin 


Decimos que hay dos tipos de causas, [15] y es preciso al hablar definir 
perfectamente ambas o, si no, al menos intentar dejarlo claro, porque todos los que no 
hablan de esto no dicen nada, por así decirlo, sobre la naturaleza, pues la naturaleza es 
principio más que la materia. 

A veces, también Empédocles cae en esto, llevado por la propia verdad, y se ve 
obligado a decir que la substancia [20] y la naturaleza son proporción33, por ejemplo al 
explicar qué es el hueso3%: no dice, pues, que sea uno de los elementos, ni dos, ni tres, ni 
todos, sino la proporción de su mezcla. Es, por tanto, evidente que también para la carne 
sucede del mismo modo, y para cada una de las partes de tal género. La causa de que 
nuestros predecesores no llegaran [25] a ese modo de explicación es que no les era 
posible conocer la esencia, ni definir la substancia; sin embargo, Demócrito fue el 
primero que tocó el tema, no por considerarlo necesario para la ciencia natural, sino 
llevado por la realidad misma33; en tiempos de Sócrates este modo de investigación 
progresó, pero cesó la indagación sobre la naturaleza, y los filósofos se inclinaron hacia la 
virtud útil y [30] la política. 

Hay que hacer la demostración así: por ejemplo, que la respiración es para este fin, 
y esto se produce necesariamente por estos medios. La necesidad significa, por un lado, 
que, si aquello es el fin, estas condiciones se dan por necesidad; por otro, que las cosas 
son así y lo son por naturaleza. Es necesario, en efecto, que el calor salga y de [35] 
nuevo entre al encontrar resistencia, y que el aire fluya hacia dentro. Esto es ya 
necesario. Pero como el calor interno [642b] opone resistencia, la entrada del aire de 
fuera se produce durante el enfriamiento36, Éste es, pues, el tipo de método, y éstas y de 
tal género las cosas sobre las que hay que establecer las causas. 


Critica de la dicotomia 


[25] Algunos tratan de tomar lo particular, dividiendo el género en dos diferencias. 
Pero eso, por una parte, no es fácil, por otra, es imposible. En algunos casos, de hecho, 
existiría una sola diferencia, y las otras serían superfluas, como, por ejemplo, los 
animales con patas, bípedos o con pies provistos de dedos27: ésta es realmente la única 
importante. Y si no se procede así, [10] es necesario repetir muchas veces lo mismo. 
Aún más, no conviene separar cada género, por ejemplo las aves, unas en una división, 
otras en otra, como las tienen las Tablas de División28; allí, en efecto, sucede que unas 
están clasificadas entre los animales acuáticos y otras en otro género32. De acuerdo con 


58 


esta semejanza se aplica el nombre de ave, [15] según otra el de pez. Otras divisiones no 
tienen nombre*%, como los sanguíneos y los no sanguíneostl, pues no existe un nombre 
unitario para cada uno de ellos. Así, si no hay que separar ningún grupo homogéneo, la 
división en dos sería vana; pues al hacer la división así, es obligado separar y dividir: en 
consecuencia, algunos animales de múltiples patas están clasificados entre los terrestres, 
otros entre [20] los acuáticos. 


Dificultades de la dicotomía 


Además, será necesario dividir según [3] la privación, y así realizan la división los 
que proceden por dicotomías. Pero no existe diferencia en la privación en cuanto 
privación. En efecto, es imposible que existan especies de lo que no es, por ejemplo, de 
la ausencia de patas o de alas, como existen por la presencia de alas o de patas. Por el 
contrario, es preciso que existan especies de la diferencia general, pues si no existieran 
¿por qué habría [25] diferencia general y no específica? Algunas diferencias son 
generales y conllevan especie, como el tener alas, aunque el ala unas veces es indivisa y 
otras dividida. Y el tener patas lo mismo, tanto la pata con varias divisiones, con dos 
divisiones (como los artiodáctilost2) o no dividida [30] y sin separación (como los 
perisodáctilost3). Realmente es difícil separar, incluso en tales diferencias que suponen 
especies, de modo que cualquier animal esté incluido en ellas y no el mismo animal en 
muchas, por ejemplo, alado y no alado (de hecho, el mismo animal puede estar en 
ambas, como la hormiga, la luciérnaga* y algunos otros), pero la división más difícil o 
imposible es la basada en los contrarios. [35] Es necesario en este caso que cada 
diferencia se dé en una de las especies particulares, y consecuentemente igual la 
diferencia contraria. [643a] 

Pero si no es posible que una forma de substancia única e indivisible pertenezca a 
animales diferentes en especie, sino que siempre habrá una diferencia (como entre el ave 
y el hombre: en efecto, el bipedismo es otro y diferente; y aunque son sanguíneos, la 
sangre es diferente, o hay [5] que admitir que la sangre no es una característica esencial; 
si es así, una única diferencia existirá entre los dos); entonces, si esto es así, es evidente 
que es imposible que la privación sea una diferencia. Las diferencias serán tantas como 
las especies indivisibles de animales, siempre que éstas sean indivisibles y las diferencias 
también lo sean, y ninguna sea común. Si se admite que no exista ***%8 y [10] común, 
pero sea indivisible, es evidente que, al menos respecto a la diferencia común, están en la 
misma división, aun siendo seres distintos en especie. De modo que es necesario que, si 
las diferencias en las que entran todos los individuos son específicas de ellos, ninguna sea 
común. Si no, seres distintos irán en la misma diferencia. Es preciso que una especie 
única e indivisible no vaya de una a otra [15] diferencia de las divisiones, ni seres 
diferentes a la misma división, y que todos los animales aparezcan en estas divisiones. 


Errores a los que conduce la dicotomía 


Está, pues, claro que no es posible tomar las especies indivisibles como las dividen 


39 


los que utilizan las clasificaciones dicotómicas de los animales o de cualquier otro género 
de cosas, Y, efectivamente, según aquéllos es necesario que las diferencias últimas sean 
iguales en número a todos los animales indivisibles en cuanto a la especie. Así pues, dado 
un cierto género [20] cuyas diferencias primeras sean blanco y no blanco, pero existan 
otras diferencias para cada uno de ellos, y así en adelante hasta los individuos, las 
diferencias últimas serán cuatro o alguna otra cantidad de entre los múltiplos sucesivos de 
dos; y tantas serán también las especies. 

La diferencia es la forma en la materia. Y ninguna parte [25] del animal existe sin 
materia, ni la materia sola; de hecho, un cuerpo que no está completo no será nunca un 
animal, ni ninguna de sus partes, como se ha dicho muchas veces. Además, hay que 
dividir según las características esenciales y no según las diferencias accidentales propias, 
como si se dividiesen figuras geométricas porque unas tienen los ángulos iguales a dos 
rectas, y otras a más, pues es [30] un accidente del triángulo el tener los ángulos iguales a 
dos rectas. 

También hay que dividir por contrarios, pues los contrarios son recíprocamente 
diferentes, como la blancura y la negrura, la rectitud y la curvatura. Si entonces uno es 
diferente del otro, hay que dividir según el contrario, y no uno según la natación, el otro 
según el color, ni por otro lado, [35] al menos respecto a los seres animados, basándose 
en las funciones comunes del cuerpo y del alma, como en las Tablas ya citadasté se 
divide en animales que marchan y [643b] animales que vuelan. Hay, en efecto, algunos 
géneros a quienes corresponden ambas características, y son alados y sin alas, como el 
género de las hormigas. 

Y dividir en salvaje y doméstico“, pues de la misma manera parecería que se 
dividen las mismas especies. De hecho, por decirlo así, todos los animales domésticos se 
[5] encuentran también en estado salvaje, como los hombres, los caballos, los bueyes, los 
perros en la India, los cerdos, las cabras, las ovejas; cada uno de ellos, si llevan el mismo 
nombre, no están clasificados aparte si constituyen una única especie, y no es posible que 
el estado salvaje y el doméstico suponga una diferencia. 


Condena de la dicotomía 


En general, esto sucede necesariamente a quien divide cualquier cosa según [10] 
una diferencia única. Sin embargo, hay que tratar de tomar los animales por géneros, 
siguiendo el camino que nos marcaba ya la mayoría al distinguir el género de ave y el de 
pez. Pero cada uno de esos géneros es definido por muchas diferencias, y no según la 
dicotomía. Así, en efecto, es absolutamente imposible clasificar por géneros (pues el 
mismo [15] ser cae en muchas divisiones y los contrarios en la misma), o habrá sólo una 
única diferencia y, sea ésta simple o resultado de una combinación, constituirá la especie 
última. Pero si no se saca la diferencia de una diferencia, será necesario, como al realizar 
la unidad del discurso mediante las conjunciones, hacer que el proceso de división [20] 
sea continuo. Me refiero a lo que sucede a quienes dividen en sin alas y alados, entre los 
alados, domésticos y salvajes, o en blancos y negros, pues ni el ser doméstico ni el ser 
blanco es una diferencia del alado, sino que son principio de otra diferencia y están allí 


60 


por accidente. Por eso hay que dividir inmediatamente la unidad según muchas 
diferencias, [25] como decimos. Y así, en efecto, las privaciones formarán una 
diferencia, mientras en la dicotomía no lo harán. 

Que no es posible tomar ninguna de las especies particulares dividiendo en dos el 
género, como algunos creyeron30, es evidente a partir de las siguientes consideracionesíl, 
Es imposible, en efecto, que exista una única diferencia de los seres divididos por 
especies, ya se tomen [30] diferencias simples, ya complejas (digo simples si no 
comportan otras diferencias, por ejemplo la división del pie, complejas si la comportan, 
como el pie con división múltiple frente al pie con división simple. Esto, pues, exige la 
continuidad de las diferencias por medio de la división a partir del género porque el todo 
es una unidad, pero, al contrario [35] de lo que se dice, sucede que la diferencia última 
parece ser la única, por ejemplo el tener el pie con divisiones múltiples o el ser bípedo; y 
el poseer pies o el tener más [644a] pies son superfluas). 

Que es imposible que tales diferencias sean muchas, está claro: avanzando, pues, 
siempre se llega a la diferencia final, pero no a la última, ni a la especie. Ésta es, si se está 
dividiendo al hombre, o el pie dividido sólo o bien todo el conjunto, por ejemplo, si se 
reuniera el poseer pies, ser [5] bípedo, tener el pie dividido. Si el hombre fuera sólo un 
animal de pie dividido, ésta sería así una diferencia única. Pero ahora, puesto que no es 
así, es necesario que existan muchas diferencias no obtenidas por una única división. 
Pero realmente no es posible que existan muchas diferencias de una cosa obtenidas por 
una sola dicotomía, sino que se llega al final una por una. De modo que es imposible 
obtener [10] cualquier especie animal de forma individual por la división binaria. 


Principios para la clasificación 


[4] Uno se podría preguntar por qué desde antiguo los hombres no han llamado con 
un solo nombre a ambos, uniéndolos a la vez en un solo género que comprenda a los 
animales acuáticos y alados32. [15] Hay, de hecho, algunos caracteres comunes tanto a 
éstos como a todos los otros animales. Pero, sin embargo, están divididos correctamente 
de esta manera. En efecto, todos los géneros que se diferencian por exceso, sea lo más o 
lo menos, están agrupados en un único género, mientras que los que presentan analogía 
están aparte33; quiero decir, por [20] ejemplo, que un ave se diferencia de otra ave por el 
más, O sea por exceso (una tiene alas grandes, otra pequeñas), mientras que los peces se 
diferencian de un ave por la analogía (lo que es pluma en una, es escama en el otro). 
Pero hacer esto con todos los animales no es fácil, pues a muchos animales les afecta la 
misma relación analógica. Como las especies últimas son esencias y no se pueden 
diferenciar [25] ya en especies, por ejemplo Sócrates o Corisco34, es necesario o primero 
decir sus caracteres generales o repetir muchas veces lo mismo, como ya se ha dicho. 

Lo universal es común: llamamos universal los caracteres que se dan en muchos 
seres. Pero está la duda en sobre cuál de ellos hay que basar nuestro estudio. Por un 
lado, esencia es lo indivisible en especie, y lo mejor sería, si se [30] pudiera, estudiar 
aparte los seres particulares e indivisibles en especie, como se hace con el hombre, y así 
se haría no con el ave, pues este género tiene especies, sino con cualquier especie 


61 


indivisible de ave, como el gorrión, la grulla o cualquier otra. Por otro lado, se dará el 
caso de hablar muchas veces sobre el mismo carácter por encontrarse en [35] muchas 
especies en común, por ello es un poco absurdo y [664b] largo el hablar de cada uno por 
separado. 


Resumen del método correcto 


Tal vez es, entonces, correcto hablar sobre los caracteres comunes según los 
géneros, tal como ya están adecuadamente explicados por determinadas personas, y que 
tienen una sola naturaleza común y cuyas especies no son muy distantes, como el ave y 
el pez, y cualquier otro grupo que no tenga nombre propio, [5] pero comprenda 
igualmente en el género las especies que tiene; los animales que no reúnen estos 
requisitos serán estudiados individualmente como, por ejemplo, el hombre y cualquier 
otro en el mismo caso. 

Prácticamente, sólo por la configuración de las partes y del cuerpo entero, si tienen 
semejanzas, se definen los géneros, por ejemplo el género de las aves se encuentra en 
esta situación, y el de los peces, cefalópodos y gasterópodos. [10] Sus partes, pues, 
difieren no por similitud analógica, como en el hombre y el pez se presentan el hueso 
frente a la espina, sino más por características corporales, como la corpulencia o 
pequeñez, la blandura o dureza, la lisura o la rugosidad y otras semejantes, en suma, por 
el más y el menos. [15] Se ha dicho, en efecto, cómo hay que admitir la investigación 
acerca de la naturaleza, y de qué manera el estudio de los problemas se desarrollaría con 
método y facilidad; además, acerca de la división, de qué manera se puede obtener 
utilidad al seguirla, y por qué el practicar la dicotomía [20] es, por un lado, imposible, por 
otro, vano. 

Una vez que esto está definido, vamos a hablar de los temas siguientes tomando 
este punto de partida. 


Interés de la biología 


[5] De los seres que están constituidos por naturaleza unos, no engendrados e 
incorruptibles, existen por toda la eternidad, otros, en cambio, participan de la generación 
y la corrupción. 

[25] Pero sobre aquéllos nobles y divinosí3 sucede que nuestro conocimiento es 
escaso (pues también particularmente pocos son los hechos visibles por medio de los 
sentidos a partir de los que se podrían investigar estos seres, sobre los que tanto 
anhelamos saber). En cuanto a los seres perecederos, tanto plantasdé como animales, 
tenemos más fácil el camino hacia su conocimiento por nuestro medio común; [30] así, 
cualquiera podría recabar muchos datos sobre cualquier género de los existentes, con tal 
de querer esforzaíse lo suficiente. 

Pero cada uno de estos mundos tiene su propio encanto. Así pues, por poco que 
podamos alcanzar de los seres superiores nos resulta, sin embargo, más agradable, 
debido a lo valioso de su conocimiento, que todo lo que tenemos a nuestro alrededor, del 


62 


mismo modo que contemplar una parte pequeña y al azar de los objetos amados es más 
dulce que ver con exactitud otras cosas por muchas y grandes [35] que sean. 

En cambio, los otros seres, debido a que nuestro conocimiento [645a] de ellos es 
mayor y más amplio, dan lugar a una ciencia más vasta, y además, porque nos son más 
cercanos y más familiares a nuestra naturaleza, suponen una compensación, en cierto 
modo, respecto a la filosofía de los seres divinos. Pero puesto que de éstos ya hemos 
tratado, [5] exponiendo lo que nos parecía, queda por hablar de la naturaleza 
viviente38, no dejando de lado nada, en la medida de lo posible, sea humilde o elevado. 
E, incluso en los seres sin atractivo para los sentidos, a lo largo de la investigación 
científica, la naturaleza que los ha creado ofrece placeres extraordinarios a quienes son 
capaces de conocer [10] las causas y sean filósofos natos. Sería, pues, ilógico y absurdo 
que, si nos alegramos contemplando sus imágenes porque consideramos el arte que las ha 
creado, sea pintura o escultura, no amásemos aún más la observación de los propios 
seres tal como están constituidos por naturaleza, al menos si podemos examinar las 
causas. [15] 

Por ello es necesario no rechazar puerilmente el estudio de los seres más humildes, 
pues en todas las obras de la naturaleza existe algo maravilloso. Y lo mismo que se 
cuenta que Heráclito dijo a los extranjeros que querían hacerle una visita, pero que, 
cuando al entrar lo vieron calentarse frente al horno, se quedaron parados (los invitaba, 
en efecto, [20] a entrar con confianza, pues también allí estaban los dioses32), igual hay 
que acercarse sin disgusto a la observación sobre cada animal, en la idea de que en todos 
existe algo de natural y de hermoso. 


Recuerdo del método apropiado 


En las obras de la naturaleza, en efecto, no existe el azar, sino el para qué de [25] 
algo, y en grado sumo; y el fin para el que un ser está constituido o producido toma el 
lugar de lo bello. Pero si alguien considera que el estudio de los otros animales es 
despreciable, es preciso que piense también del mismo modo sobre el estudio de sí 
mismo, pues no es posible ver sin mucho desagrado de qué está constituido el género 
humano: [30] sangre, carne, huesos, venas y partes semejantes. 

De igual manera, al discutir sobre cualquier parte u objeto, se debe considerar no 
hacer mención de la materia, ni hacer el estudio en función de ella, sino de la forma total, 
como, por ejemplo, se habla de una casa, pero no de ladrillos, mortero y maderas. 
También en lo que concierne a la [35] naturaleza se debe hablar sobre la composición y 
sobre el ser total, pero no sobre los elementos, que no se dan nunca separados del ser al 
que pertenecen. 

[645b] Es necesario, en primer lugar, explicar para cada género los caracteres 
accidentales que pertenecen esencialmente a todos los animales, y después intentar 
explicar sus causas. Se ha dicho ya antesé% que muchos elementos son comunes a 
muchos animales, unos de forma directa, por [5] ejemplo, las patas, las alas, las escamas 
y otras características del mismo tipo que éstas, y otros por analogía. Entiendo por 
analogía£! que unos animales tienen pulmón, pero otros no lo tienen, sino otro órgano en 


63 


lugar del pulmón que tienen los primeros; también unos tienen sangre, otros algo análogo 
que tiene la misma función que la [10] sangre entre los animales sanguíneos. Pero el 
hablar por separado de cada especie particular ya dijimos antes que llevará a repetir lo 
mismo cada vez que hablemos de todas las características, pues las mismas 
características se dan en muchos seres. Por tanto, que esto quede definido así. 

Pero, puesto que todo instrumentoÚ2 tiene una finalidad, que cada una de las partes 
del cuerpo es para algo, [15] y que la finalidad es una acción, es evidente que también el 
cuerpo en su conjunto está constituido para una acción compleja. La acción de serrar, 
efectivamente, no tiene como finalidad la sierra, sino que la sierra tiene la finalidad de 
serrar, pues serrar es un uso de la herramienta. De modo que también el cuerpo en cierta 
manera tiene como finalidad el alma, y las partes tienen como finalidad las [20] funciones 
que cada una tiene fijadas por naturaleza. Entonces hay que hablar primero de las 
funciones comunes a todos los animales y de las propias de cada género y especie. 


Definición de algunos términos 


Llamo% funciones comunes a aquéllas que existen en todos los animales, propias 
del género a aquéllas en que las diferencias entre animales las vemos por [25] exceso 
(por ejemplo, digo ave según el género, hombre según la especie) y todo lo que de 
acuerdo con la lógica general no presenta ninguna diferencia. Unos animales, pues, tienen 
características comunes según la analogía, otros según el género, y otros según la 
especie. Todas las funciones que tienen como finalidad otras, es evidente que los órganos 
a los que corresponden esas funciones [30] están en la misma relación que ellas. 
Igualmente, si algunas son anteriores y resultan ser fin de otras funciones, la misma 
relación tendrá también cada una de las partes cuyas funciones son tales; y en tercer 
lugar, algunos órganos existen necesariamente como consecuencia de la existencia de 
Otros. 

Por otra parte, llamo propiedades y funciones a la reproducción, el crecimiento, el 
acoplamiento, la vigilia, el [35] sueño, la marcha y todo lo de tal tipo que se da en los 
animales; llamo partes a la nariz, al ojo y al conjunto del rostro, [646a] cada uno de 
cuyos elementos se llama miembro. Y del mismo modo también respecto a los otros. 

Y sobre el método de investigación queda dicho esto; trataremos de explicar las 
causas respecto a las propiedades comunes y a las específicas, empezando, como hemos 
establecido, primero por lo primero. 


l La forma de locomoción de los animales es estudiada con detalle en el tratado de la Marcha de los animales 
(De Incessu Animalium). 


2 La respuesta es dada en 640a13-15. La observación de los fenómenos la desarrolla ARISTÓTELES en la 
Investigación sobre los animales (Historia Animalium). 


3 Se trata de la definición de la causa final y la causa eficiente. 


1 La palabra kínésis tiene en Aristóteles el sentido de paso de un estado a otro. La vida misma es un 


64 


movimiento. 


3 Metafísica V 5 y, especialmente, Física 1 9 donde establece la diferencia entre el método físico y el 
matemático. 


$ Cf. Acerca de la generación y la corrupción 1 11, 337b23. 
1 Cf. 639b8 y 9. 


$ Esta frase es una cita textual de PLATÓN, Filebo 54a9. También se discute este problema en Reproducción de 
los animales (De Generatione Animalium) 778b5. Para el sentido concreto sigo la traducción de PECK y 
VEGETTI. 


2 Aristóteles cita con frecuencia a Empédocles. Cf. 642a18 y II 2, 648a31, y también en G. A., libros II y LV. 
10 Se entiende a causa de la posición del embrión en el útero. 


11 Primera alusión al tema de la obra. La palabra mória unas veces se traduce por partes, y otras, con un 
sentido más concreto, por órganos. 


12 El orden de formación de los órganos es un tema que preocupa a Aristóteles, cf. G. 4. 1 18; II 1, 734a14; II 
6, 742a16 y ss. 


l3 Se refiere a los filósofos naturalistas o phyisiólogoi del siglo v. Alude a Empédocles (discordia y amor), 
Anaxágoras (inteligencia) y Demócrito (azar). 


14 Las partes homogéneas (tá homoiomeré) son las que pueden ser subdivididas en partes similares y 
corresponden, aproximadamente, a nuestros tejidos. Las partes no homogéneas o heterogéneas (ta anomoiomeré) 
corresponden a nuestros órganos. Se trata sobre ello en los dos primeros capítulos del libro II. El origen de esta 
distinción se encuentra en PLATÓN, Protágoras 329d-e. 


13 Cf. DEMÓCRITO, 68 B DIELS-KRANZ: «el hombre es aquello que todos vemos». 


16 La muerte se utiliza con frecuencia como ejemplo para explicar el papel de la forma. Cf. G. A. 726b22; 
734b25 y ss.; Meteorológicos 389b31 donde se encuentra también el ejemplo de las flautas de piedra; Metafísica 
1035b25. 


17 Cf. la definición de «homonimia» en Categorías 1, 1: «Se llaman homónimas las cosas cuyo nombre es lo 
único que tienen en común, mientras que el correspondiente enunciado de la entidad es distinto» (en Tratados de 
Lógica 1 [trad. de M. CANDEL], Madrid, Gredos, 1982, pág. 29). 


18 Se sobreentiende: «y pretendiese que se trata de una mano verdadera». 


12 Como Níobe a quien Zeus transformó en piedra, o Atlas convertido en montaña al contemplar la cabeza de la 
Gorgona que portaba Perseo. 


20 La palabra ousía tiene aquí el valor de morphé o eídos, forma. Cf. Acerca del alma 412a7. 
21 Resumen de las ideas de Aristóteles sobre la naturaleza. Cf. Metafísica IV 4; Física 1. 

22 El alma nutritiva, cf. Movimiento de los animales 703b3; Acerca del alma 1 4. 

23 Se refiere a cualquier alteración cualitativa. Cf. Acerca del alma 406a12-14. 


24 Esta división del alma es de origen platónico, cf. Timeo 69c; República YV 436a y ss. ARISTÓTELES la 
rechaza en Acerca del alma 411a26-b14. 


23 Se sobreentiende «que no sea el hombre». 
26 Se refiere a los entes matemáticos. 
27 Para Aristóteles el universo es eterno e ingenerado, cf. Acerca del cielo A 10, 279b4 y ss. 


28 La palabra spérma significa tanto germen, semilla como semen. 


65 


22 Aquí en el sentido de semen. 


30 La entelequia es el acto en tanto que cumplido. Es el cumplimiento de un proceso cuyo fin se halla en la 
misma entidad. (J. FERRATER, Diccionario de Filosofia, Madrid, 1982). 


31 No puede referirse al Tratado sobre la Filosofía, que según Diógenes Laercio constaba de tres libros, y 
cuyos fragmentos ha editado V. ROSE. Los comentaristas más recientes lo interpretan como tratados científicos 
en general. 


32 Puesto que el cuerpo y cada Órgano existen para una finalidad. Además el cuerpo es el instrumento del alma, 
es decir de la vida. 


33 Lógos significa en Empédocles la proporción cuantitativa de los cuatro elementos en los diversos 
compuestos. 


34 Fragm. 91, 1-3, DIELsS. Estos versos son citados en Acerca del alma 41024-6. 

35 Aristóteles trata sobre la filosofía de Demócrito en Metafísica 985b5 y ss., 1078b19-21. 
30 Estas ideas están expuestas en el tratado Acerca de la respiración. 

37 Fisípedos. 

38 Alusión a las tablas de divisiones utilizadas en la Academia para los ejercicios dicotómicos. 
32 También Platón trata este problema, cf. Sofista 220b. 

40 Quiere decir un nombre del lenguaje común como «ave» o «pez». 


41 Esta división de los animales en dos grupos es admitida por Aristóteles en todos sus tratados biológicos, y 
corresponde aproximadamente a nuestra clasificación de vertebrados e invertebrados. 


2 Mamíferos euterios ungulados, con dos dedos en cada pie o con cuatro, provistos de pesuños. 


43 Mamíferos ungulados con número impar de dedos y el tercero más desarrollado que los restantes, provistos 
de pesuños. 


44 Misma explicación en H. A. 523b18 y ss. 

43 Lampyris noctiluca; los machos son alados, pero las hembras no poseen alas. 

16 Los manuscritos presentan aquí un texto incomprensible debido, probablemente, a una laguna. 
47 En el Sofista y en el Político Platón aplica la dicotomía a todo tipo de objetos. 

28 Cf. 642b12. 

22 Se sobreentiende «tampoco se debe hacer». 

50 Alusión a las teorías de Platón. 


31 Este mismo problema es estudiado en varios lugares. Cf. Tópicos 143329 y ss.; Metafísica 1037b8 y ss.; 
Analíticos segundos Il 14. 


32 Este grupo sin nombre se opondría al de los cuadrúpedos. 


33 Aristóteles trata de justificar las divisiones en géneros y especies utilizadas en el lenguaje común mediante 
una clasificación basada en el exceso o la analogía. El criterio del exceso implica una diferencia cuantitativa, y en 
este caso las especies se agrupan en un único género. El criterio de la analogía implica que las características 
físicas sólo son comparables por la función que desempeñan (la misma función con órganos distintos), en cuyo 
caso se trata de géneros distintos. 


34 Dentro de la especie «hombre». 


35 Se trata de los astros y las esferas celestes. 


66 


36 No se conserva ningún estudio de Aristóteles sobre las plantas; fue su discípulo Teofrasto el que se encargó 
de ello. Sin embargo, no separó el estudio de las plantas del de los demás seres vivos, cf. Acerca del alma Il 3. 


37 Alusión a los tratados de la Física, Acerca de la generación y la corrupción, Acerca del cielo y 
Meteorológicos. 


38 El gran curso biológico comprendía zoología, psicología y, probablemente, botánica. El libro 1 de nuestro 
tratado constituía su introducción general. Véase Introducción. 


32 Las palabras atribuidas a Heráclito son una variante de pánta pléré theón («todo está lleno de dioses», Leyes 
899b9) que PLATÓN cíta sin autor, se suelen atribuir a Tales (cf. Acerca del alma 411a9). Sin embargo, DIÓGENES 
LAERCIO (IX 7) pone en boca de Heráclito esta afirmación próxima a la citada por Aristóteles: pánta psychón 
eínai kai daimónon plére («todo está lleno de almas y divinidades). 


$0 Cf. 639a19. 
61 Aristóteles ya ha definido lo que entiende por analogía, cf. 644a18. 
$2 La palabra órganon significa tanto instrumento o herramienta como órgano del cuerpo. 


63 Aristóteles trata de definir con rigor científico los términos que va a emplear. Ya lo ha hecho anteriormente al 
hablar de analogía (cf. 644a18 y 645b6 y ss.). 


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LIBRO II 


Los elementos y sus composiciones 


De qué partes y de cuántas está constituido [1] cada ser vivo ha quedado más 
claramente expuesto en la Investigación sobre los animales; pero por qué causas [10] 
cada una tiene su característica propia hay que estudiarlo ahora, tomando por separado 
cada una de las partes citadas en la Investigación!. 

Puesto que hay tres tipos de composiciones, se podría poner como primera la que 
resulta de lo que algunos llaman elementos, es decir, tierra, aire, agua y fuego. O quizás, 
aún mejor hablar de las fuerzas activas, y no de todas, [15] sino tal como se ha hablado 
en otras ocasiones ya antes2. En efecto, lo húmedo, lo seco, lo caliente y lo frío son 
materia de los cuerpos compuestos; las otras diferencias son consecuencia de éstas, por 
ejemplo, la pesadez, la levedad, la densidad, la falta de densidad, la rugosidad, la lisura y 
[20] las otras propiedades semejantes de los cuerpos. 

La segunda composición de los primeros elementos constituye en los seres vivos las 
partes homogéneas, como el hueso, la carne y las otras partes semejantes. 

La tercera, y última en cuanto al número, es la de las partes no homogéneas, como 
el rostro, la mano y las partes [25] semejantes. Ahora bien, el proceso de formación es 
contrario a la esencia*, pues lo que es posterior en el proceso de formación es anterior 
por naturaleza, y lo primero es lo último en el proceso de formación. De hecho, una casa 
no existe para los ladrillos y las piedras, sino éstos para la casa, y esto sucede igualmente 
también para toda la otra materia. [30] Que es de este modo, no sólo resulta claro por la 
inducción, sino también por el razonamiento. En efecto, todo ser que se engendra realiza 
su proceso de formación a partir de algo y para algo, y a partir de un principio hacia un 
principio2, de la primera causa motriz y que ya tiene una naturaleza propia hacia una 
forma u otro fin semejante. De hecho, un hombre engendra a un hombre y una planta a 
una [35] planta a partir de la materia subyacente a cada uno. 

Desde el punto de vista temporal, pues, la materia y la [646b] generación son 
necesariamente anteriores, pero desde el punto de vista lógico lo son la esencia y la 
forma de cada ser. Es evidente si se define el proceso de formación: el concepto de la 
construcción contiene el de la casa, mientras que el concepto de la casa no incluye el de 
la construcción. Igualmente [5] sucede en los otros casos. De modo que la materia de los 
elementos existe necesariamente en función de las partes homogéneas; éstas son, en 
efecto, posteriores a aquéllas en el proceso de formación, y las partes no homogéneas 
posteriores a éstas, pues tienen ya el fin y el límite, al tomar su constitución en tercer 
lugar, como sucede en muchos casos en que la formación llega a término. [10] 


Partes homogéneas y no homogéneas 


Así pues, los animales se componen de estas dos clases de partes, pero las 


69 


homogéneas existen en función de las no homogéneas; son propias de éstas últimas las 
funciones y las acciones, por ejemplo, del ojo, de la nariz, de todo el rostro, del dedo, de 
la mano y de todo el brazo. Pero como las acciones y movimientos que [15] tienen los 
animales enteros y las partes citadas son muy variados, es preciso que los elementos de 
que se componen tengan propiedades diversas; y así, para alguna parte es útil la 
blandura; para otra, la dureza; unas partes tienen capacidad de extenderse, otras de 
plegarse. Las partes homogéneas, [20] pues, han recibido respectivamente tales 
propiedades (una es blanda, otra dura; una húmeda, otra seca; una viscosa, otra 
quebradiza), mientras las partes no homogéneas se presentan según muchas propiedades 
combinadas entre sí: una propiedad sirve a la mano para apretar, otra para coger. [25] 
Por ello las partes orgánicas están constituidas por huesos, tendonesÉ, carne y elementos 
tales, pero no al revés. 

El ser para algo es la causa por la que la organización dicha existe en estas partes; 
pero cuando se pregunta por [30] qué es necesariamente así, es evidente que era 
previamente necesario que existiera esa relación mutua. Es posible, en efecto, que las 
partes no homogéneas estén constituidas por las partes homogéneas, ya sea por varias O 
por una, como, por ejemplo, algunas de las vísceras: distintas, pues, en sus formas, pero 
constituidas de un cuerpo homogéneo, por decirlo sencillamente. En cambio, las partes 
homogéneas es imposible que se compongan de no homogéneas, [35] pues la parte 
homogénea podría constituir muchas no homogéneas. [647a] Por estas causas existen en 
los animales partes simples y homogéneas, y partes compuestas y no homogéneas. 


Las partes homogéneas y la sensación 


Como las partes de los animales son unas órganos funcionales, otras órganos [5] 
sensoriales, cada uno de los funcionales es no homogéneo, como dije anteriormente”, 
mientras que la sensación se produce en todos los seres en las partes homogéneas, 
porque cualquier tipo de sensación es de un solo género, y cada órgano sensorial debe 
recibir la sensación correspondiente. Lo que es en potencia es afectado por lo que es en 
actoé, de modo que uno y otro son lo mismo en cuanto al género. [10] Y por eso ningún 
fisiólogo se pone a decir que la mano o el rostro o cualquier parte semejante sean una, 
tierra; otra, agua; otra, fuego; sin embargo ligan cada sentido a cada uno de los 
elementos, afirmando que uno es aire, otro fuego. 

Y al estar la sensación en las partes simples?, sucede de [15] forma racional que el 
tacto se produzca en una parte homogénea, pero la menos simple de los órganos 
sensoriales, pues especialmente el tacto parece ser de más géneros y lo perceptible por él 
presenta muchos contrarios: caliente, frío, seco, húmedo y otros semejantes. El órgano 
de estas sensaciones, la carne y lo análogo a ella, es el más corporal de los [20] órganos 
sensoriales. Puesto que es imposible que exista un animal sin sensación0, también por 
esto sería necesario para los animales tener algunas partes homogéneas: la sensación, 
pues, se produce en estas partes, en cambio, las funciones se realizan por medio de las 
partes no homogéneas. 


70 


El corazón y las vísceras 


Ya que la facultad sensorial, la de [25] moverse el animal y la de nutrición se 
encuentran en la misma parte del cuerpo, como se ha dicho anteriormente en otras 
obrasll, es necesario que la parte que primero tenga tales principios sea, en tanto 
receptora de todo lo sensible, una parte simple, y en tanto capaz de movimiento y 
actividad, una parte no homogénea. Por ello [30] tal parte en los animales no sanguíneos 
es un órgano análogo, y en los sanguíneos es el corazónl2, pues se divide en partes 
homogéneas como cada una de las otras vísceras, pero es no homogéneo por la forma de 
su configuración. 

Los mismo sucede a cada uno de los otros órganos llamados [35] vísceras. Están 
compuestos, de hecho, de la misma [647b] materia; la naturaleza, pues, de todos ellos es 
sanguínea al estar situados sobre conductos venosos y sus ramificaciones. Igual que el 
fango depositado por el agua al correr, las otras vísceras son como sedimentos del flujo 
de sangre a [5] través de las venas. El corazón, por ser origen de las venas y tener en sí 
la facultad primera de elaborar la sangre, es lógico que él mismo esté compuesto del 
mismo elemento nutritivo que aloja. Por ello, como se ha dicho ya, las vísceras son 
sanguíneas en su forma, y por eso por un lado son homogéneas, por otro no 
homogéneas. 


Las partes homogéneas 


[2 10] Entre las partes homogéneas en los animalesl3, unas son blandas y húmedas, 
otras duras y sólidas; las húmedas o bien lo son completamente, o bien mientras estén en 
su estado natural, como la sangre, el suerol%, la grasa, el sebo, la médula, el semen, la 
bilis, la leche en los animales que la tienen, la carne y las partes [15] equivalentes a éstas, 
pues no todos los animales están dotados de estas partes, sino que algunos poseen partes 
análogas a ellas. También entre las partes homogéneas las hay secas y duras, como el 
hueso, la espina, el tendón y la vena. 

Y, en efecto, la división de las partes homogéneas presenta una diferencia: hay 
veces en que la parte de algunas tiene el mismo nombre que el todo, y otras en que no lo 
tiene, como, por ejemplo, una parte de una vena y una vena, pero sin embargo una parte 
del rostro y el rostro de ningún [20] modo tienen el mismo nombrelS. 

En primer lugar, tanto para las partes húmedas como para las secas hay muchas 
modalidades de causa. Unas son como materia de las partes no homogéneas (pues cada 
una de las partes orgánicas está compuesta de ellas, de huesos, de tendones, de carne y 
de otras semejantes que contribuyen unas a su esencia, otras a su actividad), otras, entre 
las líquidas, [25] son nutrición para los Órganos (pues todo obtiene su crecimiento a partir 
de un líquido), otras representan sus excrementos, por ejemplo el residuo del alimento 
sólido y el del alimento líquido en los animales que tienen vejigal£, 


Cualidades de la sangre 


71 


Las diferencias recíprocas entre estas mismas partes son con vistas a lo mejor, [30] 
por ejemplo, aparte de otros casos, la sangre frente a otro tipo de sangre: en un tipo es, 
pues, más ligera, en otro más espesa; en uno más pura, en otro más turbia; y, aún, en un 
caso es más fría, en otro más caliente no sólo entre las partes de un único animal 
(efectivamente la sangre de las partes superiores se diferencia en estas variaciones de la 
de las [35] partes inferiores17), sino también de un animal a otro. Y en conjunto, algunos 
animales son sanguíneos, otros tienen, [648a] en lugar de sangre, otro elemento similar. 
La sangre más espesa y más caliente produce más fuerza, en cambio una sangre más 
ligera y fría favorece la sensibilidad y la inteligencia. 

[5] La misma diferencia hay también en los fluidos existentes análogos a la sangre; 
por ello las abejas y otros animales semejantes son más inteligentes por naturaleza que 
muchos animales sanguíneos, y entre los sanguíneos, los que tienen la sangre fría y ligera 
son más inteligentes que los contrarios. Pero los mejores son los que la tienen caliente, 
ligera [10] y pura, pues tales animales están bien dotados a la vez para la valentía y la 
inteligencia. Por eso, también las partes superiores presentan esta diferencia frente a las 
inferiores, y, a su vez, el macho frente a la hembra, y la parte derecha del cuerpo frente a 
la izquierda. Igualmente también en lo referente a las otras partes tanto homogéneas 
como no homogéneas [15] hay que suponer esta diferencia, unas para lo mejor o lo peor, 
otras para la actividad y esencia de cada animal, por ejemplo, de los dos grupos de 
animales que tienen ojos, unos los tienen duros, otros húmedos, y los primeros no tienen 
párpados, los segundos sí para que la vista sea más agudalS, 


El calor y el frio 


Para explicar que es preciso tener sangre o algo que tenga su misma naturaleza, y 
cuál es la naturaleza de la sangre, primero comenzaremos con las definiciones sobre lo 
caliente y lo frío, y así también sobre la sangre hay que estudiar las causas. En efecto, la 
naturaleza de muchas cosas se remonta a esos principios, y muchos!2 discuten qué 
animales o partes son [25] calientes y cuáles fríos. Algunos2% afirman que los animales 
acuáticos son más calientes que los terrestres, diciendo que el calor de su propia 
naturaleza compensa la frialdad del lugar, y los animales no sanguíneos más calientes que 
los sanguíneos, y las hembras más que los machos. Por ejemplo Parménides?! y algunos 
otros afirman que las mujeres [30] son más calientes que los hombres porque las 
menstruaciones se producen por el calor y al tener las mujeres más abundancia de 
sangre, en cambio, Empédocles22 dice lo contrario. Además, unos afirman que la sangre 
y la bilis indistintamente son calientes, otros dicen que frías. Si lo caliente y lo frío 
provocan tal controversia, ¿qué hay que suponer sobre lo demás? Éstos, de hecho, son 
para nosotros los [35] más claros de los fenómenos relativos a la sensación. 

Parece que esto sucede debido a los múltiples significados de «más caliente», así 
cada uno parece decir lo correcto [648b] diciendo lo contrario. Por ello es necesario no 
ignorar en qué sentido hay que decir lo caliente, lo frío y lo seco, lo húmedo referido a 
los compuestos naturales, puesto que es evidente que parecen ser casi las únicas causas 


qa 


de la muerte y la vida, y aún del sueño y la vigilia23, de la madurez [5] y la vejez, de la 
enfermedad y la salud (desde luego no la rugosidad y lisura, ni la pesadez y ligereza, ni, 
por así decirlo, ninguna otra cualidad de tal tipo). Y esto sucede de forma lógica, pues 
como ya se ha dicho antes en otros tratados24, los principios de los elementos naturales 
son éstos: [10] el calor y el frío, lo seco y lo húmedo. 

¿Pero acaso el término «caliente» se usa en un solo sentido o en varios? Es preciso 
considerar el efecto de un calor mayor, o cuántos efectos, si hay varios. Realmente, en 
un sentido se dice que una cosa es «más caliente» cuando lo tocado por ella se calienta 
más, y en otro sentido al producir más [15] sensación al tocarla y, especialmente, si es 
con dolor. Pero a veces esto parece que resulta falso, pues en ocasiones la disposición del 
individuo es la causa de la sensación de dolor. Además, es lo que más funde los 
materiales fusibles y lo que más quema los materiales combustibles. Y aún, si una misma 
cosa puede ser mayor o más pequeña, la [20] mayor será más caliente que la menor. Por 
otra parte, entre dos cosas, la que no se enfría rápidamente, sino con lentitud, es 
considerada más caliente, y la que se calienta más rápido decimos que es por naturaleza 
más caliente que la que lo hace más despacio, en la idea de que lo contrario implica 
alejamiento, mientras lo semejante proximidad. 

Se dice, en efecto, si no en varios sentidos al menos con [25] varios matices, que 
una cosa es más caliente que otra, pero es imposible que todas estas modalidades existan 
en el mismo cuerpo. De hecho, el agua hirviendo calienta más que la llama, pero la llama 
quema y funde los materiales combustibles y fusibles, mientras que el agua no. E, 
incluso, es más caliente el agua hirviendo [30] que un fuego débil, pero el agua caliente 
se enfría más rápidamente y mejor que un fuego pequeño, pues un fuego no se pone 
frío, en cambio el agua lo hace totalmente. Además, el agua hirviendo es más caliente al 
tacto que el aceite, pero se enfría y se congela más rápidamente. Por otra parte, la sangre 
es más caliente al tacto que el agua y el aceite, pero se coagula más deprisa. Y aún las 
piedras, el hierro y otros materiales [35] semejantes se calientan más lentamente que el 
agua, pero, una vez calientes, queman más. 

Además de esto, entre las cosas llamadas calientes, unas tienen un calor externo, y 
otras interno, y la diferencia [649a] entre que el calor sea de un tipo o de otro es muy 
grande; en efecto, en el primer caso el calor está cerca de ser por accidente y no por 
esencia, como si alguien dijera, en caso de que accidentalmente el que tiene fiebre fuese 
músico, que el músico es más caliente que el que tiene la temperatura [5] propia de la 
salud. Puesto que hay un calor esencial y un calor accidental, el calor esencial se enfría 
más lentamente, mientras que el calor accidental muchas veces da sensación de más 
calor; y, a su vez, quema más lo caliente por sí mismo, por ejemplo la llama más que el 
agua [10] hirviendo, pero, sin embargo, el agua hirviendo, que es caliente por accidente, 
quema más al tacto. 

De modo que es evidente que decidir entre dos cuerpos cuál es más caliente, no es 
sencillo, pues en un sentido lo será uno, en otro sentido el otro. Existen casos en que no 
es posible decir absolutamente si algo es caliente o no lo es. A veces, sucede casualmente 
que el substrato, no caliente, [15] se vuelve caliente por contacto, así se podría dar este 


da 


nombre al agua o al hierro calientes. Es, pues, en este sentido que la sangre es caliente. 
En tales casos se hace evidente que lo frío es una naturaleza propia y no una privación, 
precisamente en aquéllos en que el substrato es caliente por influencia externa. Quizás 
también la naturaleza [20] del fuego en ciertos casos es así, pues su substrato puede ser 
humo o carbón, de los cuales el primero es siempre caliente (pues el humo es una 
exhalación seca), mientras que el carbón, una vez apagado, es frío. Y también el aceite y 
el pino?£ pueden llegar a ser fríos. 

Por otra parte, casi todos los cuerpos que han sufrido [25] los efectos del fuego 
mantienen el calor, por ejemplo, el polvo, la ceniza, los excrementos de los animales y, 
entre los residuos, la bilis, por haber pasado por el fuego y quedar algo de calor en ellos. 
De otra manera son calientes la madera de pino y las grasas, por pasar rápidamente a 
acto [30] de fuego. Parece que el calor solidifica y funde. Todo cuanto está formado sólo 
de agua, lo solidifica el frío, cuanto está compuesto de tierra, el fuego; y entre las cosas 
calientes, se solidifican rápidamente por el frío las que están compuestas preferentemente 
de tierra, y de manera indisoluble, mientras que las compuestas de agua lo hacen de 
forma soluble. 

Pero de estos temas se ha hablado de forma más clara en otros libros22, explicando 
qué cuerpos son solidificables y por qué causas se solidifican. 

[35] Pero puesto que «lo caliente» y «lo más caliente» se dice [649b] en varios 
sentidos, no se da en todos los objetos del mismo modo, sino que hay que especificar 
que uno lo es por sí mismo, otro lo es muchas veces por accidente, y aún que éste lo es 
en potencia, el otro en acto, y que éste lo es en el [5] sentido de quemar más al tacto, y 
este otro en el de producir llama y arder. Puesto que la palabra «caliente» se dice en 
muchos sentidos, se sigue evidentemente que también el término «frío» se determina 
según el mismo razonamiento. Queda definido de esta manera lo relativo al calor, al frío 
y a SU exceso. 


Lo líquido y lo sólido 


A continuación hay que tratar también [3] sobre lo líquido y lo sólido28, siguiendo lo 
ya dicho. Estos términos se [10] emplean en muchos sentidos, por ejemplo, unas veces 
en potencia, otras en acto. El hielo, en efecto, y todo líquido helado se dice sólido en 
acto y por accidente, aunque son en potencia y en esencia líquidos, en cambio, la tierra, 
las cenizas y otras cosas similares mezcladas con líquido son en acto y por accidente [15] 
líquidas, pero en sí mismas y en potencia sólidas. En cambio, al separarse, las partes de 
agua a las que se debe la fluidez son líquidas tanto en acto como en potencia, y las partes 
de tierra enteramente sólidas. Y el término sólido se usa principal y estrictamente sobre 
todo de esta manera. Igualmente, también ambos valores de «líquido» tienen su sentido 
principal y estricto según el mismo razonamiento, [20] como también se hizo para los 
cuerpos calientes y fríos. 


La sangre 


74 


Una vez hechas estas distinciones, es claro que la sangre es caliente en cuanto a su 
esencia de sangre (como si pudiéramos designar con una palabra el agua hirviendo, así se 
habla de sangre), pero el substrato y lo que es la sangre no es caliente. Y en esencia [25] 
tanto es caliente, como no lo es. En efecto, en su definición subyace la idea de calor, 
como en la de hombre blanco lo blanco; pero la sangre es caliente por influencia externa 
y no en esencia. 

Lo mismo sucede respecto a lo sólido y lo líquido. Por eso también entre las partes 
que poseen tales cualidades en la naturaleza, unas son calientes y líquidas, pero al ser 
separadas [30] se solidifican y parecen frías, como la sangre; otras son calientes y tienen 
densidad, como la bilis, y al separarse del organismo que las contiene experimentan lo 
contrario: se enfrían y se licúan. En efecto, mientras la sangre se seca más, la bilis 
amarilla se hace líquida. El participar más o menos de los contrarios debe ser atribuido 
como característica [650a] a estos cuerpos. Se ha explicado aproximadamente cómo es 
caliente y líquida, y cómo la naturaleza de la sangre participa de los contrarios. 


La nutrición 


Puesto que es necesario que todo organismo en crecimiento tome alimento, y el 
alimento para todos procede de materia líquida y sólida, y su cocción?22 y 
transformación2% [5] se producen por la acción del calor, es preciso que todos los 
animales y las plantas por esta causa, si no es por otra, tengan un principio natural de 
calor, y éste comol...]2! las fases de la elaboración del alimento implican a muchas 
partes del cuerpo. En efecto, la primera operación es visible en los animales puesto que 
se [10] realiza mediante la boca y sus partes en aquellos animales en que el alimento 
necesita división. Pero ésa no es causa de ninguna cocción, sino más bien para facilitar la 
cocción, pues la división del alimento en trozos pequeños hace más fácil la elaboración 
por el calor. La cavidad superior y la inferior realizan la cocción mediante el calor natural. 

Como la boca es el paso del alimento no elaborado y [15] también la parte siguiente 
que llaman esófago32, en los animales que la poseen, hasta el estómago, así, además, es 
necesario que haya otros muchos principios a través de los que el cuerpo entero tome su 
alimento, como de un pesebre33, del vientre y de los intestinos. 

Las plantas, de hecho, toman con sus raíces el alimento [20] ya elaborado de la 
tierra (por eso no hay excremento en las plantas; la tierra y su calor les sirven de vientre), 
en cambio, casi todos los animales, claramente los dotados de locomoción, tienen en sí 
mismos, a modo de tierra, la cavidad [25] del estómago de donde, como aquéllas con las 
raíces, deben tomar su alimento con algún órgano hasta que llegue a su fin la cocción en 
curso. El trabajo de la boca, pues, hace pasar el alimento al estómago, de donde es 
preciso que otro órgano lo reciba, como sucede precisamente: las venas se extienden por 
todo el mesenterio, empezando [30] por abajo hasta el estómago3%. Pero es preciso 
estudiar esto en los Dibujos anatómicos22 y en la Investigación natural2, 


Función de la sangre 


15 


Puesto que existe una parte receptora de todo el proceso del alimento y de los 
residuos resultantes, y que las venas son como un vaso? de sangre, es evidente que la 
sangre es el alimento último para [35] los animales sanguíneos, y para los no sanguíneos 
lo análogo a la sangre. Y por eso la sangre disminuye en quienes [650b] no toman 
alimento, y al tomarlo aumenta y, si el alimento es bueno, es sana, y viciada cuando 
aquél es malo. 

Que la sangre existe efectivamente en los animales sanguíneos con el fin de la 
alimentación es evidente a partir de éstas y otras consideraciones semejantes. Y por eso 
al ser [5] tocada no produce sensación38, como ningún otro de los residuos. El alimento 
no es como la carne, pues ésta al ser tocada produce una sensación. La sangre no tiene 
continuidad con la carne, ni es de la misma naturaleza, sino que se encuentra contenida, 
como en un vaso, en el corazón y en las venas. 

De qué manera las partes toman de ella su crecimiento, [10] y aún sobre la 
nutrición en general, está expuesto más apropiadamente en el tratado sobre la 
Reproducción2 y en otros tratados. Por ahora queda dicho lo suficiente (pues esto es 
lo útil), que la sangre tiene como función la alimentación, en concreto, la alimentación de 
las partes del cuerpo. 


La coagulación 


Respecto a las llamadas fibras, un tipo [4] de sangre las tiene, otros no, por 
ejemplo, [15] la de los ciervos y corzos. Por eso no se coagula este tipo de sangre, pues 
la parte acuosatl de la sangre es más fría y por ello no se coagula, mientras que la parte 
terrosa2 se coagula al evaporarse el líquido; las fibras son de tierra. 

Sucede que al menos algunos de tales animales tienen la inteligencia más sutil, no 
por la frialdad de su sangre, sino [20] más bien por su ligereza y su pureza; lo terroso, de 
hecho, no tiene ninguna de estas características. Los animales que tienen los humores 
más ligeros y puros poseen una sensibilidad más viva. Por eso, también algunos animales 
no sanguíneos tienen el alma más inteligente que algunos [25] sanguíneos, como se ha 
dicho anteriormente“, por ejemplo, la abeja, el género de las hormigas y algún otro 
insecto semejante. 

Pero los animales que tienen la sangre demasiado acuosa son más miedosos, pues el 
miedo enfría. En efecto, los animales que tienen tal mezcla** en el corazón están 
predispuestos a esta emoción, pues el agua se congela con el [30] frío. Por ello los otros 
animales no sanguíneos son más miedosos, en general, que los sanguíneos, y cuando 
están asustados se quedan inmóviles, expulsan excremento y algunos cambian el color de 
su piel. 

En cambio, los animales que tienen muchas y gruesas fibras son de naturaleza más 
terrosa, de temperamento colérico [35] y se dejan llevar por la cólera. En efecto, la 
cólera produce calor y los sólidos, una vez calientes, emiten más [651a] calor que los 
líquidos. Las fibras son un elemento sólido y terroso, de modo que llegan a ser como 
estufas en la sangre y producen ebullición en los momentos de cólera. Por eso los toros y 


76 


los jabalíes son coléricos e irascibles, pues su sangre es la más fibrosa y, en concreto, la 
del toro es la que se coagula más rápidamente de todas. 

[5] Pero si se extraen estas fibras, la sangre no se coagula“3, y al igual que si se 
separa del barro la parte terrosa no se solidifica el agua, lo mismo sucede también con la 
sangre, pues las fibras son de tierra. Por el contrario, si no se extraen, se coagula, igual 
que la tierra húmeda por el efecto del frío. En efecto, cuando el calor es eliminado por el 
frío, el líquido se evapora al mismo tiempo, como se ha dicho [10] antes, y se congela, 
secado no por el calor, sino por el frío. En los cuerpos la sangre está líquida debido al 
calor de los animales. 

La naturaleza de la sangre es causa de muchas consecuencias en lo relativo al 
temperamento de los animales y a su sensibilidad, lógicamente: es la materia de todo el 
[15] cuerpo, pues el alimento es materia, y la sangre es el alimento último. Produce 
realmente grandes diferencias si es caliente o fría, clara o espesa, turbia o pura. 


El suero 


El suero es la parte acuosa de la sangre, bien por no estar aún cocida, bien por estar 
corrupta, de modo que en este último caso el suero existe por necesidad, en el primero 
tiene como finalidad la sangre. 


La grasa y el sebo 


La grasa y el sebotÉ difieren entre sí [5] [20] de acuerdo con la diferencia de la 
sangre. En efecto, ambos son sangre cocida por abundancia de nutrición, y no consumida 
en la parte carnosa de los animales, bien cocida y bien nutrida. Lo muestra su viscosidad, 
pues la viscosidad de los líquidos es participación común de aire y fuego. [25] 

Por eso ningún animal no sanguíneo tiene ni grasa ni sebo, porque no tiene sangre. 
De los sanguíneos, los que tienen la sangre con más cuerpo tienen más sebo. En efecto, 
el sebo es terroso, por ello se solidifica como la sangre fibrosa, no sólo él sino también 
los caldos*? que se hacen con él, pues tiene poca agua y mucha tierra. Por eso los [30] 
animales con dentadura incompleta pero con cuernos% tienen sebo. Es evidente que su 
naturaleza está llena de tal elemento por tener cuernos y astrágalos, pues todas las partes 
son por naturaleza secas y terrosas. 

En cambio, los animales que tienen dentadura completa, no tienen cuernos y son 
fisípedos*2 tienen grasa en lugar de sebo, que no se solidifica ni se resquebraja al secarse, 
[35] por ser su naturaleza terrosa. 

Si la grasa y el sebo se encuentran de forma moderada en las partes de los 
animales, resultan útiles (pues no obstaculizan [651b] la sensibilidad, y son una ayuda 
para la salud y la fuerza), pero al exceder en cantidad destruyen y dañan, pues si todo el 
cuerpo se transformase en grasa y sebo, perecería. De hecho, un animal existe de 
acuerdo con su parte [5] sensorial, o sea la carne y su análogo con capacidad sensible. 
Pero la sangre, como se ha dicho ya anteriormente%%, no tiene sensibilidad y, por tanto, 
tampoco la grasa ni el sebo, pues son sangre cocida. De modo que si todo el cuerpo 


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fuese de esa substancia, no tendría ninguna sensibilidad. 

Además, por ello envejecen rápidamente los animales demasiado grasos, pues están 
faltos de sangre, puesto que [10] su sangre se emplea para la grasa, y por eso están ya 
predispuestos para la corrupción, ya que la corrupción es una escasez de sangre, y la 
escasez es sensible a cualquier frío o calor que sobrevenga. Y los animales grasos son 
más estériles por la misma causa3l, pues la parte de la sangre que [15] debía pasar a 
germen y a semen se consume en la grasa y el sebo, pues en eso se convierte la sangre 
cocida, de modo que en estos animales no se produce en absoluto residuo32, o bien sólo 
un poco. 

Y sobre la sangre, el suero, la grasa y el sebo, qué es cada uno y por qué causas, 
queda dicho esto. 


La médula 


También la médula es de naturaleza [20] [6] sanguínea y no, como algunos 
piensan33, la capacidad seminal del esperma. Se hace evidente en los animales muy 
jóvenes, pues las partes están compuestas de sangre y la sangre es el alimento de los 
embriones, y dentro de los huesos la médula tiene aspecto sanguíneo. Pero con el 
crecimiento y la cocción también la médula cambia de color, [25] como lo hacen además 
los órganos y las vísceras (pues incluso cada una de las vísceras es sanguínea en exceso 
cuando los animales son aún jóvenes324). 

En los animales ricos en grasa la médula es aceitosa y semejante a la grasa, en 
cambio en aquéllos en que no es semejante a la grasa, sino que la sangre cocida se 
convierte [30] en sebo, tiene aspecto sebáceo. Por ello en los animales con cuernos y con 
dentadura incompleta la médula es sebácea, en cambio en los que tienen dentadura 
completa y son fisípedos tiene aspecto grasiento. 

Por el contrario, la médula espinal no es en absoluto así, porque es necesario que 
sea continua y que se extienda a través de toda la columna vertebral dividida en 
vértebras: si fuera viscosa o sebácea no sería continua por igual, [35] sino que sería 
quebradiza o líquida. 

Algunos animales no tienen médula digna de mención, son los que tienen huesos 
fuertes y densos, como los del [652a] león33, cuyos huesos, por tener la médula 
totalmente indistinta, parecen no tenerla en absoluto. Pero, puesto que es necesario que 
la estructura de los huesos exista en los animales, o bien lo análogo a los huesos, por 
ejemplo la espina en los acuáticos, es preciso que haya también en algunos [5] la médula, 
al quedar retenido dentro el alimento del que se forman los huesos. Que el alimento de 
todas las partes es la sangre, ya se ha dicho anteriormente. Lógicamente también la 
médula es o sebácea o grasienta, pues debido al calor producido al quedar retenida dentro 
de los huesos, [10] la sangre se cuece, y la propia cocción de la sangre origina sebo y 
grasa. Y en los animales que tienen los huesos densos y fuertes es lógico que en ellos no 
haya médula, o bien haya poca, pues el alimento se consume en los huesos. 

En cambio, en los animales que no tienen huesos sino espinas, sólo existe la médula 
espinal, ya que tienen por naturaleza [15] poca sangre, y la única espina hueca es la 


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dorsal. Por eso en ella se forma la médula, pues es la única que tiene sitio y la única que 
necesita conexión a causa de su segmentación. Por eso también, como se ha dicho, esta 
médula de aquí es de otro tipo. En efecto, por funcionar en lugar de un perno3%, es 
viscosa y similar a un tendón para tener elasticidad. 

[20] Ya se ha dicho por qué tienen médula los animales que la tienen; y qué es la 
médula: de lo anterior resulta evidente que es el residuo del alimento sanguíneo repartido 
en los huesos y la espina, encerrado dentro de ellos y cocido. 


El cerebro 


[7] Hablar del cerebro es casi la continuación, [25] pues a muchos? les parece que 
el cerebro es médula y principio de la médula, al ver que la médula espinal es 
prolongación del cerebro. Sin embargo, su naturaleza es todo lo contrario, por así decirlo, 
pues el cerebro es la más fría de las partes del cuerpo y la médula es caliente por 
naturaleza, como lo demuestra su viscosidad y su grasa. Y por [30] ello la médula espinal 
es continuación del cerebro, pues siempre la naturaleza frente al exceso de una parte 
ingenia una ayuda asociada de la parte contraria, para que una equilibre el exceso de la 
otra33. Que realmente la médula es caliente, es evidente por muchos hechos; y la frialdad 
del cerebro es clara también por el tacto, y además es el órgano con menos sangre de 
todas las partes húmedas del cuerpo (pues no hay ni gota de sangre en él$2) y el más 
seco. [652b] 

No es ni un residuo, ni procede de las partes continuas, sino que su naturaleza es 
propia, y es lógico que sea así. Que, efectivamente, no tiene ninguna continuidad con los 
órganos sensoriales, es evidente incluso a la vista, pero aún más por no producir ninguna 
sensación al ser tocado, como [5] tampoco la sangre, ni las excreciones de los animales. 

Existe en los animales para la conservación de su naturaleza íntegra. Algunosél 
sostienen de forma burda que el alma del animal es fuego o una fuerza semejante, pero 
quizás sería mejor afirmar que el alma se forma en un cuerpo de tal tipo. La causa de eso 
es que, entre los cuerpos, el caliente [10] es el que mejor sirve a las funciones del alma y, 
efectivamente, la nutrición y el movimiento son funciones del alma y se llevan a cabo 
mejor gracias a su actividadé2, Decir, de hecho, que el alma es fuego es lo mismo que 
decir que el carpintero o la carpintería son la sierra o el taladro [15] porque el trabajo se 
lleva a término estando cerca unos de otros. Que los animales participan necesariamente 
del calor es evidente por todo eso. 


Función del cerebro 


Pero puesto que todo necesita de un contrapeso para alcanzar la medida y el justo 
medio (pues ahí está la esencia y la razón, y no en cada uno de los extremos [20] por 
separado), por esta causa, frente a la zona del corazón y al calor que hay en él, la 
naturaleza ha creado el cerebro%3 y para eso existe esta parte en los animales, con una 
naturaleza común de agua y tierra. Y por eso, los animales sanguíneos tienen todos un 
cerebro, mientras que se puede decir que ninguno de los otros lo tiene, [25] excepto por 


19 


analogía, como el pulpo%%: pues todos tienen poco calor por su falta de sangre. El 
cerebro, pues, atempera el calor y la ebullición del corazón, y para que también esta 
parte alcance un calor moderado, a partir de cada una de las dos venas%, de la grande y 
de la llamada [30] aorta, las venas desembocan en la membrana que rodea al cerebro%É, 
Para no dañarlo con su calor, en vez de pocas y grandes venas, lo rodean numerosas y 
finas venas, y en lugar de abundante y espesa, la sangre es ligera y pura. 

Por eso, también los fluidos parten en su origen de la [35] cabeza en los cuerpos 
en que las partes que rodean el cerebro son más frías que la temperatura media, pues al 
evaporarse el alimento a través de las venas hacia arriba, el residuo [653a] se enfría por 
la propiedad de esa zona y produce flujos de flema y de suero%Í, Es preciso admitir, 
comparando lo pequeño con lo grande, que este proceso es como la formación de la 
lluviaé2: al elevarse, pues, el vapor de la tierra [5] y ser llevado por el calor a la región 
superior, cuando llega al aire frío que está sobre la tierra, se condensa de nuevo en agua 
por el enfriamiento y fluye hacia abajo sobre la tierra. Pero sobre estos temas 
corresponde hablar en los estudios? sobre los orígenes de las enfermedades, en cuanto 
es propio de la ciencia natural el hablar de ellos. [10] 

Además, el cerebro produce también el sueño! en los animales que tienen este 
órgano, y en los que no, el órgano análogo. En efecto, refrescando el flujo de sangre que 
procede del alimento, o también por algunas otras causas semejantes, pone pesada la 
zona (por eso los que tienen sueño sienten pesada la cabeza) y hace que el calor se retire 
[15] hacia abajo junto con la sangre. Por eso, al acumularse más en la zona baja produce 
el sueño, e impide poder mantenerse erguidos a aquellos animales que por naturaleza lo 
están, y a los otros mantener erguida la cabeza; sobre esto se ha hablado separadamente 
en los tratados Acerca de la [20] sensación y Acerca del sueño22. 


Descripción del cerebro 


Que el cerebro es un compuesto de agua y tierra lo pone en evidencia lo que sucede 
con él: una vez cocido, en efecto, se vuelve seco y duro, y queda la parte terrosa al 
evaporarse el agua por el calor, [25] como cuando se cuecen las legumbres y otros 
frutos, por ser la parte mayor de tierra y salir el líquido que estaba mezclado; de hecho, 
también éstos se vuelven duros y completamente terrosos. Entre los animales, el hombre 
tiene el cerebro más grande en comparación con su tamaño, y entre los seres humanos, 
los varones más que las mujeres; y en él, además, la región que rodea el corazón y el 
[30] pulmón es la más caliente y abundante en sangre. Por eso, es también el único de 
los animales erguido, pues la naturaleza del calor, al ir tomando fuerza, produce el 
crecimiento a partir del centro según su propia dirección?4, 

Así, a mucho calor se contrapone más abundancia de humedad y de frío y, debido 
a esta abundancia, el hueso [35] que rodea la cabeza, que algunos llaman brégmaZ, es el 
que se solidifica más tarde por tardar mucho tiempo en evaporarse el calor. Esto no 
sucede en ninguno de los otros animales sanguíneos. Y tiene?6 el mayor número de 
suturas [653b] en la cabeza, y el varón más que la mujer, por la misma causa, para que 


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la región respire mejor, y más aún el cerebro mayor, pues demasiado húmedo o seco no 
podrá realizar su función, sino que o bien no enfriará o bien coagulará [5] la sangre, de 
modo que produciría enfermedades, locura y muerte. De hecho, el calor y el principio 
que se encuentran en el corazón son muy sensibles y rápidamente acusan la sensación de 
cualquier cambio o afección de la sangre que rodea al cerebro. 


Los otros humores 


Se ha hablado ya de casi todos los humores congénitos en los animales; entre [10] 
los que surgen después están los residuos del alimento, es decir, el depósito de la vejiga y 
el del intestino, y además el semen y la leche en los animales que por naturaleza tienen 
cada uno de ellos. Los residuos del alimento tienen su tratamiento particular en las 
obras sobre la indagación y estudio de la nutrición, en qué animales existen y por qué 
[15] causas. Las cuestiones sobre el semen y la leche en los libros sobre la 
Reproducción, pues uno es principio de la generación, la otra existe a causa de ella??. 


La carne 


Hay que examinar también las otras [8] partes homogéneas, y en primer lugar la 
[20] carne en los que la tienen, y en los otros la parte análoga. Es realmente el principio y 
el cuerpo en sí de los animales. Es evidente también según la razón, pues definimos al 
animal por el hecho de tener sentidos y, especialmente, el primero%, que es el tacto, y su 
órgano sensorial es esta parte, ya sea [25] el órgano primario, como la pupila, ya sea el 
órgano asociado a él, como si se añade a la pupila todo el transparente del ojo. Respecto 
a los otros sentidos sería imposible e inútil para la naturaleza hacer eso, mientras que el 
tacto es así por necesidad, pues de entre los órganos sensoriales éste es el único, o en 
mayor medida, corporal. 

[30] Es evidente a la observación sensible que todas las otras partes existen en 
función de éstal, me refiero a los huesos, la piel, los tendones y las venas, y aún a los 
cabellos, las uñas y cualquier otra parte del mismo tipo. En efecto, los huesos, que son 
duros por naturaleza, han sido creados para [35] preservar las partes blandas en los 
animales que tienen huesos; en los que no los tienen, la parte análoga, como en los peces 
en unos casos la espina, en otros el cartílago. 

Algunos animales tienen dentro tal protección, en cambio [654a] algunos de los no 
sanguíneos en el exterior, como todos los crustáceos, por ejemplo, los cangrejos y el 
género de las langostas, y los testáceos32 también, como las llamadas ostras. En todos 
éstos, en efecto, la parte carnosa está dentro, mientras la parte terrosa, que la contiene y 
protege, [5] está fuera. Para cuidar su continuidad, al tener su naturaleza poco calor por 
no ser sanguíneos, la concha que los rodea conserva el calor que se incuba en ellos como 
s1 fuera un horno. La tortuga de mar y el género de las tortugas de agua dulce parecen 
ser semejantes a ellos, aunque son otra especie. 

[10] Los insectos y los cefalópodos están constituidos de forma contraria a ellos y 
opuesta entre sí, pues parece que 


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Los huesos y las venas 


no tienen ninguna parte ósea ni terrosa concreta que sea digna de nombrar, sino que 
los cefalópodos son casi enteramente carnosos y blandos, pero para que su cuerpo no sea 
fácilmente destruido, como sucede a los carnosos, tiene [15] una naturaleza intermedia 
entre la carne y el tendón. Es, pues, blanda como la carne, pero tiene elasticidad como el 
tendón. Si se desgarra se divide su carne, no longitudinalmente, sino en anillos: esta 
disposición, pues, sería la más útil para la fuerza. Existe en ellos también una parte 
análoga a las espinas de los peces, por ejemplo, en las sepias la [20] llamada jibia, y en 
los calamares la llamada pluma83, Los pulpos, en cambio, no la tienen por tener pequeño 
el saco, la llamada cabeza, mientras que los otros son bastante largos. Por eso, para 
mantener su rigidez y que no se doblen, la naturaleza les ha diseñado estas partes, como 
entre los [25] sanguíneos a unos el hueso y a otros la espina. 

Los insectos están dispuestos de forma contraria a éstos y a los sanguíneos, como 
dijimos. No tienen una parte distinta dura y otra blanda, sino que todo su cuerpo es duro, 
una dureza tal que es más carnosa que el hueso, pero más [30] ósea y terrosa que la 
carne, para que su cuerpo no sea fácilmente divisible. 


El sistema óseo 


La naturaleza de los huesos y de las [9] venas es similar. Ambos forman un sistema 
continuo surgido de un principio único, y ningún hueso existe por sí mismo, sino que o 
bien es como una parte de un continuo, o bien está en contacto y ligado a éste, para que 
[35] la naturaleza se sirva de él tanto como de un hueso único y [654b] continuo, tanto 
como de dos y divididos para facilitar la flexión. 

De igual modo, tampoco ninguna vena existe por sí misma, sino que todas son parte 
de una. Un hueso, de hecho, si fuese algo separado, no podría cumplir la función [5] 
para la que está destinada su naturaleza (pues no podría ser causante de ninguna flexión 
ni extensión al no ser continuo, sino aislado), e incluso haría daño como una espina o una 
flecha en la carne. Si una vena estuviera separada y no unida a su principio, no podría 
conservar la sangre que [10] contiene. El calor procedente de aquel principio impide que 
se coagule, y es evidente que la sangre aislada se corrompe. El principio de las venas es 
el corazón, de los huesos, en aquéllos animales que los tienen, es la llamada columna 
vertebral, de la que surge la estructura continua de los otros huesos. 

La columna vertebral, en efecto, es la que mantiene la largura del cuerpo o la 
posición erguida de los animales. Pero, puesto que es necesario que el cuerpo [15] se 
flexione al moverse el animal, es, a la vez, una por su continuidad, pero múltiple por la 
división de las vértebras. En los animales que tienen miembros que parten de ella y 
forman continuidad con ella, sus huesos son articulados allí donde los miembros se 
flexionan, y están unidos por tendones, adaptándose sus extremos, al ser [20] uno 
cóncavo y otro redondeado, o incluso ambos cóncavos y encerrar en medio, como un 
perno, un astrágaloó%, para efectuar la flexión y la extensión, pues de otro modo o sería 
totalmente imposible, o al menos no se podría realizar bien tal movimiento. Algunos 


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huesos que tienen el comienzo del uno igual al final del otro se unen con tendones. Y hay 
partes cartilaginosas en medio de las articulaciones, como un relleno, para que no se 
rocen mutuamente. 


Función de los huesos 


Alrededor de los huesos crece la carne, unida a ellos con ligaduras ligeras y fibrosas: 
por su causa existen los huesos. Igual, pues, que los que moldean una figura de barro o 
de cualquier otra sustancia [30] húmeda colocan primero un cuerpo duro y luego 
modelan alrededor, de la misma manera la naturaleza ha creado al animal con la carne. 
Así, bajo las otras partes carnosas están los huesos, en las que se mueven para hacer 
posible la flexión, en las inmóviles como protección, por [35] ejemplo las costillas que 
encierran el pecho para proteger [655a] las vísceras en torno al corazón. En cambio, la 
región del vientre carece de huesos en todos los animales para no impedir la hinchazón 
que se produce necesariamente en ellos tras ingerir alimento y en las hembras el 
crecimiento de los embriones dentro. 

Los vivíparos, tanto internos como externos, tienen [5] prácticamente igual la 
fuerza y solidez de los huesos, pues todos estos animales tienen los huesos mucho más 
grandes que los no vivíparos en relación con sus cuerpos. En algunas zonas, en efecto, 
existen muchos vivíparos de gran tamaño, como en Libia33 y en las regiones calientes y 
secas. [10] Los animales grandes necesitan soportes más sólidos, mayores y más duros, 
sobre todo los más agresivos; por eso los huesos de los machos son más duros que los de 
las hembras, y también los de los carnívoros (pues el alimento lo consiguen mediante la 
lucha), como los del león: efectivamente, [15] tienen una naturaleza tan dura que se 
enciende fuego al golpearlos como si fueran piedras. También el delfín tiene huesos y no 
espinas, pues es un vivíparo. 

Para los animales sanguíneos, pero no vivíparos, la naturaleza marca pequeñas 
diferencias, por ejemplo las aves tienen huesos, pero son más débiles. Entre los peces, 
los [20] ovíparos tienen espina, y en las serpientes la naturaleza de sus huesos es similar 
a la espina, excepto en las que son muy grandes: éstas, por lo mismo que los vivíparos, 
necesitan una estructura más robusta para desarrollar su fuerza. 


El cartílago 


Los llamados selaciosól tienen espinas de naturaleza cartilaginosa; es necesario que 
sus movimientos sean más fluidos, [25] de modo que es preciso que su soporte no sea 
quebradizo, sino más blando, y la naturaleza ha empleado toda la parte terrosa para la 
piel. La naturaleza no puede distribuir el mismo excedente a muchas zonas a la vez3?, 

Hay también en los vivíparos muchos huesos cartilaginosos, [30] cuando conviene 
que sea blanda y mucilaginosaé% la parte sólida por el bien de la carne que la cubre, como 
sucede en las orejas y la nariz, pues lo quebradizo se rompe rápidamente en las partes 
salientes. 

La naturaleza del cartílago es la misma que la del hueso, se diferencia en el más y el 


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menos. Por eso, ninguno de los dos crece después de haber sido cortado. Los cartílagos 
en los animales terrestres no tienen médula, al menos médula [35] diferenciada, pues lo 
que está separado en los huesos está aquí mezclado al conjunto y hace que la 
composición del cartílago sea blanda y fermentada. En los selacios la columna vertebral 
es cartilaginosa, pero tiene médula, pues [655b] en ellos esta parte existe en lugar de 
hueso. 


Partes parecidas al hueso 


Al tacto existen también cercanas a los huesos partes tales como las uñas, los 
cascos, las pezuñas, los cuernos y el pico de las avesó2. Todas estas partes las tienen [5] 
los animales para su defensa. En efecto, las partes enteras constituidas por estos tejidos y 
que tienen el mismo nombre que ellos, como el casco entero y el cuerno entero2, están 
concebidas para la supervivencia de cada uno. 

En este apartado está también la naturaleza de los dientes?l, que en unos animales 
existen para una sola función, la elaboración del alimento, y en otros, además de esto, 
[10] también para la lucha, como en todos los que tienen dientes afilados y colmillos. 
Todas estas partes tienen necesariamente una naturaleza terrosa y dura, pues ésta es la 
fuerza de un arma. Por eso también todas las partes de este tipo se dan en mayor medida 
en los cuadrúpedos vivíparos, por [15] tener todos una composición más terrosa que el 
género humano. 


Las otras partes homogéneas 


Pero, además, acerca de estas partes y de las siguientes, como la piel, la vejiga, las 
membranas, los cabellos, las alas y sus análogos, y alguna otra parte de tal tipo, hay que 
estudiar sus causas más adelante junto con las no homogéneas, y explicar para qué [20] 
existe cada una en los animales, pues sería necesario comprenderlas, como también las 
partes no homogéneas, a partir de sus funciones. Sin embargo, porque las partes tienen el 
mismo nombre que los órganos enteros, ocuparon su puesto ahora entre las homogéneas. 
Los principios de todas ellas son el hueso y la carne. 

Pero, además, en el estudio sobre los humores y las partes [25] homogéneas 
dejamos de lado el estudio del semen y la leche22, pues tienen una indagación más 
adecuada en los libros sobre la Reproducción, pues el primero es principio, la otra el 
alimento de los que nacen. 


Organización de los animales 


[10] Pero ahora hablemos de nuevo como desde el principio, empezando primero 
por lo primero. En todos los animales [30] desarrollados son dos las partes más 
necesarias, aquélla por la que reciben el alimento y aquélla por la que expulsan los 
excrementos, pues no es posible existir ni crecer sin alimento. Las plantas (afirmamos, en 
efecto, que también son seres vivos) no tienen un lugar para el residuo inútil, toman, 
pues, de la tierra el alimento ya digerido, y en lugar de residuo [35] producen las semillas 


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y los frutos. 

Existe una tercera parte en todos los animales que está entre esas dos y en la que 
reside el principio de la vida2, 

Al ser la naturaleza de las plantas inmóvil, no presentan [656a] mucha variedad de 
partes no homogéneas: pues para pocas funciones basta el uso de pocos Órganos; por eso 
hay que estudiar por separado sus formas“, Los seres que tienen sensibilidad, además de 
vida, tienen una forma más variada, y algunos más que otros, y es más compleja en 
aquéllos [5] cuya naturaleza participa no sólo de la vida, sino del vivir bien. 


Lugar del hombre 


Tal es el género humano, pues o bien es el único de los animales conocidos por 
nosotros que participa de lo divino”, o el que más de todos. De modo que por eso, y por 
ser más conocida la forma de sus [10] partes externas, se hablará primero de él. Además, 
para empezar, es el único en que las partes naturales están situadas según el orden 
natural, y su parte superior está orientada hacia la parte superior del universo: el único de 
los animales erguido es, efectivamente, el hombre. 

El tener la cabeza carente de carne se sigue necesariamente [15] a partir de lo dicho 
acerca del cerebro2. No es, pues, como algunos dicen, que si fuese más carnosa el 
género humano sería más longevo, pero que —afirman— está desprovista de carne para 
hacer posible la sensación, pues la sensación se produce en el cerebro, y las partes 
demasiado carnosas no dejan penetrar la sensación. Sin embargo, ninguna [20] de estas 
dos ideas es cierta, sino que, si el lugar que rodea el cerebro fuese muy carnoso, 
cumpliría la función contraria a aquélla para la que existe en los animales el cerebro (pues 
no podría enfriar, al ser él mismo demasiado caliente), y no es causa de ninguna 
sensación, ya que es en sí mismo insensible como cualquiera de los residuos. Pero [25] 
como no descubren por qué causa algunos de los sentidos se encuentran en la cabeza de 
los animales, al ver que el cerebro es más adecuado que las otras partes, por deducción 
los relacionan entre sí. 


Los sentidos 


Que, efectivamente, la región en torno al corazón es el principio de las sensaciones, 
se ha definido anteriormente en el tratado Acerca de la sensaciónl%, y [30] por qué hay 
dos relacionadas de forma clara con el corazón, el tacto y el gusto; de las otras tres, el 
olfato es intermedio, y el oído y la vista están en la cabeza sobre todo por la naturaleza 
de los órganos de los sentidos (y de éstos, la vista en todos los animales). Además, el 
oído y el olfato en los peces y en los animales semejantes hace evidente lo dicho, pues 
oyen y huelen, pero no tienen en [35] la cabeza ningún órgano evidente de estos 
sentidos. 

La vista, en todos los animales que la poseen, está lógicamente en torno al cerebro; 
pues el cerebro es húmedo y [656b] frío, y la vista es por naturaleza acuosa: el agua, 
entre las substancias transparentes, es la más fácil de conservar guardadalÓl, Y, además, 


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las sensaciones más exactas deben necesariamente llegar a ser aún más exactas a través 
de las partes que tienen la sangre más pura, pues el movimiento [5] del calor en la sangre 
embota la actividad perceptiva. Por estas causas están en la cabeza los órganos de esos 
sentidos. 

No sólo la zona delantera de la cabeza está desprovista de carne, sino también la 
posterior, al ser necesario que esta parte, en todos los animales que la tienen, se 
mantenga erguida. Y, de hecho, nada que sostenga un peso puede [10] mantenerse 
erguido, y tal situación se daría si tuviera la cabeza cubierta de carne. Por eso es también 
claro que la cabeza no está desprovista de carne por la facultad perceptiva, pues la parte 
posterior no contiene cerebro y está igualmente sin carne. 

Algunos animales tienen también el oído de forma lógica en la zona en torno a la 
cabeza, pues el llamado vacío [15] está lleno de aire, y decimos que el órgano del oído es 
de airel%, Desde los ojos, efectivamente, los conductosl% llegan a las venas que están 
alrededor del cerebro y, a su vez, de los oídos un conducto se une igualmente a la zona 
posterior. Ninguna parte no sanguínea es sensible, ni tampoco [20] la sangre, sino 
cualquiera de las partes compuesta de sangre. Por ello en los animales sanguíneos 
ninguna parte sin sangre es sensible, ni la propia sangre, pues no constituye una parte de 
los animales. 

En todos los animales que tienen este órgano, el cerebro [25] está en la zona 
delantera porque lo que está delante es lo que se percibe, la sensación procede del 
corazón y éste está en la zona delantera, y la percepción se produce a través de las partes 
que son sanguíneas y la cavidad posterior está vacía de venas. 

Los órganos sensoriales están situados de esta manera por la naturaleza de forma 
perfecta: los del oído en mitad de la circunferencia de la cabeza (pues se oye no sólo de 
frente, [30] sino desde todas direcciones), la vista en la zona frontal (pues se ve de 
frente, el movimiento es hacia delante, y es preciso ver previamente hacia lo que se dirige 
el movimiento). El del olfato está entre los ojos de forma lógica. 

Y, efectivamente, cada uno de los órganos de los sentidos es doble porque el cuerpo 
es doble, la parte derecha y [35] la izquierda. Para el tacto esto no resulta claro, la causa 
de ello es que su órgano sensorial primero no es la carne ni otra parte semejante, sino 
una interna. También para el gusto es menos evidente, pero más que para el tacto, pues 
[657a] este sentido es una especie de tacto. Sin embargo, resulta evidente también para 
él, pues la lengua aparece dividida. Para los otros órganos sensoriales es más claro que la 
sensación es doble, pues los oídos y los ojos son dos, y dobles los orificios de la nariz. Si 
estuviesen dispuestos de otra [5] manera y separados, como los del oído, no podrían 
cumplir su función, ni tampoco el órgano en que están, pues a través de la respiración se 
produce esta sensación en los animales que tienen nariz, y esta parte está en el medio y 
en la zona delantera. Por eso la naturaleza ha agrupado los orificios nasales en medio de 
los tres órganos sensoriales, poniéndolos como en una sola línea en el movimiento de la 
[10] respiración. 


El oído en los cuadrúupedos viviparos 


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También estos órganos de los sentidos [11] están bien dispuestos en los otros 
animales de acuerdo con la propia naturaleza de cada uno. Los cuadrúpedos, en efecto, 
tienen las orejas salientes y más arriba que los ojos, al menos esa impresión dan. Pero no 
es así, sino que lo parece por no estar los animales erguidos, [15] sino inclinados. Como 
por lo general se mueven así, les son útiles si están más altas y son móviles, pues girando 
captan mejor los ruidos de todas partes. 


El oído en los otros animales 


En cambio, las aves tienen sólo los [12] conductos auditivos debido a la dureza de 
su piel y a no tener pelo, sino plumas. No tienen, de hecho, una materia tal de [20] la que 
se pudieran formar las orejas. Igual sucede entre los cuadrúpedos ovíparos y cubiertos de 
escamasl0: el mismo razonamiento cuadra también para ellos. 

Entre los vivíparos tampoco la foca tiene orejas, sino conductos auditivos porque es 
un cuadrúpedo atrofiadol0, 


Los párpados 


[13] [25] Los hombres, las aves y los cuadrúpedos, tanto vivíparos como ovíparos, 
tienen una protección para la vista. Los vivíparos tienen dos párpados, con los que 
también cierran [30] los ojos; las aves pesadasl% y algunas otras, y los cuadrúpedos 
ovíparos cierran los ojos con el párpado inferior, en cambio, las aves, en general, cierran 
los ojos con una membrana que parte del ángulo interno del ojol08, 

La causa de tener esta protección está en el hecho de que los ojos son húmedos, y 
han sido dispuestos de esta manera por la naturaleza para ver con agudeza. Ciertamente, 
s1 tuviesen una piel dura serían más inmunes a las agresiones externas, pero no tendrían 
agudeza visual. Así pues, con la finalidad del bien, la piel en torno a la pupila es fina [35] 
y para su protección están los párpados. Y por eso, todos los animales cierran los 
párpados y, especialmente, el hombre; todos lo hacen para evitar con los párpados los 
[657b] cuerpos extraños (y no por un acto voluntario, sino que la naturaleza lo hizo así), 
y con más frecuencia el hombre por ser el que tiene la piel más fina. 

El párpado está cubierto de piel, por eso ni el párpado ni el prepucio vuelven a 
crecerl0%, porque son piel sin carne. [5] Todas las aves que cierran los ojos con el 
párpado inferior, [10] así como los cuadrúpedos ovíparos, lo hacen así debido a la dureza 
de la piel que rodea la cabeza. En las aves pesadas, al no ser capaces de volar, el 
crecimiento de las plumas se ha convertido en espesor engordado de la piel. Por eso, 
también ellas cierran los ojos con el párpado inferior, mientras que las palomas y las aves 
semejantes lo hacen con ambos. Los cuadrúpedos ovíparos están cubiertos de escamas; 
éstas son todas más duras que el pelo, de modo que también su piel es más dura que la 
piel de los otros. La piel que rodea su cabeza es, pues, dura, por eso no tienen párpado 
superior, pero la de la parte inferior es carnosa, para que el párpado tenga finura y 
flexibilidad. [15] 

Parpadean las aves pesadas no con éste, sino con la membrana, porque el 


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movimiento del párpado es lento, mientras que es necesario que el parpadeo sea rápido: 
la membrana lo es. Parpadean a partir del ángulo interno del ojo junto a las fosas nasales, 
porque es mejor que su naturaleza [20] proceda de un solo principio, y éstos tienen como 
principio la excrecencialló junto a la nariz; y lo frontal sirve de principio más que lo 
lateral. 

Los cuadrúpedos ovíparos no parpadean de la misma manera, porque, al vivir en 
tierra, no les es preciso tener el ojo húmedo ni la vista aguda. En cambio, a las aves les 
es necesario: desde lo lejos, en efecto, es su uso de la vista. [25] Por eso, también las 
rapaces son muy agudas de vista (pues desde arriba avistan su alimento, y por ello 
también vuelan más alto que las otras aves), en tanto que las que viven en tierra y no son 
voladoras, como los gallos y otras afines, no son agudas de vista, pues no les urge para 
su vida. 


La vista en los peces e insectos 


[30] Los peces, los insectos y los crustáceos tienen ojos de tipo diferente, pero 
ninguno tiene párpado. Los crustáceos no lo tienen en absoluto, pues la utilidad del 
párpado requiere una acción rápida y producida por la piel. Pero, en vez de esta 
protección, todos tienen [35] los ojos duros, como si mirasen a través del párpado 
adherido al ojo. Pero ya que, debido a su dureza, es necesario que la vista sea más débil, 
la naturaleza hizo móviles los [658a] ojos de los insectos y más aún de los crustáceos, 
igual que las orejas de algunos cuadrúpedos, de modo que vean con más agudeza girando 
hacia la luz y recibiendo su resplandor. 

Los peces tienen ojos húmedos. En efecto, a los animales [5] que se mueven 
mucho les es necesario la utilización de la visión de lejos. Para los animales terrestres el 
aire es transparente, en cambio los peces, puesto que el agua impide ver agudamente, 
pero no tiene, por el contrario, muchos objetos peligrosos para la vista como el aire, por 
eso no tienen párpado (pues la naturaleza no hace nada en vano!12), [10] pero debido a 
la opacidad del agua tienen ojos húmedos. 


Las pestañas 


[14] Tienen pestañas en los párpados todos los animales que tienen pelo, [10] pero 
no las aves ni los animales con escamas, pues no tienen pelo. Sobre el avestruz 
explicaremos más adelantel13 la causa; este animal tiene, en efecto, pestañas. 

Y entre los animales que tienen pelo, sólo los hombres [15] las tienen en ambos 
párpadosl!4, Los cuadrúpedos, ciertamente, no tienen pelos en la parte ventral, sino más 
bien en la dorsal; en cambio, los hombres lo contrario, tienen más en las zonas delanteras 
que en las dorsales. El pelo sirve de protección en los animales que lo tienen; en los 
cuadrúpedos la parte dorsal está más necesitada de protección, aunque [20] la delantera 
es más importante, pero mantiene el calor debido a la inclinación del cuerpo. En cambio, 
en los hombres, puesto que la parte anterior y la posterior se encuentran en la misma 
situación a causa de la posición erguida, la naturaleza ha subrayado la ayuda a las zonas 


88 


más importantes, pues siempre, en la medida de lo posible, es causa de lo mejorllí, Y 
por eso ningún cuadrúpedo tiene pestañas [25] en el párpado inferior (aunque sobre ese 
párpado a algunos les nacen unos pelos ralos), ni en las axilas, ni en la zona púbica, como 
los hombres. 

Por el contrario, en vez de eso, unos tienen toda la parte dorsal del cuerpo cubierta 
con espeso pelo, como los perros, otros tienen crines, como los caballos y los animales 
[30] de tal género, otros melena, como el león macho. 


La cola 


Además, en los animales que tienen colas de cierta longitud, la naturaleza también 
las adornó con pelo, largo en los animales que tienen la cola corta, como los caballos, 
corto en los de cola larga, de acuerdo con la naturaleza del resto del cuerpo, [35] pues en 
todos los casos lo que da a una parte lo quita de otrall£. [658b] A los animales a los que 
ha hecho el cuerpo demasiado peludo les falta pelo en la cola, como sucede a los osos. 


Los cabellos 


Respecto a la cabeza, el hombre es el que la tiene más peluda entre los animales, 
por necesidad debido a la humedad del cerebro y a las suturas (pues donde [5] hay más 
humedad y calor allí el crecimiento es necesariamente mayor), y luego para la protección, 
para que el pelo cubra la cabeza defendiéndola del exceso de frío y de calor. El cerebro 
del ser humano, al ser el más voluminoso y húmedo, necesita también de mayor 
protección; de hecho, lo más húmedo se calienta y se enfría [10] más fácilmente, 
mientras que lo que se encuentra en el estado contrario es más insensible a los cambios. 

Pero al hablar de estos temas, debido a su afinidad, nos hemos desviado de nuestro 
tema sobre la causa de las pestañas, de modo que se remite a una ocasión más oportuna 
la mención de los restantes aspectoslUÍ., 


Las cejas 


[15] Las cejas y las pestañas sirven ambas [15] de protección, las cejas de los 
líquidos que caen desde arriba, de forma que protegen, como el saliente de un tejado, de 
las gotas de sudor de la cabeza; las pestañas, en cambio, de los objetos que chocan 
contra los ojos, como las empalizadas que algunos construyen delante de las murallas. 

Las cejas están sobre un compuesto óseo (por eso en muchos ancianos se vuelven 
tan espesas que es preciso [20] cortarlas); las pestañas, en cambio, sobre las 
terminaciones de venas pequeñas, pues donde termina la piel, también las venillas tienen 
el límite de su extensión. De modo que es necesario que, debido al humor que sale y que 
es corpóreo (a no ser que alguna función natural impida la secreción utilizándola para 
otro uso), por tal causa, decíamos, en esos [25] lugares por necesidad nacen pelos. 


El olfato 


Entre los animales cuadrúpedos vivíparos, [16] el órgano del olfato no se diferencia 


89 


mucho, en cierto modo, de unos a otros, sino que en cuantos tienen las mandíbulas 
alargadas y terminadas en [30] punta, también la zona de la nariz se encuentra sobre el 
llamado morro, único lugar posible, y en los restantes está más separada respecto a las 
mandíbulas. 


La nariz del elefante 


El elefantel!3 tiene esta parte la más particular entre todos los animales: tiene, en 
efecto, un tamaño y una fuerza excepcional. [35] Usándola como una mano, la nariz es 
con lo que se lleva el alimento a la boca, sea sólido o líquido, y rodeando los árboles los 
arranca; [659a] la utiliza como si fuese una mano. Por su naturaleza, pues, este animal es 
indistintamente palustre y terrestre, de suerte que, puesto que sucede que obtiene su 
alimento del agua, pero le es preciso respirar, al ser terrestre y sanguíneo, y no [5] puede 
hacer rápidamente el cambio del agua a lo seco (como algunos vivíparos que son 
sanguíneos y respiran), pues su tamaño es enorme, es necesario que utilice el medio 
acuático lo mismo que el terrestre. Igual que algunos procuran [10] a los buceadores 
aparatos para la respiración, para que permanezcan mucho tiempo bajo el mar y aspiren 
el aire de fuera del agua a través del aparato, lo mismo la naturaleza hizo el tamaño de la 
nariz para los elefantes. Por eso respiran levantando en alto la nariz fuera del agua, en el 
caso de que caminen por el elemento líquido. 

[15] Como hemos dicho, pues, la trompa es la nariz de los elefantes. Ya que sería 
imposible que la nariz fuese así de no ser blanda y capaz de doblarse (pues con su 
largura impediría tomar el alimento de fuera, como los cuernos, dicen, [20] a los bueyes 
que pastan hacia atrás: así cuentan1l2 que aquéllos pastan avanzando en sentido inverso 
hacia atrás), al ser, entonces, la nariz de esta manera, la naturaleza, que acostumbra 
utilizar los mismos órganos para varias funciones, le da además el uso que corresponde a 
las patas delanteras. 

Éstas, en efecto, los cuadrúpedos fisípedos las tienen en [25] lugar de manos y no 
sólo para soportar el peso del cuerpo; los elefantes son fisípedos, y no tienen pezuña 
hendida ni casco, pero debido a su gran tamaño y al peso de su cuerpo, sólo le sirven de 
soporte, y por su lentitud y su incapacidad de flexión!20 no son útiles para nada más. Así 
pues, [30] tiene la nariz para respirar, como también todos los otros animales que tienen 
pulmones, y es larga y capaz de enrollarse a causa de su vida en el agua y su lenta salida 
de ella; privado del uso de las patas, también la naturaleza, como dijimos, se sirve de este 
Órgano para la función que normalmente cumplirian las patas. 


La nariz en las aves 


Las aves, las serpientes y todos los [659b] cuadrúpedos sanguíneos y ovíparos 
tienen los conductos olfativos delante de la boca, pero no los tienen claramente 
distinguidos como para llamarlos nariz, a no ser por su función. El ave, al menos, los 
tiene de modo que nadie diría que tiene nariz; esto sucede porque en lugar de [5] 
mandíbulas tiene el llamado pico. Y la causa es la naturaleza de las aves que está 


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constituida de este modo: es, pues, bípedo y alado, de modo que es necesario que tenga 
reducido el peso del cuello y de la cabeza, y también el pecho estrecho; tiene un pico 
Óseo para que sea útil para la defensa [10] y la alimentación, y estrecho debido a la 
pequeñez de la cabeza. En el pico tienen los conductos olfativos, pero es imposible que 
tengan nariz. 

En lo que respecta a los otros animales que no respiran, ya se ha dicho 
anteriormente por qué causa no tienen nariz [15] y, en cambio, perciben los olores unos 
por las branquias, otros por el embudo!21, los insectos por la membrana abdominal, y 
todos se mueven, por así decirlo, por el soplo innato del cuerpo: este soplo existe en 
todos por naturaleza y no es introducido desde fuera. 


Los labios 


Bajo la nariz están los labios en los [20] animales sanguíneos que tienen dientes. 
Las aves, como hemos dicho, tienen un pico óseo para la alimentación y la defensa. 
Reúne en sí la función de los dientes y los labios, como si en el hombre se [25] 
suprimiesen los labios y se uniesen entre sí los dientes de arriba por una parte y los de 
abajo por otra, y se prolongase su longitud haciendo ambas partes estrechas en la punta; 
sería ya así, más o menos, un pico de ave. 

En los otros animales los labios sirven para la conservación y protección de los 
dientes, y por eso, según su regularidad [30] y belleza o lo contrario, así también tienen 
formada esta parte. Los hombres tienen los labios blandos, carnosos y capaces de 
separarse entre sí, como protección de los dientes al igual que los otros animales, y aún 
más para un beneficio, pues también sirven para el uso del lenguaje. Igual que la 
naturaleza, en efecto, ha hecho la lengua [35] distinta a la de los otros animales, 
destinándola a dos [660a] funciones (como dijimos que hace en muchos casosl22): la 
lengua para la percepción de los sabores y para el habla, y así los labios para esto último 
y para protección de los dientes. 

Ciertamente, el lenguaje que se manifiesta mediante la voz está compuesto por las 
letras123, la mayoría de las cuales [5] no sería posible pronunciar si la lengua no fuese 
como es, ni los labios estuviesen húmedos, pues unas corresponden a movimientos de la 
lengua, otras a la aproximación de los labios. Pero para saber qué diferencias presentan, 
de qué tipo y cuántas, es preciso aprenderlo de los métricos!24, 

Como consecuencia directa existiría la necesidad de [10] que cada una de esas 
partes estuviese bien preparada para la función citada y tuviese una naturaleza tal, por 
eso son carnosas. La carne del hombre es la más blanda que existe. Y esto es porque su 
sentido del tacto es el más sensible de todos los seres vivos. 


La lengua 


La lengua de los animales se encuentra [17] en la boca bajo el cielo del paladar, en 
los [15] animales terrestres casi igual en todos, en los otros de forma diferente, ya sea 
entre unos y otros, o bien frente a los terrestres. 


91 


El hombre es el que tiene la lengua más suelta, más blanda y más ancha para que 
sea útil para ambas funciones, la percepción de los sabores (pues el hombre es el que 
tiene [20] la sensibilidad más fina de todos los animales y así su lengua es blanda, ya que 
es la más sensible al tacto, y el gusto es una especie de tacto), y para la articulación de 
las letras y el lenguaje la lengua blanda y ancha es útil, pues sólo podría replegarse y 
avanzar en todo tipo de posiciones al ser como es y estar especialmente suelta. Resulta 
evidente [25] en aquéllos en que no está suficientemente suelta, pronuncian mal y 
tartamudean, y esto es incapacidad de pronunciar las letras. En el hecho de ser la lengua 
ancha está también la posibilidad de hacerse estrecha: pues en lo grande está también lo 
pequeño, en cambio, en lo pequeño no está lo grande. Por eso entre las aves las que 
pronuncian mejor las letras son las que tienen la lengua más ancha que [30] las otras. 

Los cuadrúpedos sanguíneos vivíparos tienen una débil articulación de la voz, pues 
tienen una lengua dura, poco suelta y gruesa. Algunas aves emiten muchos sonidos, y las 
rapaces tienen la lengua más ancha. Pero las más pequeñas tienen más variedad de 
sonidos. Y todas se sirven de la lengua [35] para comunicarse entre sí, aunque algunas 
más que [660b] otras, de modo que en ciertas especies parece haber un aprendizaje entre 
ellas. Se ha hablado sobre ello en la Investigación sobre los animales2Ó, 

La mayoría de los animales terrestres sanguíneos y ovíparos [5] tienen una lengua 
no apta para la función vocal, al estar ligada y ser dura, pero para la percepción de los 
sabores las serpientes y los lagartos tienen una lengua larga y bífida!20; las serpientes, tan 
larga que puede extenderse mucho, bífida y su extremo fino como un cabello debido a su 
naturaleza golosa; de hecho, obtienen doble placer de [10] los sabores, como si tuvieran 
doble órgano del gusto. 

Todos los animales, no sanguíneos y sanguíneos, tienen un órgano que percibe los 
sabores, pues incluso aquellos que a la mayoría les parece que no lo tienen, como 
algunos pecesl27, tienen también un cierto sistema rudimentario, y [15] casi similar al de 
los cocodrilos fluviales. La mayoría de ellos parece que no tienen este órgano por una 
razón lógica: la región de la boca es en todos estos animales espinosa, y al ser la 
percepción de los sabores muy breve en los animales acuáticos, entonces, al igual que el 
uso de este [20] sentido es breve, también tienen un desarrollo reducido del órgano 
correspondiente. El paso de los alimentos al vientre es rápido porque no son capaces de 
entretenerse saboreándolos: les entraría también el agua. De modo que si uno no les 
inclina la boca, la lengua no aparece como parte diferenciada. Esta región es espinosa, 
pues está constituida por la [25] yuxtaposición de las branquias, cuya naturaleza es 
espinosa. 

En los cocodrilos contribuye también a la imperfección de este órgano el hecho de 
tener la mandíbula inferior fijal28. La lengua es connatural a la mandíbula de abajo, pero 
tienen las mandíbulas, por así decirlo, invertidas, pues en los otros animales la fija es la 
superior. Y entonces no tienen la lengua fijada a la de arriba porque sería un obstáculo 
[30] para la entrada del alimento, y sí a la inferior porque es como si fuera la superior 
cambiada de lugar. Además sucede que, siendo un animal terrestre, vive como los peces, 
de tal modo que también por eso es preciso que no tenga articulado dicho órgano. 


92 


Muchos peces tienen también el cielo del paladar carnoso, [35] y algunos fluviales 
totalmente carnoso y blando, como las llamadas carpas, de tal modo que a quienes no lo 
[661a] observen con detalle les parece que tienen allí una lengua. Los peces, por la causa 
ya dicha, tienen lengua, pero su articulación no es clara. Puesto que, con el fin del valor 
nutritivo que hay en los alimentos sabrosos, existe un órgano en forma de lengua para su 
percepción, pero no por igual [5] en su totalidad, sino especialmente en la punta, por eso 
ésta es lo único que está definido en los peces. 

Todos los animales tienen deseo de alimento porque sienten la sensación de placer 
que procede del propio alimento; el deseo es, pues, deseo de lo agradable. Pero el órgano 
con el que perciben el alimento no es igual en todos, [10] sino que en unos está suelto y 
en otros fijo (en aquéllos en los que no hay ninguna función vocal); en unos es duro, y 
en otros blando y carnoso. Por ello también en los crustáceos, como la langosta y 
similares, y en los cefalópodos, [15] como las sepias y los pulpos, existe dentro de la 
boca un órgano de tal tipo. 

Algunos insectos tienen también este órgano en el interior de la boca, como el 
género de las hormigas, e igualmente muchos testáceos; otros lo tienen fuera, como un 
aguijón, de naturaleza esponjosa y cóncava, de modo que con él saborean y al tiempo 
absorben el alimento. Esto es [20] evidente en las moscas, abejas y en todos los insectos 
semejantes, y también en algunos testáceos. En efecto, en las púrpurasl22 este órgano 
tiene tal fuerza que perfora la concha de los moluscos, como los bígaros que les ponen 
como cebo. También los estros130 y los tábanos perforan tanto la [25] piel de los 
hombres como la de los otros animales. En estos animales la tal lengua es de una 
naturaleza equivalente a la trompa de los elefantes, pues en éstos la trompa sirve como 
instrumento auxiliar, y en aquéllos la lengua sirve a [30] modo de aguijón. En todos los 
demás animales la lengua es tal como hemos dicho. 


1 Aquí se expone el tema del tratado: no describir los tejidos y órganos (cosa ya hecha en la Investigación sobre 
los animales, especialmente en los libros 1-IV), sino explicar sus causas y funciones. 


2 Cf. Acerca de la generación y la corrupción 11 2; Acerca del cielo 1 8, 306b19; y sobre todo Meteorológicos 
IV, pues el tratado de las Partes debía de seguir a éste. 


3 Esta es la terminología tradicional para los cuatro principios derivados de los cuatro elementos. Sin embargo, 
en algunos contextos parece más apropiado traducir «líquido» y «sólido» (aunque sea una terminología mucho 
más reciente) en vez de «húmedo» y «seco» para entender el sentido del texto aristotélico. Así lo hacemos en 
varios pasajes, siguiendo la versión inglesa de Peck y la italiana de Wegetti. 


1 Este tema es tratado con detalle en el tratado Acerca de la generación y la corrupción. 


3 En Metafísica 1050a7-9, Aristóteles afirma que «todo lo que se genera va hacia un principio (arché) y un fin 
(télos) (pues es principio aquello por cuya causa se hace algo, y la generación se hace por causa del fin), y fin es 
el acto» [trad. V. GARCÍA YEBRA, Madrid, Gredos, 1990]. 


$ La palabra neúron designa no sólo los nervios, sino también los tendones y los ligamentos. 


1 Cf. 646b26. 


93 


$ Lo perceptible es en acto, el sentido es en potencia. 
2 «Simple» es equivalente a «homogéneo». 


10 La sensibilidad constituye la esencia del animal y lo distingue del vegetal. Cf. Acerca del alma U 2, 413b1-3 
y 413b32. 


11 Alusión a los tratados Acerca de la juventud 469a5-7; Acerca de la respiración 8, 474a25; Acerca de la vida 
y la muerte 1, 467b28, 34 y Acerca del sueño 2, 455b34-456a5. 


12 Para la concepción aristotélica del corazón como principio de la percepción, véase Introducción. 
13 Las líneas 647b10-20 reproducen casi literalmente H. 4. 487a1-9. 

14 Ichór designa cualquier suero, pero especialmente el de la sangre. Cf. 651a17. 

15 Puesto que el rostro no es una parte homogénea y no puede ser dividido en partes iguales. 

16 Sobre la vejiga, cf. 111 8. 

17 Aristóteles toma siempre como referencia la anatomía humana. 

18 Cf. 657b29 ss. 


12 Referencia a los antiguos naturalistas citados en el libro 1 640b4 y ss., en particular Demócrito (cf. 
Metafísica IV, 1078b19) y Empédocles (cf. TEOFRASTO, Acerca de las causas de las plantas 1 21, 5-7). 


20 Alusión a Empédocles. Cf. Acerca de la respiración 14, 477a32-478a10, donde este filósofo es citado por su 
nombre. 


21 Cf. G. 4. 765b19-25 donde no se cita expresamente a Parménides. Parece que Aristóteles le atribuye una 
teoría que no es exactamente la suya. 


22 Cf. EMPÉDOCLES, 31 B 65 y 67 (DIELS-KRANZ). Sobre el argumento, cf. G. A. IV 1. 
23 Cf. el tratado Acerca del sueño y la vigilia 453b-458a. 


24 Cf. Meteorológicos IV que está casi enteramente consagrado al tema del calor y el frío. También Acerca de 
la corrupción y la generación Il 2. 


23 Cf. Meteorológicos 383326 y 385231, donde el frío ejerce una acción. 

26 Puede referirse tanto a la madera del pino como a la resina. 

27 Cf. Meteorológicos TV, donde se estudian con detalle la solidificación y la fusión. 
28 Cf. también Meteorológicos IV 4. 


22 La palabra pépsis significa tanto cocción como digestión. Designa todo cambio de las materias alimenticias 
dentro del cuerpo. Cf. Meteorológicos 360b23. Es un vocablo que deriva de la tradición médica. 


30 Metabolé tiene un significado muy amplio en Aristóteles y designa todo cambio o transformación. Aquí 
correspondería a nuestra idea de asimilación. 


31 Aquí los manuscritos no presentan una lectura satisfactoria. 
32 Es en Aristóteles donde este nombre aparece por primera vez. 
33 Misma imagen en PLATÓN, Timeo 70e. 


34 Esta es la parte menos clara de la teoría de la digestión desarrollada en este tratado, pues parece que las 
venas toman la sangre de los intestinos, en contra de la concepción del corazón como principio de la sangre. Para 
superar esta contradicción hay que recurrir a otras obras (Acerca de la respiración 469a31 ss.; Acerca del sueño 
y la vigilia 456b2-5; H. A. 521a17) donde se explica que las venas absorben del intestino un suero nutritivo que 
se evapora al corazón. Allí experimenta una definitiva cocción que da lugar a la sangre que luego pasa a las venas 


94 


para distribuirse por todo el cuerpo. 


35 Estos Dibujos (Anatomal) citados con frecuencia por Aristóteles, y por desgracia perdidos, debían de 
constituir una colección de dibujos anatómicos que servían para ilustrar la Historia Animalium. Es muy probable 
que el propio Aristóteles hubiese practicado disecciones, como se desprende de algunas observaciones de sus 
tratados. 


36 Alusión a H. A. III 4, 514b12. 

37 Imagen platónica que aparece en Timeo. 
38 Cf. H. A. 520b14. 

39 Cf. G. A. 740a21-b12; 743a7-8. 


40 Alusión probablemente a los tratados Acerca de la corrupción y la generación 321a32-322a33 y 335a10; 
Meteorológicos 379b23. Parece que Aristóteles había compuesto un tratado sobre la nutrición al que alude en 
Acerca del alma 416b30, Acerca del sueño 456b5 y aquí mismo, 678a16. Puede haberse perdido o, quizás, estar 
incluido en el tratado sobre la Reproducción. 


41 El suero. 

2 Es la fibrina, que constituye los coágulos. 

£ Cf. 648a5 y ss. 

44 La palabra krásis es un término médico que expresa la idea de mezcla bien temperada. 


45 Este pasaje demuestra que Aristóteles había hecho experimentos, muy simples, sobre la composición de la 
sangre. 


46 Cf. capítulos 17 y 18 del libro III de la Investigación sobre los animales. 





7 Cf. H. A. 52048, donde se explica que los caldos condimentados con carne de animales que no tienen grasa 
no se cuajan. 


48 Los rumiantes, que carecen de los incisivos superiores. 
22 Se trata de los mamíferos que tienen los dedos separados. 
50 Cf. 650b4, y más adelante en 656b109 y ss. 


31 Esta idea vuelve a aparecer en G. A. 725b32, 726a3-6, 746b26. La misma teoría la encontramos en los 
Tratados hipocráticos. Sobre los aires, aguas y lugares 21. Cf. también Aforismos V 46. 


32 Por residuo se entiende aquí el semen. Véase, más adelante, la nota 77. 
33 Alusión a PLATÓN, Timeo 73c-d y 86c. 

22 Cf. H. A. 521b8-12, 

33 La misma observación en H. 4. 516b7 y 521b1 3-15. 

56 Es decir, la médula serviría de unión entre las vértebras. 


37 Alusión a PLATÓN, Timeo 73c, que ya había intuido la continuidad entre cerebro y médula espinal. Será 
GALENO en De Hippocratis et Platonis placitis quien aclarará la relación médula-cerebro-corazón. 


38 Esta ley de compensación y equilibrio tiene gran importancia en la teoría biológica de Aristóteles, y será 
citada con frecuencia a lo largo de este tratado. Véase Introducción. 


52 Cf. H. A. 495a5-9 y 514a18. 
$0 Quiere decir sin grasa. 


$1 Alusión a Heráclito, que daba gran importancia al elemento fuego. 


95 


62 Se refiere a la actividad del calor. 

63 En Timeo 70c, es el pulmón el que desempeña este papel refrigerante. 

64 Se trata de los ganglios nerviosos centrales, muy destacados en los cefalópodos. 

65 Estas dos venas son la aorta y la vena cava inferior y superior, que Aristóteles denomina la gran vena. 
$6 Las meninges, cf. H. A. 514a17. 

$7 Esta doctrina se encuentra en los tratados hipocráticos. 

68 Aquí no se refiere al suero de la sangre, sino a cualquier humor. 


69 Cf. Meteorológicos 346b24-32 y 347b12-20; Acerca del sueño 457b031-458a1. También el tratado 
hipocrático Sobre los aires, aguas y lugares 8. 


10 Se ha creído ver aquí la alusión a un tratado perdido. Pero la cuestión sobre las enfermedades de los 
animales se encuentra en A. A. VII 18-28. 


11 Cf. la misma teoría en el tratado Acerca del sueño YI. 

22 El tratado Acerca de la sensación no contiene nada sobre este tema. Cf. Acerca del sueño 455b28-458a32. 
LB Cf. H. A. 494b28. 

74 El calor siempre se dirige hacia arriba. Cf. Meteorológicos 346b26-27. 

15 Esta palabra designa la parte superior del cráneo, la fontanela. 

76 Se sigue refiriendo al hombre, pero ambas afirmaciones son erróneas. 


17 La palabra «residuo» se utiliza para cualquier sustancia que sale del cuerpo. Así la sangre, el semen o la 
leche son residuos útiles, y los excrementos son residuos inútiles. 


78 Cf. 650b10 y nota 40. 

12 Cf., respectivamente, G. A. 117-113, y IV8. 

$0 Porque es poseído por todos los animales. Cf. H. A. 489a17 y Acerca del alma 1 11. 
8l Es decir, la carne. 


$2 Animales con concha: gasterópodos (incluye también bivalvos, equinodermos y ascidiáceos). Sobre el uso 
de este término véase Introducción. 


83 El hueso de la sepia (os sepiae) y la pluma del calamar (gladius) son descritos con detalle en H. A. 524b23- 
30. 


$4 Cf. 690a10-27. 


85 Se entiende el norte de África. Aristóteles se refiere, probablemente, a los elefantes, camellos y grandes 
carnívoros. Cf. H. A. VIII 28-29; G. 4. 746b7. 


$6 Peces del orden del tiburón, la tintorera o la raya, que son cartilagíneos, de cuerpo fusiforme o deprimido, 
piel muy áspera, cola heterocerca y boca casi semicircular. 


87 Ésta es para Aristóteles una ley biológica a la que también aludirá en el estudio de los dientes (III 2) y de los 
cuernos (III 3). Véase Introducción. 


88 Que contiene mucílago, sustancia viscosa de mayor o menor transparencia. 
82 Cf. H. A. UIT. 


20 Aristóteles distingue aquí claramente entre tejido y órgano, pero faltan los términos específicos. Para él 
ambos son mória, «partes». 


9 


21 Cf. H. A. 501a8 y ss., y más adelante en nuestro tratado, libro II 1. 
22 Cf. G. 4. 117-113. 
23 Cf. G. 4. IV 8 y también H. 4. VU $ y 11. 


24 Sobre la diferencia entre plantas y animales, cf. Acerca del alma 410b23: «es obvio que las plantas viven a 
pesar de que no participan del movimiento local ni de la sensación» (trad. de T. CALVO GARCÍA, Madrid, Gredos, 
1978). Esta idea ya está en PLATÓN, Timeo T7c y, probablemente, en Anaxágoras y Demócrito (cf. PLUTARCO, 
Cuestiones Naturales 1). 


25 El corazón, cf. 665a10-13. 


26 Alusión, quizás, a un tratado perdido o nunca redactado por Aristóteles. Sólo conservamos la obra de 
botánica escrita por su discípulo Teofrasto. 


27 Por su inteligencia, cf. G. A. 737a10; Acerca del alma 408b29. 
28 Cf. 17. 
29 Alusión a PLATÓN, Timeo 75b. 


100 En este tratado (439a1) el corazón es designado únicamente como principio del gusto y el tacto; es en el 
tratado Acerca de la juventud (469a5 y ss.) donde se le designa como principio de todos los sentidos. 


101 Cf. Acerca de la sensación 438a15. 
102 Cf. Acerca del alma 1 8. 


103 Estos conductos (póroi) a través de los cuales los órganos de los sentidos comunican con el corazón, 
directamente o a través de la vena encefálica, no son «nervios» en el sentido moderno. Sin embargo, según A. A. 
495a11-15 estos conductos van al cerebro, pudiendo identificarse con los nervios ópticos descubiertos por 
Alcmeón. 


104 Esta aparente contradicción con la idea de que la sangre es una parte homogénea se explicaría al aclarar que 
la sangre no es una parte como las demás, puesto que entra en la composición de las otras partes. 


105 Los reptiles. 

106 Sobre la foca se tratará más ampliamente en 697b1 y ss. También en G. 4. 781b23 y en H. A. 492a26 y ss. 
107 Las gallináceas. 

108 Es la llamada membrana nictitante. 


102 Cf. H. A. 518a1. También se encuentra la misma observación en los Tratados hipocráticos, Aforismos VI 
19, 


110 La carúncula lagrimal, grupo pequeño de glándulas que forman una hinchazón rojiza situada en el ángulo 
interno del ojo, cubierto por una membrana mucosa. 


11 Varios Órdenes de crustáceos, en efecto, tienen ojos pedunculados. Los insectos, sin embargo, no tienen 
ojos móviles; Aristóteles pudo engañarse por la complejidad de su estructura o atribuir una función visual a las 
antenas. 


112 Esta afirmación es repetida con frecuencia por Aristóteles, cf. 661b23; 691b4; 694a15; 695b19 y también 
en otros tratados. Véase Introducción. 


113 En 697b14. 
114 Cf. 498b21-25. 
115 La naturaleza hace siempre lo mejor, cf. 687a15. Véase Introducción. 


116 Nueva alusión a la ley de compensación; cf. 652a32 y nota. 


97 


117 El tema es tratado con detalle en H. A. 498b18 y ss. 
118 Más detalles sobre el elefante en H. A. 497b22-30 y 498a1-12. 


112 Alusión a un pasaje de HERÓDOTO, IV 183 donde se menciona que en el país de los garamantes hay unos 
bueyes que pacen hacia atrás debido a que tienen los cuernos curvados hacia delante. 


120 Cf. Marcha de los animales 709a8-10 y también H. A. 498a8-13. 
121 Puede referirse al embudo de los cefalópodos o al aventador de los cetáceos. 


122 Cf. 659a21 a propósito de la trompa del elefante; 659b 10 a propósito del pico de las aves; 671al al hablar 
de los riñones, y en otros muchos pasajes. 


123 Se refiere, evidentemente, a los fonemas. 
124 Este tema se estudia en Poética 1456b20 ss. 


125 y. A. IV 9, donde Aristóteles habla sobre la voz y los sonidos que emiten los animales. En 536a20-536b23 
se refiere con detalle al canto de las aves. 


126 Cf. H. A. 508420 ss. 
127 Cf. H. A. 533425 ss. 


123 Aristóteles repite varias veces este error (cf. 691 b5 e H. 4. 492b23, 516a25), y aparece ya en HERÓDOTO, 
II 68. 


122 Bajo este nombre Aristóteles probablemente incluye varias especies de púrpuras y múrices. De la purpura 
lapillus y del murex rota o brandaris extraían griegos y romanos el tinte de púrpura. Los fenicios de Tiro lo 
extraían del murex trunculus. Es acertada la observación de que perforan con la rádula (placa quitinosa en el 
aparato lingual) las conchas de otros moluscos y, a través del orificio, devoran el cuerpo del animal. Cf. 679b14. 


130 Insecto díptero de la familia de los éstridos, con trompa saliente, que deposita sus huevos en la piel de las 
reses, que, al lamerse, ingieren las larvas. 


98 


99 


LIBRO II 


Forma y función de los dientes 


A continuación de lo dicho viene el [1] estudio de la naturaleza de los dientes en 
[35] los animales!, y de la boca, que está rodeada y constituida por ellos. En los demás 
animales, en efecto, los dientes tienen la función común de la masticación del alimento y 
una [661b] función propia según los géneros; en unos para el combate, con esta división: 
para atacar y para defenderse. Algunos, realmente, los tienen para ambos cometidos, 
tanto para defenderse como para atacar, por ejemplo todos los animales carnívoros 
salvajes, otros sólo para su defensa, [5] como muchos animales salvajes y domésticos. 
En cambio, el hombre tiene sus dientes bien adaptados para el uso común, los 
delanteros? afilados para desgarrar, los molares planos para triturar. Los caninos están en 
el límite entre unos y otros, están en medio de ambos por naturaleza, y ya [10] que el 
medio participa de los dos extremos, los caninos son, por un lado, afilados y, por el otro, 
planos. Igual sucede con los otros animales que no tienen todos los dientes afilados. Pero 
especialmente, tanto en la forma como en el número, le sirven para el lenguaje, pues los 
dientes delanteros contribuyen [15] mucho a la producción de las letras. 

Algunos animales, como dijimos, los tienen sólo para la alimentación. Los que los 
tienen para la defensa y para el ataque, unos tienen colmillos salientes, como el jabalí, 
otros afilados y entrecruzados con los de arriba, de ahí [20] el nombre de animales con 
dientes de sierra. Y como su fuerza reside en los dientes, y esto sólo se produce si son 
afilados, los que sirven para el ataque encajan alternativamente, para no desgastarse con 
el roce mutuo. Ningún animal tiene a la vez colmillos salientes y dientes en forma de 
sierra, porque la naturaleza no hace nada en vano, ni superfluo: [25] la forma de defensa 
de unos es golpear, de otros morder. Por eso las hembras de los jabalíes muerden: no 
tienen colmillos salientes. 

Ahora es preciso sacar una conclusión general, que nos será útil tanto en este tema 
como en muchos aspectos que se tratarán más adelante. La naturaleza concede cada una 
de las [30] partes que sirven para el ataque y la defensa sólo, o sobre todo, a quienes 
pueden usarlas, y en mayor medida a quien las usa más, por ejemplo, el aguijón, el 
espolón, los cuernos, los colmillos salientes y defensas semejantes. Y, puesto que el 
macho es más fuerte y más agresivo, unas veces sólo él posee estas partes, otras de 
forma más acentuada. Aquellas que [35] también son necesarias para las hembras, como 
las destinadas a la nutrición, las tienen en menor medida, pero las tienen; en cambio, las 
que no corresponden a ninguna función [662a] necesaria no las tienen. Y por eso los 
ciervos machos tienen cuernos, pero las hembras no. Hay también diferencia entre los 
cuernos de las vacas y los de los toros; igual también entre las ovejas. Y cuando los 
machos tienen espolones, la mayoría [5] de las hembras no los tiene. E igual es la 
situación también en las otras partes semejantes. 


100 


Los dientes de los peces 


Todos los peces tienen dientes en forma de sierra, excepto uno solo llamado escaro. 
Muchos tienen incluso dientes en la lengua y en el cielo del paladar. La causa de ello es 
que, al ser acuáticos, necesariamente ingieren el agua junto con el alimento, pero [10] 
deben expulsarla rápidamente. Así que no les es posible perder mucho tiempo 
masticando, pues el agua les penetraría hasta el vientre. Por eso todos los dientes son 
afilados para despedazar el alimento. Y, a su vez, son numerosos y en muchas zonas 
para dividirlo en muchos trozos gracias a su gran cantidad, en lugar de masticar. Son 
curvos por ser prácticamente toda su defensa por medio de ellos. [15] 


La boca 


Los animales tienen también la boca para estas funciones, y además para la 
respiración aquellos animales que respiran y se refrescan desde fueras. En efecto, la 
propia naturaleza por sí misma, como dijimos, se sirve de los Órganos comunes a todos 
para [20] muchas funciones específicas, por ejemplo, en lo referente a la boca, la 
alimentación es común a todos, en cambio, la lucha es específica de algunos animales y 
el lenguaje de otrosf, e incluso la función respiratoria no es común a todos. La naturaleza 
ha reunido todas las funciones en un solo órgano, diferenciando esta parte de acuerdo 
con las diferentes funciones. 

Por ello, unos animales tienen la boca más estrecha, [25] otros más grande. En 
todos en los que cumple las funciones de nutrición, respiración y lenguaje es estrecha, en 
cambio, como les sirve de defensa, todos los animales con dientes en forma de sierra la 
tienen muy ancha. Como su modo de combate es, pues, morder, es útil que la abertura 
[30] de la boca sea grande: morderá así con más dientes y sobre una superficie mayor 
cuanto más se abra su boca. También los peces mordedores y carnívoros tienen este tipo 
de boca, en cambio los no carnívoros la tienen alargada, pues esta forma les es útil, la 
otra sería inútil. 


El pico 


En las aves el llamado pico constituye [35] la boca, lo tienen en lugar de labios y 
dientes. Se diferencia según sus usos [662b] y sus funciones defensivas. En efecto, las 
llamadas rapaces tienen todas el pico curvo por ser carnívoras y no alimentarse de frutos, 
pues así formado les es útil para dominar a su presa y es más potente. Sus armas de 
lucha se basan en él y en las garras, [5] por eso también las tienen más curvas. 

En cada una de las otras especies el pico es útil de acuerdo con su género de vida, 
por ejemplo, en los pico verde es fuerte y duro, y también en los cuervos y especies 
similares; en los pájaros pequeños, en cambio, es fino para la recolección de los granos y 
la captura de animalillos. [10] Las que se alimentan de hierba y aquéllas que viven junto 
a las marismas, como las aves acuáticas y las palmípedas, tienen un pico útil por una u 
otra forma, o bien por su largura: al ser así pueden escarbar fácilmente, igual que, entre 
los cuadrúpedos, el morro del jabalí, pues también se [15] alimenta de raíces. Además, 


101 


las aves que comen raíces y algunas que viven en condiciones similares tienen la punta 
del pico afilada, pues, al ser herbívoras, este pico hace más fácil su alimentación. 


La cara 


Así pues, se ha hablado ya de las distintas partes de la cabeza3, pero en el hombre 
la parte entre la cabeza y el cuello se llama cara, recibiendo, al parecer, este nombre de 
su función, pues al ser el [20] único animal erguido, es el único que mira al frente y emite 
su voz hacia delante?. 


Los cuernos 


Hay que hablar ahora de los cuernosé, [2] pues también éstos se encuentran por 
naturaleza, en los animales que los tienen, en la cabeza. No los tiene ningún animal que 
no sea vivíparo. Sin embargo, por semejanza y metafóricamente, se habla también de 
[25] cuernos al referirse a algunos otros animales?, pero en ninguno de ellos desempeñan 
la función de los cuernos. En efecto, los vivíparos los tienen para la defensa y el ataque, 
lo que no sucede en ningún otro de los animales que se dice que tienen cuernos, pues 
ninguno usa sus cuernos ni para defenderse, ni para vencer a otros, que es la función 
propia [30] de la fuerza. 

Entre los animales fisípedosl% ninguno tiene cuernos. La causa de ello es que el 
cuerno es un medio de defensa, y en los fisípedos existen otro tipo de defensas. De 
hecho, la naturaleza ha dado a unos uñas, a otros dientes de combate, y a los demás 
cualquier otra parte capaz de protegerlos. 

Entre los artiodáctilosll, la mayoría tiene cuernos para [663a] el ataque, y también 
algunos perisodáctilos12; los otros, además, para la defensa. A los que no los tienen, la 
naturaleza les ha dado otro medio de defensa, por ejemplo, la velocidad corporal, como 
ha dotado a los caballos, o el tamaño, como a los camellos, pues también la superioridad 
de [5] tamaño es capaz de impedir la destrucción por causa de otros animales, lo que 
sucede precisamente a los camellos y aún más a los elefantes. Los que tienen colmillos 
salientes, como el género porcino, son artiodáctilos. 

A los animales a los que el excesivo tamaño de los cuernos los ha hecho inútiles, la 
naturaleza les ha añadido [10] otro medio de defensa, por ejemplo a los ciervos velocidad 
(pues el tamaño y ramificaciones de sus cuernos les estorba más que les ayuda), y 
también a los antílopes y gacelas (pues, aunque se defienden con los cuernos frente a 
algunos adversarios, huyen de los animales feroces y combativos), a los bisontes 
(también, por cierto, tienen los cuernos [15] curvados uno hacia el otro) la capacidad de 
lanzar sus excrementos: de este modo se defienden cuando se asustan; y con este mismo 
lanzamiento se protegen otros animales. 

Pero la naturaleza no ha concedido a los mismos animales a la vez varios medios 
eficaces de defensa. La mayoría de los animales con cuernos son artiodáctilos, pero se 
dice que existe también un perisodáctilo, al que llaman asno [20] indio!3, La mayor parte 
de estos animales, al igual que su cuerpo está dividido en dos partes con las que efectúan 


102 


el movimiento, la derecha y la izquierda, tienen naturalmente también dos cuernos por la 
misma razón. 

Pero los hay también con un solo cuerno, como el órixl4 y el llamado asno indio. 
Sin embargo, el órix es artiodáctilo, y el asno perisodáctilo. Los que tienen un solo 
cuerno lo tienen en medio de la cabeza, pues así cada [25] una de las partes tendría, más 
o menos, un cuerno: el centro es común por igual a ambos extremos. Parecería lógico 
que tuvieran un solo cuerno los perisodáctilos más que los artiodáctilos, pues el casco y 
la pezuña tienen la misma naturaleza que el cuerno, de modo que la división de las 
pezuñas [30] y los cuernos se produciría a la vez y en los mismos animales. Además la 
división de la pezuña es por falta de material de la naturaleza, de modo que, por lógica, al 
dar a los perisodáctilos abundancia en los cascos, la naturaleza les sustrajo algo en la 
parte superior, y los hizo con un solo cuerno. 


Posición de los cuernos 


Correctamente también la naturaleza ha puesto los cuernos sobre la cabeza, y [35] 
no como el Momo de Esopol3 que reprochaba al toro que no tuviera los cuernos sobre 
los hombros, desde donde daría los golpes con [663b] más fuerza, sino sobre la parte 
más débil, la cabeza. Sin duda Momo hacía esta crítica sin haber mirado a fondo. Lo 
mismo, pues, que si los cuernos estuvieran en cualquier [5] otra parte del cuerpo 
supondrían un peso, sin tener ninguna utilidad, y serían un estorbo para muchas 
funciones, también sucedería igual si estuviesen sobre los hombros. Es preciso, pues, no 
sólo considerar desde qué punto se lanzarían los golpes más fuertes, sino también desde 
qué punto llegarían más lejos. De modo que, puesto que no tienen manos, que sobre las 
patas sería imposible, de estar en [10] las rodillas impedirían la flexión, es necesario 
tenerlos sobre la cabeza, como efectivamente los tienen. Y al tiempo, además, resulta 
que así obstaculizan lo menos posible los otros movimientos del cuerpo. 

Los cuernos son macizos por entero solamente en los ciervoslé, y es el único que 
los pierde, aligerado, de una parte, por utilidad, y de otra, por necesidad a causa de su 
[15] peso. Los cuernos de los otros animales están huecos hasta un cierto punto, pero los 
extremos son macizos porque esto es más útil para los golpes. Pero para que la parte 
hueca no resulte débil, surge de la piel, pero por debajo otra parte sólida se ajusta a los 
huesos. Y, en efecto, los cuernos así dispuestos son muy útiles para el combate, y 
mínimamente [20] molestos para las otras funciones vitales. 


Relación entre cuernos y huesos 


Se ha dicho, pues, para qué existen los cuernos y por qué causa los tienen unos 
animales sí y otros no. Digamos ahora cómo, siendo la naturaleza necesaria, la naturaleza 
según la esencia se sirve necesariamente de lo que existe en vista de un fin. 

En primer lugar, el material corpóreo y terroso existe [25] en mayor cantidad en los 
animales más grandes, y no sabemos de ningún animal muy pequeño con cuernos; el más 
pequeño de los conocidos, de hecho, es la gacela. Es preciso estudiar la naturaleza 


103 


observando la multiplicidad de casos, pues el orden de la naturaleza está o bien en lo que 
sucede en todos los casos, o bien en la mayoría. La parte ósea en el cuerpo de los 
animales es terrosa; por eso también [30] hay más en los animales más grandes, por 
decirlo así al observar la mayoría de los casos. Y, en consecuencia, la naturaleza utiliza el 
exceso de tal material corpóreo que existe en los animales más grandes con fines de 
protección y conveniencia, y la materia que fluye necesariamente hacia la zona superior 
la distribuye en forma de dientes y colmillos [35] en unos animales, y en otros en forma 
de cuernos. Por eso, ningún animal con cuernos tiene dentadura completa: pues no tienen 
incisivos en la mandíbula superiorl”. En [664a] efecto, la naturaleza lo que quita de aquí 
lo destina a los cuernos, y el alimento destinado a esos dientes lo emplea en el 
crecimiento de los cuernos. 

La causa de que las hembras de los ciervos no tengan cuernos, pese a ser iguales 
que los machos en lo que respecta a los dientes, es que ambos tienen la misma naturaleza 
[5] y son animales con cuernos. Se han eliminado a las hembras por no serles útiles, 
como tampoco a los machos, pero a éstos los perjudican menos debido a su fuerza. 

A todos los otros animales a los que tal parte del cuerpo no se desarrolla en 
cuernos, a algunos les ha aumentado el tamaño [10] de todos sus dientes en conjunto, a 
otros les hizo crecer colmillos, que son como cuernos que salen de las mejillas. 


Los órganos que se encuentran en el cuello 


[3] Sobre las partes de la cabeza queda así definido su estudio. Debajo de la cabeza 
está el cuello en los animales que lo [15] tienen, pues no todos tienen esta parte, sino sólo 
los que poseen los órganos para los que el cuello se ha formado: éstos son la faringe y el 
llamado esófago. La faringe existe para el paso del airel3, pues a través de ella los 
animales introducen el aire y lo expulsan al inspirar y espirar. Por eso los que no tienen 
pulmón [20] tampoco tienen cuello, como el género de los peces. 

El esófago es por donde pasa el alimento al estómago, de modo que los animales 
que no tienen cuello no tienen, evidentemente, esófago. No es necesario tener esófago 
para la nutrición, pues no elabora nada para ella. Y aún sería [25] posible que tras la 
posición de la boca se encontrase inmediatamente el estómago, pero no lo permite el 
pulmón. Así pues, es necesario que haya una especie de tubo común, que sea doble, a 
través del cual el aire se reparte por los conductos de la tráquea a los bronquios, y así 
puede llevar a cabo perfectamente la inspiración y la espiración. 

[30] Como el órgano relativo a la respiración tiene necesariamente largura, es 
preciso que el esófago se encuentre entre la boca y el estómago. El esófago es carnoso y 
tiene la elasticidad de un tendón: carácter de tendón para dilatarse cuando [35] entra el 
alimento, carnoso para que sea blando y flexible y no se dañe al ser rozado por los 
alimentos que bajan por él. 


La tráquea 


La llamada faringe y la tráquea están [664b] constituidas de materia cartilaginosa. 


104 


De hecho, no sirven sólo para la respiración, sino también para la voz, y es necesario que 
lo que debe sonar sea liso y tenga solidez12. La tráquea está situada delante del esófago, 
aunque constituye un obstáculo para la ingestión del alimento, pues si algún alimento, 
sólido o líquido, se desliza en la tráquea, se producen [5] ahogos, dolor y fuerte tos. De 
lo que realmente debería extrañarse alguno de los que dicen que el animal ingiere la 
bebida por aquí2%, pues lo dicho sucede claramente a todos a quienes se les va por otro 
lado algo de comida. 

Por muchos otros motivos parece ridículo decir que los [10] animales ingieren la 
bebida por aquí. No existe ningún conducto desde el pulmón hasta el estómago, como 
vemos el esófago desde la boca. Y además, en las náuseas y mareos no hay duda de 
dónde viene el líquido. Y es evidente también que el líquido no se concentra 
directamente en la [15] vejiga, sino primero en el estómago. Y, en efecto, las heces del 
vino tinto parece que colorean los residuos del estómago, y esto resulta evidente muchas 
veces también en las heridas del estómago. Pero quizás sea absurdo el examinar 
largamente absurdas teorías. 


La epiglotis 


La tráquea, al estar situada, como hemos [20] dicho, en la parte delantera, sufre 
molestias a causa del alimento, pero la naturaleza ha ideado para eso la epiglotis. Esta 
parte no la poseen todos los vivíparos, sino sólo los que tienen pulmones y piel cubierta 
de pelo, y no tienen escamas ni plumas. En éstos, en lugar [25] de la epiglotis, es la 
faringe la que se contrae y se dilata del mismo modo que en los otros la epiglotis baja o 
se repliega: se repliega para la entrada y salida del aire, se cierra mientras entra el 
alimento, para que nada se deslice por [30] la tráquea. Pero si se comete un error durante 
tal movimiento y se respira mientras se ingiere el alimento, se producen tos y ahogos, 
como se ha dicho. 

Sin embargo, tanto el movimiento de la epiglotis como el de la lengua están tan bien 
ideados que, mientras el alimento es masticado en la boca y pasa junto a la epiglotis, [35] 
raras veces la lengua cae bajo los dientes y alguna partícula se desvía hacia la tráquea. 

[665a] No tienen epiglotis los animales antes citados porque su carne es seca y su 
piel dura, de modo que no tendría buena movilidad esta parte constituida de tal tipo de 
carne y piel, sino que la contracción de los extremos de la propia [5] tráquea sería más 
rápida que la de la epiglotis que tienen los animales con pelo, al estar formada de una 
carne tan particular. Quede esto dicho para explicar por qué causa unos animales la 
tienen y otros no, y por qué la naturaleza ha remediado la defectuosa posición de la 
tráquea ideando la llamada epiglotis. 


Posición de los órganos del cuello 


[10] La farimge se encuentra delante del esófago por necesidad. En efecto, el 
corazón se halla en la parte delantera y en el centro, y en él decimos que reside el 
principio de la vida, así como de todo movimiento y sensación (pues la sensación y el 


105 


movimiento se producen en lo que se llama «delante»; y en este sentido [15] se distingue 
«delante» y «detrás» ), el pulmón está situado en la región del corazón y alrededor de él, 
y la respiración se realiza a través de él y gracias al principio que reside en el corazón. 

La respiración se produce en los animales a través de la tráquea. De modo que, 
puesto que es preciso que el corazón esté situado el primero en la zona delantera, 
también la faringe y la tráquea es necesario que estén delante del esófago: [20] estos dos 
conductos; de hecho, se extienden hacia el pulmón y el corazón, el otro?!, al estómago. 
Por lo general, siempre lo mejor y más noble (allí donde no lo impide algo aún más 
importante), en lo referente a arriba y abajo, está en la zona más alta posible, en lo 
referente a delante y [25] detrás, en la zona de delante, y en lo que se refiere a la derecha 
y la izquierda, en la derecha. 


Las vísceras 


Y una vez que se ha hablado del cuello, [4] del esófago y de la tráquea, hay que 
hablar a continuación de las vísceras. 

Son propias de los animales sanguíneos, en algunos existen todas, en otros no. [30] 
Ningún animal no sanguíneo tiene vísceras. Demócrito parece que no había discernido 
acertadamente sobre ellos, si realmente creyó que sus entrañas no son visibles debido a la 
pequeñez de los animales no sanguíneos. De hecho, en cuanto los sanguíneos están 
formados, aun siendo muy pequeños, resultan visibles el corazón y el hígado; aparecen, 
pues, en los [35] huevos a veces al tercer día, con el tamaño de un punto, y 
pequeñísimos [665b] también en los embriones abortados?22. Además, al igual que no 
todos los animales disponen de las mismas partes externas, sino que se asignan de forma 
especial a cada uno conforme a su tipo de vida y movimientos, así también las partes 
internas son distintas entre unos animales y otros. [5] 

Las vísceras son propias de los animales sanguíneos, por eso también cada una de 
ellas está constituida de materia sanguínea. Es evidente en sus recién nacidos: sus 
vísceras son más sanguíneas y mayores proporcionalmente?23, porque la forma de la 
materia y su cantidad aparecen de forma más clara durante el principio de la formación. 


El corazón 


[10] El corazón existe en todos los animales sanguíneos. Se ha dicho anteriormente 
por qué causa?4, Tener sangre es, pues, evidentemente necesario para los animales 
sanguíneos, pero al ser la sangre líquida es preciso que exista un recipiente23, para lo que 
la naturaleza parece haber diseñado las venas. Pero es necesario [15] que tengan un 
único principio, pues allí donde es posible, uno es mejor que muchos. Y el corazón es el 
principio de las venas28, pues es evidente que parten de él y no lo atraviesan, y su 
naturaleza es venosa por ser del mismo género. Su posición también tiene el lugar propio 
de un principio: hacia el centro, más arriba que abajo, y más delante [20] que detrás, 
pues la naturaleza coloca lo más noble en las zonas más nobles, si no lo impide nada más 
importante. 


106 


Lo dicho resulta claramente evidente en el hombre, pero también en los otros 
animales el corazón tiende a situarse de igual modo en el centro de la zona vital del 
cuerpo. Su extremo está por donde se expulsan los excrementos. 

Los miembros son distintos según los diversos animales, [25] y no están entre las 
partes necesarias para la vida, por ello, incluso si son amputados, los animales viven, 
pero está claro que nada suplementario perjudica. 

Los que dicen que el principio de las venas está en la cabeza no sostienen una 
opinión correcta27. En primer lugar, porque establecen muchos principios y dispersos, 
luego los sitúan en un lugar frío. Es evidente que es muy [30] frío28, mientras que la 
zona en torno al corazón es lo contrario. Como se ha dicho, las venas se extienden a 
través de las otras vísceras, pero ninguna vena atraviesa el corazón, de donde resulta 
también evidente que el corazón es parte y principio de las venas. Y es lo lógico: la parte 
central del corazón es un cuerpo naturalmente denso y hueco, además [35] lleno de 
sangre ya que las venas parten de allí; hueco para [666a] contener la sangre, denso para 
conservar el principio del calor. 

En efecto, sólo en él de entre las vísceras y el resto del cuerpo existe sangre sin 
venas, mientras que cada una de las otras partes tiene la sangre en las venas. Y es lógico, 
[5] pues la sangre fluye desde el corazón a las venas, pero no viene al corazón de 
ninguna otra parte22: el propio corazón es principio o fuente de la sangre y su primer 
receptáculo. Esto es totalmente evidente a partir de las disecciones y de la embriología, 
pues el corazón, que surge el primero de todos [10] los órganos, está inmediatamente 
lleno de sangre. Además, los movimientos causados por el pslacer y el dolor, y por toda 
sensación en general, empiezan evidentemente aquí y en él concluyen. Y esto sucede así 
también de acuerdo con la razón, pues es preciso que haya un solo principio [15] allí 
donde es posible. El centro es la zona más adecuada de todas: el centro es, pues, único y 
accesible por igual en todas direcciones, o casi. 

Además, puesto que ninguna parte privada de sangre es sensible, ni tampoco la 
sangre, es evidente que lo primero que contiene la sangre, como lo haría un vaso, es 
necesariamente el principio. Esto parece ser así no sólo de acuerdo con [20] la razón, 
sino también según la percepción: en los fetos el corazón aparece inmediatamente en 
movimiento antes que las otras partes, como si fuese un ser vivo, porque es el principio 
de la naturaleza en los animales sanguíneos. Prueba de lo dicho es también que existe en 
todos los animales sanguíneos, pues les es preciso tener el principio de la sangre. 

[25] También el hígado existe en todos los animales sanguíneos, pero nadie se 
atrevería a pensar que sea el principio de todo el cuerpo, ni de la sangre, pues no está 
situado en absoluto en una posición propia de un principio, y tiene como contrapeso, en 
los animales más perfeccionados, el bazo. Además, no tiene en sí mismo un receptáculo 
de la sangre [30] como el corazón, sino que, como las restantes partes, la sangre está en 
una vena. Es más, una vena lo atraviesa, pero ninguna vena atraviesa el corazón, pues 
los comienzos de todas las venas parten del corazón. Puesto que es necesario que uno de 
ellos sea el principio, y no lo es el hígado, es necesario, entonces, que el corazón sea 
también el principio de la sangre. El animal se define por su facultad [35] sensitiva3%, y lo 


107 


primero sensible es lo primero en tener sangre, y tal parte es, precisamente, el corazón. 
Así pues, es principio de la sangre y el primer órgano que la tiene. [666b] 


Anatomía del corazón 


El extremo del corazón es puntiagudo y más duro3l, Se encuentra pegado al pecho 
y, en general, en la parte delantera del cuerpo porque ésta no se enfría; en todos los 
animales el pecho es menos carnoso y la parte posterior más carnosa, por eso el calor [5] 
tiene por la espalda una gran protección. 

El corazón está en los otros animales en el centro de la región pectoral, pero en los 
hombres está inclinado un poco hacia la izquierda22 para compensar la frialdad de esta 
parte, pues el hombre tiene la parte izquierda más fría que los otros animales. Que 
también en los peces el corazón se [10] encuentra situado del mismo modo, se ha dicho 
antes33, y por qué parece de distinta manera. La parte aguda apunta hacia su cabeza, 
pero ésta es el «delante», pues hacia ella se dirige el movimiento. 

El corazón tiene también abundancia de tendones, y es lógico, pues de él parten los 
movimientos y se llevan a término [15] por contracción y distensión; necesita, pues, tales 
medios y fuerza. El corazón, como ya dijimos antes, es como una especie de ser vivo 
que está dentro de los seres que lo tienen. No tiene huesos en todos los animales que 
nosotros hemos observado, excepto en los caballos y algún tipo de buey: en éstos, debido 
a su tamaño, hay un hueso que [20] sirve de soporte, como en el resto del cuerpo-*. 

El corazón de los animales grandes tiene tres cavidades33, el de los más pequeños 
dos, y todos, al menos, una. Ya se ha dicho por qué causa. Es necesario, en efecto, que 
exista un lugar en el corazón que sea receptáculo de la primera sangre. Que la sangre se 
genera en primer lugar en el [25] corazón, lo hemos dicho varias veces, por haber dos 
venas principales, la llamada gran vena3% y la aorta. Cada una de ellas es, de hecho, 
principio de las venas, y presentan diferencias sobre las que hablaremos más adelante; 
además, es mejor que sus principios estén separados: esto sólo es posible [30] si la sangre 
es diferente y está separada. Por eso, en los animales en que es posible, hay dos 
receptáculos. Y es posible en los grandes, pues sus corazones tienen también gran 
tamaño. Y aún es mejor que los ventrículos sean tres, para que haya un solo principio 
común: el central impar es el principio. De modo que estos corazones necesitan siempre 
[35] mayor tamaño, por ello sólo los más grandes poseen [667a] tres cavidades. De ellas, 
la derecha tiene más sangre y más caliente (por eso también las partes derechas son más 
calientes), en cambio, la izquierda tiene mucha menos y más fría, y la parte central una 
sangre intermedia en lo referente a la cantidad y al calor, pero purísima. Es preciso que el 
[5] principio se encuentre completamente en calma, y sólo podría ser así si la sangre es 
pura e intermedia en cantidad y calor. 

El corazón presenta también una división semejante a las suturas. Pero no está 
unido como un conjunto formado por muchas partes, sino, como hemos dicho, más bien 
con una articulación. El corazón de los animales dotados de facultades sensitivas está 
más articulado, mientras que el de los más indolentes lo está menos, como el de los 
cerdos. [10] 


108 


El corazón y el carácter 


Las diferencias del corazón en lo que respecta a mayor o menor tamaño y a su 
dureza o blandura se extienden también, en cierto modo, al temperamento. En efecto, los 
animales carentes de sensibilidad tienen el corazón duro y denso, mientras que los 
dotados de sensibilidad lo tienen más blando. Y los que tienen un corazón grande son 
miedosos, en cambio, los que lo [15] tienen más pequeño o mediano son más valientes, 
pues en aquéllos el estado que sobreviene a causa del miedo preexiste por no tener calor 
acorde con el tamaño del corazón, ya que, al ser escaso, se difumina en un órgano 
grande y la sangre es más fría. Tienen el corazón grande la liebre, el [20] ciervo, el ratón, 
la hiena, el asno, el leopardo, la comadreja y casi todos los otros que son claramente 
miedosos o dañinos a causa del miedo. 

La situación es más o menos la misma para las venas y los ventrículos, pues las 
venas y ventrículos grandes son fríos. Igual que el mismo fuego, en una habitación 
pequeña y en una grande, calienta menos en la mayor, lo mismo el calor [25] en esos 
vasos, pues tanto la vena como el ventrículo son recipientes. Además, los movimientos 
externos enfrían todo lo caliente, y en los vasos más amplios el aire es más abundante y 
tiene más fuerza. Por eso, ningún animal con grandes ventrículos o con grandes venas 
tiene grasa en su carne27, mientras que todos, o la mayoría, de los que tienen grasa 
presentan [30] venas imperceptibles y ventrículos pequeños. 


Las afecciones del corazón 


De todas las vísceras y, en general, de todas las partes del cuerpo, el corazón es la 
única que no soporta ninguna afección grave, y es lógico, pues si el principio se destruye 
no hay nada de dónde podría surgir ayuda para las otras partes que dependen de él. 
Prueba de [35] que el corazón no puede soportar ningún padecimiento es que [667b] en 
ninguna víctima sacrificada se ha visto en él afección semejante a las que se encuentran 
en las otras vísceras. 

Los riñones, de hecho, a menudo aparecen llenos de piedras, de tumores y de 
abscesos, y también el hígado, lo [5] mismo el pulmón y, sobre todo, el bazo. Muchos 
otros padecimientos parecen afectar también a estos Órganos, pero menos frecuentes en 
el pulmón cerca de la tráquea, y en el hígado cerca de la unión con la gran vena. Y es 
lógico, pues por ahí especialmente se comunican con el corazón. Todos los animales que 
parece que mueren por enfermedad [10] y afecciones tales muestran, en las 
disecciones38, lesiones en la región del corazón. 


Las venas 


[5] Y sobre el corazón, su naturaleza y para qué sirve y por qué razón existe en 
quienes lo tienen, queda dicho lo anterior. 

A continuación habría que hablar sobre las venas32, la gran venaW% y la aorta. [15] 
En efecto, éstas son las primeras que reciben la sangre del corazón, las otras son sus 
ramificaciones. Antes se ha dicho que existen para la sangre, pues todo lo líquido necesita 


109 


un recipiente, y las venas son un recipiente en el que está la sangre. 

Digamos por qué son dos y a partir de un único principio se extienden por todo el 
cuerpo. La causa de que terminen en un solo principio y partan de uno solo es que todos 
[20] los seres tienen en acto una sola alma sensible, de modo que también es una única 
parte la que la contiene desde el principio, en los animales sanguíneos en potencia y en 
acto, en algunos de los no sanguíneostl, en acto solamente. Por eso, también el principio 
del calor necesariamente se encuentra en el mismo lugar. Y ésta es también la [25] causa 
de la fluidez y calor de la sangre. 

Al estar, pues, el principio sensible y el del calor en una única parte, también el de la 
sangre procede de un único principio y, por ser único el de la sangre, también el de las 
venas debe provenir de uno solo. Son dos por ser bilateral el cuerpo de los animales 
sanguíneos y dotados de marcha: [30] efectivamente, en todos ellos se distingue el 
delante y el detrás, la derecha y la izquierda, y el arriba y el abajo. En tanto la parte 
delantera es más noble y hegemónica que la trasera, así lo es también la gran vena más 
que la aorta. 


La gran vena y la aorta 


La primera se encuentra, de hecho, en la zona delantera, la otra en la posterior, y 
[35] aquélla la tienen de forma visible todos los animales sanguíneos, mientras la segunda 
[668a] en algunos se distingue débilmente y en otros es invisible. 

La causa de que las venas estén distribuidas por todo el cuerpo es que la sangre, o 
lo equivalente en los animales no sanguíneos, es materia de todo el cuerpo, y se 
encuentra en las venas o en la parte equivalente. 

[5] Cómo se alimentan los animales, de qué y de qué manera asimilan el alimento 
desde el estómago es más adecuado indagarlo y exponerlo en los libros sobre la 
ReproducciónY. 

Pero al estar compuestas las partes de sangre, como hemos dicho, es lógico que el 
flujo de las venas se extienda a través de todo el cuerpo, pues es preciso que la sangre lo 
[10] atraviese todo y esté en todo, si realmente cada parte está constituida de ella. Se 
parece a como en los jardines se disponen los canales de irrigación a partir de un único 
principio y fuente hacia muchos conductos y siempre distintos para distribuir el agua por 
todas partes, y en la construcción [15] de las casas las piedras se colocan a lo largo de 
todo el trazado de los cimientos de tal manera que, en el primer caso, las plantas del 
jardín crezcan gracias al agua, y, en el segundo, los cimientos sean edificados a partir de 
las piedrasé, Del mismo modo también la naturaleza ha canalizado la sangre a través de 
todo el cuerpo, puesto que constituye la materia de todo él. 

Y resulta especialmente claro en los cuerpos exageradamente [20] delgados, pues 
no se ve otra cosa que las venas, lo mismo que en las hojas de la vid, de la higuera y las 
otras plantas de ese tipo: también, al secarse, sólo quedan las nerviaciones. La causa de 
esto es que la sangre, o su equivalente, es en potencia cuerpo y carne, o su equivalente. 
Y [25] al igual que en los sistemas de irrigación los canales más grandes perduran, 
mientras que los más pequeños son los primeros que rápidamente desaparecen a causa 


110 


de los depósitos de barro, pero aparecen de nuevo cuando el barro se va, de la misma 
manera también las venas mayores perduran, mientras que las más pequeñas se vuelven 
carne en acto, aunque en potencia no dejan de ser venas. Por eso, [30] cuando se corta 
la carne sana en cualquier punto fluye sangre, y aunque es cierto que sin venas no hay 
sangre, sin embargo no es visible ni siquiera una venilla, como no son visibles los canales 
en los sistemas de irrigación antes de ser retirado el barro. 


Formación del sudor 


Las venas van avanzando siempre de mayor a menor, hasta que sus conductos 
llegan a ser más estrechos que el espesor [668b] de la sangre; a través de ellas, entonces, 
no hay paso para la sangre, sino para el residuo del humor líquido, que llamamos sudor, 
y esto sucede cuando el cuerpo está caliente y las venillas tienen los orificios dilatados. 

Incluso a algunos les ha sucedido sudar una secreción [5] sanguinolenta a causa de 
una mala salud: el cuerpo se vuelve flaco y blando, la sangre se hace excesivamente 
fluida por falta de cocción, al no poder efectuarla el calor contenido en las venillas debido 
a su escasez. Se ha dicho*%, en efecto, que todo compuesto de tierra y agua se solidifica 
al ser cocido, y el alimento y la sangre son una mezcla de ambos [10] elementos. El calor 
es incapaz de cocer no sólo por su propia escasez, sino también por abundancia y exceso 
del alimento ingerido: resulta entonces insuficiente en relación a él. El exceso puede ser 
de dos tipos, tanto por cantidad como [15] por calidad, pues todo no es igualmente fácil 
de cocer. 


Las hemorragias 


La sangre fluye mejor por los conductos más anchos; por eso las hemorragias de la 
nariz, de las encías y del ano, incluso a veces las de la boca, resultan indoloras y no se 
producen violentamente, como las de la tráqueal£, 


La vena cava y la aorta 


La gran vena y la aorta, que arriba están distanciadas y abajo se cruzan, recorren 
todo el cuerpo. Al avanzar, pues, se dividen de acuerdo con la bifurcación de los 
miembros, y una se dirige de delante hacia atrás, la otra de atrás hacia delante y 
confluyen en [25] una sola, pues igual que en los tejidos trenzados la consistencia resulta 
mayor, así también la parte delantera de los cuerpos se liga a la parte trasera por medio 
del entrelazamiento de las venas. De igual modo sucede también en la región superior a 
partir del corazón. Pero para ver con precisión cómo están situadas las venas unas 
respecto a otras, [30] es preciso examinar los Dibujos anatómicos y la Investigación 
sobre los animales%, 

Se ha hablado sobre las venas y el corazón, ahora hay que estudiar las otras 
vísceras según el mismo método. 


Función del pulmón 


111 


Cierto género de animales posee pulmón?” [6] por ser terrestre. Es necesario, en 
efecto, que se produzca un enfriamiento del calor*é, y los animales sanguíneos [35] 
precisan que éste provenga del exterior, pues son demasiado calientes. En cambio, los 
animales no sanguíneos pueden enfriarse con el soplo interior innato. [669a] 

El refrescamiento externo se produce necesariamente o por el agua o por el aire. 
Por eso ningún pez tiene pulmón, sino, en su lugar, branquias, como se ha dicho en el 
tratado Acerca de la respiración. Efectivamente, éstos realizan [5] el enfriamiento con 
el agua, mientras que los animales que respiran lo hacen con el aire, y por eso todos los 
que respiran tienen pulmón. 

Todos los animales terrestres respiran, y también algunos acuáticos, como la 
ballena, el delfín y todos los cetáceos que soplan el agua hacia arriba. Muchos animales, 
de hecho, tienen una naturaleza intermedia entre las dos anterioresó% y, pese a ser 
terrestres y aspirar aire, pasan la mayor parte del tiempo en [10] el agua debido a la 
composición de su cuerpo, y algunos acuáticos participan de tal manera de la naturaleza 
terrestre que en la respiración está su condición imprescindible para vivir. 

El pulmón es el órgano de la respiración, y recibe del [15] corazón su principio del 
movimiento, ofreciendo un amplio espacio a la entrada del aire debido a su esponjosidad 
y tamaño: al dilatarse entra el aire, al contraerse sale de nuevo. Se ha dicho erróneamente 
que el pulmón sirve para amortiguar los latidos del corazóníl, pero, de hecho, sólo en el 
hombre sucede, por así decirlo, el problema de las [20] palpitaciones por ser el único que 
se halla en la esperanza y expectativa del futuro, además, en la mayoría de los animales, 
el corazón dista mucho de los pulmones y ocupa una posición más alta, de modo que el 
pulmón no tiene ninguna relación con los latidos del corazón. 


El pulmón según las especies 


El pulmón presenta muchas diferencias según los animales. En efecto, unos lo 
tienen lleno de sangre y grande, otros [25] más pequeño y esponjoso; los vivíparos, 
debido al calor de su naturaleza, más grande y rico en sangre; los ovíparos seco y 
pequeño, pero capaz de dilatarse mucho cuando se llena de aire, como en los 
cuadrúpedos ovíparos terrestres, por ejemplo, los lagartos, las tortugas y todos los 
animales de tal género y, además, [30] aparte de éstos, los alados también llamados aves. 

El pulmón de todos ellos es, pues, esponjoso y semejante a la espuma; la espuma, 
en efecto, cuando se comprime reduce su volumen, y el pulmón de estos animales es 
pequeño y membranoso. Por eso, todos estos animales no [35] tienen sed y beben poco, 
y pueden resistir mucho tiempo en el agua. Como tienen poco calor, se refrescan 
suficientemente durante mucho tiempo por el propio movimiento [669b] del pulmón, que 
es aéreo y vacío. Sucede además que las dimensiones de estos animales son, hablando en 
general, bastante pequeñas, pues el calor favorece el crecimiento, y la abundancia de 
sangre es un signo de calor. Además, mantiene los cuerpos más erguidos, por eso el [5] 
hombre es el más erguido de todos los animales, y los vivíparos más erguidos que los 
otros cuadrúpedos. De hecho, ningún vivíparo, privado de patas32 o que camine, vive en 
agujeros bajo tierra como los ovíparos. 


112 


En resumen, el pulmón está en función de la respiración, carente de sangre33 y 
propio de un cierto género de animales, pero no tiene un nombre el conjunto de ellos, 
como [10] «ave» es llamado un género definido. Por eso, igual que ser ave resulta de 
ciertas condiciones, también en la esencia de aquéllos resulta inherente el tener pulmón. 


Dualidad de las vísceras 


Parece que, entre las vísceras, unas [7] son simples, como el corazón y el pulmón, 
otras dobles, como los riñones, [15] y otras no se sabe en qué grupo situarlas. Parecería, 
en efecto, que el hígado y el bazo pertenecen a ambos grupos, pues cada uno aparece 
como órgano simple y como dos, en lugar de uno, con una naturaleza similar. 

Todas las vísceras son dobles. La causa es la división del cuerpo en dos partes, 
pero que constituye un solo principio: existe el arriba y el abajo, el delante y el detrás, la 
[20] derecha y la izquierda34. Por eso también el cerebro tiende a ser bipartito en todos 
los seres, e igual cada órgano sensorial. Por la misma razón el corazón con sus 
ventrículos. El pulmón en los ovíparos está dividido de tal modo que [25] parece que 
tienen dos pulmones. Los riñones resultan evidentes para todo el mundo. 


El hígado y el bazo 


En cuanto al hígado y al bazo, cualquiera dudaría con razón. La causa de ello es 
que en los animales que tienen necesariamente bazo puede parecer como si éste fuese un 
hígado bastardo, y en los que no lo tienen por necesidad, sino que es minúsculo, [30] 
como una traza, el hígado es claramente bipartito, y una parte tiende a situarse a la 
derecha, la otra, más pequeña, a la izquierda. Incluso se da en los ovíparos, aunque es 
menos evidente que en estos últimos, pero en algunos de ellos también está claramente 
dividido, como en ciertos vivíparos, y así en algunos lugares las liebres parecen tener dos 
[35] hígados, igual que los selacios y algunos otros peces. 

Por tener el hígado una posición situada más a la derecha [670a] ha surgido el 
bazo33, de modo que es necesario en cierta medida, aunque no absolutamente, que exista 
en todos los animales. La causa de que sea bipartita la naturaleza de las vísceras reside, 
como hemos dicho, en el hecho de haber dos lados, el derecho y el izquierdo: cada uno, 
pues, [5] busca su igual. Lo mismo también estos órganosóé tienden a tener una 
naturaleza semejante y gemela, igual que los lados son gemelos, pero se ensamblan en 
uno, y de la misma manera cada una de las vísceras. 

Todas las vísceras que están debajo del diafragma tienen en común como finalidad 
las venas, para que éstas, que están colgando, se fijen al cuerpo por medio de la ligadura 
de las vísceras. Las venas, pues, han sido lanzadas como [10] anclas al cuerpo a través 
de las partes extendidas: de la gran vena hacia el hígado y el bazo (en efecto, la 
naturaleza de estas vísceras es como clavos que fijan la gran vena al cuerpo: el hígado y 
el bazo la fijan a los lados del cuerpo [15] —pues a partir de ella las venas se extienden 
solamente hacia estas vísceras—, mientras los riñones la fijan al dorso); hacia cada uno 
de ellos se dirige una vena no sólo a partir de la gran vena, sino también de la aorta. Así 


113 


se contribuye por medio de las vísceras a la cohesión de los animales. 

Tanto el hígado como el bazo colaboran en la digestión [20] de los alimentos (pues, 
al estar llenos de sangre, tienen una naturaleza caliente), los riñones en el residuo 
excretado en la vejiga. El corazón, pues, y el hígado son necesarios a todos los animales; 
el primero debido al principio del calor (es preciso, en efecto, una especie de hogar donde 
resida la chispa vivificante de la naturaleza, y bien protegido, como [25] si fuese la 
acrópolis2? del cuerpo), el hígado para la digestión. Todos los animales sanguíneos 
necesitan estas dos vísceras, por eso sólo estas dos se encuentran en todos los 
sanguíneos; los que respiran tienen una tercera, el pulmón. 

El bazo existe en los que lo tienen por una necesidad accidental, [30] como también 
los residuos del intestino y de la vejiga. Por eso, en algunos animales se ve reducido su 
tamaño, como en algunos volátiles que tienen el vientre caliente, por ejemplo, la paloma, 
el halcón, el milano, y lo mismo [670b] también entre los cuadrúpedos ovíparos (pues lo 
tienen totalmente pequeño), y entre muchos de los animales con escamas. Éstos tampoco 
tienen vejiga por transformarse el residuo, a través de la carne porosa, en plumas y 
escamas. El [5] bazo atrae desde el vientre los humores residuales y puede contribuir a 
su cocción, al ser sanguíneo3S, 

Si el residuo es excesivo o el bazo bajo en calor, el cuerpo se pone enfermo por 
exceso de alimento. Y debido al reflujo del humor hacia allí, el vientre se endurece en 
[10] muchos animales que están enfermos del bazo, como en los que orinan demasiado, 
al ser atraídos de nuevo los humores hacia dentro. 

En aquellos en que se produce poco residuo, como las aves y los peces, unos tienen 
un bazo pequeño, otros apenas una traza. 

Y en los cuadrúpedos ovíparos el bazo es pequeño, [15] compacto y semejante a 
un riñón, porque su pulmón es esponjoso, beben poco y el residuo que se produce se 
transforma en parte del cuerpo y en escamas, igual que en las aves, en plumas. 

En cambio, en los que tienen vejiga y el pulmón lleno de sangre32, el bazo es 
húmedo por la razón ya dicha y por ser la naturaleza de las partes que están a la 
izquierda, en [20] general, más húmeda y más fría. En efecto, cada uno de los contrarios 
está clasificado en la división lineal correspondiente: así, derecho frente a izquierdo y 
caliente frente a frío, y forman series unos con otros de la manera dicha0%, 


Función de los riñones 


Los riñonesél, en los animales que los tienen, existen no por necesidad, sino en 
función de lo bueno y hermoso. Existen, pues, de acuerdo con su propia naturaleza, para 
la secreción que se acumula en la vejiga, en aquellos animales en los que tal depósito [25] 
resulta mayor, para que la vejiga desempeñe mejor su labor. 

Pero, puesto que sucede que los animales tienen los riñones y la vejiga para la 
misma función, hay que hablar ahora sobre la vejiga, pasando por alto la enumeración de 
[30] las partes que vienen a continuación%, pues no se ha explicado aún nada sobre el 
diafragmaé3, aunque es una de las partes de la región de las vísceras. 


114 


La vejiga 


No todos los animales tienen vejiga, [8] sino que la naturaleza parece que ha 
querido darla a quienes tienen el pulmón lleno de sangre solamente, y con razón. En 
[671a] efecto, debido a la abundancia natural que tienen en esta parte, son los animales 
que tienen más sed, y necesitan alimento no únicamente sólido, sino aún en mayor 
cantidad líquido, de modo que necesariamente también se produce más residuo y en 
mayor medida de lo [5] que puede ser digerido por el estómago y eliminado con sus 
propios excrementos. Es, entonces, necesario que exista un receptáculo también para esta 
secreción. Por eso los animales que tienen un pulmón de ese tipo poseen todos vejiga. 

En cambio, los que no lo tienen así, sino que o bien [10] beben poco por tener el 
pulmón esponjoso, o bien ingieren generalmente el líquido no como bebida sino como 
alimento, por ejemplo, los insectos y los pecesé%, y además tienen plumas, escamas o 
caparazones, no tienen vejiga a causa de la escasez de ingestión de líquido y por 
transformar [15] en este recubrimiento el sobrante de la secreción, excepto las tortugas 
entre los que tienen caparazón. 


Por qué las tortugas tienen vejiga 


Aquí es únicamente donde la naturaleza cojea. La razón es que las tortugas marinas 
tienen el pulmón carnoso y sanguíneo, semejante al del buey, y las terrestres mayor de lo 
que sería proporcionado. Además, al ser su recubrimiento como una concha y [20] 
compacto, no se evapora la humedad a través de la carne porosa, como sucede a las 
aves, las serpientes y los otros animales con escamas, y se forma un residuo tal que la 
naturaleza de esos animales exige tener una parte como receptáculo y en forma de vasija. 
Así, éstos son los únicos [25] que tienen vejiga entre tales animales por esta razón, 
grande, la tortuga marina, muy pequeña, las terrestres. 


Los riñones 


[9] Lo mismo sucede también respecto a los riñonesé3. Ningún animal con plumas, 
escamas o caparazón tiene riñones, excepto las tortugas marinas y terrestres. Pero, como 
si la carne dispuesta para los [30] riñones no tuviese sitio, sino que se dispersase en 
muchas direcciones, en algunas aves existen Órganos semejantes a riñones anchos. La 
tortuga de agua dulce no tiene ni vejiga, ni riñones; debido, pues, a la blandura de su 
caparazón, la humedad se evapora fácilmente. Por esa razón la tortuga de agua dulce no 
tiene ninguno de estos órganos. 

En cambio, todos los animales que tienen, como se ha dicho, el pulmón sanguíneo 
resulta que poseen riñones. La [671b] naturaleza, en efecto, los utiliza a la vez para fijar 
las venas y para la secreción del excremento líquido; de hecho, un conducto lleva desde 
la gran vena hasta ellos. 

Todos los riñones tienen una cavidad, mayor o menor, excepto los de la foca; éstos, 
semejantes a los de los bueyes, son los más duros de todos. También los del hombre [5] 
son semejantes a los de los bueyes; son, pues, como compuestos de muchos riñones 


115 


pequeños%é y no de superficie lisa, como los de las ovejas y los otros cuadrúpedos. Por 
eso también su dolencia es difícil de eliminar en los hombres, una vez que enferman, 
pues sucede como si hubiera [10] muchos riñones enfermos y la curación es más difícil 
que si fuera uno solo. 

El canal que se extiende desde la vena no termina en la cavidad de los riñones, 
sino que se diluye en su cuerpo, por eso en sus cavidades no se encuentra sangre, ni se 
coagula en los muertos. De la cavidad de los riñones salen dos [15] fuertes canales no 
sanguíneos hacia la vejiga, uno de cada riñón, y otros fuertes y continuos vienen desde la 
aortaéS. Tienen esta disposición para que la secreción de humedad procedente de la vena 
pase a los riñones, y el depósito producido por los riñones, una vez filtrados los líquidos 
a través [20] del cuerpo de los riñones, confluya en el centro, donde la mayoría de los 
riñones tienen su cavidad; por eso precisamente esta víscera es la que tiene peor olor de 
todas. A partir del centro, a través de esos canales, este depósito, ya más como un 
excremento, se elimina hacia la vejiga. 

[25] La vejiga está suspendida de los riñones; fuertes canales se extienden, en 
efecto, hacia ella, como se ha dicho. Así pues, por estas razones existen los riñones y 
tienen las funciones que se han dicho. 


La posición de los riñones 


En todos los animales que tienen riñones, el derecho está más alto que el 
izquierdo%2, pues, como el movimiento [30] surge de la derecha? y por eso también la 
naturaleza de la parte derecha es más fuerte, es necesario que todas las partes, debido a 
ese movimiento, se abran camino hacia lo alto, por lo que también se levanta más y se 
tiene más curvada la ceja derecha que la izquierda. Y al estar el riñón derecho levantado 
más alto, [35] el hígado está en contacto con él en todos los animales, pues el hígado está 
en la zona derecha. 


La grasa de los riñones 


[672a] Los riñones son las vísceras que tienen más grasa, por necesidad al filtrarse 
la secreción a través de los riñones, pues la sangre que queda, al ser pura, es de fácil 
cocción y el resultado de una buena cocción sanguínea [5] es grasa y sebol!. Y al igual 
que en las materias secas consumidas por el fuego, por ejemplo en la ceniza, queda algo 
de fuego, así también en los humores que se han cocido queda, pues, una parte del calor 
producido. Por ello la grasa es ligera y flota en los líquidos. 

Pero no surge en los propios riñones, por ser la viscera [10] densa, sino que por 
fuera se forma alrededor grasa en los animales con grasa, sebo en los animales con sebo. 
La diferencia entre ellos ha sido explicada antes en otros tratados22. Así, por esta causa, 
los riñones se vuelven grasos necesariamente a partir de los procesos que se dan por 
necesidad en quienes tienen riñones, y para su conservación [15] y para que la naturaleza 
de los riñones se mantenga caliente. Al estar apartados necesitan de mayor calor: la 
espalda, de hecho, es carnosa para que sea una defensa para las vísceras que rodean al 


116 


corazón; en cambio la cadera no lo es (pues las articulaciones de todos los animales están 
desprovistas de carne), y entonces, en lugar de carne, la grasa se convierte en protección 
para los riñones. Además, [20] al ser grasos, descomponen y cuecen mejor el líquido, 
pues lo graso es caliente y el calor cuece. 

Por estas causas, pues, los riñones son grasientos, pero en todos los animales el 
riñón derecho lo es menos. La causa es que la naturaleza de las partes derechas es seca y 
más móvil, y el movimiento es contrario a la grasa, pues la funde [25] mejor. 

Así, a los otros animales les conviene tener los riñones grasos, y con frecuencia los 
tienen completamente cubiertos, en cambio la oveja, cuando le sucede eso, muere. Pero 
aunque sean muy grasos, sin embargo les falta un poco, si [30] no en ambos, al menos 
en el derecho. La causa de que esto ocurra sólo o especialmente en las ovejas es que en 
los animales con grasa ésta es fluida, de modo que los gases encerrados de forma 
desigual producen el padecimiento. Y esto es la causa de la gangrena23, por eso también 
a los [35] hombres que padecen de los riñones, aunque conviene que sean grasos, sin 
embargo si se vuelven demasiado grasos, les sobrevienen dolores mortales. 

[672b] En cambio en los otros animales que tienen sebo, el sebo es menos espeso 
que en las ovejas. Y las ovejas exceden mucho en cantidad, pues las ovejas llegan a tener 
los riñones rodeados de grasa más rápidamente que todos los animales. Y así, al quedar 
el líquido y los gases encerrados, [5] perecen en seguida a causa de la gangrena, pues a 
través de la aorta y de la gran vena el mal avanza directamente hacia el corazón, ya que 
los canales desde estas venas son continuos hasta los riñones. 

Se ha hablado, pues, sobre el corazón y el pulmón, y también sobre el hígado, el 
bazo y los riñones. 


El diafragma 


[10 10] Sucede que estas vísceras están separadas entre sí por el diafragma. A esta 
separación la llaman algunos centro frénico?%: la que delimita el pulmón y el corazón. 
Este diafragma es llamado en los animales sanguíneos, como se ha dicho, centro frénico. 
Lo tienen todos los animales sanguíneos, al igual que corazón e hígado. Su causa es que 
existe para la separación de la [15] zona abdominal y la zona del corazón, a fin de que el 
principio del alma sensible quede a salvo y no sea afectado inmediatamente por la 
exhalación que surge del alimento y por el exceso del calor externo. Para eso, pues, la 
naturaleza trazó una separación, haciendo del diafragma como una [20] barrera y cerca, 
y separó la parte noble y la menos noble en todos aquellos animales en que es posible 
separar la parte de arriba y de abajo, pues la parte superior es el fin y la mejor, la inferior 
existe por ella y es necesaria en tanto receptáculo del alimento. 

Cerca de las costillas el diafragma es más carnoso y [25] fuerte, en el centro más 
membranoso, pues así es más útil con vistas a la fuerza y a la flexión. Que contra el calor 
de abajo existe esta especie de excrecencia, la prueba se deduce de los hechos, pues 
cuando, debido a su vecindad, atrae humor caliente y excrementicioB, éste 
inmediatamente altera de forma manifiesta el razonamiento y la [30] sensación, por eso 
también se llama membrana frénica como si participara de algún modo en el 


117 


pensamiento. No lo hace en absoluto?£, pero al estar cerca de las partes que participan, 
hace evidente el cambio del razonamiento. 

Por eso también es delgado en el centro, no sólo por necesidad, porque al ser 
carnoso es preciso que lo sea más [35] junto a las costillas, sino además para que reciba 
la menor [673a] cantidad posible de humores, pues si fuera carnoso tendría y atraería 
mucha más humedad. 


La risa 


Que, al recibir calor, rápidamente y de forma manifiesta experimenta una sensación, 
lo indica también lo que sucede con la risa. En efecto, si a uno se le hacen cosquillas, se 
echa a reír inmediatamente, [5] por llegar el movimiento rápidamente a esta zona, y, aun 
calentándola ligeramente, el hecho es, sin embargo, evidente y mueve el pensamiento en 
contra de su voluntad. La causa de que sólo el ser humano tenga cosquillas es no sólo la 
finura de su piel, sino también que el hombre es el único de los animales que ríe. Las 
cosquillas producen risa [10] debido a un movimiento tal de la parte en torno a la axila”. 

Dicen respecto a las heridas de guerra en la región del diafragma, que también se 
produce risa a causa del calor que surge de la herida. Esto, efectivamente, es más creíble, 
al decirlo personas dignas de confianza?$, que aquello de la cabeza de hombre que, 
después de cortada, hablaba. Algunos [15] lo afirman, siguiendo incluso a Homero que 
habría dicho por eso: «Su cabeza, hablando aún, se mezcló con el polvo», pero no 
«hablando éL»?2. 

Y en Caria tanto dieron crédito a tal cosa, que hicieron un juicio a uno de los 
lugareños. En efecto, al haber muerto el sacerdote de Zeus Armado%% y ser incierto a 
manos de [20] quién, algunos afirmaron haber oído a su cabeza cortada decir varias 
veces: «Cércidas mató a un hombre tras otro». Por ello, después de buscar en el lugar a 
quien tuviera el nombre de Cércidas, lo juzgaron. 

Pero es imposible hablar cuando la tráquea está separada y sin el movimiento 
procedente del pulmón. Incluso entre los bárbaros, que cortan rápidamente las cabezas, 
nunca [25] sucedió nada semejante. Además, entre los otros animales ¿por qué razón no 
se produce esto? Sin embargo, el hecho de la risa al recibir una herida el diafragma es 
verosímil, pues ningún otro animal ríe. Y que el cuerpo avance un poco una vez que la 
cabeza está cortada no es ilógico, puesto que al menos los animales no sanguíneos [30] 
incluso viven así mucho tiempo. Se han expuesto las causas de esto en otros tratadosíl., 


Consideración general sobre las vísceras 
Para qué sirve efectivamente cada una de las vísceras, ya se ha dicho. Existen, 
además, por necesidad en los extremos interiores de las venas, pues es preciso que una 
humedad salga, y tal humedad es sanguínea, y a partir de ella, condensada y coagulada, 


[673b] se forma el cuerpo de las vísceras. Por eso son sanguíneas y tienen una 
naturaleza corpórea semejante entre sí, pero diferente a los otros órganos. 


Las membranas que rodean las vísceras 


118 


[11] Todas las vísceras están dentro de [5] una membrana*2, pues necesitan una 
protección para permanecer intactas, y que sea ligera, y la membrana es así por 
naturaleza. Y es densa para proteger, sin carne para no atraer ni tener humedad, delgada 
para ser ligera y no producir ningún peso. Las membranas mayores y más [10] fuertes 
son las que rodean el corazóné3 y el cerebroé! lógicamente, pues ellos precisan de mayor 
protección. De hecho, la protección se da a las partes principales y éstas son, con mucho, 
las partes principales de la vida. 


Anatomía comparada de las vísceras 


[12] Algunos animales tienen el número total de vísceras, otros no todas: cuáles son 
y por qué razón se ha dicho anteriormenteé3. Y entre quienes las tienen también [15] hay 
diferencias, pues ni tienen los corazones iguales todos los que tienen corazón, ni 
tampoco, por así decirlo, ninguna de las otras vísceras. 


El hígado 


Así, el hígado en unos animales es lobulado, en otros de una sola pieza, primero ya 
entre los sanguíneos vivíparos. Pero aún más se diferencian frente a éstos, e incluso 
entre ellos mismos, los hígados [20] de los peces y de los cuadrúpedos ovíparos. En 
cambio, el de las aves es muy semejante al hígado de los vivíparos, pues su color es 
claro y sanguíneo como el de aquéllos. La causa es que sus cuerpos respiran muy 
fácilmente y no tienen mucho residuo dañino. Por eso incluso algunos vivíparos no 
tienen hiel, pues el hígado contribuye [25] en gran parte al equilibrio del cuerpo y a la 
salud. En efecto, el fin de las vísceras reside en la sangre y el hígado es, después del 
corazón, la más sanguínea de las vísceras. 

El hígado de la mayoría de los cuadrúpedos ovíparos y de los peces es amarillento 
pálido, y el de algunos incluso [30] totalmente defectuoso, como también sus cuerpos 
resultan de constitución defectuosa, por ejemplo, el del sapo, de la tortuga y de otros 
animales semejantes. 


El bazo 


El bazo lo tienen redondo los animales con cuernos y artiodáctilos, como la cabra, 
la oveja y cada una de las otras especies, a no ser que, debido a su tamaño, lo tengan 
más crecido en longitud, como le pasa al buey. Todos los fisípedos lo tienen alargado, 
como [674a] el cerdo, el hombre y el perro; los solípedosé% intermedio y mixto, pues por 
un lado lo tienen ancho y por otro estrecho, como el caballo, el mulo y el asno. 


Diferencias entre las vísceras y la carne 
Las vísceras no sólo se diferencian de [13] la carne por su masa corpórea, sino 
también [5] por tener su lugar la una en el exterior, éstas en el interior del cuerpo. La 


causa es porque tienen una naturaleza asociada a las venas, y unas existen para las venas 
y las otras no pueden existir sin las venas. 


119 


El estómago 


[14] Debajo del diafragma se encuentra en los animales el estómago; en los que 
tienen esófago está donde termina esta parte, en los que no lo tienen, inmediatamente 
después de la boca; a continuación del estómago está el llamado intestino. La razón por 
la que cada uno de los animales tiene estas partes es evidente para todos. Es, 
efectivamente, necesario recibir el alimento que entra y expulsarlo una vez absorbido su 
jugo, [15] y, además, que no sea el mismo lugar el del alimento no digerido y el del 
excremento, y que exista un lugar donde se transforme. Y, en efecto, una parte contendrá 
el alimento entrante, la otra el excremento inútil. Y al igual que existe un tiempo diferente 
para cada una de estas operaciones, así también es preciso que estén separadas en sus 
lugares. [20] Pero la descripción sobre esto tiene un sitio más apropiado en los tratados 
sobre la Reproducción y Sobre la nutrición3?. 

Ahora hay que examinar la diferencia entre el estómago y las partes conexas. De 
hecho, los animales no las tienen iguales entre sí ni en tamaño, ni en aspecto. 

Los que son vivíparos sanguíneos con dentadura completa [25] tienen un solo 
estómago, como el hombre, el perro, el león y todos los otros fisípedos, y cuantos son 
perisodáctilos, como el caballo, el mulo y el asno, y también los artiodáctilos con 
dentadura completa, como el cerdo, a no ser que debido al tamaño de su cuerpo y a la 
dureza de su alimento, que no es fácilmente digerible, sino espinoso y leñoso, [30] tengan 
varios, como el camello, al igual que también los que tienen cuernos. 


El estómago de los rumiantes 


Los animales con cuernos, efectivamente, no tienen dentadura completa. Y si 
tampoco el camello la tiene, a pesar de no tener cuernos, es por serle más necesario tener 
tal estómago que los dientes delanteros. De modo que, puesto que tiene el mismo 
estómago que los que no tienen dentadura completa, también [674b] tiene la disposición 
de los dientes semejante, porque de otra manera no le serían de interésó5, Además, a la 
vez, como su alimento es espinoso, y es necesario que la lengua sea carnosa, la 
naturaleza ha usado el elemento terroso de los dientes para la dureza del velo del paladar. 
Y el camello [5] rumia como los animales con cuernos por tener los estómagos iguales a 
los de ellos. 

Cada uno de estos animales tiene varios estómagos32, como la oveja, el buey, la 
cabra, el ciervo y los otros animales de tal tipo. Así, puesto que el funcionamiento de la 
boca, por la falta de dientes, es deficiente en su labor con [10] el alimento, un estómago 
tras otro recibe el alimento, el uno no elaborado, el otro más elaborado, el siguiente 
totalmente elaborado, el último ya triturado. Por eso tales animales tienen varios lugares 
y partes. Se llaman panza, redecilla, libro20 y cuajar. De qué manera están unos respecto 
[15] a otros en posición y en forma, es preciso estudiarlo en la Investigación sobre los 
animales?! y en los Dibujos anatómicos. 


El estómago de las aves 


120 


Por la misma razón, también el género de las aves presenta diferencias en lo 
relativo al órgano receptor del alimento. Puesto que no obtienen en absoluto servicio [20] 
de la boca (pues no tienen dientes), ni tienen un lugar donde dividir ni triturar el alimento, 
por eso unas tienen antes del estómago el llamado buche2, en lugar de la función de la 
boca, otras un esófago ancho, o antes del estómago una parte hinchada del esófago en la 
[25] que almacenan el alimento no elaborado, o bien una prominencia del mismo 
estómago; otras tienen el propio estómago fuerte y carnoso para poder almacenar durante 
mucho tiempo el alimento no triturado y digerirlo. La naturaleza, pues, compensa la 
deficiencia de la boca con la [30] fuerza y el calor del estómago. 

Existen algunas aves que no tienen nada de esto, sino un gran buche (todas las 
zancudas de marisma) por la humedad de su alimento. La causa es que el alimento de 
todas ellas es fácil de triturar, de modo que sucede por eso que su estómago es húmedo 
debido a la ausencia de cocción y al tipo de alimento. 


El estómago de los peces 


[675a] El género de los peces tiene dientes, y casi se podría decir que todos en 
forma de sierra, y, de hecho, apenas alguna especie es distinta, como por ejemplo el 
llamado escaro, que, además, precisamente es el único que parece rumiar lógicamente 
por esto, pues [5] los animales con cuernos y con dentadura incompleta rumian. 

Todos tienen dientes afilados, de modo que pueden dividir el alimento, pero de 
forma defectuosa; de hecho, no les es posible demorarse empleando el tiempo necesario. 
Por eso no tienen los dientes planos, ni pueden triturar: los tendrían, pues, en vano. 

Además, unos no tienen en absoluto esófago, otros lo [10] tienen corto. Pero, para 
ayudar a la cocción, unos tienen el estómago como el de las aves y carnoso, como el 
mújol, mientras que la mayoría tiene, junto al estómago, unos espesos apéndices para 
descomponer y cocer el alimento, almacenándolo como en las pequeñas cisternas en 
serie. Pero los peces tienen estos apéndices de forma contraria a las [15] aves, pues 
mientras los peces los tienen arriba junto al estómago, las aves que tienen apéndices los 
tienen abajo, junto al final del intestino. También algunos vivíparos tienen apéndices 
intestinales abajo por la misma razón. 

El género de los peces entero, por tener de forma imperfecta el aparato para la 
elaboración del alimento y dejarlo [20] pasar sin cocer, es voraz con el alimento, al igual 
que todos los otros animales que tienen el intestino recto, pues como el paso de los 
alimentos es rápido y por eso la sensación de hartazgo breve, es preciso que también el 
apetito vuelva rápido. 

Los animales con dentadura completa (ya se ha dicho [25] antes que tienen un 
estómago pequeño) se colocan casi todos según dos diferencias: unos tienen un estómago 
semejante al del perro, otros al del cerdo2, El del cerdo es mayor y tiene unas placas 
medianas% para que la cocción dure [30] más tiempo, el del perro es pequeño en 
tamaño, no excede mucho del intestino y su superficie interna es lisa. 


Las diversas partes del intestino 


121 


Después del estómago se encuentran en todos los animales los intestinos. También 
esta parte presenta muchas diferencias, como el estómago. En unos es simple y, 
examinado al detalle, homogéneo, en otros desigual. En efecto, en algunos es más ancha 
la parte junto al estómago, y la parte final más estrecha (por eso los perros expulsan con 
dificultad el excremento), [675b] mientras en la mayoría es más estrecho arriba y más 
ancho hacia el final. El de los animales con cuernos es mayor y tiene muchos pliegues, y 
el volumen del estómago y de los [5] intestinos es superior debido a su tamaño, pues, por 
así decirlo, todos los animales con cuernos son grandes gracias a la digestión total del 
alimento. 

En todos los que no tienen el intestino recto, esta parte se hace más ancha según se 
avanza y tienen el llamado colon, y una parte voluminosa del intestino, el ciego; luego a 
partir de aquí de nuevo es más estrecho y con circunvoluciones. [10] La parte siguiente 
se extiende recta hasta la salida del excremento, y en unos esta parte, el llamado ano, es 
adiposa, en otros sin grasa. 


La evacuación del excremento 


Todas estas partes han sido ideadas por la naturaleza para las funciones apropiadas 
a la nutrición y al excremento que se produce. En efecto, al avanzar y bajar, el 
excremento tiene más espacio y se detiene [15] para irse transformando en los animales 
que consumen más alimento y necesitan mayor nutrición debido a su tamaño o al calor 
de esta zona. Luego, desde allí de nuevo, igual que desde el estómago lo recibe un 
intestino más estrecho, así también desde el colon y el ensanche en el intestino inferior el 
excremento, totalmente perdida su humedad, llega de nuevo a una parte más estrecha y 
con [20] pliegues para que la naturaleza lo administre y la salida del excremento no sea 
en bloque. 

De esta forma los animales que deben ser más sobrios respecto a su alimentación 
no tienen gran espacio en el bajo vientre, pero tienen más pliegues y su intestino no es 
[25] recto. Un gran espacio, de hecho, provoca deseo de mucho alimento, y la forma 
recta la rapidez en el surgimiento del apetito, por eso cuantos animales tienen 
receptáculos simples o amplios son glotones unos en cantidad, otros por rapidez. 

Puesto que en el estómago, en la primera entrada del alimento, éste aún está 
necesariamente intacto, y al avanzar [30] hacia abajo es excrementicio y sin humedad, es 
necesario que exista una zona en medio donde se transforme y no sea ya fresco, ni 
todavía heces. 


El yeyuno 


Por eso todos estos animales tienen en el intestino delgado, que está después del 
estómago, el llamado yeyuno28; así, éste se encuentra entre el alto, donde está el 
alimento sin digerir, y el bajo, donde ya está el residuo inútil. Existe en todos los 
animales, [676a] pero sólo es visible en los mayores y cuando ayunan, pero no cuando 
han comido, pues en aquel caso se produce un intervalo entre ambas zonas, en cambio, 


122 


una vez comido el alimento, el tiempo de la transformación es corto. 
Por otra parte, en las hembras el yeyuno se encuentra en un punto cualquiera del 
intestino superior, en cambio [5] los machos lo tienen antes del ciego y del bajo vientre. 


El cuajo 


[15] Todos los animales de varios estómagos tienen el llamado cuajol%, y la liebre 
entre los que tienen un solo estómago. Los animales de varios estómagos que tienen el 
cuajo lo tienen no en la panza, [10] ni en la redecilla, ni en el último, el cuajar, sino entre 
el último y los dos primeros, en el llamado libro. Todos éstos tienen el cuajo debido al 
espesor de su leche. En cambio, los animales con un solo estómago no lo tienen, pues su 
leche es ligera. Por eso la leche de los animales con cuernos se cuaja, y la de los sin 
cuernos no. En la liebre existe el [15] cuajo por comer hierba semejante al jugo de la 
higueral0l: tal jugo hace cuajar la leche en el vientre de los recién nacidos. 

Se ha explicado por qué el cuajo se encuentra en el libro de los animales de varios 
estómagos [en los Problemas]12, 


1 Se habla detalladamente de los dientes en H. 4. 501a9-50244. 
2 Los incisivos. 


3 En el tratado Acerca de la respiración se sostiene que la respiración es indispensable para mitigar el calor 
interno. 


4 Cf. PLATÓN, Timeo 75e. Aristóteles añade el uso para el combate. 
3 Cf. IL 10 ss. 
$ En H. 4. 1 8 se insiste en que sólo se usa el nombre de cara para el hombre. 


1 Respecto al nombre, Aristóteles juega con la semejanza en griego entre prósopon (rostro, cara) y prósóothen 
ópópe (mira hacia delante). 


8 Cf. también H. A. 500al ss. 


2 Por ejemplo, las antenas de los crustáceos, las excrecencias de ciertas serpientes y los tentáculos con ojos de 
los caracoles terrestres. 


10 Mamíferos con dedos separados. Bajo este término Aristóteles agrupa a todos los mamíferos excepto los 
cetáceos, los artiodáctilos y los perisodáctilos. 


ll Mamíferos ungulados con un número par de dedos. Cf. libro I, nota 42. 
12 Mamíferos ungulados con número impar de dedos. Cf. libro I, nota 43. 


13 Se trata del rinoceronte indio. Cf. H. 4. 499b19. 





14 Se trata de un animal fabuloso que ha dado lugar al mito del unicornio. Cf. H. 4. 499b20 y también 
HERÓDOTO, IV 192 (donde se afirma que con sus cuernos se hacían las liras fenicias). En la actualidad se 
denomina oryx leucoryx una especie de antílope del norte de Africa con dos cuernos largos y curvados. 


15 La fábula 100 (B. C. G., n.? 6), tal como ha llegado a nosotros, presenta una versión distinta y lo que se 
reprocha a Zeus es no haber puesto los ojos sobre los cuernos de los toros. Momo era el dios de la broma y la 
burla (cf. HesíODO, Teogonía 214). 


123 


16 Cf. H. A. 50046 y ss; 517220-26; 611225 y ss. 


17 La zoología moderna confirma esta proporción inversa entre el desarrollo de cuernos y dientes en los 
artiodáctilos. 


18 Se confunde la faringe con la laringe. 
12 Se refiere, evidentemente, a la laringe. 


20 Aristóteles refuta, entre otros, a PLATÓN (Timeo 70cd), que sostiene que el pulmón es como una esponja 
para recibir el aire y las bebidas. Era tema de discusión entre los fisiólogos desde el siglo v. 


21 Es decir, el esófago. 
22 De estas líneas se desprende que Aristóteles había hecho observaciones directas sobre estos aspectos. 


23 Aristóteles da mucha importancia al estudio del tamaño proporcional de órganos y miembros. PECK hace 
notar que, tras Aristóteles, el primero que observó la variación proporcional entre los órganos según la edad fue 
Leonardo da Vinci. 


24 En 647a24-31. 
25 Misma imagen que en 650232. 
26 La teoría de Aristóteles sobre las venas y la circulación sanguínea se expone en 4. A. 111 3 y 4. 


27 Alusión probable a la escuela hipocrática. En H. 4. HI 2-4 Aristóteles explica y refuta las teorías de Siénesis 
de Chipre (discípulo de Hipócrates), Diogenes de Apolonia (discípulo de Anaxágoras) y Pólibo (alumno de 
Hipócrates). 


28 Cf. II 1, 2 y 7 donde se explica que el cerebro es un órgano frío. 

22 Aristóteles desconocía el mecanismo de la circulación sanguínea. 

30 Cf. 653b22. 

31 El corazón se describe detalladamente en 4. 4. 1 17. 

32 Ya los egipcios habían advertido esta particularidad, pero Aristóteles trata de dar una explicación. 
33 Cf. H. A. 507al ss. 

34 Misma observación en H. 4. 506a8-10 y en G. 4. 787b16. 


35 Estas cavidades son los dos ventrículos y la aurícula izquierda. La aurícula derecha era considerada una 
dilatación de la vena cava. 


30 Se trata de la vena cava ascendente y descendente. 

37 El calor, en este caso, sería insuficiente para transformar la sangre en grasa. Cf. II 5. 
38 Este texto confirmaría que Aristóteles había practicado disecciones. 

39 Esta palabra designa, sin distinción, tanto venas como arterias. 

40 Vena cava inferior y superior. 


41 Se refiere a los insectos que tienen en potencia tantos principios vitales como segmentos en que están 
divididos. Esto explica que puedan sobrevivir después de ser cortados. Cf. 684a4 ss. 


2 Véase G. A. 740221-b12 y 743a8 y ss. 


X3 Este es uno de los múltiples ejemplos de hechos cotidianos que Aristóteles utiliza para explicar fenómenos 
científicos. Véase también 668b25, donde compara las venas con tejidos trenzados, o 658b 18, donde explica la 
función de las pestañas como empalizadas. En este caso la imagen de los canales de riego está inspirada en 
PLATÓN, Timeo 17c-d. 


124 


44 Cf. 649430. Esta cuestión se estudia con detalle en Meteorológicos 382b28 ss. 

45 Se trata de los vómitos y esputos de sangre (hemoptisis). 

46 H. A. 1 2-4. 

47 El singular se debe a que Aristóteles considera a los pulmones un órgano único, aunque bipartido. 


48 Esta teoría sobre la función refrigerante de los pulmones fue admitida por toda la Antigijedad. Se encuentra 
ya en Empédocles (fragmento 100, citado en Acerca de la respiración 473b9-474a6) y en PLATÓN, Timeo 70c-d. 


22 Capítulos 10, 12 y 16. 


50 Aristóteles estudiará con más detalle este tema en IV 697a16 ss. al hablar de los cetáceos, y de los otros 
animales de naturaleza intermedia, la foca, el murciélago y el avestruz. 


31 Esta tesis se encuentra en PLATÓN, Timeo 70c. 
32 Vivíparos sin patas son los cetáceos y las focas, que tienen las patas atrofiadas. 


33 En otras ocasiones (por ejemplo, 669a25) se afirma que el pulmón está lleno de sangre. La aparente 
contradicción se explica en H. A. 496436 y ss.: el pulmón no posee sangre en sí mismo, pero está irrigado por 
numerosas venas que la contienen. 


54 Aristóteles insiste a menudo en esta división. Cf. 667b29 ss. 
35 Según la ley de compensación. 
56 El hígado y el bazo. 


37 Esta metáfora ya aparece en PLATÓN (Timeo 70a) aunque, en su caso, referida a la cabeza como sede de la 
razón. 


38 PLATÓN, en cambio, afirma que el tejido del bazo es exangúe. Cf. Timeo 72c. 
39 Los vivíparos. 


$0 Estas series de contrarios son de derivación pitagórica y se usaban en las tablas dicotómicas formando 
columnas de opuestos. 


$1 Cf. H. A. 496b34. 

62 Se volverá a hablar de los riñones en el capítulo 9. 
63 Se hablará de él en el capítulo 10. 

64 Cf. 697813. 

65 Cf. H. A. 496b34 ss.; 506b24 ss. y 520428 ss. 


$6 Esta observación es cierta no en el adulto, sino en el feto. Aristóteles debió de hacer disecciones de fetos 
abortados. 


$7 Se refiere a la llamada gran vena. 

68 Se trata, respectivamente de los uréteres y la arteria renal. 
62 La observación es exacta. Cf. H. A. 497al ss. 

10 Cf. Marcha de los animales 705b30 ss. 

2 Cr. IS. 


72 Se refiere a H. A. 52046 ss. Pero donde se trata con más detalle es en nuestro tratado, libro II, 651220 ss. 





13 El término aparece ya con frecuencia en Hipócrates. 


125 


14 Aristóteles parece ser el primero en utilizar la palabra diázóma para nombrar al diafragma. El nombre clásico 
y habitual es phrénes. Para respetar el texto, que utiliza las dos palabras, seguimos a P. LoUIs traduciendo 
diázóma por diafragma y phrénes por centro frénico. PLATÓN en el Timeo (70a, 84d) emplea el término 
diáphragma (en Aristóteles aparece una vez, H. A. 492b16, pero con el sentido de tabique nasal), pero esta 
palabra no designará corrientemente al diafragma hasta Galeno. 


13 Quizás se refiera a la bilis negra. 


16 Aristóteles trata de refutar la idea, común ya desde Homero, de que phrénes se relaciona con phroneín 
(pensar) y, por tanto, el diafragma sería la sede del pensamiento. Tal vez para evitar esta asociación utiliza el 
término diázóma. El tratado hipocrático Sobre la enfermedad sagrada 17 se ocupa de esta cuestión, insistiendo en 
el papel del cerebro como sede del pensamiento y la percepción. 


11 Cf. Problemas XXXV 6-8, 965323. 


78 Probablemente los autores del tratado hipocrático Epidemias (V 95 y VII 121) donde se expone un caso de 
este tipo. Incluso modernamente, la expresión de los muertos a causa de rotura del diafragma se denomina risa 
sardónica. 


12 lliada X 457: Diomedes corta la cabeza de Dolón, que sigue hablando en el momento de recibir el golpe 
mortal. Sin embargo, el texto homérico conservado presenta la lectura que rechaza Aristóteles. 


$0 Epíteto de Zeus en Arcadia. Algunos editores, por eso, prefieren leer Arcadia en lugar de Caria. 


8l Cf. H. A. 531b30-532a5; Acerca del alma 411b19 ss.; 413b20; 1. 4. 707424 ss.; Acerca de la respiración 
479a3 ss., etc. 


82 Cf. H. A. 519430 ss. 

83 El pericardio. 

$4 Las meninges, la duramáter y la piamáter. 
85 A partir del cap. 4, especialmente 665429. 
86 O perisodáctilos. 

87 Cf. 650b10. 


88 El camello tiene caninos en las dos mandíbulas, pero incisivos sólo en la inferior. En la mandíbula superior 
tiene únicamente un reborde calloso. 


$9 Sobre el estómago de los rumiantes, cf. H. A. 507436 ss. 

20 Llamado erizo en griego. 

21 Cf. 507436 ss. 

22 Para su descripción, véase H. A. 508b27 ss. 

23 Nueva alusión a la ley de equilibrio y compensación de la naturaleza. 


24 En los peces son los apéndices pilóricos, en los mamíferos el apéndice cecal o vermicular y en las aves los 
dos ciegos dorsales del intestino grueso. 


25 Estos tipos de estómago se describen en H. A. 507b19. 
26 Se trata de laminillas longitudinales semejantes al tercer estómago de los rumiantes, el libro. 
27 El estómago y el intestino. 


28 Segunda parte del intestino delgado, después del duodeno y antes del íleon; forma muchas sinuosidades. Su 
nombre deriva del latín ¡ejunum (ayuno) y alude a la antigua creencia de que en los cadáveres se quedaba vacío. 
Aristóteles también hace referencia a la cuestión del ayuno. 


126 


22 Ningún dato anatómico permite sostener la afirmación de esta diferencia, justificada sólo por los prejuicios 
aristotélicos sobre la inferioridad de la hembra. 


100 Fermento que se extrae del cuajar de los rumiantes, que tiene la propiedad de coagular el caseinógeno de la 
leche, convirtiéndolo en caseína. Cf. G. A. 739b22 y también A. A. 522b5-8. 


101 El jugo lechoso de la higuera servía para cuajar la leche. 


102 No hay nada en los Problemas relacionado con el cuajo, al menos en el texto que nos llegado. La frase 
parece ser la conclusión del capítulo y la referencia podría ser un añadido posterior. 


127 


128 


LIBRO IV 


Las vísceras en los cuadrúpedos oviparos y las serpientes 


La misma disposición tienen las vísceras, [1] el estómago y cada una de las partes 
ya comentadas en los cuadrúpedos ovíparos y en los animales ápodos, como las 
serpientes. De hecho, la naturaleza [25] de las serpientes es semejante a la de aquéllos, 
pues son iguales a un gran lagarto que no tuviera patas. También son en todo semejantes 
a los peces, excepto en que aquéllas tienen pulmón por vivir en tierra y los otros no, sino 
que tienen branquias en vez de pulmones. 

Vejiga no tienen ni los peces ni ninguno de los reptiles, excepto la tortuga: el líquido 
se transforma en escamas al [30] ser animales que beben poco debido a que su pulmón 
no es sanguíneo, igual que en las aves se transforma en plumas. Y el excremento de 
todos ellos es blanco en su superficie, como también el de las aves; por eso mismo en los 
que tienen vejiga, una vez evacuado el excremento, queda un depósito [35] salado y 
terroso en los conductos, pues la parte dulce y potable, a causa de su ligereza, se 
consume en la carne. 

Entre las serpientes, la víbora presenta la misma diferencia frente a las otras que, 
entre los peces, los selacios [676b] frente a los demás. Efectivamente, los selacios y las 
víboras paren, pero primero son internamente ovíparos!. 

[5] Todos estos animales tienen un solo estómago, como los otros que tienen 
dentadura completa. Tienen, además, las vísceras pequeñísimas, como los otros animales 
que no tienen vejiga. Las serpientes, por la forma de su cuerpo, que es larga y estrecha, 
tienen por eso también la configuración de sus vísceras larga y distinta a la de los otros 
animales, [10] al ser modelada su forma como en un molde de acuerdo con el espacio?. 

Todos los animales sanguíneos tienen epiplón3, mesenterio* y todo lo relativo a la 
naturaleza de los intestinos, además de diafragma y corazón; pulmón y tráquea todos, 
excepto los peces. Y la posición de la tráquea y del esófago [15] la tienen igual todos los 
que tienen estos Órganos por las causas mencionadas anteriormente?. 


La vesícula biliar 


[2] La mayoría de los animales sanguíneos tienen también vesícula biliaré, unos 
sobre el hígado, otros separada sobre los intestinos, como si su naturaleza no procediese 
menos del bajo vientre. Esto es evidente especialmente entre los peces, pues todos [20] 
ellos la tienen, y la mayoría en los intestinos; algunos, incluso, como un entramado a 
todo lo largo de los intestinos, como, por ejemplo, el atún sardo”. Y la mayoría de las 
serpientes del mismo modo. Por eso los que dicen que la naturaleza de la bilis existe para 
una cierta sensación se equivocané. Afirman, pues, que existe por esto: para que al 
morder a la parte del alma en torno al hígado la contraiga [25] y, al liberarla, la deje 
relajada. 


129 


Algunos animales no tienen en absoluto vesícula biliar, como el caballo, el mulo, el 
asno, el ciervo y el corzo. El camello no la tiene diferenciada, sino, más bien, pequeñas 
venillas biliares. Tampoco la tiene la foca, ni el delfín entre los animales marinos. En un 
mismo género parece que [30] unos animales la tienen, otros no, como entre los ratones. 
De este tipo es también el hombre: algunos, pues, muestran claramente vesícula sobre el 
hígado, otros no?. Por eso precisamente surgen dudas sobre todo el género. 
Efectivamente, al encontrar individuos que tienen no importa qué característica suponen, 
respecto a los otros, que absolutamente [35] todos la tienen. Sucede lo mismo también 
en relación a las ovejas y las cabras: la mayoría de ellas, de hecho, tienen vesícula biliar, 
pero a veces tan grande que el [677a] exceso parece una monstruosidad, como en Naxos, 
y a veces no tienen, como en Calcis de Eubea en un lugar de esta regiónl%, Además, 
como se ha dicho!!, la vesícula de los peces está muy separada del hígado. 

[5] Parece que los seguidores de Anaxágorasl2 no opinan correctamente al suponer 
que es causa de las enfermedades agudas, pues, al ser demasiado abundante, la bilis fluye 
hacia el pulmón, las venas y los costados. Pero en casi todos los animales en que se dan 
los padecimientos de estas enfermedades no hay vesícula biliar, y en las disecciones 
resulta evidente. [10] Además, la cantidad existente durante las enfermedades y la que se 
expande de la vesícula no guarda relación. Pero parece que, igual que también la bilis que 
se produce en el resto del cuerpo es un excremento o una disolución13, del mismo modo 
la bilis del hígado es un excremento y no tiene ningún fin, como el depósito que se forma 
en el estómago y [15] en los intestinos. Algunas veces, ciertamente, la naturaleza utiliza 
también las excreciones para algo útil, pero no por eso hay que buscar siempre el para 
qué, sino que, al ser así tales cosas, otras muchas suceden por necesidad a causa de ellas. 


La bilis y el hígado 


[20] En aquellos animales, pues, en que la constitución del hígado es sana y la 
naturaleza de la sangre segregada hacia él es dulce, o bien no poseen en absoluto vesícula 
biliar sobre el hígado, o bien tienen la bilis en algunas venillas, o bien unos sí, y otros no. 
Por eso también los hígados de los que no tienen bilis son de buen color y de sabor 
dulce, por hablar en general, y entre los que tienen vesícula biliar la parte del hígado que 
está bajo ella es la más dulce. 

En cambio, cuando están compuestos por una sangre [25] menos pura, este 
excremento que se produce es la bilis. En efecto, el excremento tiende a ser lo contrario 
del alimento, y lo amargo de lo dulce, y la sangre dulce es la sana. Es evidente, pues, que 
la bilis no tiene una finalidad, sino que es una impureza. 

Por eso hablan también de forma muy acertada los antiguos [30] que afirman que la 
causa de vivir mucho tiempo es no tener bilis, mirando a los perisodáctilos y a los 
ciervos, pues éstos no tienen bilis y viven mucho tiempol* Además, también los 
animales que los antiguos no habían observado que no tienen vesícula biliar, como el 
delfín y el camello, resulta [35] que igualmente son de larga vida. Y es lógico que el 
hígado, que es un órgano esencial y necesario a todos los animales, sea causa, según su 
condición, de vivir más o menos tiempo. [677b] 


130 


Y el que tal residuo sea de esta viscera, y no de ninguna de las otras, está de 
acuerdo con la razón. Efectivamente, no es posible que ningún humor semejante se 
acerque al corazón (pues no tolera ninguna afección violenta), y ninguna de las otras 
vísceras es necesaria a los animales, sólo [5] el hígado; por eso este residuo se produce 
sólo en torno a él. Sería absurdo no creer, en todas partes donde se vea flemal3 o el 
depósito del vientre, que es un excremento, e igualmente es evidente que también lo es la 
bilis y los distintos lugares no implican diferencial£, [10] 


El epiplón 


[3] Se ha hablado sobre la vesícula biliar, por qué causa unos animales la tienen y 
otros no. Queda por hablar sobre el mesenterio y el epiplón, pues estas vísceras se 
encuentran en esta zona y junto a las partes ya tratadas. 

El epiplón2 es una membrana sebácea en los animales [15] que tienen sebo, y 
grasienta en los que tienen grasa. Cómo es cada uno de estos tipos ya se ha dicho 
anteslS, El epiplón, igual en los animales que tienen un estómago como en los que tienen 
varios, parte del centro del estómago a lo largo de [20] la línea que está dibujada como 
una costura. Se extiende por el resto del estómago y la masa de los intestinos igual en 
todos los animales sanguíneos, sean terrestres o acuáticos. 

La formación, pues, de esta parte sucede por necesidad como sigue: al calentarse 
una mezcla de sólido y líquido, la superficie se convierte siempre en algo parecido a piel 
o [25] membrana, y esa zona está llena de tales nutrientes. Además, debido al espesor de 
la membrana, la parte que se filtra del alimento sanguíneo es necesariamente grasa (pues 
es la más ligera) y a causa del calor de la zona, al cocerse, se convierte en sebo y grasa 
en lugar de en un compuesto carnoso y sanguíneo. 

[30] La formación del epiplón, pues, se produce por esta razón, y la naturaleza se 
sirve de él para la buena cocción del alimento, de modo que los animales digleran más 
fácil y rápidamente su alimento. En efecto, lo caliente produce la cocción, lo graso es 
caliente, y el epiplón es graso. Y por [35] eso parte del centro del estómago, porque el 
órgano situado junto a ese lugar, el hígado, contribuye a la cocción. Ya se ha hablado 
sobre el epiplón. 


El mesenterio 


El llamado mesenteriol?2 es una membrana; [4] se extiende sin interrupción desde 
toda la largura de los intestinos hasta la gran vena y la aorta; está lleno de muchas y 
[678a] apretadas venas que se dirigen desde los intestinos hasta la gran vena y la aorta. 
Descubriremos, pues, que su formación es necesaria al igual que la de las otras partes. 

Por qué causa existe en los animales sanguíneos, es evidente [5] para quien observe 
los hechos. Puesto que es preciso que los animales tomen alimento del exterior y que, a 
su vez, a partir de éste se origine el alimento final del cual ya se hace la distribución a las 
partes (esto en los no sanguíneos no tiene nombre, pero en los sanguíneos se llama 
sangre), es necesario que exista un órgano a través del cual el [10] alimento pase del 


151 


estómago a las venas como a través de raíces. Las plantas, de hecho, tienen raíces hacia 
la tierra (pues de allí toman el alimento), en cambio en los animales el estómago y la 
actividad de los intestinos son la tierra de la que deben tomar el alimento. Por eso existe 
el mesenterio que tiene las venas que lo atraviesan como raíces. [15] Ya se ha dicho para 
qué fin existe el mesenterio. De qué manera toma el alimento y cómo la nutrición 
obtenida a partir del alimento ingerido, distribuyéndose en las venas, penetra en estos 
Órganos a través de ellas lo explicaremos [20] en los libros sobre la Reproducción y la 
Nutrición22, 

Se ha hablado, pues, de los animales sanguíneos, cómo están organizados hasta las 
partes ya definidas, y por qué causas. Tratar acerca de los órganos destinados a la 
reproducción, por los que se diferencia la hembra del macho, es la continuación y lo que 
falta de lo dicho, pero puesto que [25] hay que hablar sobre la reproducción es apropiado 
hacer también la exposición de estas partes en el estudio sobre aquella cuestión?!, 


Los órganos de la nutrición en los no sanguíneos 


[5] Los llamados cefalópodos y crustáceos presentan una gran diferencia respecto a 
esos animales22; por lo pronto, no tienen todo el sistema de las vísceras. De igual modo 
ninguno de los otros no sanguíneos [30] lo tiene. Existen dos géneros restantes de no 
sanguíneos, los testáceos y los insectos23, De hecho, ninguno de éstos tiene sangre, el 
elemento del que se constituyen las vísceras, por ser tal cosa característica de su propia 
esencia; pues el que unos sean sanguíneos y otros no subyace en la [35] definición lógica 
de su esencia. Además, la finalidad para la que tienen las vísceras los animales 
sanguíneos no se da [678b] en tales animales2%: en efecto, no tienen venas, ni vejiga, ni 
respiran, sino que sólo les es necesario tener lo análogo del corazón. La parte sensitiva 
del alma, pues, y la causa de la vida existen en todos los animales en un principio de los 
órganos y del cuerpo. Por otra parte, todos poseen, y por necesidad, [5] los órganos de la 
nutrición; los modos se diferencian debido a los lugares en donde se ingiere el alimento. 


La boca y los dientes 


Los cefalópodos tienen dos dientes23 en torno a la llamada boca, y en la boca, en 
lugar de lengua, una parte carnosa con la que distinguen el sabor en los alimentos. De 
igual modo que éstos, también los crustáceos tienen los primeros dientes y la parte 
carnosa [10] análoga a la lengua. Además, todos los testáceos tienen esta parte por la 
misma razón que los sanguíneos, para la percepción del alimento. 

Igualmente también los insectos; algunos tienen una trompa que sale de la boca, por 
ejemplo, las abejas y las [15] moscas, como se ha dicho ya antes?2£; los que no tienen 
aguijón delantero, tienen este órgano en la boca, como las hormigas y alguna otra especie 
semejante. Por otro lado, unos tienen dientes, pero de forma particular, como las 
hormigas y las abejas; otros, los que consumen alimento líquido, [20] no tienen. 
Realmente, muchos insectos tienen dientes no para la alimentación, sino para la defensa. 
Entre los testáceos, algunos, como se dijo en nuestra explicación al principio”, tienen 


182 


una parte fuerte llamada lengua, mientras que los bígaros28 tienen además dos dientes, 
como los crustáceos. 


El sistema digestivo de los cefalópodos 


[25] Después de la boca, los cefalópodos tienen un largo esófago, siguiendo a éste 
un buche como el de las aves, luego a continuación un estómago y, seguido, un intestino 
simple hasta el orificio de salida. Las sepias y los pulpos tienen los Órganos próximos al 
estómago iguales tanto en su forma como en su tacto; los [30] llamados calamares tienen 
igualmente los dos receptáculos en forma de estómago, pero el primero tiene menos 
aspecto de buche, y se diferencian en su forma de aquéllos22 porque todo el cuerpo está 
compuesto de carne más blanda. 

Tienen los órganos dispuestos de esta manera por la misma razón que las aves: 
ninguno de ellos, en efecto, puede [35] triturar el alimento, por eso existe el buche 
delante del estómago. 

Para su defensa y seguridad tienen la llamada tinta, que [679a] se forma en un 
manto membranoso que contiene la salida y el extremo por donde expulsan el 
excremento del vientre a través del llamado embudo; éste está en la parte inferior del 
cuerpo. 


La tinta 


Todos los cefalópodos tienen este Órgano [5] particular, pero especialmente la sepia, 
y muy desarrollado. Cuando se asustan y tienen miedo, provocan la negrura del agua y la 
enturbian como una barrera delante de su cuerpo. Los calamares y los pulpos tienen la 
tinta3% arriba, exactamente junto al hígado3!, mientras que la sepia abajo junto al 
estómago, y tiene mayor cantidad por usarla más. Sucede así, en su caso, por ser su vida 
cercana a la tierra [10] y no tener otra defensa, como el pulpo que tiene tentáculos útiles 
y cambio de color que le sobreviene, como también la expulsión de la tinta, por miedo. El 
calamar es el único de estos animales que es de alta mar. 

Así, por esto, la sepia tiene más tinta, y debajo del cuerpo [15] por ser más 
abundante, pues por esta abundancia le es más fácil expulsarla y desde lejos. La tinta se 
forma, como en las aves el depósito blanco y terroso sobre los excrementos, por no tener 
tampoco vejiga. Se separa, pues, la [20] parte más terrosa hacia la tinta, y en la sepia 
más por tener mayor elemento terroso. La prueba es que la jibia es de tal materia. De 
hecho, este elemento óseo no lo tienen los pulpos, y los calamares lo tienen cartilaginoso 
y ligero. Ya se ha dicho por qué razón unos lo poseen y otros no, y cómo lo tiene cada 
uno de estos animales32, 

Son animales no sanguíneos y por eso fríos y asustadizos [25] y, al igual que en 
algunos animales, cuando se asustan, el vientre se descompone y en otros fluye la 
secreción de la vejiga, también en estos animales se produce por necesidad el expulsar la 
tinta por miedo, como la orina de la vejiga, pero la naturaleza se sirve a la vez de esta 
secreción para [30] su defensa y salvación. 


133 


Los crustáceos 


Los crustáceos, es decir el grupo de las langostas y los cangrejos, tienen también los 
dos primeros dientes, y en medio la carne en forma de lengua, como se ha dicho ya 
antes23. Inmediatamente a continuación de la boca tienen un esófago pequeño en 
comparación [35] con el tamaño de su cuerpo, grande en relación a los más pequeños. 
Seguido, el estómago, sobre el que las langostas y algunos cangrejos tienen otros dientes 
porque los de arriba no mastican suficientemente, y desde el estómago inmediatamente 
un intestino simple, en línea recta hasta [679b] el orificio de salida del excremento. 


Los testáceos 


Cada testáceo tiene también estos órganos, unos más articulados, otros menos. En 
los mayores cada uno de los órganos es más reconocible. Los bígaros [5] también tienen 
dientes duros y agudos, como se ha dicho antes34, y en medio una parte carnosa igual 
que los cefalópodos y los crustáceos, y una trompa, como se ha dicho33, entre aguijón y 
lengua; a continuación de la boca, como una especie de buche de [10] ave y, seguido, el 
esófago; le sigue el estómago, en el que está el llamado hepatopáncreas2£, a partir del 
cual, a continuación, hay un intestino simple que tiene su principio en el hepatopáncreas: 
esta secreción?2 se encuentra, de hecho, en todos los testáceos, y parece ser lo más 
comestible. 

Tienen la misma estructura que el bígaro también los otros moluscos con concha en 
espiral, como la púrpura38 y el buccino32. Existen muchos géneros y especies de 
testáceos, [15] unos son de concha en espiral, como los que acabamos de citar, otros 
bivalvos, otros univalvos. En cierto modo los moluscos con concha en espiral se parecen 
a los bivalvos: tienen, en efecto, todos los animales de este tipo desde su nacimiento 
opérculos sobre la carne descubierta (por ejemplo, las púrpuras, los buccinos, los 
neritas* y todos [20] los animales de tal género) como protección, pues en la parte que 
no recubre la concha es fácil que reciban daño por agresiones del exterior. Y, de hecho, 
los univalvos, por estar adheridos a la roca, se protegen al tener la concha sobre el dorso 
y se convierten en cierta manera en bivalvos con una barrera externa, por ejemplo, las 
llamadas lapastl. [25] Los bivalvos, como las pechinas* y los mejillones, se protegen al 
cerrarse, los moluscos con concha en espiral con esa cubierta citada, como si se 
convirtieran de univalvos en bivalvos. 


Anatomía del erizo de mar 


El erizo de mar es el que tiene el mejor medio de defensa de todos, pues su concha 
redonda está cubierta y rodeada [30] de espinas. Este animal tiene un lugar especial entre 
los testáceos, como se ha dicho antes*. La naturaleza de los crustáceos y testáceos está 
organizada de forma contraria a la de los cefalópodos*%; en efecto, éstos últimos tienen la 
parte carnosa fuera, mientras que los otros la tienen al interior y la parte terrosa al 
exterior. El erizo no tiene parte carnosa. 


134 


[35] Así, todos éstos, como se ha dicho%, al igual que los otros testáceos, tienen 
boca, una especie de lengua, el estómago y el orificio de salida del excremento, y se 
diferencian [680a] por su posición y su tamaño. De qué manera está organizado cada 
uno de ellos se ha de estudiar a partir de la Investigación sobre los animalest£ y los 
Dibujos anatómicos, pues unas cosas es preciso explicarlas mejor por el razonamiento y 
otras por la propia visión*?. 

[5] Entre los testáceos, los erizos% y la especie de las llamadas ascidias*2 tienen un 
lugar especial. Los erizos tienen cinco dientes3% y en medio la parte carnosa, como se da 
en todos los animales de que hemos hablado; a continuación un esófago, después de éste 
el estómago dividido en muchas partes, como si el animal tuviese muchos estómagos. Y, 
en efecto, están separadas y llenas de excremento, pero [10] están ligadas a un único 
esófago y terminan en una única salida, que es la del excremento. 

Aparte del estómago no tienen ninguna parte carnosa, como se ha dicho; además 
tienen los llamados huevos3l en gran cantidad, cada uno en una membrana por separado, 
y en círculo fuera de la boca algunas partículas negras distribuidas sin orden, y sin 
nombre32, [15] 

Aunque hay muchos géneros (pues no existe una sola especie de todos los erizos), 
todos tienen estas partes, pero los llamados huevos no son comestibles en todos y son 
muy pequeños, excepto los de los erizos comunes. Esto sucede enteramente igual en los 
otros testáceos, de hecho, las carnes de todos no son comestibles por igual, y la 
secreción, el [20] llamado hepatopáncreas, es comestible en unos sí, y en otros no. En 
los que tienen concha en espiral se encuentra en la espiral; en los univalvos, como las 
lapas, en el fondo de la concha, y en los bivalvos cerca de la charnela. 


Los llamados huevos de los testáceos 


[25] El llamado huevo está en la parte derecha, y en la parte contraria el orificio de 
salida del excremento en los bivalvos. Se llama huevo de forma incorrecta por quienes 
así lo dicen; es, de hecho, como la grasa en los sanguíneos cuando rebosan salud. Por 
eso, también se desarrolla en las épocas del año en que gozan de buena salud: en la 
primavera y el otoño, pues durante el [30] frío y el calor todos los testáceos sufren y no 
pueden soportar las temperaturas extremas. Prueba es lo que sucede entre los erizos: al 
nacer, en efecto, ya lo tienen y más durante la luna llena33, no por comer más como 
algunos piensan, [35] sino por ser las noches más calientes debido a la luz de la luna. Al 
soportar mal el frío por no ser sanguíneos, necesitan caloró%. Por eso, precisamente en 
verano están más rebosantes de salud en todas partes, excepto los del estrecho [680b] de 
Pirra33: éstos no lo están menos en invierno. La causa es que obtienen entonces más 
alimento, al abandonar los peces esas zonas en esta estación. 

Todos los erizos tienen el mismo número de huevos e [5] impares; tienen cinco, lo 
mismo que dientes y estómagos. La causa es que el huevo es, como se ha dicho antes, 
no un huevo sino señal de buena alimentación del animal. 

En las ostras esto, el llamado huevo, sólo crece en un lado y es lo mismo que en los 


135 


erizos. Pero como el erizo es esférico y no un círculo como el cuerpo de las ostras, y el 
[10] erizo no es por un lado de tal forma y por el otro no, sino que es igual por todas 
partes (pues es esférico), es necesario que el huevo también lo sea. No es disimétrico en 
su círculo, como los otros; la cabeza, de hecho, está en el centro en todos estos animales, 
y esta parte es la parte superior. Pero no es posible que el huevo sea continuo“, ni lo 
[15] es tampoco en los otros, sino que se encuentra sólo en una parte del círculo. Es 
preciso, entonces, ya que es común a todos estos animales y el cuerpo esférico es propio 
de aquél, que los huevos no sean pares. Habría una división simétrica, puesto que sería 
necesario que un lado fuese igual que el otro lado, si fuesen pares y opuestos 
diametralmente. [20] Si fuese así, tendrían los huevos en ambos lados de la esfera. Pero 
esto no sería posible, ni tampoco en las ostras. En efecto, las ostras y las pechinas tienen 
esta parte en un solo lado de su circunferencia. Era, pues, necesario que fueran tres, 
cinco o cualquier otro número impar. Pero si tuvieran tres, estarían demasiado lejos, si 
fueran [25] más de cinco serían un continuo. De estas posibilidades, la primera no es la 
mejor, la segunda es imposible. Es necesario, pues, que estos animales tengan cinco 
huevos. 

Por esta misma razón, también su estómago está dividido de tal manera y hay ese 
mismo número de dientes. Cada huevo, entonces, al ser como un cuerpo del animal, es 
[30] necesario que sea acorde a su manera de vida, pues de ahí proviene su crecimiento. 
Si sólo hubiera un estómago, o bien los huevos estarían alejados o el estómago ocuparía 
toda la cavidad, de modo que el erizo se movería con dificultad y además el receptáculo 
del alimento no se llenaría. Pero al haber cinco compartimentos, es preciso que el 
estómago, [35] correspondiendo a cada uno, esté dividido en cinco partes. 

Por esa misma causa también ése es el número de los dientes, pues así la naturaleza 
habría dado la misma estructura [681a] a las partes mencionadas. 

Así, se ha dicho por qué el erizo tiene los huevos impares y en tal número. Por qué 
unos los tienen muy pequeños y otros grandes, la causa es que éstos últimos son de 
naturaleza más caliente: efectivamente, el calor puede cocer mejor el alimento, [5] por 
eso los erizos no comestibles están más llenos de residuo. Y el calor de su naturaleza los 
dispone para ser más móviles, de modo que buscan su alimento y no permanecen 
sedentarios. Prueba de esto es que tales animales tienen siempre algún resto sobre sus 
espinas, como señal de que se mueven frecuentemente, pues usan las espinas como 
patas. 


Las ascidias 


[10] Las ascidias se diferencian poco de las plantas en su naturaleza, sin embargo, 
están más cercanas a los animales que las esponjas: éstas, en efecto, tienen totalmente las 
características de una planta. La naturaleza pasa, ciertamente, sin interrupción de los 
seres inanimados a los animales a través de seres vivos que no son animales, de tal modo 
que parece que un ser se diferencia de otro de forma mínima, al ser afines unos de otros. 

[15] La esponja, como se ha dicho, al vivir sólo cuando está adherida a algún sitio 
y dejar de vivir cuando ha sido arrancada, está absolutamente en la misma situación que 


136 


las plantas. Las llamadas holoturias33 y las medusas, y además otras especies semejantes 
que se encuentran en el mar, se diferencian un poco de ella al vivir separadas; no tienen, 
de hecho, ninguna sensibilidad y viven como seres vegetales [20] separados del suelo. 
Existen también entre las plantas terrestres algunas de este tipo, que viven y crecen unas 
sobre otras plantas, otras incluso arrancadas, como la planta del Parnaso llamada por 
algunos epípetro32: vive mucho tiempo colgada encima de clavos. [25] 

Pasa lo mismo con las ascidias, y cualquier otra especie semejante, que al vivir sólo 
adheridas están próximas a las plantas, pero al tener algo carnoso podría parecer que 
tienen cierta sensibilidad, aunque es incierto en qué grupo situarlas. 

Este animal tiene dos conductos y una hendidura por donde absorbe el líquido para 
su alimento, y por donde, a [30] su vez, expulsa el humor residual, pues no está claro 
que tenga excrementos como los otros testáceos. Por eso precisamente es justo llamarlo 
vegetal, como a cualquier otro animal semejante, pues ninguna planta tiene excremento. 
En la mitad de su cuerpo tienen una banda fina donde es lógico [35] que se encuentre el 
principio vital. 


Los zoófitos 


En cuanto a las que unos llaman ortigas de mar y otros actiniaséó, no son testáceos, 
[681b] sino que caen fuera de los géneros clasificados, y su naturaleza está a mitad de 
camino entre el vegetal y el animal, pues por vivir algunas de ellas separadas y correr 
hacia su alimento, y aún por percibir lo que les sale al paso, están [5] próximas a los 
animales. Además, utilizan la aspereza de su cuerpo para su defensa. Pero por ser 
imperfectas y adherirse rápidamente a las rocas, están cerca del mundo vegetal, y por no 
tener excremento visible, aunque tienen boca. 

Igual a ésta es la especie de las estrellas de marél; en [10] efecto, muchas veces se 
lanza sobre las ostras y las succiona, como los animales citados que viven separados, o 
sea los cefalópodos y los crustáceos. Y se podría también decir lo mismo de los 
testáceos. 


Sede de la sensibilidad en los no sanguíneos 


Los órganos de la nutrición, que es necesario que existan en todos los animales, 
tienen la forma ya descrita, pero [15] es preciso, evidentemente, que los no sanguíneos 
tengan una parte análoga a la de los sanguíneos conforme al principio de la sensibilidad, 
pues es necesario que exista en todos los animales. 

En los cefalópodos es un humor situado en una membrana a través de la cual el 
esófago se extiende hacia el estómago; se encuentra más bien hacia la parte dorsal, y es 
[20] llamada hígado por algunos. Existe una parte semejante en los crustáceos y se llama 
también hígado. Esta parte es a la vez líquida y consistente, y la atraviesa por el medio, 
como se ha dicho, el esófago, pues si estuviese entre aquélla y la [25] región dorsal no 
podría experimentar dilatación de la misma manera al entrar el alimento debido a la 
dureza de la espalda“. El intestino se encuentra sobre el exterior del hígado y la bolsa de 
tinta junto al intestino, de modo que diste lo más posible de la entrada y lo desagradable 


137 


esté lejos de la parte mejor y del principio. Que esta parte es lo análogo del corazón lo 
demuestra su posición (pues es la misma) [30] y el dulzor del líquido, que está totalmente 
cocido y parece sangreó, 

En los testáceos el principio de la sensibilidad ocupa el mismo lugar, pero es menos 
evidente. 

Por otra parte, es preciso buscar siempre este principio hacia la mitad del cuerpo, 
en los animales fijos, entre el órgano que recibe el alimento y aquél por el que se realiza 
la [35] secreción bien del semen, bien del excremento; en los animales con locomoción 
siempre en el medio de la parte derecha [682a] y la izquierda. 


Sede de la sensibilidad en los insectos 


En los insectos el órgano de este principio, como se dijo en los tratados 
anterioresó%, se encuentra entre la cabeza y la cavidad abdominal. Es, en la mayoría de 
los casos, único, y en algunos múltiple, [5] como en las escolopendrasé3 y los insectos 
largos, por eso precisamente siguen viviendo después de estar cortados. La naturaleza 
pretende, de hecho, hacer en todos los animales sólo un órgano de este tipo, pero si no 
puede, hace uno solo en acto y varios en potencia; esto es más evidente en unos que en 
Otros. 


Organos de la nutrición en los insectos 


Los órganos de la nutrición no son [10] iguales en todos, sino que presentan una 
gran diferencia. Dentro de la boca, de hecho, en algunos existe el llamado aguijón, como 
s1 fuera un compuesto que tiene a la vez las propiedades de la lengua y los labios. En los 
que no tienen el aguijón delante, hay un Órgano sensitivo semejante detrás de los dientes. 
A continuación, hay en todos [15] un intestino recto y simple hasta el orificio de salida 
del excremento; en algunos tiene una espiral. Otros tienen el estómago después de la 
boca, y desde el estómago un intestino en forma espiral, de modo que los más voraces y 
mayores por su naturaleza tengan cabida para más alimento. 


Las cigarras 


La especie de las cigarras% tiene la naturaleza [20] más peculiar entre éstos, pues el 
mismo órgano combinado tiene boca y lengua, y a través de él, como si fuera una raíz, 
absorbe su alimento de los líquidos. Todos los insectos son, entre los animales, los más 
frugales, no tanto debido a su pequeño tamaño como a su frialdad (pues el calor necesita 
alimento y además lo cuece rápidamente, en [25] cambio el frío no lo requiere), pero, en 
especial, las cigarras. Es suficiente alimento para su cuerpo la humedad dejada por su 
propio cuerpo, como ocurre en las efíimerasé3 (estos animales — nacen alrededor del 
Ponto Euxino), excepto que éstas viven un día y las cigarras más días, aunque sean 
pocos. 


Vuelta a las partes externas 


138 


Puesto que se ha hablado sobre las [30] partes internas de los animales, hay que 
volver de nuevo al resto de las partes externas. Se debe empezar por los animales 
recientemente descritos y no a partir de aquéllos que interrumpimosé?, para que después 
de tratar estos animales que necesitan menos empleo de tiempo, el estudio se demore 
más en los animales perfectos y sanguíneos. 


Anatomía externa de los insectos. Las patas 


Los insectos no están compuestos de [35 6] un gran número de partes, sin embargo 
presentan también diferencias entre sí. Todos tienen, en efecto, muchas patas porque la 
abundancia de patas hace su movimiento más eficaz frente a la lentitud y frialdad de su 
naturaleza. Y tienen más patas los que son más fríos debido a su largura, como las 
escolopendras. Además, por tener más principios, están divididos en segmentos y tienen 
muchas [5] patas de acuerdo con ellos. Los que tienen menos patas son alados en 
compensación a la falta de patas. 


Las alas 


Entre estos alados, los que llevan una vida nómada y tienen necesidad de cambiar 
de lugar para buscar su alimento tienen cuatro alas y ligero el peso del cuerpo, como las 
abejas y las especies emparentadas. [10] Tienen, pues, dos alas sobre cada lado del 
cuerpo. Los pequeños insectos, en cambio, son dípteros, como el género de las moscas. 

Los que son cortos y de vida sedentaria tienen múltiples alas al igual que las abejas, 
pero tienen élitros en las [15] alas, como los abejorros y los insectos semejantes, para 
proteger la potencia de sus alas. Al ser sedentarios, sus alas se pueden dañar más 
fácilmente que las de los insectos que se mueven mucho, por eso presentan esta 
protección delante de ellas. 

Además, el ala de los insectos es indivisa y sin cañón, pues no es de plumas, sino 
una membrana parecida a la piel [20] que, debido a su sequedad, se separa por necesidad 
de su cuerpo al enfriarse la parte carnosa. 


Segmentación de los insectos 


Están divididos en segmentos por las causas dichas, y para protegerse, al encogerse 
sobre sí mismos sin sufrir daño; y, efectivamente, los que tienen largura se enroscan, lo 
que no les sería posible si no estuviesen fragmentados. Los que no se pueden enrollar, se 
[25] hacen más duros juntando sus segmentos. Esto resulta evidente al tocarlos, como 
entre los llamados escarabajos, pues cuando tienen miedo se quedan inmóviles y su 
cuerpo se vuelve duro. 

Les es necesario estar divididos en segmentos, pues está en su propia esencia el 
tener muchos principios, y en [30] esto se asemejan a las plantas. De hecho, al igual que 
las plantas, también ellos pueden vivir una vez divididos?%, excepto que éstos sólo hasta 
cierto punto, mientras que aquéllas se forman completas en su naturaleza al hacerse dos, 
o incluso un mayor número, a partir de una. 


189 


El aguijón 


Algunos insectos tienen también aguijón para su defensa de los atacantes. El aguijón 
está situado en algunos delante, en [35] otros detrás; en los que lo tienen delante, en la 
lengua; en los que lo tienen detrás, en la cola. Al igual que en los elefantes el órgano 
sensitivo del olfato ha llegado a ser útil para el ataque y para uso de [683a] la nutrición, 
también en algunos insectos este órgano situado en la lengua: con él gustan, 
efectivamente, su alimento, lo cogen y lo acercan. Los que no tienen aguijón delantero, 
tienen dientesl!, unos para comer, otros para coger y acercarse [5] el alimento, como las 
hormigas y todo el género de las abejas. 

Cuantos tienen aguijón trasero, lo usan como arma porque tienen bravura. Algunos 
tienen el aguijón dentro de ellos, como las abejas y las avispas, porque son alados, [10] 
pues si fuera ligero y externo se estropearía fácilmente. Si sobresaliera como en los 
escorpiones, les produciría peso. En los escorpiones, que son terrestres y tienen cola, es 
necesario que el aguijón lo tengan sobre ella, o no les sería en absoluto útil para la lucha. 

Ningún díptero tiene aguijón trasero, pues por ser débiles y pequeños sólo tienen 
dos alas: los seres pequeños son [15] capaces de elevarse con pocas alas. Por eso mismo 
también tienen el aguijón delante, pues como son débiles apenas pueden golpear con la 
parte delantera. En cambio, los de múltiples alas, por ser de naturaleza mayor, resulta 
que tienen más alas y son fuertes en la parte posterior. [20] 

Sin embargo, es mejor, si es posible, no tener el mismo órgano para funciones 
distintas, sino que el órgano defensivo sea muy afilado, y el de la lengua sea esponjoso y 
capaz de absorber el alimento. Y en efecto, donde es posible utilizar dos órganos para 
dos funciones y que no se obstaculicen mutuamente, la naturaleza no suele hacer como 
los broncistas, [25] por ahorro, una lámpara-trinchador?2. Pero donde no es posible, 
utiliza el mismo órgano para varias funciones. 


Las patas 


Respecto a las patas, algunos insectos tienen mayores las delanteras para rechazar 
con estas patas lo que les estorbe, puesto que, debido a que sus ojos son duros, [30] no 
tienen una vista aguda: lo que se ve que hacen las moscas y los insectos del género de las 
abejas que cruzan continuamente sus patas delanteras. 

Las patas traseras son mayores que las centrales para la marcha y para elevarse 
más fácilmente de la tierra cuando emprenden el vuelo. En aquéllos que saltan esto es 
aún más evidente, como los saltamontes y el género de las pulgas, pues cuando las 
estiran de nuevo tras haberlas flexionado, [35] necesariamente se levantan de la tierra. 
No delante, sino detrás tienen los saltamontes las patas que parecen timones. 

[683b] Es preciso, en efecto, que la flexión se produzca hacia dentro y tal cosa no 
es propia de los miembros delanteros. Todos estos insectos tienen seis patas, incluidos los 
órganos saltadores. 


Las partes externas de los testáceos 


140 


[7] El cuerpo de los testáceos no está dividido [5] en varias partes. La causa de ello 
es que su naturaleza es sedentaria; es necesario, de hecho, que los animales que se 
mueven tengan varias partes por su propia actividad, pues necesitan más órganos los que 
participan de más movimientos. Algunos testáceos son absolutamente inmóviles, otros 
disfrutan de un pequeño movimiento. Pero la naturaleza para su protección les colocó 
[10] alrededor conchas duras. 

Unos son univalvos, otros bivalvos y otros tienen concha en espiral, como ya se ha 
dicho antes?3. Y de éstos, unos tienen la concha en forma de hélice, como los buccinos, 
otros sólo esférica, como el género de los erizos de mar. Y entre los bivalvos, unos se 
abren, como las pechinas [15] y los mejillones (pues están cerrados de un lado, de modo 
que se abren y se cierran del otro), otros están unidos por ambos lados, como el género 
de las navajas. 

Todos los testáceos tienen, como las plantas, la cabeza abajo. La causa de esto es 
que toman su alimento de abajo, como [20] las plantas por las raíces. Sucede, entonces, 
que tienen lo de abajo arriba, y lo de arriba abajo. Se encuentran dentro de una 
membrana a través de la que filtran el líquido potable y toman su alimento. Todos tienen 
cabeza, pero las otras partes del cuerpo, excepto el receptáculo del alimento, no tienen 
nombre. 


Los crustáceos 


Todos los crustáceos son animales [25 8] que también caminan, por ello tienen 
muchas patas. Existen cuatro géneros más importantes, los llamados langostas, 
bogavantes, gambas y cangrejos. De cada uno de ellos existen muchas especies14 que se 
diferencian [30] no sólo por la forma, sino más por el tamaño, pues unas son grandes, 
otras pequeñísimas. 

Las especies de cangrejos y de langostas son ambas similares por tener pinzas. Las 
tienen no para la marcha, sino para coger y agarrar en lugar de manos. Por eso también 
se flexionan de forma contraria a las patas, pues éstas las [35] flexionan y las pliegan 
hacia dentro, mientras que las pinzas hacia el exterior. De este modo, en efecto, son 
útiles [684a] para acercarse el alimento que han cogido. 

Se diferencian en que las langostas tienen cola, mientras los cangrejos no la tienen. 
A las primeras, de hecho, les es útil la cola por ser nadadoras (nadan apoyándose en ella 
como si fuera un remo), en cambio, a los cangrejos no [5] les es útil porque su vida se 
desarrolla cerca de la tierra y viven en agujeros. Los que son de alta mar tienen por ello 
las patas mucho más torpes para la marcha, como las arañas de mar y los cangrejos 
llamados de Heraclea23, porque realizan poco movimiento; por el contrario, su defensa se 
[10] encuentra en ser como una concha. Por eso las arañas de mar tienen las patas finas, 
y los cangrejos de Heraclea cortas. Los cangrejos diminutos que se cogen entre los 
pequeños pescaditos tienen las últimas patas planas, para que les sirvan para nadar, como 
si tuvieran aletas o remos?£, 

[15] Las gambas se diferencian de los cangrejos por tener cola, y de las langostas 


141 


por no tener pinzas: que no tienen por tener más patas, pues el crecimiento de aquí se 
elimina de allí. Tienen más patas porque no nadan más que caminan. 

Las partes ventrales y alrededor de la cabeza las tienen [20] como branquias para 
absorber el agua y expulsarla. La parte inferior, las hembras de las langostas la tienen más 
laminada que los machos, y las hembras de los cangrejos tienen las partes que están 
dentro del pliegue del caparazón más pilosas que los machos porque en ellas extienden 
los huevos, y no los lanzan a lo lejos como hacen los peces y las otras hembras. Así, 
cuanto más amplia sea esta parte [25] más espacio tiene para los huevos. 

Las langostas y los cangrejos tienen todos la pinza derecha mayor y más fuerte, 
pues todos los animales actúan naturalmente más con la parte derecha, y la naturaleza 
concede siempre cada órgano, bien sólo, bien preferentemente, a quienes pueden 
utilizarlo, como, por ejemplo, los colmillos, [30] los dientes, los cuernos, los espolones y 
todas las partes semejantes que sirven para la defensa y el ataque. Sólo los bogavantes 
tienen una pinza mayor que la otra, sea cual sea, tanto las hembras como los machos. La 
causa de tener pinzas es porque están dentro del género que posee pinzas. Pero las tienen 
de forma irregular, porque están lisiados, [35] y no las utilizan para lo que están hechas, 
sino para [684b] la marcha. 

Respecto a cada una de las partes, cuál es su posición, qué diferencias existen entre 
ellas y en qué otros aspectos se diferencian los machos de las hembras, que se investigue 
a partir de los Dibujos anatómicos y de la Investigación [5] sobre los animalesZ, 


Particularidades de los cefalópodos 


[9] De los órganos interiores de los cefalópodos se ha hablado anteriormente”, 
como también de los otros animales. Exteriormente tienen el manto del cuerpo sin 
divisiones, y delante de él las patas$0 alrededor de la cabeza, dentro de los ojos, y en 
torno [10] a la boca y los dientes. 

En tanto los otros animales que tienen patas tienen unas delante y otras detrás, 
otros en los lados, como los no sanguíneos de pies múltiples, en cambio este género tiene 
una posición particular, pues todas las patas las tienen sobre la [15] parte llamada 
delantera. La causa de esto es que su parte posterior está unida a la parte anterior, como 
en los moluscos con concha en espiral. 


Los testáceos 


Los testáceos, en efecto, presentan en general una organización similar a los 
crustáceos por un lado, por otro a los cefalópodos. En que tienen, pues, la parte terrosa 
fuera y la parte carnosa al interior se asemejan a los crustáceos, pero la forma de su 
cuerpo, [20] de qué manera está organizado, a los cefalópodos. En cierto modo, todos, 
pero especialmente los de concha espiral en hélice. De hecho, la naturaleza de ambos 
presenta esta forma: si uno se los imagina sobre una línea vertical, como se hace con los 
animales cuadrúpedos y el hombre, primero sobre el extremo, en lo alto de esta recta, 
encontramos [25] una boca en el punto A, luego en el B el esófago, y en el C el 


142 


estómago; desde el intestino hasta el orificio de salida del excremento, en el D. Esta 
disposición, ciertamente, hay en los animales sanguíneos. Y en torno está la cabeza y el 
llamado tronco. Las restantes partes la naturaleza las añadió para servir a éstas y para el 
movimiento, por ejemplo, [30] los miembros anteriores y posteriores. 

También entre los crustáceos y los insectos la línea recta de las partes interiores 
tiende a tener la misma disposición, pero en el funcionamiento externo de sus órganos 
motores se diferencian de los sanguíneos. 

Los cefalópodos y los moluscos con concha en espiral están cerca unos de otros, y 
se encuentran opuestos a los anteriores. [35] El final de su cuerpo está doblado hacia el 
comienzo, [685a] como si, curvando la línea recta representada por El, se llevase D 
hacia A. Así dispuestas ahora las partes interiores, las envuelve en los cefalópodos el 
manto, que sólo entre los [5] pulpos se llama cabeza; entre los testáceos tal parte es el 
cilindro de la concha. No hay diferencia, excepto que en los primeros el envoltorio es 
blando y en los otros la naturaleza colocó una parte dura alrededor de la zona carnosa, 
para que se protegieran debido a su dificultad de movimiento. 

Y por eso el excremento en los cefalópodos y los moluscos con concha en espiral se 
evacua cerca de la boca, [10] excepto que en los cefalópodos sale por abajo, y en los 
moluscos con concha en espiral de un lado. 


Las patas de los cefalópodos 


Por esta razón en los cefalópodos las patas están situadas de este modo, y al 
contrario que en los otros animales. Las sepias y los calamares están organizados de 
modo distinto a los pulpos por ser solamente [15] nadadores, en tanto que los otros 
también caminan. Tienen, en efecto, las patas de arriba pequeñas y las dos externas 
mayores, de las restantes de abajo, dos son las más grandes de las ocho. Al igual que en 
los cuadrúpedos los miembros posteriores son más fuertes, también en estos [20] 
animales los de abajo son mayores, pues éstos son los que soportan el peso y 
contribuyen más al movimiento, y los dos externos son mayores que los interiores porque 
cooperan con ellos. El pulpo tiene mayores las cuatro de en medio. Todos, pues, tienen 
ocho patasé2, pero las sepias y los calamares cortas, mientras los pulpos las tienen 
grandes. 

[25] El manto del cuerpo, los primerosé3 lo tienen grande, los segundos pequeño, 
de modo que a éstos la naturaleza restó del cuerpo y lo añadió a la largura de las patas, y, 
en cambio, a los otros tomando de las patas hizo crecer el cuerpo. Por eso, a los pulpos 
las patas les son útiles no sólo para nadar sino también para caminar, mientras que son 
[30] inútiles para los otros, pues son pequeñas, y en cambio tienen el manto grande. 

Puesto que tienen las patas cortas e inútiles para agarrarse y no ser arrastrados de 
las rocas cuando hay oleaje y tempestad, ni tampoco les sirven para acercarse lo que está 
alejado, por eso las sepias y los calamares tienen dos tentáculos [35] largos, con los que 
se anclan y permanecen fondeados como [685b] un barco cuando hay temporal, y 
atrapan las presas alejadas y se las acercan. Los pulpos no tienen tentáculos porque sus 
patas les sirven para esto mismo. 


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Las ventosas 


En aquellos que tienen en sus patas ventosas y tentáculos, estas partes tienen la 
misma función y composición que los [5] trenzados con los que los médicos antiguos 
envolvían los dedosé4; así, también están entrelazadas de fibras, y con ellas arrastran los 
trozos de carne y las presas que se ponen a mano. Las rodean mientras están distendidas, 
pero cuando se contraen, aprietan y retienen todo lo que toca su interior. De modo que, 
puesto que no tienen otra cosa con que arrastrar hacia sí, sino unos sus patas, otros sus 
tentáculos, los tienen para el [10] ataque y para cualquier otra defensa en lugar de 
manos. 

Tienen dos filas de ventosas, excepto una especie de pulpo que sólo tiene una. La 
causa es la largura y delgadez de su naturaleza, pues la estrechez hace necesaria una sola 
fila de ventosas. Y no es que lo tengan así para mejor, sino [15] que es necesario por el 
carácter particular de su esencia. 


La aleta 


Todos estos animales tienen una aleta todo alrededor del manto; en la mayoría es 
continua y sin interrupción, incluso en los grandes calamares. Los llamados pequeños 
calamares la tienen más ancha, y no estrecha como las sepias y los pulpos, y empieza 
desde [20] la mitad y no en círculo por todo el manto. La tienen para nadar y para 
marcar la dirección, como en las aves la pluma timonera y en los peces la aleta caudal. 
Es muy pequeña y apenas visible en los pulpos por tener el manto pequeño [25] y 
marcar suficientemente la dirección con sus patas. 

Se ha hablado, pues, de los insectos, crustáceos, moluscos y cefalópodos, tanto 
sobre sus partes internas como externas. 


Vuelta a los animales sanguíneos 


[10] Pero hay que examinar de nuevo los [30] animales sanguíneos vivíparos, 
empezando por las partes restantes y ya citadas; una vez definidas, hablaremos de la 
misma manera sobre los sanguíneos ovíparos. 


La cabeza y el cuello 


De las partes en torno a la cabeza ya se ha hablado anteriormente, y también de las 
relativas al llamado cuello y la nucaé3, [35] Todos los animales sanguíneos tienen cabeza; 
entre algunos no sanguíneos [686a] esta parte no está diferenciada, como en los 
cangrejos. Todos los vivíparos tienen cuello, en cambio entre los ovíparos unos sí, otros 
no; los que tienen pulmón tienen también cuello, [5] los que no respiran del exterior no 
tienen esta parte. 

La cabeza existe especialmente debido al cerebro; así pues, es preciso que haya esta 
parte en los sanguíneos, y en el lado opuesto del corazón, por las causas citadaséóé, Pero 
la naturaleza ha colocado en ella también algunos de los órganos de los sentidos porque la 


144 


mezcla de la sangre es [10] proporcionada y adecuada para la temperatura del cerebro, y 
también para la calma y exactitud de los sentidos. Y, aún, situó debajo una tercera parte 
que efectúa la ingestión del alimento; aquí, efectivamente, estaba situada de la forma más 
proporcionada. Ni podía, de hecho, estar el estómago arriba del corazón y del principio, 
ni estando debajo (en el [15] lugar que realmente tiene) era posible que la entrada 
estuviese también debajo del corazón, pues la largura del cuerpo sería muy grande, y 
estaría demasiado lejos del principio del movimiento y de la cocción. 

Entonces la cabeza existe en función de estos órganos, y el cuello de la tráquea: es, 
pues, un envoltorio y protege a ésta y al esófago al rodearlos en círculo. En todos los 
animales [20] es flexible y tiene vértebras, pero los lobos y leones tienen el cuello 
formado por un único huesoé”, pues la naturaleza miró para que lo tuviesen útil para la 
fuerza más que para otras funciones. 


Los miembros y el tronco 


A continuación del cuello y la cabeza se encuentran en los animales los miembros 
anteriores y el tronco. El hombre, en [25] lugar de patas y pies delanteros, tiene brazos y 
las llamadas manos, pues es el único de los animales que camina erguido porque su 
naturaleza y su esencia son divinas, y la función del ser más divino es pensar y tener 
entendimiento. Pero esto no sería fácil [30] si la parte superior del cuerpo comprimiera 
mucho, pues el peso hace lento el razonamiento y el sentido común$8. Por eso cuando el 
peso y el elemento corporal es mayor, es necesario que los cuerpos se inclinen hacia la 
tierra, de modo que la naturaleza colocó bajo los cuadrúpedos, para su seguridad, en 
lugar de brazos y manos las patas delanteras. [35] Como las dos patas traseras es preciso 
que se encuentren en [686b] todos los animales que caminan, tales animales se 
convirtieron en cuadrúpedos al no poder su alma soportar el peso. 


Diferente estructura del hombre y los otros animales 


Todos los otros animales, pues, son como enanos comparados con el hombre, pues 
enano es aquél cuya parte superior es grande, pero pequeña la parte que soporta [5] el 
peso y que camina. La parte superior es el llamado tronco, desde la cabeza hasta el 
orificio de salida del excremento. En los hombres es proporcionado a la parte inferior, y 
en los adultos mucho más pequeño; en los niños, en cambio, es al contrario, la parte 
superior grande, la inferior pequeña. [10] Precisamente por eso gatean y no pueden 
caminar. Al principio ni siquiera gatean, sino que permanecen inmóviles: así pues, todos 
los niños pequeños son enanos. Según avanzan en edad, las partes inferiores crecen en 
los hombres. 

Por el contrario, en los cuadrúpedos las partes inferiores son más grandes al 
principio, y al crecer se desarrollan en la parte superior, es decir el tronco desde la cadera 
hasta [15] la cabeza. Por eso los potros, en altura, no son menores, o lo son poco, que 
los caballos, y cuando son jóvenes tocan con las patas traseras su cabeza, pero cuando 
son mayores no pueden. 


145 


Los perisodáctilos y los artiodáctilos tienen esta forma, los fisipedos sin cuernos son 
también como enanos, pero [20] menos que éstos, por eso sus partes inferiores efectúan 
el crecimiento proporcionalmente a las superiores de acuerdo con su insuficiencia 
primera. El género de las aves y de los peces, y todos los sanguíneos, como se ha dicho, 
son como enanos. 

Por eso, todos los animales son también menos inteligentes que los hombres. E 
incluso entre los seres humanos, por ejemplo, los niños frente a los hombres y también 
entre [25] los de edad adulta los que son como enanos por su naturaleza, aunque tengan 
alguna otra cualidad sobresaliente, sin embargo quedan atrás en tener inteligencia. La 
causa, como se ha dicho antesó2, es que el principio del alma es por muchos motivos 
poco móvil y corpóreo. Además, al disminuir el calor que eleva y al aumentar el 
elemento terroso, [30] el cuerpo de los animales es más pequeño y de patas numerosas, 
y por último pierden las patas y se arrastran por tierra. Y avanzando un poco así, incluso 
tienen su principio abajo y la parte de la cabeza al final es inmóvil e insensible, y se 
convierten en plantas con lo de arriba abajo y lo de abajo arriba, pues las raíces tienen en 
los vegetales [35] la función de la boca y la cabeza, y la semilla ocupa el lugar [687a] 
opuesto: se forma, en efecto, arriba en los extremos de los brotes. 

Ya se ha dicho por qué razón unos animales son bípedos, otros tienen múltiples 
patas, otros ninguna, y por qué causa unos son vegetales y otros animales, y por qué el 
[5] hombre es el único de los animales que se sostiene erguido. 


La mano del hombre 


Puesto que está erguido por naturaleza, no tenía ninguna necesidad de miembros 
delanteros, sino que a cambio de ellos la naturaleza lo dotó de brazos y manos. Así, 
Anaxágoras afirma que el hombre es el más inteligente de los animales por tener manos, 
pero lo lógico es decir que recibe manos por ser el [10] más inteligente. Las manos son, 
de hecho, una herramienta, y la naturaleza distribuye siempre, como una persona 
inteligente, cada Órgano a quien puede utilizarlo. Y, en efecto, es más conveniente dar 
flautas a quien es un flautista que enseñar a tocar a quien tiene flautas, pues a lo mayor 
[15] y principal la naturaleza añade lo más pequeño, y no a lo más pequeño lo más 
preciado y grande. Si realmente es mejor de esta manera, y la naturaleza hace lo mejor 
entre lo posible, no por tener manos es el hombre el más inteligente, sino por ser el más 
inteligente de los animales tiene manos?!, 

[20] El más inteligente, de hecho, podría utilizar bien más herramientas, y la mano 
parece ser no un solo órgano, sino varios: es como una herramienta en lugar de otras 
herramientas, A quien puede, pues, adquirir el mayor número de técnicas, la naturaleza 
le ha otorgado la herramienta más útil con mucho, la mano. Pero los que dicen que el 
hombre [25] no está bien constituido, sino que es el más imperfecto de los animales 
(pues afirman que está descalzo, desnudo y no tiene armas para el ataque) no tienen 
razón2. Los otros animales tienen un único medio de defensa, y no les es posible 
cambiarlo por otro, sino que es preciso que duerman [30] y lo hagan todo, por decirlo 
así, calzados, y no pueden quitarse nunca la armadura que llevan alrededor del cuerpo, ni 


146 


cambiar el arma que les tocó en suerte. Al hombre, en cambio, le correspondió tener 
muchos medios de defensa, y le [687b] es posible cambiarlos y aún tener el arma que 
quiera y cuando quiera. La mano, entonces, se convierte en garra, pinza, cuerno y 
también lanza, espada y cualquier otra arma y herramienta, pues es todo esto por poder 
coger y sostenerlo [5] todo. 


Las partes de la mano 


También la forma de la mano ha sido diseñada por la naturaleza de esta manera. 
Está, en efecto, dividida y formada por varias partes, y en el hecho de estar dividida está 
también el de estar unida, lo que no sucede al revés. Y se puede utilizar como un órgano 
único, doble o múltiple. Y las articulaciones de los dedos [10] son muy adecuadas para 
agarrar y presionar. 

Por el lado hay un solo dedo, corto y ancho, pero no largo; e igual que si no hubiera 
mano en absoluto no sería posible agarrar, tampoco se podría si no existiera ese dedo del 
lateral. Éste, en efecto, aprieta de abajo hacia arriba, lo que los otros hacen de arriba 
hacia abajo; es preciso que esto suceda así, si pretende asir fuertemente como un fuerte 
[15] nudo, para igualar él solo la presión de muchos. Y es corto para ejercer la fuerza y 
porque no sería útil si fuera largo. 

El último es adecuadamente pequeño, y el central es largo, como un remo de la 
zona central de una nave, pues es especialmente necesario rodear en círculo el objeto 
cogido por la mitad con vistas a su manipulación. Y por eso [20] el pulgar, aunque es 
pequeño, se llama dedo gordo, porque los otros serían inútiles, por así decirlo, sin él. 

También las uñas están perfectamente concebidas. En efecto, los otros animales las 
tienen por utilidad, en cambio en los hombres son una protección, pues son la cubierta de 
los extremos de los dedos. 


Las articulaciones 


[25] Las articulaciones de los brazos para la aproximación del alimento y para los 
otros usos se realizan de forma contraria a los cuadrúpedos, pues en éstos es preciso que 
los miembros anteriores se flexionen hacia dentro, ya que los usan como patas, para 
que les sirvan para la marcha, puesto que, al menos en los [30] fisípedos, las patas 
delanteras tienden a servir no sólo para [688a] la marcha sino también en lugar de 
manos, como es evidente que las utilizan. De hecho, agarran y se defienden con las patas 
delanteras. En cambio, los perisodáctilos con las traseras, pues sus miembros delanteros 
no tienen nada análogo al codo y las manos. 

Algunos fisípedos tienen, por eso, patas delanteras con [5] cinco dedos, y con 
cuatro las traseras, como los leones y los lobos, y también los perros y los leopardos. El 
quinto es como el quinto gordo de la mano. Los fisípedos pequeños tienen también cinco 
dedos en las patas traseras por ser trepadores, para que al agarrarse con mayor número 
de [10] uñas suban fácilmente hacia lo más alto y por encima de nuestras cabezas. 


El pecho y las mamas 


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Entre los brazos en los hombres, y en los otros animales entre las patas delanteras, 
se encuentra el llamado pecho, que es ancho en los hombres de forma lógica (pues los 
brazos situados a los lados no [15] impiden que esta zona sea ancha), en los 
cuadrúpedos, en cambio, debido a la extensión hacia delante de los miembros al marchar 
y cambiar de lugar, esta parte es estrecha. 

Y por eso los cuadrúpedos no tienen mamas en este lugar; en los humanos, a causa 
de la amplitud de la zona y a que es preciso que esté cubierta la región en torno al 
corazón, [20] esta zona es carnosa y las mamas se articulan allí, en los machos carnosas 
sólo por la razón ya dicha, pero en las hembras la naturaleza las utiliza también para otra 
función, lo que decimos que hace a menudo: allí se guarda el alimento para los recién 
nacidos. Las mamas son dos por ser [25] dos las partes del cuerpo, la izquierda y la 
derecha. Son más duras, pero separadas porque en este lugar se juntan también entre sí 
los costados, y para que su naturaleza no sea una molestia. 


Las mamas en los otros animales 


En los otros animales es imposible que las mamas estén en el pecho en medio [30] 
de las patas (pues serían un obstáculo para la marcha), y por otra parte presentan 
muchas posiciones, En efecto, tanto los perisodáctilos como los animales con cuernos, 
que paren pocas crías, tienen las mamas entre los muslos, y son dos, en cambio entre los 
multíparos o los fisípedos, unos tienen muchas mamas laterales en torno al vientre, como 
la cerda o la perra, otros sólo dos en el centro del [35] vientre, como la leona, La causa 
no es que pare pocas crías, [688b] puesto que a veces pare más de dos, sino que no tiene 
mucha leche, pues gasta en su cuerpo el alimento que toma, y toma poco por ser 
carnívoro. 

[5] La elefanta tiene sólo dos, bajo las axilas de los miembros anteriores. La causa 
de tener dos es que pare una sola cría, y de que no estén entre los muslos es que es 
fisipedo” (ningún fisípedo las tiene entre los muslos), y arriba junto a las axilas porque 
ahí se encuentran las primeras mamas [10] en los animales que tienen muchas, y son las 
que segregan más leche. La prueba se da entre las cerdas: a los primeros lechones 
nacidos les ofrecen las primeras mamas. Entonces, cuando el primer nacido es también el 
único, al animal le es preciso tener las primeras mamas, y las primeras están bajo las 
axilas. 

[15] Así, la elefanta por esta causa tiene dos y en ese lugar, en cambio los 
multíparos en torno al vientre. Por eso, porque le son necesarias más mamas a quienes 
deben alimentar a más. Pero como no es posible tener más que dos en anchura por 
existir dos lados, el izquierdo y el derecho, es [20] preciso tenerlas en longitud: la zona 
entre los miembros anteriores y los posteriores es la única que se extiende en longitud. 

Los animales no fisípedos, pero que paren pocas crías o tienen cuernos también 
tienen las mamas entre los muslos, como la yegua, la burra y la camella (estos animales 
paren una sola cría, pero los primeros son perisodáctilos, el [25] otro es artiodáctilo), 
además la cierva, la vaca, la cabra y todos los otros animales de este tipo. La causa es 
que en ellos el crecimiento se realiza hacia lo alto del cuerpo. De modo que donde se 


148 


produce una concentración y abundancia de la secreción y la sangre (este lugar es la 
parte baja del cuerpo y cerca de los orificios de salida), allí creó la naturaleza las mamas. 
Así pues, donde se produce la transformación del alimento, de allí también les es posible 
recibir [30] nutrición. 

El ser humano, en efecto, tanto la hembra como el macho, tiene mamas, en 
cambio, entre los otros animales algunos machos no tienen, por ejemplo los caballos unos 
no y otros, los que se parecen a la madre, sí. 


El abdomen 


Se ha hablado sobre las mamas. Después del pecho está la región en torno al [35] 
abdomen, que no se encuentra encerrada por los costados por la razón dicha más 
arriba2ó, para que no obstaculicen ni la [689a] dilatación del alimento, que sucede 
obligatoriamente al calentarse, ni la de la matriz durante el embarazo. Al final del llamado 
tronco están las partes relativas a la salida del excremento, tanto sólido como líquido. 


Los órganos sexuales 


La naturaleza utiliza la misma parte [5] para la salida del excremento líquido y para 
la copulación, igualmente entre las hembras que entre los machos, en todos los 
sanguíneos excepto unos pocos, y también entre todos los vivíparos. La causa es que el 
semen es un líquido y un residuo; por ahora que se admita esto, más [10] adelante se 
tratará sobre ello22, Del mismo modo se produce la menstruación en las hembras y la 
emisión del semen; pero se estudiará también esto más adelantel%, ahora que se admita 
sólo que también la menstruación en las hembras es [15] un residuo. La menstruación y 
el semen son de naturaleza líquida, de modo que está de acuerdo con la lógica que la 
secreción de humores iguales se produzca en estas partes. 

Cómo son internamente y en qué se diferencian los órganos relativos al semen y los 
relativos a la gestación, se aclara en la Investigación sobre los animales1%L y en los [20] 
Dibujos anatómicos, y se hablará más adelante sobre ello en la Reproducción de los 
animalesl0, 

Que también la forma de estas partes la tienen necesariamente de acuerdo con su 
función, no es difícil verlo. El órgano masculino presenta diferencias acordes con las 
diferencias del cuerpol%, Todos, en efecto, no son igualmente formados por tendones. 
Además, ésta es la única parte [25] que experimenta crecimiento y disminución sin una 
alteración debida a enfermedad; la primera de estas situaciones es útil para la cópula, la 
otra para las funciones del resto del cuerpo, pues si estuviera siempre en el mismo estado 
sería un estorbo. Pero esta parte está constituida por la naturaleza de tal modo que puede 
presentar ambos estados, [30] pues tiene tendones y cartílago, por lo que puede 
contraerse y extenderse, y llenarse de airel0%. 

Todas las hembras de los cuadrúpedos orinan por detrás porque esta posición les es 
útil para la cópula, en cambio entre los machos sólo lo hacen unos pocos, por ejemplo, el 
[35] lince, el león, el camello y la liebre. Pero ningún perisodáctilo orina por detrás. 


149 


Las partes inferiores 


La parte posterior y la zona de las [689b] piernas tiene una forma especial en el 
hombre en comparación con los cuadrúpedos. Casi todos los animales tienen cola, no 
sólo los vivíparos, sino también los ovíparos, y aún no teniendo esta parte mucho 
tamaño, al menos poseen un apéndice como señal de ella. En cambio, [5] el hombre no 
tiene cola, pero tiene nalgas que no tiene ningún cuadrúpedo!%5. Además, el hombre tiene 
también las piernas carnosas, tanto los muslos como las pantorrillas, mientras que todos 
los otros animales las tienen sin carne, no sólo los vivíparos, sino en general todos los 
animales que tienen patas, pues las tienen formadas de tendones, huesos y espinas. La 
única causa de todo esto, por así decirlo, [10] es porque el hombre es el único de los 
animales que camina erguidol%, Para que así soporte fácilmente la parte superior al ser 
ligera, la naturaleza restó masa corpórea de arriba y añadió el peso a la zona de abajo; 
por eso hizo carnosas las nalgas y también los muslos y las pantorrillas. A [15] la vez, a 
las nalgas les otorgó utilidad para el descanso, pues para los cuadrúpedos no es penoso 
mantenerse en pie y no se cansan de hacerlo continuamente (al sostenerlos cuatro 
soportes pasan el tiempo, de hecho, como si estuviesen acostados), en cambio, a los 
hombres no les es fácil permanecer en pie estando erguidos, sino que su cuerpo [20] 
precisa de descanso y asiento. 

Así, el hombre tiene nalgas y piernas carnosas por la causa ya dicha, y por eso 
mismo no tiene cola (pues el alimento que va allí se emplea en estas partes, y por tener 
nalgas le sobra la necesidad del uso de la cola), pero a los cuadrúpedos [25] y a los otros 
animales les sucede lo contrario: al ser, pues, como enanos1%, todo el peso y el elemento 
corpóreo se acumulan en lo alto, quitándoselo de las zonas de abajo. Por eso no poseen 
nalgas y tienen las patas duras. 


La cola 


A fin de que la parte que realiza la expulsión del excremento esté protegida [30] y 
cubierta, la naturaleza les dio la llamada cola y rabol%, restando una parte del alimento 
destinado a las patas. El mono, debido a que tiene una forma intermedia y no pertenece a 
una especie sino más bien a dos, por eso no tiene cola ni nalgasl0%: como bípedo, sin 
cola, como cuadrúpedo, sin nalgas. 

[690a] Las diferencias entre las llamadas colas son muchas y la naturaleza las utiliza 
además para esos fines, no sólo para protección y cubrimiento de la zona anal, sino 
también para provecho y utilidad de los que las tienen. 


Forma de las patas 
Las patas de los cuadrúpedos también [5] son diferentes; unos tienen una sola uña, 
otros pezuñas hendidas, otros múltiples dedosl1%, Una sola uña en aquellos animales en 


que, debido a su tamaño y a tener mucho elemento terroso, esta parte tomó una 
secreción que en lugar de ir a los cuernos y dientes fue a la naturaleza de las uñas, y 


150 


debido a su abundancia, en vez de muchas uñas existe una sola uña, que es el casco. 


El astrágalo 


Y no tienen, en la mayoría de los casos, [10] astrágalo!! por esto, porque la flexión 
del miembro posterior tendría menos movilidad si tuviera astrágalo, pues se abre y se 
cierra más rápidamente lo que tiene un ángulo que lo que tiene varios, y el astrágalo, que 
es un perno, se inserta como un cuerpo extraño en las dos partes, aportando [15] peso, 
pero haciendo la marcha más segura. Por eso, pues, los animales que poseen astrágalo 
tampoco lo tienen en los miembros anteriores, sino en los posteriores, porque es preciso 
que los que dirigen la marcha sean ligeros y se flexionen fácilmente, y la seguridad y la 
extensión se dé en los posteriores. 

Además, para defenderse, hace el golpe más fuerte; tales [20] animales utilizan sus 
miembros posteriores coceando lo que les molesta. Los animales con pezuña hendida!!2 
tienen astrágalo (pues sus patas traseras son más ligeras), y por tener astrágalo tampoco 
son perisodáctilos, como si la parte Ósea que falta del pie se fijara en la zona de la 
articulación. Los fisípedos no tienen astrágalo (pues no serían fisípedos), [25] sino que la 
hendidura entre los dedos tiene la anchura que ocuparía el astrágalo. Por eso, la mayoría 
de los animales que lo tienen son de pezuña hendida. 


Los pies del hombre 


El hombre es el que tiene los pies más grandes entre los animales en proporción a 
su tamaño, y es lógico, pues es el único que se sostiene erguido, de modo que los pies, al 
ser dos y tener que soportar todo el peso del [30] cuerpo, es preciso que tengan largura y 
anchura. Y el tamaño de los dedos, ciertamente, es distinto en los pies y en las manos 
lógicamente, pues la función de éstas es coger y apretar, de modo que es necesario tener 
los dedos largos [690b] (pues la mano rodea con su parte flexible), en cambio la función 
de los pies es caminar con seguridad, de modo que es necesario considerar que esta parte 
no dividida del piell3 es equivalente a los dedos de la mano. Pero es mejor que el 
extremo esté dividido antes que indiviso, pues el pie entero [5] se resentiría si una parte 
sufriese dolor, en cambio dividido en dedos esto no sucede igual. Además, al ser cortos 
se dañarían menos. Por eso los pies del hombre están divididos en dedos, pero los dedos 
no son largos. 

También tienen uñas por la misma causa que en las manos: [10] es preciso que los 
extremos estén especialmente protegidos por su fragilidad. 

Se ha hablado, pues, sobre casi todos los animales sanguíneos vivíparos y que 
viven en tierra. 


Los oviparos 


[11] Entre los animales sanguíneos ovíparos unos son cuadrúpedos, otros ápodos. 
[15] El único género tal que no tiene patas es el de las serpientes. La razón de su falta de 
patas se ha explicado en el tratado de la Marcha de los animales, Por lo demás tienen 


151 


una forma semejante a la de los cuadrúpedos ovíparos. Estos animales tienen cabeza y 
las partes que se encuentran en ella por las mismas razones que los otros animales 
sanguíneos. 


La lengua en los oviparos y reptiles 


Y tienen una lengua en la boca, excepto [20] el cocodrilo fluvialLl3; éste parecería 
no tenerla, sino sólo su sitio. La causa es que, en cierto modo, es a la vez terrestre y 
acuático; por ser terrestre tiene el espacio para la lengua, por ser acuático no tiene lengua. 
De hecho, los peces, como se ha dicho antesllé, unos [25] parece que no tienen lengua, 
a no ser que se les dé la vuelta por completo, otros tienen una no articulada. La causa es 
que la utilidad de la lengua es poca para ellos porque no les es posible ni masticar ni 
gustar, sino que en todos ellos se produce la sensación y el placer del alimento durante la 
deglución. La lengua, de hecho, lleva a cabo la percepción de [30] los saboresl17, y el 
placer de los alimentos se produce en el descenso, pues al tragarlos se percibe si son 
grasos, calientes y las otras cualidades semejantes. 

Los vivíparos también tienen esta percepción, y en la deglución de prácticamente la 
mayoría de los manjares y [691la] comidas se produce el placer en la dilatación del 
esófago. Por ello los mismos animales no muestran avidez para las bebidas y los jugos, y 
por otro lado para los manjares y los alimentos sólidos, sino que mientras en unos existe 
también la sensación en lo relativo al gusto, en los ovíparos es [5] como si sólo existiese 
la otra percepción. 

Entre los cuadrúpedos ovíparos los lagartos, al igual que las serpientes, tienen la 
lengua bífida y al extremo muy fina como un cabello, como se ha dicho anteriormentellS, 

Las focas también tienen la lengua bífida; precisamente por eso todos estos 
animales son voraces. 

[10] Los cuadrúpedos ovíparos tienen también los dientes en forma de sierra, como 
los peces. 


Los órganos de los sentidos 


Tienen todos los órganos sensoriales igual que los otros animales, por ejemplo 
narices para el olor, ojos para la vista y oídos para la audición, pero no son 
sobresalientes, como tampoco en las aves, sino que constan sólo del conducto auditivo. 
La causa, en [15] ambos grupos!!2, es la dureza de su piel, pues unos tienen plumas, 
todos éstos escamas córneas, y esta escama es semejante por su posición a la escama de 
los peces, pero de naturaleza más dura. Es evidente esto en las tortugas, las grandes 
serpientes y los cocodrilos fluviales: se vuelven más duras que los huesos por ser tal su 
naturaleza. 


Los ojos y los párpados 


[20] No tienen estos animales el párpado superior, como tampoco las aves, sino que 
cierran el ojo con el inferior por la causa ya citada para aquéllas!20, Ciertamente, algunas 


152 


aves también parpadean con una membrana a partir del ángulo interior del ojo, en 
cambio estos animales no lo hacen, pues tienen los ojos más duros que [25] las aves. La 
causa es que a las aves la vista aguda les es más útil para la vida, al ser animales 
voladores, en cambio, a los otros menos, pues todos estos animales viven en agujeros. 


Las mandíbulas 


Al estar la cabeza dividida en dos partes, la parte superior y la mandíbula inferior, el 
hombre y los cuadrúpedos vivíparos mueven las mandíbulas hacia arriba, hacia abajo y 
hacia el lado, en [30] cambio los peces, las aves y los cuadrúpedos ovíparos sólo hacia 
arriba y hacia abajo. La causa es que tal movimiento es útil para morder y desgarrar, y 
por el contrario el [691b] movimiento lateral lo es para masticar. 

Entonces a los que tienen molares les es útil el movimiento lateral, en cambio no les 
sería útil a quienes no los tienen, por eso les falta a todos ellos, pues la naturaleza no 
hace nada superfluo!2!. 

Así, todos los otros animales mueven la mandíbula inferior, [5] el cocodrilo fluvial 
es el único que mueve la superior!22. La causa de esto es que tiene unas patas inútiles 
para coger y agarrar, pues son pequeñísimas. Entonces la naturaleza le hizo una boca útil 
para estos usos, en lugar de las patas. Pero para coger o agarrar, de qué lado el golpe 
resulta [10] más fuerte, de ese lado es más útil que se mueva, y el golpe es más fuerte 
siempre desde arriba que desde abajo. Puesto que tiene el uso de la boca para ambas 
cosas, coger y morder, pero es más necesario el de retener para un animal que no tiene 
manos, ni patas bien dotadas, les es más [15] útil mover la mandíbula superior que la 
inferior. 

Por lo mismo también los cangrejos mueven la parte superior de la pinzal23, pero 
no la inferior, pues tienen las pinzas en lugar de mano, de modo que es preciso que la 
pinza sea útil para coger, pero no para desgarrar. Desgarrar [20] y morder es labor de los 
dientes. Para los cangrejos y para los otros animales a los que les es posible hacer la 
captura con calma, porque en el agua la boca no sirve, las funciones están separadas y 
agarran con manos o patas, pero desgarran y muerden con la boca. En cambio, en los 
cocodrilos [25] la naturaleza ha hecho la boca útil para ambas funciones, al moverse de 
esa manera las mandíbulas. 


El cuello de oviparos y reptiles 


Todos los animales de este género!2 tienen también cuello porque poseen pulmón; 
así pues, reciben el aire a través de la tráquea que tiene longitud. Puesto que la parte 
intermedia entre la cabeza y los hombros se llama cuello123, la serpiente es de todos ellos 
la [30] que menos parecería que lo tienel28, sin embargo presenta lo análogo al cuello, al 
menos si es preciso definir esta parte en los términos citados. 

Una particularidad presente en las serpientes frente a los otros animales 
emparentados es que puede girar la cabeza [692a] hacia atrás, permaneciendo quieto el 
resto del cuerpo. La causa de esto es que, como los insectos, se puede enroscar, de 


153 


modo que tiene las vértebras flexibles y cartilaginosas. Esta constitución, de hecho, les 
viene por necesidad [5] por el motivo citado, y además con vistas a lo mejor para 
defenderse de los ataques por detrás, pues al ser larga y ápoda es incapaz de girarse y 
observar lo de detrás. Y, en efecto, no sería de ninguna utilidad erguir la cabeza, si no 
pudiera girarla. 


Ausencia de mamas 


Los animales de este tipo tienen también la parte análoga al pecho. Pero no [10] 
tienen mamas ni aquí, ni en el resto del cuerpo; tampoco las tiene ningún ave ni pez. La 
causa es que ninguno de ellos tiene leche, y la mama es el receptáculo y como el vaso de 
la leche. Ni estos animales ni ningún otro de los que no son internamente vivíparos tienen 
en absoluto leche, porque son ovíparos, y en el huevo se encuentra el alimento que [15] 
equivale a la leche en los vivíparos. Pero se hablará más claramente de esto en el tratado 
de la Reproducción 21. 

Respecto a la flexión de los animales que se curvan se ha examinado anteriormente 
en el tratado sobre la Marcha!23 de una manera común para todos los animales. 


El camaleón 


Todos estos animales tienen también cola, unos mayor, otros más pequeña: la [20] 
causa, en general, la hemos dicho antes!22, 

El camaleón130 es el más delgado de todos los ovíparos terrestres, pues es el que 
tiene menos sangre. La causa es el carácter de su espíritu, pues por miedo adquiere 
colores distintos. El miedo es un enfriamiento debido a la escasez de sangre y a la falta 
de calor. [25] 

[692b] Y sobre los animales sanguíneos ápodos y cuadrúpedos, cuáles son sus 
partes externas y su causa, se ha hablado casi por completo. 


Particularidades externas de las aves 


[12] En las aves la diferencia mutua reside en la abundancia o escasez de sus partes 
[5] y en relación al más o menos. Y así, unas tienen las patas largas, otras cortas, y la 
lengua unas la tienen ancha, otras estrecha, y lo mismo también en lo referente a las otras 
partes. Pero en lo específico se diferencian poco entre ellas. En cambio, frente a otros 
animales se distinguen incluso en la forma de las partes. 


Las plumas y el pico 


[10] Absolutamente todas tienen plumas, y tienen esta particularidad frente a los 
otros. Las partes del cuerpo de los animales, en efecto, resulta que unas están cubiertas 
de escamas córneas, otras de escamas, pero las aves están cubiertas de plumas. Y el 
alal3l está separada en plumas y no es igual en su forma a la de los animales de ala 
enterizal32, pues en éstos es indivisa, mientras que en aquéllas hay separación, y no tiene 
[15] cañón, que sí tienen las plumas de ave. 


154 


Tienen además en la cabeza el pico, peculiar y específico frente a los otros 
animales. Y, en efecto, en los elefantes la trompa actúa en vez de manos, en algunos 
insectos la lengua en vez de boca, y en éstas el pico óseo en vez de dientes y manos. 

Respecto a sus órganos sensoriales se ha hablado antes133, 


El cuello 


Tienen un cuello naturalmente tenso, [20] y por la misma razón que los otros 
animales134; y unas lo tienen corto, otras largo, y la mayoría casi siempre acorde con las 
patas. Y así, las que tienen patas largas lo tienen largo, las que las tienen cortas, corto, 
excepto las palmípedas. Si efectivamente tuvieran un cuello corto [693a] sobre patas 
largas, el cuello no les serviría para coger el alimento de la tierra, y tampoco a las otras si 
fuera largo sobre patas cortas. 

Además, entre las carnívoras la largura estaría en contra de su medio de vida, pues 
un cuello largo es débil y su [5] vida depende de su fuerza. Por eso ninguna de las 
rapaces tiene el cuello largo. 

Las palmípedas, que tienen las patas divididas pero achatadas, al estar en el propio 
género de las palmípedas, tienen el cuello largo (pues así es útil para sacar el alimento del 
agua), en cambio las patas cortas para la natación. [10] 

También presentan diferencias en los picosl33 según su género de vida. Unas lo 
tienen recto, otras curvo: recto las que lo usan para la alimentación, curvo las carnívoras, 
pues un pico así es útil para dominar a sus víctimas, y les es necesario para procurarse el 
alimento de animales vivos. 

[15] Aquellas cuya vida transcurre en las marismas y son herbívoras tienen el pico 
ancho, pues un pico tal es útil para escarbar y para arrancar y cortar su alimento. Algunas 
de ellas tienen el pico largo, como también el cuello, para coger [20] el alimento del 
fondo. Y la mayoría de ellas y de las palmípedas (bien las que lo son propiamente, bien 
las que lo son sólo en relación a esta parte concreta) viven cazando ciertos animalillos en 
el agua, y el cuello resulta para ellas como la caña para los pescadores, y el pico igual que 
el sedal y el anzuelo. 


Los miembros de las aves 


La parte superior del cuerpo, la inferior [25] y la correspondiente al llamado tronco 
en los cuadrúpedos es un solo bloque en las aves. Tienen, en efecto, ligadas a los brazos 
y a los miembros delanterosl38 [693b] las alas, un órgano específico. Por eso en lugar de 
omóplato tienen sobre la espalda los extremos de las alas. 

Miembros inferiores, como los hombres, tienen dos, pero flexionados hacia dentro 
como los cuadrúpedos, y no hacia fuera como el hombrel7, Las alas, como los 
miembros [5] anteriores de los cuadrúpedos, se flexionan hacia el exterior. 

Es por necesidad bípedo, pues la esencia del ave forma parte de los animales 
sanguíneos, pero al mismo tiempo es también alada. Los animales sanguíneos no se 
mueven más que con cuatro puntos de apoyol33, Y las partes unidas al cuerpo, cuatro, 


155 


están también en las aves, igual que en los otros animales terrestres que caminan, pero 
mientras que [10] en éstos son cuatro, brazos y piernas, en las aves en vez de miembros 
anteriores o brazos están las alas, su rasgo común (respecto a ellas tienen la capacidad de 
extenderlas, y en la propia esencia del ave está la capacidad de volar), de modo que no 
les queda sino ser por necesidad bípedos, pues así se moverán con cuatro puntos de 
apoyo contando [15] las alas. 


Las otras partes del cuerpo de las aves 


Todas tienen un pecho agudo y carnoso; agudo con vistas al vuelo (pues los 
cuerpos anchos, al empujar mucho aire, se mueven con dificultad), carnoso porque un 
cuerpo agudo es débil si no tiene mucho recubrimiento. 

Debajo del pecho, el vientre hasta el orificio de salida [20] del excremento y la 
articulación de las patas, como en los cuadrúpedos y el hombre. Entre las alas, pues, y 
las patas se encuentran estas partes. 

Todos los animales que nacen vivos o de un huevo tienen en su nacimiento un 
ombligo, pero no es visible en las aves ya crecidas. Se explica en el tratado sobre la 
Reproducciónl32, [25] Y es que la unión se produce por el intestino, y no es una parte de 
los vasos sanguíneos como en los vivíparos. 


La capacidad de vuelo 


Además, entre las aves, unas pueden [694a] volar y tienen las alas grandes y 
fuertes, como las rapaces y carnívoras. Es necesario, en efecto, que puedan volar por su 
tipo de vida, de modo que por eso tienen gran cantidad de plumas y grandes alas. 

Pero no sólo las rapaces son voladoras, sino también [5] otros géneros de aves para 
las que su salvación está en la rapidez del vuelo, o bien son migratorias. 

En cambio, algunas aves no pueden volar, sino que son pesadas, aquéllas cuyo 
género de vida es terrestre y comen granos, o bien son acuáticas y viven en torno al 
agua. El cuerpo de las rapaces es pequeño quitando las alas, porque [10] a ellas se dedica 
el alimento ya que son sus armas y su defensa. Sin embargo, a las no voladoras les 
sucede lo contrario: el cuerpo es grueso y por eso son pesadas. 


Las garras y los espolones 


Algunas de las aves pesadas tienen como defensa, en lugar de las alas, los llamados 
espolones en las patas. Pero las mismas aves resulta que no tienen a la vez espolones y 
garras. La razón es que [15] la naturaleza no hace nada superfluo. Y para las aves con 
garras y voladoras los espolones son inútiles, pues son útiles en las luchas en tierra. Por 
eso existen en algunas aves pesadas. En cambio, para las otras serían no sólo inútiles sino 
perjudiciales las garras, porque al clavarse se oponen [20] a la marcha. Por eso todas las 
rapaces caminan con dificultad y no se posan sobre piedras, pues la naturaleza de sus 
uñas es contraria a ambas cosas. 

Esto sucede necesariamente durante su desarrollo, pues el elemento terroso y 


156 


caliente de su cuerpo se convierte en [25] partes útiles para la defensa. Fluyendo hacia 
arriba origina un pico con dureza y gran tamaño, pero si fluye hacia abajo forma 
espolones duros en las miembros inferiores o da tamaño y fuerza a las uñas de las patas. 


Las patas de las aves 


Pero no hace a la vez cada una de estas partes en un sitio y en otro, pues la 
naturaleza de esta excreción al dispersarse se vuelve débil y, así, a unas les proporciona 
[694b] largura de las patas; a algunas otras, en vez de esto, les rellena el espacio entre los 
dedos. Y por eso se ve como necesario que las aves nadadoras sean unas totalmente 
palmípedas, otras tengan separados cada uno de los dedos, pero a cada uno de ellos le 
nace como [5] un remo continuo a todo lo largol40, 

Así, esta configuración se produce por necesidad por las causas dichas: porque 
tienen tales patas con vista a lo mejor para su tipo de vida, para que, al vivir en el agua y 
serles inútiles las alas, tengan las patas útiles para la natación. Resultan, pues, como los 
remos para los barcos y las [10] aletas para los peces, por eso también si éstos pierden 
las aletas o las otras la membrana de las patas, ya no pueden nadar. 

Algunas aves tienen patas largas. La causa es que su vida transcurre en las 
marismas, pues la naturaleza crea los órganos para la función, pero no la función para los 
órganos. Así, al no ser nadadoras, no son palmípedas pero, al [15] transcurrir su vida en 
un terreno que cede, tienen patas y dedos largos, y la mayoría de ellas tienen más 
articulaciones en los dedos. 

Puesto que no son voladoras, pero todas sus partes son de la misma materia, el 
alimento que en las otras se destina a las plumas de la rabadilla, en éstas se emplea en las 
[20] patas y las aumenta de tamaño. Por eso en el vuelo las utilizan en lugar de la pluma 
caudal, y vuelan extendiéndolas hacia atrás. De esta forma, pues, les son útiles las patas, 
de otra manera les serían un estorbol4!, 

Algunas aves de patas cortas vuelan con ellas junto al vientre. Las patas así no les 
estorban, y en las rapaces están también para la función de agarrar. 

Entre las aves que tienen el cuello largo, las que lo tienen más grueso vuelan con él 
extendido; las que lo tienen fino y largo, con él doblado, pues mientras vuelan es menos 
frágil debido a ese medio de protección. 


La cadera de las aves 


[695a] Todas las aves tienen una cadera de forma que parecen no tenerla, sino más 
bien tener dos muslos debido a la largura de la caderal%, pues se extiende por abajo 
hasta la mitad del vientre. La causa es que este animal es bípedo, pero no camina 
erguido, y que si tuviera, como el hombre o los cuadrúpedos, una cadera [5] corta desde 
la base y a continuación la pata seguida no podría sostenerse en pie. El hombre, 
ciertamente, está erguido, y en los cuadrúpedos los miembros delanteros están colocados 
debajo para soportar el peso. Pero las aves no caminan erguidas porque son como 
enanos en su naturaleza, y no tienen miembros anteriores (por eso tienen alas en [10] su 


157 


lugar); a cambio de esto la naturaleza les hizo una larga cadera que apoyó sólidamente a 
la mitad del cuerpo, debajo colocó los miembros, de modo que estando equilibrado el 
peso de un lado y de otro pudiera caminar y permanecer quieto. 

Se ha dicho, entonces, por qué causa es bípedo pero no se mantiene erguido. La 
causa de que las patas no tengan carne es la misma que en los cuadrúpedos, y sobre ella 
se [15] ha hablado ya anteriormentel4, 


Los dedos de las aves 


Todas las aves tienen cuatro dedos, lo mismo las fisípedas que las palmípedas. 
Sobre el avestruzl4% diremos más adelante que tiene dos dedos y a su vez las restantes 
diferencias que tiene respecto al género de las aves. 

Tienen tres delante, y uno detrás, en lugar del talón, para [20] su estabilidad. Entre 
las zancudas éste queda reducido en tamaño, como sucede con el rascón. No tienen 
nunca más dedos. Así es la posición de los dedos en todas las otras, pero sólo el 
torcecuellol%5 tiene dos delante y dos detrás. La causa es que su cuerpo está menos 
inclinado hacia [25] delante que el de las otras. 

Todas las aves poseen testículos, pero en el interiorl*é, La causa se explicará en el 
tratado sobre la Reproducción de los animales1%. Las partes de las aves tienen, pues, 
esta [695b] configuración. 


Los peces 


[13] El género de los peces está aún más mutilado en sus partes externas, pues no 
tienen patas, ni manos, ni alas (la causa [5] de ello se ha dicho antes148), sino que todo es 
un tronco continuo desde la cabeza hasta la cola. 


La cola 


Ésta no la tienen todos igual, sino que unos la tienen bastante semejante, pero 
algunos peces planos la tienen espinosa y larga. El crecimiento aquí se produce a lo 
ancho, como sucede en el pez torpedo, en [10] la pastinaca y cualquier otro selacio142, 
La cola de estos peces es espinosa y larga, la de algunos otros, en cambio, es carnosa y 
corta por la misma causa que en el pez torpedo. Pero no hay ninguna diferencia sea corta 
y más carnosa, o larga y menos carnosa. 

[15] Entre los rapes sucede lo contrario: al ser la parte anterior de ellos ancha pero 
no carnosa, todo lo que se quita de carne, la naturaleza lo colocó en la parte posterior y 
en la cola. 


Las aletas 
Los peces no tienen miembros separados porque su naturaleza es nadadora en 


razón de su propia esencia, puesto que la naturaleza no hace nada superfluo ni [20] en 
vano. Pero, puesto que son sanguíneos según su esencia, por ser nadadores tienen aletas, 


158 


pero al no caminar no tienen patas, pues el añadido de las patas es útil para el 
movimiento sobre el suelo. Pero no es posible tener a la vez cuatro aletas y patas, ni 
ningún otro miembro semejante, ya que son sanguíneos. Sin embargo, los tritones!ó%0, 
que poseen branquias, tienen patas, pues no [25] tienen aletas, sino una cola fina y plana. 

Los peces que no son planos, como son la raya y la pastinaca, tienen cuatro aletas, 
dos en la parte pectoral, dos en la ventral. Ninguno tiene más, pues no serían sanguíneos. 
[696a] Las de la zona pectoral las tienen casi todos, las de la zona ventral algunos peces 
largos y gruesos no las tienen, como la anguila, el congrio y una especie de mújol31 que 
se encuentra [5] en el lago de Sifas. Los que son más alargados y más parecidos a las 
serpientes, como la murena, sencillamente no tienen aleta, sino que se mueven por 
ondulaciones, sirviéndose del agua como las serpientes de la tierra, de este modo 
realmente nadan las serpientes e igual reptan sobre la tierra. 

La causa de que los peces serpentiformes no tengan [10] aletas es la misma por la 
que tampoco las serpientes tienen patas. La explicación se ha dicho en los tratados sobre 
la Marcha y el Movimiento de los animalesl32. Ciertamente se moverían mal si lo 
hicieran sobre cuatro puntos de apoyo, pues si tuvieran las aletas muy juntas se moverían 
con dificultad, y también si estuvieran muy alejadas, debido al gran espacio intermedio. Y 
s1 tuvieran más puntos de locomoción, [15] no serían sanguíneos. 

La misma causa se da también en los peces que tienen sólo dos aletas, pues son 
parecidos a las serpientes y de considerable longitud, y se sirven de ondulaciones en lugar 
de las dos aletas. Por eso también reptan sobre el suelo seco donde pueden vivir mucho 
tiempo, y unos no se asfixian [20] inmediatamente, mientras que los que están próximos 
por naturaleza a los animales terrestres aún se asfixian menos. 

En cuanto a las propias aletas, las tienen en la parte pectoral los que tienen sólo dos, 
siempre que no lo impida la anchura. Los que las poseen las tienen cerca de la cabeza, 
por no tener en este lugar longitud con la que poder moverse [25] sin aquéllas. De hecho, 
el cuerpo de tales peces es alargado hacia la cola. Las rayas y los peces de esta especie 
nadan con el extremo ancho de su cuerpo en lugar de las aletas. El pez torpedo y el rape 
tienen las aletas pectorales abajo debido a lo ancho de su parte superior, y las aletas 
ventrales cerca de la cabeza, pues la anchura del cuerpo no impide moverse, pero son 
más pequeñas que las [30] pectorales para compensar la parte alta del cuerpol33, El pez 
torpedo tiene las dos aletas cerca de la cola, pero en vez de las otras dos, debido a su 
anchura, usa como aletas cada uno de los dos semicírculos de su cuerpo. 


Las branquias 


Sobre las partes de la cabeza y los órganos sensoriales se ha hablado antes134, Pero 
el género de los peces tiene como [696b] particularidad frente a los otros animales 
sanguíneos las branquias; por qué causa, se ha explicado en el tratado Acerca de la 
respiración133, Y los que tienen branquias tienen también los opérculos sobre ellas, en 
cambio todos los selacios (al ser cartilaginosos) las tienen descubiertas. La causa es que 
los peces tienen [5] espinas y los opérculos son espinosos, por el contrario todos los 
selacios son cartilaginosos. 


159 


Además, los movimientos de branquias de estos últimos son lentos porque no están 
formadas por espinas ni por tendones, en cambio, los de los peces con espinas son 
rápidos. Es preciso que el movimiento del opérculo sea rápido, porque las branquias son, 
como si dijéramos, para la [10] espiración. Por eso en los selacios la unión de los propios 
conductos da como resultado las branquias y no necesitan opérculo, a fin de que el 
movimiento sea rápido. 

Unos peces tienen muchas branquias, otros pocas, y unos dobles, otros simples, 
pero la mayoría tiene el extremo simple. El detalle exacto es preciso verlo en los Dibujos 
[15] anatómicos y en la Investigación sobre los animalesl3£, La causa de su cantidad o 
escasez es la abundancia o falta de calor en el corazón, pues es necesario que el 
movimiento sea más rápido y más fuerte en los que tienen más calor. Las branquias 
múltiples y dobles tienen tal naturaleza mucho más [20] que las simples y pequeñas. Por 
eso también, algunos peces pueden vivir mucho tiempo fuera del agua, los que tienen 
branquias pequeñas y menos fuertes, como la anguila y todos los parecidos a serpientes, 
pues no necesitan mucho enfriamiento. 


La boca de los peces 


También presentan diferencias respecto [25] a la boca. Unos la tienen en el extremo 
y hacia delante, otros en la parte inferior, como los delfines137 y los selacios, por eso 
toman el alimento vueltos de espalda. Parece que la naturaleza hizo esto no sólo para la 
salvación de los otros animales (pues, al retrasarse en el giro, los otros se ponen a salvo; 
todos ellos, en efecto, son [30] carnívoros), sino también para que no se abandonen a su 
elotonería con el alimento, pues si lo cogieran con facilidad perecerían del hartazgo 
rápidamente. Aparte de esto, al tener una forma de morro redondeada y delgada no es 
capaz de abrirse bien. 

[697a] Además, también entre los que tienen la boca arriba, unos la tienen abierta a 
lo ancho, otros afilada: los que son carnívoros, abierta a lo ancho, como los que tienen 
dientes de sierra, porque su fuerza se basa en la boca, los que no son carnívoros, afilada. 


La piel y las escamas 


En cuanto a la piel, unos la tienen cubierta [5] de escamas (la escama se destaca del 
cuerpo por su brillo y su finura), otros rugosa, como el pez ángel, la raya y los peces de 
este tipo; muy pocos la tienen lisa. Los selacios no tienen escamas y son rugosos por ser 
cartilaginosos, pues el elemento terroso de all1133 la naturaleza lo empleó en la piel. 


Los testículos y la vejiga 


Ningún pez tiene testículos ni al exterior, [10] ni en el interior132, ni ningún otro 
animal sin patas, por eso tampoco los tienen las serpientes. El conducto del excremento y 
de la reproducción es el mismo, como también les sucede a todos los otros cuadrúpedos 
ovíparos, porque no tienen vejiga, ni se produce en ellos excremento líquido. El género 
de los peces presenta, [15] pues, estas diferencias respecto a los otros animales. 


160 


Animales intermedios: los cetáceos 


En cambio, los delfines, las ballenas y todos los cetáceos semejantes no tienen 
branquias, sino un aventadorléó porque poseen pulmón; tomando, pues, agua de mar por 
la boca la expulsan por el aventadorlél, Les es preciso, ciertamente, tragar líquido porque 
toman [20] su alimento en el agua y, una vez tragado, es necesario expulsarlo. Las 
branquias sólo son útiles para los animales que no respiran; por qué causa, se ha dicho en 
el tratado Acerca de la respiraciónl. Es imposible realmente respirar y tener branquias 
al mismo tiempo. Pero para la expulsión [25] del agua tienen el aventador. Se encuentra 
en ellos delante del cerebro pues, si no, lo separaría de la columna vertebral. 

La causa de que tengan pulmón y respiren es que los animales grandes necesitan 
más calor para moverse. Por eso, dentro de ellos el pulmón se encuentra lleno de calor 
sanguíneo. [30] Estos animales son, en cierto modo, terrestres y acuáticos, pues respiran 
aire como los terrestres, pero no tienen patas y toman su alimento del agua como los 
acuáticos. 


Las focas y los murciélagos 


Las focas y los murciélagos pertenecen [697b] a dos géneros: las primeras a los 
acuáticos y a los terrestres, los segundos a los voladores y a los terrestres, por eso 
participan de ambos géneros y de ninguno en particular. 

Las focas, en efecto, si se consideran como animales acuáticos, tienen patas, y si se 
consideran como terrestres, [5] tienen aletas (pues tienen patas traseras totalmente 
semejantes a las aletas de los peces, y además todos los dientes en forma de sierra y 
afilados). 

Y los murciélagos si se consideran como voladores, tienen patas, pero si se 
consideran cuadrúpedos no las tienen, ni tampoco tienen cola, ni pluma caudal. No tienen 
cola por ser voladores, por ser terrestres no tienen pluma caudal. [10] Esta disposición 
les viene por necesidad: tienen, en efecto, alas membranosas, y ningún animal tiene 
pluma caudal si no tiene alas de plumas separadas, pues de tales plumas está formada la 
pluma caudal. Y la cola sería también un estorbo, si existiera en los seres voladores. 


El avestruz 


De la misma manera también el avestruzl93, [14] Tiene unas características de [15] 
aveló%, otras de animal cuadrúpedo. En tanto no es cuadrúpedo, tiene alas, en tanto no 
es ave, no puede volar elevándose en el aire, y las plumas no le son útiles para el vuelo, 
sino que semejan pelos. Además, como cuadrúpedo tiene las pestañas superiores, y la 
zona en torno a la cabeza y la parte superior del cuello están calvas, de modo que tiene 
las pestañas más parecidas a cabellos; como ave, las partes [20] inferiores están cubiertas 
de plumas, y es bípeda como un ave, pero tiene pezuña hendida como un cuadrúpedo: 
no tiene dedos, sino pinzas. 

La causa de esto es que no tiene el tamaño de un ave, sino de un cuadrúpedo, pues 
es necesario que el tamaño de las aves sea, hablando en general, muy pequeño, dado que 


161 


no es fácil que se mueva en el aire una gran masa corporal. [25] 

Así, se ha hablado sobre las partes, por qué causa cada una existe en los animales, 
tratando sobre todos los animales cada uno en particular. Tras estas explicaciones a 
continuación viene exponer el estudio sobre la reproducción [30] de los animalesl%. 


l Es decir, son ovovivíparos. 
2 Cf. H. A. 508429 ss. 


3 Repliegue del peritoneo (membrana que reviste la cavidad ventral de los vertebrados y casi todas sus 
vísceras) que cubre por delante los intestinos. 


4 Nombre que se da a los diversos repliegues peritoneales que unen el estómago y el intestino con las paredes 
abdominales. 


3 Cf. libro II a partir del capítulo 4. 





$ La palabra cholé significa tanto la bilis como el órgano que la encierra, la vesícula biliar. En Aristóteles se 
utiliza preferentemente con el segundo valor, en cambio en los fisiólogos del s. v se usa para «bilis». Esta 
ambivalencia dificulta la traducción, pues aquí el término va de uno a otro significado, variando según la 
interpretación. 


1 Parece ser el scomber sarda, abundante en el Mar Negro, que se distingue del atún ordinario por sus dientes 
más puntiagudos y fuertes; popularmente conocido como caballa. En A. 4. 506b13, Aristóteles señala que su 
vesícula biliar tiene una longitud excepcional. 


$ Se refiere a PLATÓN, Timeo 71b-d. 


2 En el hombre la vesícula biliar no falta casi nunca. Según Peck y Vegetti este error podría deberse a que 
Aristóteles hizo sus observaciones sobre fetos o recién nacidos, y la vesícula no se desarrolla hasta después del 
tercer mes de vida. 


10 Se cita el mismo hecho también en H. 4. 496b24-29. 
U Cf. 676b19. 


12 Se refiere al tratado hipocrático De locis in homine. La colección hipocrática contiene muchas alusiones a 
esta teoría. 


l3 Se trata de la bilis negra, uno de los humores secretorios que provienen del alimento. 
14 Sobre la edad de los caballos, cf. H. A. 576226; sobre la de los ciervos, 578b23. 
15 Flema (phlégma) designa un humor frío, mucosidad o pus. 


16 Aristóteles niega que haya diferencia entre la bilis amarilla y la negra, que habían tenido gran importancia en 
teoría médica del siglo v. 


17 Cf. nota 3 de este libro. 

18 Cf. libro Il, 651420. 

12 Cf. nota 4 de este libro. 

20 La misma referencia la hace en 650b10; cf. libro II, notas 39 y 40. 


21 Véase G. A. 12-16. 


ps] 
ES] 


22 Es decir, frente a los animales sanguíneos que se han estudiado en los capítulos anteriores. 


162 


23 Los grandes grupos en que Aristóteles divide a los animales no sanguíneos, que corresponden a los 
modernos invertebrados, son: malákia o cefalópodos, malakóstrata o crustáceos, ostrakóderma o testáceos 
(incluye gasterópodos, bivalvos, equinodermos, celentéreos y ascidias) y éntoma o insectos (incluye todos los 
gusanos). Véase H. A. 1 6 y IV 1, y también Introducción. 


24 Los animales no sanguíneos. 
25 Las dos mitades de lo que se suele llamar el «pico». 
26 Cf. libro II, 661 a 16 ss. 


27 Puede hacer referencia al principio de esta misma obra (II 661a21 y ss.), o bien referirse a otro tratado 
anterior, y en ese caso nos remite a A. A. 528b30 ss. 


28 La palabra kóchlos designa toda una familia de moluscos gasterópodos cuya concha recuerda a los caracoles 
terrestres. Por lo que se dice más adelante, en 679b, vemos que se trata de animales con opérculo permanente 
(Littorina littorea). 


22 De las sepias y los pulpos. 
30 El término tholós designa tanto la tinta como la bolsa que la contiene. 


31 El término mytis designa el órgano de los cefalópodos análogo al hígado de los sanguíneos (hépar). Según la 
teoría aristotélica no pueden tener hígado al carecer de sangre. 


32 Cf. II 8. Y también H. A. 524b23 ss. 
33 En 678b10. 

34 Cf. 678b24. 

35 Cf. II 661a17. También H. A. 528b29. 


30 Glándula digestiva que rodea el estómago de los gasterópodos, que segrega un jugo digestivo complejo, y 
que hace las funciones del hígado y del páncreas de los vertebrados. 


37 Aristóteles parece que confunde la glándula digestiva y el contenido del saco gástrico, que contiene un 
líquido de color marrón rico en secreciones de la glándula. Esto debe de ser la secreción de que habla, pero sólo 
es comestible la masa visceral, de la que el hepatopáncreas constituye la mayor parte. 


38 Molusco gasterópodo de la familia de los murícidos, del que los antiguos obtenían un tinte de color rojo. 
Concha ovalada. Costero, vive en fondos rocosos. Cf. 661a21 y nota. 


32 Gasterópodo, con conchas de tamaño mediano o grande, fusiformes, espiral cónica y abertura oval. Existen 
varios géneros y especies. Viven en las costas rocosas. 


40 Género de moluscos gasterópodos marinos, de concha gruesa, redonda, con abertura semicircular, dentada 
en su interior y hélice casi plana. Hay varias especies, todas comestibles. 


4l Moluscos gasterópodos del orden de los aspidobranquios, de concha cónica, lisa o con estrías y cuyos 
individuos viven asidos fuertemente a las peñas de las costas. Hay muchas especies, todas ellas comestibles. 


2 Molusco lamelibranquio, de concha delicada, muy buscado como marisco. Se llama también chirla o 
coquina. 


3 Cf. H. A. TVS, capítulo dedicado por entero a los erizos. 
24 En H. A. IV 3-5 se señalan todas estas diferencias. 

45 Al principio del capítulo, 678b21 ss. 

46 Cf. H. A., especialmente IV 4. 


47 Esto nos indica que la Investigación sobre los animales debía de estar ilustrada con dibujos, probablemente 


163 


los Dibujos anatómicos (Anatomal) que Aristóteles cita con frecuencia. 
18 Realmente son equinodermos. 


22 Cf. H. A. IV 6, dedicado por entero a las ascidias. Aristóteles las coloca erróneamente entre los testáceos, 
cuando son invertebrados tunicados, del suborden de los cordados, aunque se da cuenta de su naturaleza especial 
que hace que las compare con plantas. 


30 Descripción de la boca, la famosa «linterna de Aristóteles» llamada así (laterna Aristotelis) en la 
terminología zoológica a partir de J. T. KLEIN en su obra Naturalis Dispositio Echinodermatum (1734), y llevada 
al uso corriente por CUVIER en sus Lecgons d *Anatomie Comparée (1805). Véase H. A. 531a3. 


31 Estos huevos son en realidad las glándulas genitales (ovarios o testículos) que constituyen la única parte 
comestible de los erizos. 


32 Nada en la anatomía de los erizos se corresponde con estas partículas. Podría tratarse de las vesículas 
ambulacrales, pero no es seguro. 


33 Según Peck esto es cierto para los erizos del Mar Rojo, no los del Mediterráneo, pues su ciclo sexual 
corresponde al de la luna. Las cinco glándulas crecen durante las semanas anteriores a cada plenilunio de verano 
y la puesta de los huevos la hacen en los pocos días anteriores y posteriores a la luna llena. 


34 Cf. H. A. 544a16 ss. donde se explica esto mismo. 


35 Al sur de la isla de Lesbos, donde parece que Aristóteles recopiló gran parte de sus datos y observaciones 
durante su estancia en Asia Menor. 


56 Se refiere al de los erizos. 
57 Cf. H. A. V 16. 


38 Equinodermo de la clase de los holoturioideos, orden de los actinópodos, con cuerpo cilíndrico o tubuloso, 
sin esqueleto calizo; rastrean mediante tres hileras de pies ambulacrales. La boca está rodeada de una corona de 
tentáculos contráctiles y en el intestino terminal desembocan las branquias, que son ramificadas. 


359 Literalmente «planta que crece sobre las rocas». Podría tratarse de la siempreviva, que crece sobre las peñas 
y tejados (sempervivum tectorum). 


$0 Se llaman también «anémonas de mar». Son celentéreos antozoos. Su cuerpo, blando y contráctil, tiene en 
su extremo superior la boca, rodeada de varias filas de tentáculos que, extendidos, dan al animal la apariencia de 
una flor. Cf. también HA. A. 548424. 


61 La clase de los asteroideos pertenece, sin embargo, a los equinodermos. Es extraño que Aristóteles no se 
fijara en su estructura pentámera más clara aún que en el erizo. 


$2 Por encontrarse allí el hueso de la sepia o la pluma del calamar. 


63 Parece que Aristóteles no ha reparado en el corazón, que se encuentra detrás del hígado. En cualquier caso, 
según su teoría los animales no sanguíneos no pueden tener ni corazón ni hígado, sólo órganos análogos. 


$ Cf. H. A.1V7. 
65 Llamadas también ciempiés. Género /ulus, clasificado entre los artrópodos miriápodos. 
$6 Cf. H. A. 532b10 y V 30. 


$7 En H. A. 532b11 se dice que se alimentan de rocío. Otra posible lectura (PECK y VEGETTI): «la humedad 
dejada por el aire». 


68 Es la especie Ephemera vulga, insecto del orden de los efemerópteros, también llamada cachipolla. Cf. H. A. 
552b18-23. 


$2 En TIT 2 donde se estudiaban los cuernos. 


164 


10 Cf. H. A. 531b030-532a8. 
11 Aristóteles llama dientes a las mandíbulas de los himenópteros. 


22 Parece que se trata de un instrumento de doble uso empleado, sobre todo, por los soldados. Sobre la 
especialización de funciones se trata en Política 1252b2, donde Aristóteles alaba a la naturaleza por ser menos 
cicatera que los artesanos de Delfos que fabrican cuchillos de varios usos. 


13 Cf. 679b16 y también H. A. 528a11 ss. 


74 Este es uno de los pocos casos en que Aristóteles usa género (génos) y especie (eídos) en sentido técnico 
clasificatorio. 


15 Ciudad de Bitinia, junto al Mar Negro. 

16 Hay un juego de palabras entre plateís (planas, aplastadas) y plátas (remos). 
11 Cf. H. A. 525b20; 526b9 y 549a15-b10. 

73 En concreto H. A. IV 2-3; también 541b20. 

22 Cf. 678a27-679a30, y también H. A. 523b21-525a30. 

$0 Es decir, los tentáculos. 


$l E representa la línea A-D. Este esquema supone uno de los más profundos intentos de anatomía comparada 
de toda la obra aristotélica. 


82 Aristóteles no reconoce como «patas» (o brazos) los dos brazos tentaculares de sepias y calamares, que 
actualmente se clasifican dentro del orden de los decápodos. 


$3 Es decir, sepias y calamares. 


84 Puede referirse, según Louis, a una especie de guantes de cuero o lana usados por los médicos para las 
fricciones (GALENO, De Sanitate tuenda 111 4). Pero parece más convincente la explicación de Peck y Wgetti. 
Según ellos se trataría de un tipo de vendaje para reducir las luxaciones de los dedos, consistente en un tubo 
trenzado de fibras de palma abierto por ambos extremos, donde se introducía el dedo y se tiraba a la vez del tubo 
y de la muñeca (cf. Tratados hipocráticos. Articulaciones 80). 


83 De II 10, 656413, a III 3, 665227. 
86 Para contrarrestar el calor del corazón. Cf. 652b20. 
87 Cf. el mismo comentario erróneo acerca del león en H. 4. 497b16. 


88 El sentido común no es un sentido distinto a los cinco conocidos, sino la naturaleza común inherente a todos 
ellos. 


82 Cf. 686430. 


20 El término griego órganon significa órgano, y también instrumento o herramienta, como ya se comentó en el 
libro I, nota 62. 


21 El bipedismo, la relación mano-cerebro y el empleo de herramientas es un tema bien conocido en 
antropología en el debate sobre la evolución del hombre. 


22 Esta misma definición de la mano como herramienta de otras herramientas se encuentra también en Acerca 
del alma 432a1. 


23 La inferioridad natural del hombre, de la cual se libraba mediante la téchné y la organización política, era un 
tema común de la sofística del siglo v en su teoría del progreso, que resaltaba la capacidad del hombre de superar 
los límites de la physis gracias a la razón. Aquí Aristóteles cita a PLATÓN (Protágoras 321c ss), para refutarlo. 


24 Cf. Marcha de los animales, cap. 12. 


165 


25 Cf. H. A. 500a13 ss. 


26 Aristóteles usa siempre el genérico masculino para referirse también a las hembras de los animales, aunque 
pueda existir una forma propia para ellas, como es el caso de léaina. En la traducción hemos optado por poner la 
forma femenina. En contra de la afirmación de Aristóteles, la leona tiene cuatro mamas. 


27 Sobre el elefante, cf. H. A. 497b22-30 y 498a9-12. 
28 Cf. 1 9, 65522. 


29 En el tratado de la Reproducción de los animales, especialmente 721a30 ss.; 724a14-20 y 726b1-30; también 
en A. A. 523al4 ss. 


100 Cf. G. A. 726b30 ss.; H. A. 521a20-30. 
101 Cf. H. A. 1 13-14; también 497a27. 

102 Cf. G. A. 12-16. 

103 Cf. H. A. 11 500833 ss.; IM 1. 


104 La teoría de Aristóteles sobre la emisión del esperma empujado por presión de aire se expone en 4H. A. VII 


105 Sobre la constitución del hombre, cf. H. A. 115. 

106 Sobre la posición erguida del hombre y su forma de caminar, cf. Marcha de los animales 11. 
107 Cf. 686b2 ss. 

103 Aristóteles utiliza dos términos sinónimos, que luego empleará indistintamente. 

103 Sobre la naturaleza del mono, cf. H. A. 502a16 ss., donde se cita a un mono con cola. 
110 Es decir, perisodáctilos, artiodáctilos y fisípedos respectivamente. 

11 Sobre el astrágalo y su posición, cf. H. A. 499b20-31. 

112 Artiodáctilos. 

113 La planta del pie. 

14 Cf. Marcha de los animales 707b21 ss.; 708a9-20. 

115 Cf. H. A. 503al ss. 

116 Cf. 11 660b13-24. 

17 Cf. H. A. 492b27. 

118 Cf. IU 660b6. 


112 Aristóteles destaca la analogía entre aves y reptiles, confirmada actualmente también desde un punto de 
vista filogenético, e incluso evolutivo, pues las aves estarían emparentadas con un tipo de dinosaurios. 


120 Cf. 11 657425 ss. 





121 Esta misma afirmación se repite con frecuencia en Aristóteles. Véase libro II, nota 112. 
122 Aristóteles está en un error. Cf. libro II, nota 128. 

123 Cf. supra, 683b31 ss. 

124 Se trata de los ovíparos cuadrúpedos y ápodos. 


125 Se da una definición parecida en H. A. 1 12: «el cuello es la parte entre el rostro y el tronco», refiriéndose 
siempre a la anatomía humana. En el mismo texto se da el nombre de las diversas partes del cuello. 


166 


126 Puesto que no tiene hombros ni espalda diferenciados. 

127 Cf. G. A. 752b15 y ss. 

128 Cf. Marcha de los animales 707b7 y ss., y 708b20-709b15. 
122 Cf. 689b1b y ss., y también 658432 y ss. 


130 En A. A. se le dedica un capitulo entero (11 11). Allí se describe su forma, sus cambios de color y su 
anatomía. 


131 La misma palabra, pferón, designa en griego tanto la pluma como el ala. En el texto aparece sucesivamente 
con ambos sentidos. 


132 Aristóteles incluye aquí al murciélago y a insectos holópteros como las abejas, las moscas, etc. Sobre los 
diferentes tipos de alas, cf. H. A. 49046 ss. 


133 11 12 (oído), 13 (vista), 16 (olfato) y 17 (gusto). Véase también H. A. IV 8. 
134 Sobre el cuello se ha hablado más arriba, en 691b28. 


135 Se ha hablado ya sobre las diferentes formas de picos en III 662a34 ss. Sobre las aves en general, sus 
especies y costumbres, cf. H. A. 612b32 ss. 


130 Una parte de la tradición manuscrita presenta antí en lugar de apó, es decir, «tienen las alas en lugar de los 
brazos y miembros delanteros». 


137 Sobre la flexión de los miembros de los animales, cf. Marcha de los animales 704a20 ss.; también H. A. 
408a3 ss. A partir de estos textos se deduce que Aristóteles tenía ideas muy vagas sobre la estructura del 
esqueleto y, excepto en el elefante, comete el error de situar la rodilla en el talón, por eso dice que las aves tienen 
la rodilla hacia atrás y opone el sentido de la flexión de los miembros anteriores y posteriores. 


138 Cf. H. A. 490226. 


139 Cf. G. A. 754a9 ss. También H. A. VI 3. Los dos cordones que se observan en el huevo son el alantoides y 
la vesícula umbilical. 


140 Cf. 69346. 

141 Cf. A. A. 504a32-35. 

142 Parece que Aristóteles llama cadera a lo que realmente es el fémur de las aves. 
143 Cf. 689b7 y ss. 


144 El capítulo 14 de este libro está dedicado al avestruz (en gr. strouthós ho Libykós, literalmente «gorrión de 
Libia»). 


145 Para una descripción detallada de sus características, cf. H. A. 504a12 ss. 


146 En Investigación sobre los animales, Aristóteles insiste en esta peculiaridad; cf. H. A. 509b6; 540b33; 
631b22. 


147 Cf. G. A. 717b4 ss. y 77449 ss. 


148 La organización de los peces se ha descrito en detalle en 4. 4. II 13, y en capítulos anteriores de nuestro 
tratado, pero la causa se expondrá en el presente capítulo. 


142 Cf. libro IT, nota 86. 
150 Los tritones son, en realidad, anfibios. 
151 Este mismo detalle se comenta en H. 4. 504b32. El lago de Sifas se encuentra en Beocia, cerca de Tespias. 


152 Marcha de los animales 7 y 8, en especial 708a4, donde se vuelve a hablar del mújol del lago de Sifas. No 


167 


se menciona el tema en el tratado del Movimiento de los animales, por lo que la cita del nombre debe de ser, 
probablemente, una forma alargada del título del tratado sobre la Marcha. 


153 Esta frase presenta problemas de interpretación debidos a una corrupción del texto. Se han propuesto 
varias soluciones no totalmente satisfactorias. 


154 Cf. libro Il, especialmente 13, 16 y 17. También H. A. 505233 y ss. 





155 Acerca de la respiración 10 y 13. 
156 Cf. H. A. 504b28-505a20. 
157 Esta afirmación es incorrecta y algunos editores consideran la referencia una interpolación. 


158 Es decir, el elemento terroso que se hubiera utilizado para las espinas. 
159 Aristóteles insiste varias veces en esta característica, cf. H. 4. 504b18; 508a12; 
509b3; 540b29 ss.; G. 4. 716b15; 71849 ss.; 718a18; 765433. 


160 Se trata de las fosas nasales de los cetáceos, situadas en la parte superior de la cabeza. 


161 Es realmente un gran descubrimiento aristotélico la respiración pulmonar de los cetáceos. Hay que tener en 
cuenta que Linneo, en las diez primeras ediciones (de un total de doce) de su Systema Naturae, clasificó a estos 
animales entre los peces. 


162 El capítulo 12 se dedica a la respiración de los cetáceos. 


163 Este capítulo sobre el avestruz se ha considerado una interpolación posterior, pero es la continuación lógica 
después de haber hablado de animales que pertenecen a dos géneros, los cetáceos, la foca y el murciélago, pues 
también el avestruz pertenece a dos géneros según Aristóteles. Por otra parte, ya se nos había anunciado su 
estudio en 658a13 y en 695a17. 


164 En H. A. no se describe al avestruz, aunque se habla del gran número de huevos que pone (616b5). 


105 Se alude al tratado Reproducción de los animales (De Generatione Animalium), pero en algunos 
manuscritos esta línea se sustituye por las siete primeras palabras del tratado de la Marcha de los animales (De 
Incessu Animalium 70444). 


168 


169 


MARCHA DE LOS ANIMALES 


MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


170 


171 


INTRODUCCIÓN 


Para cuestiones de carácter general sobre la obra biológica de Aristóteles véase la 
introducción a las Partes de los animales en este mismo volumen y la introducción a la 
Reproducción de los animales en el volumen 201 de la B. C. G., realizadas 
respectivamente por Elvira Jiménez y Ester Sánchez. 

Tanto la Marcha de los animales como el Movimiento de los animales pertenecen 
al grupo de tratados biológicos de Aristóteles y son los más breves del Corpus 
Aristotelicum, brevedad que encontramos también en los Tratados breves de Historia 
natural. 

La autenticidad de Marcha de los animales es indudable, no así la del Movimiento 
de los animales, que algunos! consideran apócrifo basándose en que contiene una 
posible alusión al tratado De spiritu, claramente apócrifo y posterior a Aristóteles. Pero, 
según Louis y Farquharson, no está claro que dicha alusión sea al tratado De spiritu, 
sino a otros pasajes auténticos del Corpus Aristotelicum. También Jaeger la considera 
una obra aristotélica. 

El tratado Marcha de los animales, a diferencia del Movimiento de los animales, 
no aparece en ninguna de las listas antiguas, pero sí aparecen referencias en otros 
tratados, sobre todo en Partes de los animales, pero también en el tratado Acerca del 
cielo y en el mismo Movimiento de los animales. Por el contrario, no hay en otros 
tratados referencias claras al Movimiento de los animales. Por otra parte, en los dos 
tratados hay alusiones a otras obras del Corpus Aristotelicum. Este juego de referencias 
y los párrafos de conexión de unas obras con otras demuestran el interés de Aristóteles 
por la sistematización y el plan de conjunto que sigue en la redacción de sus 
investigaciones, plan que, en el caso de estos tratados, estaría dedicado al estudio de la 
vida. 

En cuanto al lenguaje y estilo de los dos tratados, hay que decir que no difiere del 
de los tratados científicos de Aristóteles. Las frases son, como en el resto del Corpus, 
cortas y concisas, tanto que, a veces, la comprensión y traducción del texto resulta difícil. 

Aunque los títulos de Marcha de los animales y Movimiento de los animales sean 
parecidos, su contenido es muy diferente. En el Movimiento de los animales, Aristóteles 
estudia el movimiento en general, los principios del movimiento, entendiendo como tal 
incluso la alteración y el crecimiento, es decir, los cambios que se producen en los 
cuerpos. 

En la Marcha de los animales se examina cómo se trasladan los animales y las 
diferencias entre las formas de locomoción de unos y otros. 

No obstante la diferencia de contenido, los dos tratados se caracterizan por 
investigar e intentar explicar las causas de los fenómenos, pretensión que también 
encontramos en Partes de los animales y en Reproducción de los animales y que está 
explícitamente expresada al inicio tanto de la Marcha de los animales como del 
Movimiento de los animales. 


172 


Desde un punto de vista lógico parecería correcto suponer que el tratado 
Movimiento de los animales es previo a la Marcha de los animales, pues explica los 
principios generales del movimiento, mientras que la Marcha de los animales versaría 
sobre la aplicación de esos principios al caso concreto de la locomoción de los animales. 
Sin embargo, no parece que haya sido ese el orden pensado por Aristóteles y, de hecho, 
el inicio del Movimiento de los animales hace una clara referencia a la Marcha de los 
animales, lo que confirmaría su cronología posterior. En el mismo sentido apuntan las 
demás alusiones contenidas en los dos tratados. 

En cuanto al momento de composición de la Marcha de los animales, se puede 
afirmar que fue escrito cuando Aristóteles preparaba el tratado Partes de los animales 
por las referencias que hay en este último tratado. También utiliza datos recogidos 
cuando preparaba Investigación sobre los animales, lo que lleva a Louis a colocar la 
redacción de la obra entre el 334 y el 330. Preus también opina que es anterior a las 
Partes de los animales, porque tiene referencias a la Investigación sobre los animales 
pero no a Partes de los animales, que, en cambio, tiene referencias a los dos tratados 
citados. 

El Movimiento de los animales es más tardío. La mayoría de los críticos coinciden 
en que hay que situarlo próximo al tratado Acerca del alma. 

F. Nuyens opina, basándose en la evolución de la psicología y del pensamiento de 
Aristóteles, así como en la relación entre el alma y el cuerpo descrita en el Movimiento 
de los animales, que es anterior a la redacción de Acerca del alma y, en contra de la 
opinión de Jaeger, cree que es anterior a la Reproducción de los animales. 

Louis, por el contrario, coloca este tratado después de la obra Acerca del alma, 
suposición corroborada por las alusiones a este último tratado contenidas en el 
Movimiento de los animales. En consecuencia Louis sitúa la composición del 
Movimiento de los animales entre el tratado Acerca del alma y la Reproducción de los 
animales, es decir, entre el 330 y el 323. 


1713 


El tratado «Marcha de los animales» 


La Marcha de los animales parece un complemento de las Partes de los animales. 
De hecho en Partes de los animales, que describe los Órganos externos e internos de los 
animales, habla, como es lógico, de los órganos de locomoción2, pero de una manera 
superficial. Por ello Aristóteles retoma la investigación en este tratado y estudia la 
locomoción desde un punto de vista mecánico, comparando la traslación en la tierra, en 
el aire y en el agua. Como afirma Vegetti, se puede decir que esta obra abre la serie de 
investigaciones centradas no ya en las partes sino en las funciones comunes a todos los 
animales: la locomoción, la reproducción, la percepción, etc.?. 

Aristóteles empieza enumerando los puntos que va a tratar (forma habitual de 
comenzar sus obras) y deja claro que lo que le interesa es averiguar las causas de 
determinados hechos, puesto que la exposición de los mismos ya aparece en el tratado 
Investigación sobre los animales. Como ya se ha dicho, Aristóteles estudia sólo el 
aspecto mecánico de la locomoción, dejando a un lado la fisiología de los procesos 
relacionados con la marcha y reservando para una posterior investigación —Movimiento 
de los animales— el estudio de los fenómenos psicológicos relativos al desplazamiento. 

El autor parte de unos principios básicos: 1) la naturaleza no hace nada en vano. En 
este punto Aristóteles sigue el finalismo platónico, corriente filosófica que, junto con el 
mecanicismo de Demócrito, intentaba dar una explicación del mundo. La naturaleza lo 
hace todo porque es necesario o mejor, no hace nada en vano ni inútil; 2) existen seis 
dimensiones agrupadas de dos en dos, lo alto y lo bajo, lo delantero y lo trasero, lo 
diestro y lo siniestro; 3) el movimiento se produce o por impulso o por tracción. 

Después Aristóteles establece una condición básica de todo desplazamiento, tanto si 
éste se realiza con todo el cuerpo como si se efectúa con unas partes: es necesario que 
exista un punto de apoyo. De esta exigencia de un punto de apoyo se deriva la necesidad 
de que los animales tengan extremidades capaces de flexionarse. La flexión se convierte 
por tanto en una de las condiciones del movimiento de los animales. 

En cuanto a las seis categorías antes citadas, Aristóteles explica que las parejas se 
diferencian por su función más que por su posición. Así en las plantas lo alto está situado 
allí donde se distribuye el alimento, es decir, en lugar opuesto al de los animales. De la 
misma manera la parte delantera es aquella en la que surge la sensación y la parte 
derecha aquella en la que se inicia el movimiento, aunque la diferencia no es igual de 
clara en todos los animales, siendo el hombre el que la marca más, pues es el más 
conforme a naturaleza. A partir del capítulo 7, Aristóteles describe el movimiento de los 
distintos animales y hace una primera clasificación entre sanguíneos, que pueden tener 
como máximo cuatro puntos de apoyo, y no sanguíneos, que pueden tener más puntos 
de apoyo. Además, los primeros no pueden vivir una vez seccionados, a diferencia de los 
segundos, que sí pueden hacerlo porque están constituidos como un compuesto de 
muchos animales. 

Tras describir el movimiento de los animales que avanzan por medio de flexiones, 
como las serpientes y algunos peces, Aristóteles pasa a hablar de los pies y de la ausencia 


174 


de ellos en algunos animales y concluye que siempre deben existir en número par para 
lograr una mayor estabilidad. 

Todo el capítulo 9 está dedicado a explicar el mecanismo de la flexión. Ésta es 
necesaria, pues si el miembro que avanza no se flexionara el animal no podría sostenerse 
de pie y caería. También son flexiones las ondulaciones y contorsiones mediante las que 
avanzan las serpientes y otros animales sin pies, así como el movimiento de las alas de 
las aves y el de las aletas de los peces. 

El capítulo 10 aborda el movimiento de los pájaros. Este movimiento, tanto si es 
por el aire al volar, como por tierra al caminar, precisa las alas y las patas. Las aves no 
podrían volar si no tuvieran patas ni caminar si no tuvieran alas. Los pájaros, además, 
están provistos de rabadilla, que les permite dirigir el vuelo. Sin ella serían llevados como 
una nave sin timón, como les ocurre, por ejemplo, a los coleópteros. También hay aves 
que, en lugar de rabadilla, utilizan las patas extendidas para dirigir el vuelo. Frente a los 
holópteros*, cuya desproporción entre el tamaño de las alas y del cuerpo hace que el 
vuelo sea lento, Aristóteles coloca a las aves de garras encorvadas, que tienen todas las 
partes del cuerpo conformadas para un vuelo rápido y potente. 

En el capítulo 11, Aristóteles explica por qué motivo el hombre no tiene alas. El 
hombre tiene las piernas largas y fuertes para poder mantenerse erguido y las alas le 
resultarían inútiles; por eso la naturaleza no se las ha conferido, pues ya sabemos que la 
naturaleza no hace nada en vano. 

En el capítulo 12, el autor constata que el hombre realiza las flexiones al contrario 
que los cuadrúpedos. De hecho, los hombres flexionan los brazos de forma cóncava y las 
piernas de forma convexa y los cuadrúpedos las patas delanteras de forma convexa y las 
traseras de forma cóncava. Insiste Aristóteles en que la naturaleza ha dotado a los 
animales de este tipo de flexión porque todo lo orienta hacia lo mejor. En efecto, si los 
cuadrúpedos flexionaran las patas delanteras en sentido contrario, levantarían poco los 
pies del suelo, y si flexionaran las patas traseras de forma convexa se verían 
obstaculizados al caminar y las hembras tendrían más dificultad para amamantar las 
crías. 

En el capítulo 13, Aristóteles analiza las posibles formas de flexionar las 
articulaciones, cuatro en total: las patas traseras y delanteras de la misma forma, bien 
cóncava bien convexa, o las patas traseras de manera opuesta a las delanteras, convexas 
unas, cóncavas otras y viceversa. Pero en la realidad sólo se dan estas dos últimas 
formas de flexión y en los hombres son alternativamente opuestas. Así el hombro tiene 
una flexión convexa, el codo cóncava y la muñeca otra vez convexa. Y lo mismo ocurre 
en las piernas. 

En el siguiente capítulo se dice que el movimiento se efectúa en diagonal: tras 
mover el miembro anterior derecho se mueve el posterior izquierdo, después el anterior 
izquierdo y luego el posterior derecho. Si se movieran al mismo tiempo los dos miembros 
anteriores, el animal podría caer hacia delante y el movimiento se asemejaría más a un 
salto, lo que es mucho más cansado. Y si se movieran simultáneamente las dos patas de 
un mismo lado, el animal quedaría sin suficientes puntos de apoyo y se caería. También 


175 


los animales que tienen más de cuatro pies se mueven en diagonal. 

Aristóteles vuelve a hablar de las aves y señala que las alas ocupan el lugar de las 
patas delanteras de otros animales y se doblan de la misma manera. Para poder 
sostenerse de pie es necesario que el muslo esté colocado debajo, hacia la parte posterior, 
para sostener el cuerpo, que es más pesado en la parte trasera que en la delantera. Las 
aves tienen las alas, como los peces las aletas, adheridas a los costados. También los 
cuadrúpedos ovíparos, como los cocodrilos y las tortugas, tienen las patas colocadas 
sobre el costado, porque así pueden plegarlas fácilmente y pueden incubar mejor los 
huevos. De igual manera, en los animales de más de cuatro patas, éstas también surgen 
del costado, excepto las últimas, y sirven para dirigir y para seguir. Además, la mayor 
parte vive en madrigueras y por ello no podrían tener las patas elevadas. 

En el capítulo 17, Aristóteles hace algunas observaciones sobre la constitución y 
movimiento de los cangrejos y de la langosta y pasa a hablar de los palmípedos. Los pies 
de estos animales les sirven como aletas, pues además de ser palmípedos, son grandes, lo 
que compensa la poca longitud de las patas. Como siempre, la naturaleza no hace nada 
en vano y ha dado grosor a las patas y anchura a los pies porque así son más útiles para 
nadar. 

Tras este capítulo hace Aristóteles una comparación entre los pájaros y los peces y 
establece analogías entre las alas y las aletas así como entre la rabadilla de unos y la cola 
de otros. 

Por último encontramos una referencia a los testáceos, que, según Aristóteles, son 
defectuosos. 

El tratado se cierra con el anuncio de una investigación sobre el alma. 


176 


El tratado «Movimiento de los animales» 


El tratado Movimiento de los animales es, lo mismo que la Marcha de los 
animales, un complemento de las Partes de los animales y, como ya se ha dicho, lo es 
también de la Marcha de los animales. 

A pesar de su brevedad, este pequeño tratado plantea temas fundamentales ya 
abordados en la Física y en la Ética. De hecho, como sostiene Lanza3, es preciso 
recurrir a la Física para comprender los primeros capítulos, en los que Aristóteles maneja 
conceptos básicos como la oposición movimiento-reposo y el motor inmóvil. Y también 
hay que recurrir a la Ética cuando Aristóteles trata la relación existente entre los 
comportamientos morales y los instintivos. 

La investigación se centra en la causa común del movimiento, entendiendo por 
movimiento no sólo la traslación, sino cualquier modificación de los seres vivos, como, 
por ejemplo, el crecimiento. 

Aristóteles establece desde el primer momento el principio general del movimiento: 
el primer motor es necesariamente inmóvil y es el origen de los demás movimientos. 
Afirma también que es imposible que haya movimiento sin que exista algo inmóvil. Y 
esto es evidente en los animales mismos, pues si alguna de sus partes se mueve es 
necesario que otra permanezca quieta. 

Lo mismo que es necesario que en el animal haya algo inmóvil, lo es también que 
haya algo inmóvil externo al animal, porque si no es así y todo cede no puede haber 
movimiento. Ahora bien, ese algo inmóvil debe ser distinto de lo que se mueve. Para 
ilustrar estas afirmaciones Aristóteles presenta el ejemplo de la nave que sólo puede 
moverse apoyándose en un punto de apoyo exterior. 

Pasa después el autor a plantear el movimiento del cielo y aplica el mismo principio 
antes citado, pues todos los movimientos se explican de la misma forma. 

Al hablar del movimiento del universo Aristóteles hace una distinción entre los 
distintos significados del término imposible y afirma que no es lo mismo lo 
necesariamente imposible y lo que no lo es por necesidad. Una cosa no es imposible a no 
ser que lo contrario sea necesario. 

Insiste Aristóteles en que la existencia de algo fijo exterior debe darse no sólo en los 
desplazamientos, sino también en lo que se modifica y desarrolla. De aquí pasa a plantear 
el problema de cómo el alma mueve al cuerpo y de dónde se encuentra el principio del 
movimiento. 

Todos los animales se mueven para algo y ese algo es el término del movimiento y 
lo que hace que el animal se mueva es la mente y el deseo. 

Distingue Aristóteles entre el motor eterno, cuyo movimiento es eterno y mueve sin 
ser movido, y el movimiento de los animales, que tiene un límite y que se produce 
después de haber sido movido. 

En el capítulo 7 hace Aristóteles una comparación entre los mecanismos que llevan 
a actuar y los silogismos: todo hombre debe caminar, soy hombre, inmediatamente 
camino. 

En el proceso que se produce para que tenga lugar el movimiento, el deseo y la 


17 


imaginación son fundamentales. 

El autor trata de localizar el lugar donde se encuentra el principio del movimiento y, 
tras poner el ejemplo de la mano que mueve un bastón, lo sitúa en el corazón y ahí 
también coloca el soplo innato, que mueve los miembros gracias a su capacidad de 
extenderse y contraerse sin alterar la propia naturaleza. 

Recurre después a la comparación del animal con una ciudad bien gobernada. Lo 
mismo que en la ciudad cada uno hace lo que le corresponde, así también en el animal, 
en el que cada parte realiza su trabajo sin que sea necesario que en cada una de ellas esté 
presente el alma, bastando con que esté en el principio del cuerpo. 

En el capítulo 11 encontramos una serie de observaciones sobre los movimientos 
voluntarios e involuntarios, con lo que se concluye el tratado. 


1 Brandis, Rose y Zeller. 
2 En el libro IV. 


3 Véase la introducción a su traducción La locomozione degli animali en Opere biologiche di Aristotele, Turín, 
1971. 


1 Aristóteles emplea el término holópteros para designar a los insectos, poseedores de verdaderas alas. 


3 Introducción a su traducción 1] moto degli animali en Opere biologiche di Aristotele, Turín, 1971. 


178 


179 


BIBLIOGRAFÍA 


Para una bibliografía más amplia sobre la obra biológica de Aristóteles nos 
remitimos a la que aparece en la introducción a las Partes de los animales en este mismo 
volumen. Esta breve reseña bibliográfica se refiere exclusivamente a los tratados Marcha 
de los animales y Movimiento de los animales. 


E. S. FORSTER, Introducción a su edición de Aristote. Movement of animals y 
Progression of animals, Londres-Cambridge, Mass., 1961. 

D. LANZA, Introducción a su traducción de Opere biologiche di Aristotele. Il moto degli 
animali, Turín, 1971. 

P. Lours, Introducción a su edición de Aristote. Marche des animaux y Mouvement des 
animaux, París, 1973. 

L. TORRACA, Introducción a Aristotele. De motu animalium, Nápoles, 1958. 

M. VEGETTI, Introducción a su traducción de Opere biologiche di Aristotele. La 
locomozione degli animali, Turín, 1971. 


180 


181 


MARCHA DE LOS ANIMALES 


Problemas relativos a la locomoción 


En lo relativo a los miembros utilizados [704a 1] por los animales para la 
locomoción, hay que examinar debido a qué causa existe cada uno de ellos y para qué los 
poseen y, además, las diferencias entre unos y otros miembros de un mismo y único 
animal, y entre los de otros que son de diferente especie. 

En primer lugar, tomemos cuáles son los asuntos que hay que examinar. El primero 
es con cuántos puntos mínimos [10] se mueven los animales; después, por qué los 
sanguíneos! lo hacen con cuatro, y en cambio los no sanguíneos con más, y, en general, 
por qué causa unos animales son ápodos, otros bípedos, otros cuadrúpedos, otros 
polípodos y por qué todos los que tienen pies los tienen en número [15] par: por lo 
general, los puntos con los que se mueven son pares. Además, hay que examinar por qué 
causa el hombre y el pájaro son bípedos, y en cambio los peces son ápodos; y por qué el 
hombre y el pájaro, siendo bípedos, doblan de manera opuesta las piernas. En efecto, el 
hombre dobla la pierna hacia afuera, mientras que el pájaro lo hace hacia [20] adentro. 
Además, el hombre dobla de manera opuesta sus piernas y sus brazos, pues éstos los 
dobla hacia dentro, en cambio las rodillas hacia fuera. Y los cuadrúpedos vivíparos los 
doblan de manera contraria a los hombres y entre [704b] ellos mismos: doblan las patas 
anteriores con una flexión [5] hacia fuera y las posteriores hacia adentro. Y además los 
cuadrúpedos no vivíparos, sino ovíparos, las doblan de manera especial hacia un lado. 
También hay que examinar por qué causa los cuadrúpedos se mueven en diagonal. Sobre 
todas estas cuestiones y cuantas otras tengan relación con ellas, hay que observar las 
causas. Porque que esto ocurre [10] así, está claro por la Historia natural2, pero el 
porqué es lo que ahora hay que examinar. 


Principios generales 


[2] Como inicio de la investigación estamos acostumbrados a utilizar con frecuencia 
los principios del estudio de la naturaleza, tomando en consideración los fenómenos que 
se ajustan a esta forma en [15] todas las obras de la naturaleza. Uno de estos principios 
es que la naturaleza no hace nada en vano, sino siempre lo mejor posible para la esencia 
de cada especie animal; por ello, si algo es mejor así, así también es conforme a 
naturaleza. 

También hay que considerar las magnitudes espaciales, cuántas y cuáles hay y a 
qué categorías pertenecen. Existen [20] seis dimensiones, tres parejas: una, lo alto y lo 
bajo; la segunda, lo delantero y lo trasero; la tercera, lo diestro y lo siniestro. 

A éstas hay que añadir que los principios de los movimientos de locomoción son el 
impulso y la tracción. Éstos ciertamente existen en sí mismos, pero lo llevado por otro se 
mueve por accidente; pues lo desplazado por algo no parece [705a] moverse a sí mismo, 


182 


sino ser movido por otro. 

Siendo éstos los presupuestos, hablemos de sus consecuencias. [3] Ciertamente, de 
cuantos animales se desplazan, unos lo hacen con todo el cuerpo de un solo golpe, como 
[5] en los saltos; otros, con unas partes, como cualquiera de los que caminan. Pero en 
ambos desplazamientos lo que se mueve siempre se desplaza apoyado en un punto de 
apoyo situado debajo de él. Por ello, si este punto de apoyo se retira demasiado deprisa 
como para que lo que realiza el movimiento sobre él pueda apoyarse, y no presenta en 
absoluto [10] ninguna resistencia a los cuerpos que se mueven, nada puede moverse 
sobre él. Y ciertamente, el que salta realiza el salto apoyando la parte superior sobre sí 
mismo y sobre lo que está bajo los pies, pues las partes de las articulaciones establecen 
una cierta resistencia entre ellas y, en general, [15] lo que presiona sobre lo presionado. 
Por ello también, los pentatletasó saltan más con contrapesos* que sin ellos, y los 
corredores corren más rápidamente moviendo los brazos, pues en la tensión sobre los 
brazos y las muñecas hay una especie de apoyo. Y lo que se mueve realiza el [20] 
desplazamiento utilizando siempre como mínimo dos miembros, el que, como si 
dijéramos, ejerce la presión, y el que la recibe. Sin duda, la parte que permanece quieta 
es presionada porque soporta peso, mientras que la parte elevada se apoya en la que 
soporta el peso. Por ello, ningún ser sin miembros es capaz de moverse de esta manera, 
pues [25] no tiene en sí mismo la división entre la parte paciente y la agente. 


Lo alto y lo bajo 


[4] Dado que las dimensiones con las que los seres vivos están delimitados por 
naturaleza son seis, lo alto y lo bajo, lo delantero y lo trasero, y, además, lo diestro y lo 
siniestro, todos los seres vivos poseen la parte de arriba y la de abajo. De hecho, no sólo 
[30] en los animales existe lo alto y lo bajo, sino también en las plantas. Y se diferencian 
por su función y no sólamente por su colocación con respecto a la tierra y al cielo. Y, 
efectivamente, donde se produce la distribución del alimento y el crecimiento para cada 
uno es en lo alto; en cambio, donde [705b] este alimento llega a lo último es en lo bajo. 
Lo uno es un principio, lo otro un final; y el principio es lo alto. Sin embargo, podría 
parecer más propio de las plantas que fuera lo bajo, pues lo alto y lo bajo no tienen la 
misma posición [5] en ellas y en los animales. Respecto al todo?, la disposición no es 
igual, pero hay similitud respecto a la función. Efectivamente, las raíces son para las 
plantas la parte alta, pues desde allí se distribuye el alimento para los vegetalesé y lo 
toman a través de éstas, como los animales con la boca. 


Partes delantera y trasera 


Todos los seres que no sólo viven, sino que también son animales”, tienen parte 
delantera y trasera. De hecho, todos [10] ellos tienen sensación y con respecto a ésta se 
delimitan la parte de atrás y la de delante: en efecto, la parte en la que surge la sensación 
y desde donde se extiende para cada uno de los animales es la parte delantera, mientras 
que la parte opuesta es la trasera. 


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Izquierda y derecha 


Y en aquellos animales que no sólo tienen sensación, sino que pueden desplazarse 
[15] por sí mismos, se distinguen, además de las partes citadas, la izquierda y la derecha, 
definidas cada una de ellas, como las anteriormente dichas, por una función y no por su 
posición, pues la parte del cuerpo donde reside por naturaleza el principio del 
desplazamiento es para cualquier animal la derecha, y la parte contraria y por naturaleza 
servidora [20] de ésta, es la izquierda. 

Esto se manifiesta más en unos que en otros. De hecho, en los que realizan el 
citado desplazamiento sirviéndose de miembros (me refiero, por ejemplo, a los pies o a 
las alas o a algún otro semejante), en ellos es más evidente lo que [25] se ha dicho. En 
cambio, en los que no utilizan semejantes miembros, y avanzan realizando divisiones con 
el cuerpo mismo, como algunos ápodos, por ejemplo, las serpientes y el géneroé de las 
orugas y, además de éstos, los que llaman intestinos de tierra?, en ellos también se da la 
citada diferencia, pero no es igualmente clara. 


Inicio del movimiento 


[30] Prueba de que el comienzo del movimiento surge en la parte derecha, es que 
todos llevan los pesos en la izquierda, pues de esta manera es posible que el que 
transporta sea movido, ya que el que mueve queda libre. Por ello también es más fácil 
saltar sobre el [706a] pie izquierdo, pues la derecha es por naturaleza la que mueve y la 
izquierda la que es movida. De modo que es necesario que el peso recaiga no sobre la 
parte que mueve, sino sobre la que es movida: y si está colocado sobre la parte que 
mueve y el principio del movimiento, sin duda no se moverá en absoluto o lo hará con 
mayor dificultad. 

[5] Y una prueba de que el principio del movimiento surge de la derecha es también 
la postura, pues todos echan hacia adelante la parte izquierda y, si están parados, tienen 
más adelantada la izquierda, a no ser que ocurra algo fortuito. Ciertamente, no se 
mueven por la parte adelantada, sino por la atrasada; también se defienden con la 
derecha. 

[10] Y por esta razón las partes derechas son las mismas en todos. En efecto, la 
parte de donde surge el principio del movimiento es la misma para todos y en ella tiene 
por naturaleza su sede: y es la derecha de donde surge el principio del movimiento. Y por 
ello, entre los testáceosl%, los que tienen la concha en espiralll, la tienen todos hacia la 
derecha. De hecho, no se mueven en el sentido de la espiral, sino que todos avanzan en 
sentido contrario, como las [15] púrpuras!2 y los buccinosl3, Pues bien, si todos los 
animales se mueven desde la derecha, y aquéllos se mueven por sí mismos en la misma 
dirección, es de rigor que todos están orientados igualmente hacia la derecha. 


Derecha e izquierda en el hombre 


De entre los animales, los hombres tienen la parte izquierda más separada por el 
hecho de que son, de los animales, [20] los más conformes a la naturaleza; y por 


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naturaleza es mejor la derecha que la izquierda y está apartada de ella. Por eso en los 
hombres la parte derecha es la más diestral*. Al estar la parte derecha diferenciada, la 
izquierda lógicamente es más torpe, y en los hombres la más separada. También los otros 
principios, lo alto y lo delantero, son en el hombre más conformes a la naturaleza y los 
[25] más diferenciados. 


Lo delantero y lo alto 


Pues bien, cuantos tienen diferenciados [5] lo alto y lo delantero, como los hombres 
y los pájaros, son bípedos: de los cuatro puntos de apoyo, dos son, para unos, las alas, 
para los otros, las manos y los brazos. En [30] cambio, los que tienen de la misma forma 
lo delantero y lo alto, son cuadrúpedos, polípodos y ápodos. Llamo pie a una parte 
situada en un punto de apoyo sobre el suelo y capaz de realizar una locomoción; y, de 
hecho, el nombre de «pie» parece proceder de «suelo»13, 


Orientación de los distintos seres 


Algunos tienen de la misma forma lo [706b] delantero y lo trasero, como los 
cefalópodoslÉ y, entre los testáceos, los que tienen la concha en espiral; pero sobre éstos 
se ha hablado antes en otro lugar!?. 

Siendo tres los puntos de localización, lo alto, lo medio y lo bajo, los bípedos tienen 
lo alto hacia lo alto del universo, [5] los polípodos y los ápodos hacia el medio, y las 
plantas hacia lo bajo. La causa es que éstas son inmóviles, que lo alto tiende hacia el 
alimento y que su alimento procede de la tierra. Los cuadrúpedos, en cambio, están 
orientados hacia el medio, y también los polípodos y los ápodos, por el hecho de que no 
están derechos. Y los bípedos están [10] orientados hacia arriba porque están derechos, y 
especialmente el hombre, pues es el bíipedo más conforme a naturaleza. 

Lógicamente, también los principios proceden de estas parteslé El principio, 
ciertamente, es estimable; y lo alto es más estimable que lo bajo, y lo de delante más que 
lo de atrás, y lo diestro más que lo siniestro. Y también es correcto decir lo inverso sobre 
ellas, es decir, que por [15] estar los principios en estas partes, éstas son más estimables 
que las partes contrarias. 


Principio común de las partes 


Así pues, queda claro por lo dicho [6] que el principio del movimiento procede de la 
derecha. Pero, puesto que es necesario que, al tratarse de un todo continuo, del que una 
parte se mueve mientras que la otra permanece inmóvil y es capaz de moverse en su 
conjunto quedando fija una de las dos partes, como ambas [20] realizan movimientos 
contrarios, exista algo común donde se produzca esta conexión entre una y otra parte, y 
allí se encuentre el principio del movimiento de cada una de las partes, e igualmente el de 
la inmovilidad, está claro que, en todas las oposiciones citadas en que existe un 
movimiento propio de cada una de las partes opuestas, todas estas tienen [25] un 
principio común en la conexión de las partes citadas, es decir, la derecha y la izquierda, lo 


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alto y lo bajo, lo delantero y lo posterior!?. 

Pues bien, respecto a lo de delante y lo de atrás, la distinción no es tal en lo que se 
mueve a sí mismo, porque no existe ningún movimiento natural hacia atrás ni lo que es 
[30] movido distingue si el movimiento se hace hacia uno u otro de estos sentidos; en 
cambio, sí hay distinción respecto a la derecha y la izquierda y lo alto y lo bajo. Por eso 
todos los animales que avanzan utilizando miembros, no los tienen [707a] diferenciados 
por la distinción entre la parte de delante y la de detrás, sino por las demás, por las otras 
dos, y primero por la diferenciación entre la derecha y la izquierda, pues [5] es necesario 
que esta distinción exista enseguida en dos miembros, mientras que la otra primero se da 
en cuatro miembros. Pues bien, puesto que lo alto y lo bajo, y la derecha y la izquierda 
están ligados entre sí a un mismo principio común (y llamo principio al que ordena el 
movimiento) *** Pero en todo lo que es capaz de realizar convenientemente el 
movimiento procedente de cada [10] uno2%, es necesario definir de alguna manera y 
establecer en las separaciones relativas a los principios mencionados, tanto los 
horizontales como los verticales que hay en estas partes, la causa de todos los 
movimientos citados (y el principio común del que procede el movimiento de la derecha 
y de la izquierda en los animales es éste, e igualmente [15] también el de lo alto y lo 
bajo), y es necesario que este principio esté en cada ser de la forma más similar posible a 
cada uno de los principios que hay en las partes nombradas. 


Movimiento de los seres sanguíneos 


[7] Por tanto, está claro que el movimiento de locomoción está solamente o 
especialmente en esos que realizan el desplazamiento con dos o con cuatro puntos de 
apoyo. De manera que, ya que [20] esto se da casi exclusivamente en los seres 
sanguíneos, es evidente que ningún animal sanguíneo puede moverse con más de cuatro 
puntos de apoyo, y que cualquiera que se mueva por naturaleza con sólo cuatro puntos 
de apoyo, necesariamente es sanguíneo. 


Diferencia entre sanguíneos y no sanguíneos 


Concuerdan con lo dicho los hechos relativos a los animales. En efecto, ninguno de 
los sanguíneos puede vivir ni un momento, por así decirlo, dividido en [25] más partes, y 
no puede participar del desplazamiento con el que se movía cuando estaba unido y no 
seccionado; en cambio, algunos de los no sanguíneos y polípodos, seccionados pueden 
vivir mucho tiempo en cada una de las partes y realizar el mismo movimiento que antes 
de ser seccionados, como las llamadas escolopendras y [30] otros de los insectos 
alargados; efectivamente, la parte posterior [707b] de todos estos se mueve en la misma 
dirección que la anterior. El motivo de que vivan una vez seccionados es que cada uno 
de ellos está constituido de la misma manera que si se tratara de un compuesto formado 
por muchos animales. 


Movimiento de los ápodos 


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Esto es evidente a partir de lo dicho anteriormente, por el hecho de que tienen [5] 
esta forma. En efecto, se mueven naturalmente con dos o cuatro puntos de apoyo los 
animales constituidos más en consonancia con la naturaleza e igualmente también los 
sanguíneos que son ápodos?!. Ciertamente, también éstos se mueven con cuatro puntos 
de apoyo, por medio de los cuales realizan el desplazamiento. En efecto, avanzan 
sirviéndose de dos flexiones: la derecha y la izquierda y las [10] partes delantera y trasera 
se dan en la anchura en cada una de las dos flexiones; en la zona próxima a la cabeza el 
punto de apoyo delantero y el derecho e izquierdo; en la próxima a la cola; los puntos de 
apoyo posteriores. Y da la impresión de que se mueven con dos puntos de apoyo, con el 
[15] contacto delantero y con el posterior22. La causa es que son de escasa anchura, 
puesto que también en ellos la derecha va por delante y transmite el movimiento a la 
parte trasera, como en los cuadrúpedos. 


Descripción de las flexiones 


La causa de las flexiones es la longitud; en efecto, de la misma manera que los 
hombres altos caminan curvándose y, al dirigir el hombro derecho hacia adelante, la 
cadera izquierda se inclina más [20] hacia atrás y la parte central se curva y se ladea, hay 
que pensar que las serpientes se mueven por el suelo curvándose también así. Y la 
prueba de que se mueven de igual manera que los cuadrúpedos es ésta: los pliegues 
alternativamente pasan de cóncavos a convexos. Efectivamente, [25] cuando la izquierda 
dirige a su vez las partes anteriores, el pliegue cóncavo se forma a su vez en la parte 
contraria; de hecho la derecha se encuentra a su vez en el interior. En consecuencia, 
queda un punto de apoyo anterior derecho A, uno izquierdo B, uno posterior derecho C 
y uno izquierdo D2S, 

Así se mueven, de entre los animales terrestres, las serpientes de entre los 
acuáticos, las anguilas, los congrios y [30] las murenas y cuantos otros tienen una forma 
más semejante a los ofidios. Sin embargo, algunos de los animales acuáticos de este tipo 
no tienen ninguna aleta, como las [708a] murenas, sino que se sirven del mar como las 
serpientes lo hacen de la tierra y del mar (pues las serpientes nadan de la misma manera 
que cuando se mueven por tierra); otros tienen sólo dos aletas, como los congrios, las 
anguilas y alguna variedad de mújol que se encuentra en el lago Sifas24. [5] Y por este 
motivo se mueven con menos flexiones en el agua o en la tierra los animales 
acostumbrados a vivir en tierra, como el género de las anguilas. Pero los mújoles que 
tienen dos aletas compensan en el agua los cuatro puntos de apoyo con la flexión. 


Causa de la ausencia de pies de las serpientes 


La causa de la carencia de pies de las [8] serpientes es que la naturaleza no hace 
nada en vano, sino mirando que todo sea [10] lo mejor posible para cada uno, 
preservando la esencia propia de cada cual y su fin particular; y, además, también está lo 
dicho anteriormente por nosotros23, que ningún animal sanguíneo es capaz de moverse 
con más de cuatro puntos de apoyo. De esto se deriva, evidentemente, que cuantos 


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animales sanguíneos [15] tienen una longitud desproporcionada con respecto al resto del 
cuerpo, como las serpientes, no pueden tener pies. En efecto, éstos no pueden tener más 
de cuatro pies (pues serían no sanguíneos), y teniendo dos o cuatro serían casi 
totalmente incapaces de moverse; en estas condiciones el movimiento es forzosamente 
lento e inútil. [20] 


Número de pies 


Todo animal provisto de pies tiene necesariamente un número par de ellos, pues 
todos los que realizan el desplazamiento sirviéndose solamente del salto, para semejante 
movimiento no necesitan ningún pie; en cambio los que se sirven del salto, pero este 
movimiento [25] no les es suficiente, sino que también necesitan caminar, es evidente 
que avanzan mejor con pies en número par, mientras que es completamente imposible 
hacerlo de otra manera. Por eso es necesario que todo animal tenga un número par de 
pies. De hecho, al realizarse un desplazamiento de este tipo por partes, y no con todo el 
cuerpo a la [30] vez como en el salto, es necesario que, al desplazarse los pies, unos 
permanezcan quietos y otros se muevan, y que cada uno actúe para sus contrarios, 
pasando el peso de las [708b] partes que se mueven a las que permanecen fijas. Por ello 
a ninguno le es posible caminar utilizando tres pies, pues o no tienen en absoluto ningún 
punto de sujeción sobre el que apoyar el peso del cuerpo, o tienen una sola de las dos 
oposiciones, de manera que, al intentar moverse de esta manera, es inevitable que se 
caigan. 

[5] Todos los polípodos existentes, como las escolopendras, si se les daña uno de 
los pies, pueden avanzar incluso con un número impar de pies, como demuestran los 
hechos en la realidad, porque suplen la mutilación de los pies opuestos con el gran 
número restante de pies de uno y otro [10] lado, pues pueden, en cierto modo, arrastrar 
la parte dañada con las otras, pero no caminar con ella. Pero, no obstante, es evidente 
que también estos animales realizarían mejor el desplazamiento con un número par de 
pies, sin que faltara ninguno, antes bien, con los pies en correspondencia; de esta 
manera, en efecto, al tener apoyos simétricos y no tener vacío uno de los espacios de los 
pies opuestos, [15] pueden repartir su peso y no cargarlo más sobre uno de los lados. El 
animal que camina avanza con cada una de las partes alternativamente, porque así se 
llega a una posición igual a la del principio. 


Descripción de la flexion 


Así pues, queda dicho que todos tienen [20 9] un número par de pies y por qué 
motivo; y que, si no hubiera nada quieto, no habría flexión ni extensión, queda claro por 
lo que sigue. En efecto, una flexión es una desviación desde una línea recta a una 
curvilinea o quebrada, y una extensión lo es desde una de estas dos a una recta. En todos 
los cambios citados es forzoso que la [25] flexión o la extensión se produzca en relación 
a un solo punto de apoyo. Pero, ciertamente, si no existiera flexión, no habría ni marcha 
ni natación ni vuelo. De hecho, como los animales con pies se sostienen y cargan el peso 


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alternativamente sobre cada una de las patas opuestas, es obligado que, al avanzar una de 
ellas, se produzca una flexión [30] de la otra. En efecto, los miembros que se 
corresponden son por naturaleza de igual longitud, y es forzoso que lo que sostiene el 
peso sea recto, como una línea perpendicular a la tierra. Cuando avanza, se forma una 
hipotenusa28 y [709a] ésta equivale a la longitud del miembro fijo y al espacio 
intermedio. Pero, dado que los miembros son iguales, es necesario que el que 
permanece fijo se flexione bien por la rodilla, bien por la cadera, como sucedería si 
alguno de los animales que caminan no tuviera rodillas. Y esta es la prueba de que es así: 
si un animal camina por tierra?8 a lo largo [5] de un muro, la línea trazada no será recta, 
sino torcida, porque la línea trazada por el miembro doblado es menor, y, en cambio, es 
mayor la del miembro que está fijo y que levanta el cuerpo. Sin embargo, puede moverse 
incluso sin la flexión del miembro, como los niños cuando se arrastran. [10] Y 
antiguamente se hacía una observación semejante acerca de los elefantes22, aunque no es 
cierto. Tales animales se mueven también en virtud de una flexión que se produce en los 
omoplatos o en las caderas. Pero ninguno que esté rígido podría caminar de una manera 
continua y segura; por el contrario, se movería como los que en las palestras avanzan de 
rodillas sobre el polvo. 

[15] La parte superior, en efecto, es grande, de manera que el miembro inferior 
debe ser largo; si lo es, es necesaria una flexión. De hecho, dado que se sostiene a lo 
largo de una línea recta, o bien se caerá si la línea recta se acorta, o bien no avanzará. Si, 
estando recta una de las patas, la otra avanza, será mayor, aunque mida lo mismo, pues 
ésta equivaldrá [20] a la fija y al espacio que queda por debajo3%. Por tanto es forzoso 
que la pierna adelantada se flexione y, una vez flexionada, al mismo tiempo que la otra se 
extiende, se incline, avance y quede fija sobre la perpendicular, pues los miembros 
forman un triángulo isósceles, y la cabeza queda más baja cuando es una perpendicular la 
línea sobre la que avanza. 


La flexion en los ápodos 


[25] De los animales sin pies, unos avanzan con ondulaciones (y esto ocurre de dos 
maneras: unos realizan las flexiones pegados a la tierra, como las serpientes, otros hacia 
arriba, como las orugas), pero la ondulación es una flexión; otros avanzan por medio de 
una contorsion, como los llamados intestinos de la tierraál y las sanguijuelas. Éstos 
avanzan con la parte que dirige, y atraen hacia esta parte a todo el resto del cuerpo, y 
[30] de esta manera se trasladan de un lugar a otro. Pero es evidente que si las dos 
partes32 no fueran mayores que la sola línea recta, los animales que realizan ondulaciones 
no podrían moverse. Si, al extenderse la flexión, tuviese la misma [709b] extensión, no 
avanzaría nada; pero la realidad es que, al extenderse, sobrepasa el punto de partida y, al 
pararse, arrastra al resto del cuerpo. 


La flexion en los distintos animales 


En todas las traslaciones citadas, lo que se mueve avanza hacia adelante a veces 


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extendiéndose, a veces flexionándose, [5] enderezándose con las partes que dirigen y 
flexionándose con las que las siguen. Y todos los animales que saltan realizan la flexión 
en la parte que sirve de base al cuerpo, y saltan de esta forma. Lo mismo ocurre con los 
animales que vuelan y con los que nadan: los unos vuelan desplegando y replegando [10] 
las alas, los otros con las aletas, algunos con cuatro, otros con dos, los que las tienen de 
forma más alargada, como la familia de las anguilas; en cuanto al movimiento posterior, 
nadan flexionándose con el resto del cuerpo en lugar de las dos aletas, como se ha dicho 
antes33, [15] 

Los peces planos a veces utilizan la anchura del cuerpo en sustitución de las aletas, 
otras veces utilizan dos aletas. Los que son totalmente planos, como la raya, nadan 
desplegando y plegando sus aletas y las extremidades puestas alrededor del cuerpo. 


Movimiento de los pajaros 


[10 20] Quizás alguien no sepa cómo se mueven los pájaros con cuatro puntos de 
apoyo, tanto al volar como al andar, pues se ha dicho que todos los animales sanguíneos 
se mueven con cuatro puntos de apoyo“*. Pero no se ha dicho esto, sino que no lo hacen 
con más de cuatro puntos. Sin embargo, los pájaros no podrían [25] volar si se les 
privara de las patas, ni podrían andar si se les privara de las alas, puesto que un hombre 
no camina sin mover algo los hombros. 

Pero todos, como se ha dicho“, realizan la traslación por flexión y extensión, pues 
todos avanzan sobre la base hasta un cierto punto, como sobre algo que cede, de manera 
que es necesario que, si la flexión no tiene lugar en ninguna [30] otra parte, surja, por lo 
menos, de donde tienen el principio del ala los holópteros3£, del ala los pájaros, y de la 
parte análoga los demás, como los peces. Otros, como las serpientes, tienen el principio 
de la flexión en las flexiones [710a] del cuerpo. La rabadilla27 de los animales que vuelan 
está para dirigir el vuelo, como los timones en los barcos. Pero es necesario que también 
estas partes se [5] flexionen en su punto de unión. Por eso los holópteros y, de entre los 
que tienen alas con plumas separadas, los que no tienen rabadilla apta para la función 
mencionada, como los pavos reales, los gallos y, en general, los que no pueden volar, no 
caminan en línea recta; efectivamente, de entre los holópteros, absolutamente ninguno 
tiene rabadilla, de manera que son llevados como una nave sin timón, y cada uno de ellos 
cae donde sea, y lo mismo ocurre con los coleópteros, [10] como los escarabajos y los 
abejorros28, y con los que no tienen élitros, como las abejas y las avispas. Y los no 
voladores tienen una rabadilla inútil, como las pollas de agua32, las garzas y todos los que 
nadan; en lugar de la rabadilla, vuelan extendiendo las patas, y en sustitución de la [15] 
rabadilla utilizan las patas para dirigir el vuelo. 


Vuelo de los holópteros 


El vuelo de los holópteros es lento y sin fuerza porque la naturaleza de las alas no 
guarda proporción con el peso del cuerpo, sino que éste es grande, mientras que las alas 
son pequeñas y débiles. Así pues, de la misma manera que una nave de carga que 


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intentara realizar la navegación con los remos, de esa [20] misma manera practican el 
vuelo estos animales. Y la debilidad de sus alas y de su desarrollo contribuyen a lo 
dicho, 


Vuelo de los pájaros de garras encorvadas 


Entre los pájaros, el pavo real tiene una rabadilla que unas veces es inútil por su 
tamaño, otras veces no sirve para nada, porque pierde las plumas. En cambio, [25] hay 
pájaros que en la naturaleza de las alas son contrarios a los holópteros, especialmente los 
que vuelan muy rápidamente. Tales los de garras encorvadas: para estos la rapidez del 
vuelo es de una utilidad vital. Las demás partes de sus cuerpos parecen ser acordes para 
un movimiento rápido: la [30] cabeza de todos ellos es pequeña, el cuello no es gordo, el 
pecho es fuerte y afilado, afilado para pasar fácilmente, como la proa de una nave con 
forma de lambda, y fuerte por [710b] la naturaleza de la carne, para poder desplazar el 
aire que le obstaculiza y hacerlo fácilmente y sin esfuerzo. Las partes posteriores, en 
cambio, son ligeras y van estrechándose, para seguir a las de delante sin arrastrar el aire 
debido a su anchura. 


Postura del hombre 


[11 5] Queda explicado de esta manera lo concerniente a estos animales; y con 
respecto al ser que vaya a caminar erguido, el motivo por el que es necesario que sea 
bípedo, que tenga las partes superiores más ligeras y que las inferiores sean más pesadas 
que éstas, es evidente; de hecho, solamente así constituido podría llevarse a sí mismo 
con facilidad. 

[10] Por eso el hombre, que es el único animal erguido, tiene las piernas, en 
relación a la parte superior del cuerpo, más largas y más fuertes de entre los animales 
provistos de pies. Y este hecho queda de manifiesto por lo que sucede en los niños 
pequeños: en efecto, ellos no pueden caminar erguidos por ser en todo semejante a los 
enanos y tener las [15] partes superiores del cuerpo más grandes y fuertes que las 
inferiores. Al avanzar en edad, crecen más las partes inferiores, hasta que adquieren el 
tamaño adecuado, y entonces caminan con los cuerpos erguidos. 


Postum de los pájaros 


Los pájaros, en cambio, que son ligeros, son bípedos porque tienen la parte de atrás 
pesada, lo mismo que a los caballos de bronce los hacen con las patas delanteras [20] 
levantadas. La causa fundamental de que, siendo bípedos, puedan tenerse en pie, es que 
tienen la cadera semejante a un muslo y tan grande que parecen tener dos muslos; uno 
en la pata delante de la articulación, otro junto a la parte detrás de la rabadilla; pero no es 
un muslo, sino una cadera. Ciertamente, si no fuera tan grande, el pájaro no sería 
bípedo. Es como si los hombres [25] y los animales cuadrúpedos tuvieran recto el muslo 
y el resto de la pierna a partir de la cadera, que es corta; sin duda, su cuerpo entero 
estaría excesivamente inclinado. Pero la realidad es que la caderaél, que es larga, se 


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prolonga hasta debajo del estómago por su parte central, de modo que las patas, 
apoyándose allí, soportan el cuerpo entero. [30] 

A raíz de esto también es evidente que el pájaro no puede estar erguido como el 
hombre. Sin duda, la constitución de las alas, tal y como tienen ahora el cuerpo, les 
resulta [711a] útil, pero les sería inútil si estuviesen erguidos, como a los amores que 
representan con alas. 

Con lo dicho está claro que ni el hombre ni ningún otro ser de forma parecida 
puede ser alado, no sólo porque, siendo sanguíneo, se movería con más de cuatro puntos 
de [5] apoyo, sino porque para ellos, que se mueven conforme a naturaleza, es inútil la 
posesión de alas; la naturaleza no hace nada contra la naturaleza. 


Resumen de algunas afirmaciones 


Así pues, que si no hubiera flexión en los miembros o en los omoplatos y en las 
caderas, no sería posible que ninguno de [10] los sanguíneos provistos de pies avanzase, 
se ha dicho anteriormente%, y, también*3, que no habría flexión sin que algo estuviera 
fijo, y que los hombres y los pájaros, siendo bípedos, efectúan la flexión de los miembros 
en sentido contrario, y, además, que los cuadrúpedos la realizan de manera opuesta entre 
sus miembros y opuesta a los hombres. Efectivamente, los [15] hombres doblan los 
brazos de forma cóncava y las piernas de forma convexa, en cambio los cuadrúpedos 
doblan las patas delanteras de forma convexa y las traseras de forma cóncava; y lo 
mismo los pájaros. El motivo es que la naturaleza no hace nada en vano, como se ha 
dicho antes*f, sino que todo lo orienta hacia lo mejor posible. 


El movimiento en los hombres 


[20] De modo que, puesto que en todos los que realizan la locomoción con dos 
piernas de manera natural, al estar fija una, el peso recae sobre ésta, y puesto que en los 
que se mueven hacia adelante es necesario que el pie que por su posición guía esté libre y 
que, al producirse el avance continuado, el peso recaiga [25] a su vez sobre él, es 
evidente que, por fuerza, el miembro desde el que se produce la flexión queda recto a su 
vez, permaneciendo fijo el punto de apoyo y la pantorrilla correspondientes al pie que se 
mueve. 

Que suceda esto y que al mismo tiempo el animal avance, es posible porque el 
miembro que dirige realiza la flexión hacia adelante, pero sería imposible si la realizara 
hacia atrás. En efecto, de esta manera, llevado el cuerpo hacia [30] adelante, se 
producirá la extensión de la pierna, pero llevado hacia atrás, la extensión se produciría en 
ese sentido. Además, si la flexión se hiciera hacia atrás, la posición del pie se fijaría por 
dos movimientos opuestos entre sí, uno [711b] hacia atrás y otro hacia adelante, pues es 
forzoso que en la flexión conjunta de la pierna la extremidad del muslo vaya hacia atrás y 
que la pierna a partir de la articulaciónf mueva el pie hacia adelante. Pero como la 
flexión es hacia adelante, [5] el avance citado no se producirá por movimientos opuestos, 
sino por un único movimiento hacia adelante. 


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Así pues, el hombre, que es bípedo y que por naturaleza realiza la locomoción con 
las piernas, flexiona las piernas hacia adelante por el motivo expuesto, en cambio, los 
brazos, lógicamente, en sentido cóncavo, pues si se flexionaran [10] en sentido contrario, 
serían inútiles tanto para la utilización de las manos como para coger alimentos. 


El movimiento en los cuadrúpedos 


En cuanto a los cuadrúpedos vivíparos, es necesario que las patas delanteras, dado 
que dirigen su marcha y están en la parte delantera del cuerpo, las flexionen [15] hacia 
afuera, por la misma causa que los hombres*é, pues respecto a esto son iguales. Por eso 
también los cuadrúpedos flexionan hacia adelante de la manera expuesta. Y, al efectuar 
de esta forma su flexión, podrán levantar mucho los pies; en cambio, flexionando en [20] 
sentido contrario, los levantarían poco del suelo, porque todo el muslo y la articulación 
de la que nace la mitad inferior de la pata quedarían debajo del estómago cuando 
avanzara. 

Por lo que respecta a las patas traseras, si la flexión se produjera hacia adelante, la 
elevación de los pies sería [25] igual que en los de delante*8 (pues también para éstos 
sería pequeña, en consonancia con la elevación de las patas, dado que el muslo y la 
articulación de las dos patas caerían debajo de la zona del estómago); en cambio, si la 
flexión se produjera hacia atrás, como en realidad se produce, no tendrían, en semejante 
movimiento de los pies, ningún impedimento para caminar. Además, para los que 
amamantan, [30] con vistas a esta función, es necesario o, por lo menos, mejor que las 
patas se flexionen así, pues no sería fácil, si realizaran la flexión hacia adentro, tener las 
crías debajo de sí y protegerlas. 


Distintas formas de flexión 


[13 712a] Siendo cuatro las formas de flexión en las articulaciones (pues es forzoso 
o flexionar de manera cóncava tanto las patas delanteras como las traseras, como en la 
figura A, o, al contrario, de manera [5] convexa, como en la figura B, o inversamente y 
no en el mismo sentido, sino las delanteras de manera convexa y las traseras de manera 
cóncava, como en la figura C, o de forma contraria a éstas, convexas entre sí y cóncavas 
hacia afuera, como está en la figura D)2, de la manera en que están en las figuras A y B 
no se flexiona ningún bípedo ni cuadrúpedo; como en la figura C se flexionan los 
cuadrúpedos; [10] como en la D, por una parte, sólo el elefante de entre los 
cuadrúpedos, por otra, el hombre con los brazos y las piernas, pues flexiona los unos de 
manera cóncava y las piernas de forma convexa. 


Flexiones opuestas en los hombres 
Pero siempre las flexiones de los miembros en los hombres son alternativamente 
opuestas; por ejemplo, el codo [15] tiene una flexión cóncava, en cambio la muñeca la 


tiene convexa y el hombro otra vez convexa; de la misma manera, en las piernas, el 
muslo la tiene cóncava, la rodilla convexa y el pie, por el contrario, cóncava. 


193 


Es evidente también que los miembros inferiores están opuestos a los superiores, 
pues el principio es opuesto: el hombro tiene una flexión convexa, el muslo cóncava. Por 
[20] eso también el pie la tiene cóncava y la muñeca convexa. 


Movimiento diagonal de los miembros 


Así pues, las flexiones de los miembros [14] se realizan de esta manera y por las 
causas mencionadas, y los miembros [25] posteriores se mueven en diagonal con 
respecto a los anterioresó%: en efecto, después del miembro anterior derecho, los animales 
mueven el posterior izquierdo, después el anterior izquierdo y, después de este, el 
posterior derecho. La razón es que, si movieran al mismo tiempo y en primer lugar los 
miembros anteriores, la marcha se interrumpiría o incluso caería hacia adelante, como si 
los miembros posteriores fueran arrastrados. [30] Y, además, semejante movimiento no 
sería caminar sino saltar; pero es difícil realizar un movimiento continuado saltando. Y 
ésta es la prueba: en la actualidad, se cansan enseguida los caballos que realizan el 
movimiento de esta manera, como los que toman parte en las procesiones. 

Así pues, por eso no realizan el movimiento separadamente [712b] con las patas de 
delante y las de atrás; y si movieran primero las dos patas derechas, se quedarían sin 
puntos de apoyo y se caerían. Por tanto, si es necesario que el movimiento se realice de 
cualquiera de estas dos formasól o en [5] diagonal, y no es posible de ninguna de esas 
dos formas, es forzoso hacer el movimiento en diagonal, pues moviéndose de esta 
manera, como se ha dicho, no es posible que padezcan ninguna de esas cosas. Y por este 
motivo los caballos y todos los del mismo tipo que se sostienen de pieó2 avanzan 
diagonalmente, y no con las dos patas derechas o izquierdas a un mismo tiempo. 


Movimiento del cangrejo 


También de esta manera realizan el [10] movimiento todos los animales que tienen 
más de cuatro pies, pues siempre, entre cuatro pies sucesivos, los de atrás se mueven 
diagonalmente con respecto a los de delante. Se ve claro en los que se mueven 
lentamente. También los cangrejos se mueven de esta manera, pues [15] son de pies 
múltiples. En efecto, también éstos se mueven siempre en diagonal, sea cual sea la 
dirección en que realizan la marcha. De hecho, este animal efectúa el movimiento de una 
forma particular, pues es el único animal que no se mueve hacia adelante, sino hacia un 
lado. Sin embargo, como la parte delantera está determinada por los ojos, la naturaleza 
ha hecho que los ojos puedan seguir a los miembros; efectivamente, sus ojos se mueven 
lateralmente, [20] de modo que, en cierta manera, también los cangrejos se mueven, por 
este motivo, hacia adelante. 


Flexión de las patas en los pájaros 


Los pájaros flexionan las patas como [15] los cuadrúpedos. De hecho, su naturaleza 
es, en cierta manera, muy semejante, pues los pájaros tienen alas en lugar de las patas 
delanteras. Por eso están dobladas [25] de la misma forma que las patas anteriores de 


194 


aquéllos, porque para los pájaros el principio natural del cambio del movimiento de la 
marcha surge de las alas, pues el vuelo es el movimiento propio de estos animales. Por 
ello, si le faltan las alas, ningún pájaro podría mantenerse de pie [30] ni avanzar3. 

Además, como es bípedo y no está erguido, y como tiene las partes anteriores del 
cuerpo más ligerasó%, es necesario o preferible, para que pueda sostenerse de pie, que el 
muslo esté colocado debajo tal y como está en realidad, es decir, colocado por naturaleza 
hacia la parte posterior. No obstante, si necesita tener esta forma, es forzoso que la 
flexión de la pata sea cóncava, como en las patas posteriores [713a] de los cuadrúpedos, 
por el mismo motivo que dijimos a propósito de los cuadrúpedos vivíparos32, 


Alas y aletas 


En general, los pájaros y los holópteros3£ [5] que vuelan y, de los que nadan en un 
elemento líquido, todos los que se desplazan sobre el líquido por medio de unos órganos, 
no es difícil ver que es mejor que tengan el punto de contacto de las partes mencionadas 
en el costado, como realmente ocurre en los pájaros y en los holópteros. Esto mismo 
sucede también en los peces, [10] pues los pájaros tienen alas y los animales acuáticos 
aletas?, Las alas de los holópteros surgen adheridas al costado. De esta manera, 
ciertamente, al hendir con más velocidad y más fuerza unos el aire, otros el agua, pueden 
efectuar el desplazamiento, pues incluso las partes posteriores del cuerpo podrían seguir 
hacia adelante transportadas en [15] algo que cede, unas en el agua, otras en el aire. 


Patas de los reptiles 


Los cuadrúpedos ovíparos que viven en madrigueras, como los cocodrilos, los 
lagartos, las lagartijas, las tortugas de agua dulce y las tortugas de tierra, tienen todas las 
patas adheridas al costado y [20] dispuestas sobre el suelo, y las flexionan hacia el lado, 
porque esta conformación es útil para facilitar su retraimiento y para incubar y vigilar los 
huevos. Como las patas están hacia fuera, es forzoso que los muslos, al ajustarse y 
colocarse bajo ellos38, efectúen la elevación del cuerpo entero. Pero al suceder esto no es 
posible que las flexionen de otra [25] manera más que hacia fuera. 


Las patas de los polípodos 


Entre los provistos de pies, los no [16] sanguíneos se ha dicho antes32 que son de 
pies múltiples y que ninguno es cuadrúpedo; por eso era necesario que sus patas, excepto 
las últimas, surgieran del costado, y que realizaran las flexiones hacia arriba, y que [30] 
estuvieran vueltas hacia atrás; es evidente. En efecto, es necesario que las patas centrales 
de todos los animales de este tipo sean tanto las que dirijan como las que sigan. Si esto 
fuera así, haría falta que estas patas hicieran la flexión [713b] tanto hacia adelante como 
hacia atrás, hacia adelante por el hecho de dirigir, hacia atrás por el hecho de seguir. 
Pero, dado que es necesario que tengan estos dos movimientos, por este motivo están 
vueltas hacia atrás y hacen la flexión hacia el lado, excepto las últimas: éstas, según estén 
mejor [5] dotadas, unas veces sirven para seguir; otras, para dirigiró0. 


195 


Además, realizan la flexión de esta manera debido también al número de las patas, 
pues, de esta forma, de ninguna manera serían obstáculo para sí mismas en la marcha ni 
tropezarían. Y tienen las patas vueltas hacia atrás porque [10] todos o la mayor parte 
viven en madrigueras: ciertamente, de esta forma no pueden tener las patas elevadas. 

De entre los de pies múltiples, los cangrejos son los de naturaleza más llamativa, 
pues no caminan hacia adelante, sino que, como se ha dicho anteriormenteél, son los 
únicos animales que tienen muchos pies que dirigen. La razón [15] de esto es la dureza 
de sus pies y el hecho de que los utilizan no para nadar sino para caminar, pues siempre 
van caminando. 

Así pues, las flexiones de todos los de pies múltiples son hacia un lado, lo mismo 
que las de los cuadrúpedos que viven en madrigueras; tales son, por ejemplo, los 
lagartos, [20] los cocodrilos y la mayoría de los ovíparos. La causa es que viven en la 
madriguera unos durante la puesta, otros, incluso, durante toda la vida. 


Los cangrejos 


[17] Sin embargo, los miembros de los otros animales están vueltos hacia afuera 
porque son blandos, y los pies de las langostas, que son de piel dura, sirven para nadar y 
no para caminar; la flexión de los [25] cangrejos es lateral y no tienen las patas vueltas 
hacia afuera, como los cuadrúpedos ovíparos no sanguíneos y los de pies múltiples, 
porque sus patas son de piel dura y semejantes a una concha, por no ser un animal capaz 
de nadar y por vivir en una madriguera; de hecho, su vida se desarrolla en el suelo. 

Y además es de forma redondeada, y no tiene cola como [30] la langosta; 
efectivamente, a las langostas les resulta útil para nadar, pero el cangrejo no es nadador. 
Y también es el único que tiene el costado semejante a la parte de atrás, porque tiene 
muchos pies que dirigen. La causa [714a] de esto es que no realiza la flexión hacia 
adelante ni tiene los pies vueltos hacia afuera. Y la razón de no tenerlos vueltos hacia 
afuera se ha dicho antesé2, la dureza y aspecto de concha de su piel. 

Por eso es necesario que avance con todas las patas y [5] lateralmente; 
lateralmente, porque la flexión es lateral, y con todas las patas, porque los pies quietos 
obstaculizarían a los que se mueven. 


Los rodaballos 


Los peces que se asemejan a los rodaballos nadan de la forma en que caminan los 
tuertos, pues su naturaleza es deforme. 


Los palmipedos 


Los pájaros palmípedos nadan con los pies y, por una parte, por el hecho de recibir 
aire y de expulsarlo, son bípedos, [10] por otra, por el hecho de vivir en el agua, son 
palmípedos; efectivamente, al ser los pies de tal forma, les resultan útiles en lugar de las 
aletas. 

Sin embargo, no tienen las patas en el centro, como los demás, sino más hacia 


196 


atrás, pues, al ser de patas cortas, el que estén hacia atrás les resulta útil para nadar. Los 
animales [15] de este tipo son de patas cortas porque la naturaleza ha añadido en los pies 
la longitud que ha quitado a las patas, y, en lugar de longitud, ha dado grosor a las patas y 
anchura a los pies, pues para apartar el agua cuando nadan son más útiles gruesas que 
largas. 


Peces y pájaros 


Lógicamente, también los animales [18 20] alados tienen pies, mientras que los 
peces son ápodos, pues los unos viven en seco, pero no pueden permanecer siempre en 
el aire, de manera que necesitan tener pies; los peces, en cambio, viven en húmedo y 
absorben el agua, no el aire. Por tanto, las aletas les son útiles [714b] para nadar, pero los 
pies inútiles. Y si tuvieran unos y otros, serían no sanguíneosé3, Los pájaros son en cierta 
medida semejantes a los peces. En efecto, los pájaros tienen las alas arriba, y los peces 
dos aletas en la parte de arriba; [5] los primeros tienen los pies en la parte de abajo, los 
segundos, en su mayoría, tienen las aletas en la parte de abajo y cerca de las de arriba; y 
unos tienen rabadilla, otros cola. 


Movimiento de los testáceos 


[19] En cuanto a los testáceos, alguien podría preguntar cuál es su movimiento, y, sl 
no tienen derecha e izquierda, de dónde [10] surge el movimiento; pero es evidente que 
se mueven. Quizá se debe considerar a todo este género como mutilado, y que se 
mueven como animales provistos de pies a los que se les cortaran las patas, como la foca 
y el murciélago, pues estos son cuadrúpedos, pero mal hechos. Los testáceos se mueven, 
sin duda, [15] pero se mueven contra la naturaleza, pues no son móviles, sino que, en 
relación a los inmóviles y fijos son móviles, pero en relación a los que caminan, son 
inmóviles. Los cangrejos también tienen defectuosa la derecha, pero al menos la tienen. 
Lo demuestra su pinza: en efecto, la derecha es mayor y más fuerte, como si las 
izquierdas y las derechas quisieran distinguirse. 

[20] Pues bien, estas son las observaciones relativas a las partes del cuerpo y, 
especialmente, acerca de aquellas relativas al andar de los animales y a toda forma de 
locomoción; una vez establecidas estas cuestiones, ya se puede investigar acerca del 
alma. 


1 La división aristotélica de animales sanguíneos y no sanguíneos corresponde a la tradicional clasificación de 
vertebrados e invertebrados. 


2 Este título designa la Investigación sobre los animales. 


3 El pentatlón constaba de cinco pruebas: salto de longitud, lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco, 
carrera y lucha. 


2 El salto de longitud se realizaba con unos pesos de plomo. 


197 


3 Con la expresión «el todo» Aristóteles se refiere al universo. 


$ Aristóteles desconoce la fotosíntesis, proceso por el que las plantas captan el carbono de la atmósfera a 
través de las hojas y lo convierten en alimento. De las raíces toman sólo el agua. 


1 Para Aristóteles tanto las plantas como los animales son seres vivientes. De ahí la distinción que establece en 
el texto. 


$ Aristóteles utiliza el término génos para designar cualquier grupo de animales. En la traducción hemos 
empleado la palabra «género», pero el término no guarda relación con lo que en la taxonomía moderna significa 
dicha palabra. 


2 Se trata de las lombrices de tierra. Cf. H. A. 570a15-17 y Reproducción de los animales 762b26-28. 
10 Los testáceos (todos los moluscos salvo los cefalópodos) tienen un exterior duro y un interior blando. 
11 Se está refiriendo a los gasterópodos. 


12 Molusco gasterópodo de la familia de los murícidos, que segrega un líquido amarillento del que los antiguos 
obtenían un tinte de color rojo llamado púrpura. Tienen la concha ovalada, son costeros y viven en fondos 
rocosos. 


13 Gasterópodos. Son conchas de tamaño mediano o grande, fusiformes, espiral cónica y abertura oval. 
Existen varios géneros y especies. Viven en las costas rocosas. 


14 Aristóteles juega con los dos sentidos del adjetivo dexiós, «diestro, derecho». 
15 En griego existe cierta similitud entre la palabra «pies», pódes, y la palabra «suelo», pédon. 


16 El término griego malákion significa molusco, pero hemos traducido «cefalópodo» por tratarse del único 
grupo que no pertenece a los testáceos. 


17 De los cefalópodos, en H. A. 523b22-525a29 y en P. A. 684b6 y 685a12; de los gasterópodos, en P. A. 
684b20 


18 Se refiere a la derecha, lo alto y lo delantero. 


12 La longitud de esta frase es excepcional en los tratados científicos de Aristóteles. Por ello hemos creído 
conveniente mantenerla en la traducción, aun a costa de hacer dificultosa la lectura. 


20 El texto del final del cap. 6 está corrompido. 

21 Se refiere a los ofidios. 

22 Al curvarse el cuerpo, los extremos anterior y posterior son los únicos que se apoyan en el suelo. 
23 Los puntos ABCD forman una línea quebrada. 

24 Lago situado al sur de Beocia. 

25 704a11 y 707a19-27. 


26 Al andar, se forma un triángulo rectángulo, cuya hipotenusa es la pata adelantada y los catetos la pata fija y 
el suelo. 


27 Se trata del espacio entre la pierna elevada y el suelo. 

28 Jáger y Forster suponen la existencia de una laguna, aunque Louis no es de la misma opinión. 
22 Alusión a los relatos de los viajeros como Ctesias, médico griego de principios del siglo IV. 
30 Se refiere al espacio que queda por debajo de la pierna levantada. 

31 Cf. 705b28. 


32 Se trata de las dos partes de la línea quebrada que describe el cuerpo. Aristóteles se representa el arco 


198 


formado por la ondulación del cuerpo como un ángulo agudo. 
33 707b10 ss. 
34 Cf. 704a11 y 707a19-23. 
35 Cf. 708b20 ss. 


30 Se refiere a los insectos, poseedores de verdaderas alas, no como las de las aves, que son extremidades 
adaptadas al vuelo. 


37 En las aves, extremidad movible en donde están las plumas de la cola. 


38 Probablemente Aristóteles se esta refiriendo a ciertos escarabajos voladores, que vulgarmente reciben el 
nombre de abejorros (escarabajo sanjuanero o abejorro de San Juan). 


32 Probablemente Fulica porphyris. 

40 Un vuelo lento y sin fuerza. 

41 La cadera de los pájaros. 

2 Véanse los caps. 6 y 9. 

X Véase cap. 1. 

44 Cf. 704b15-17. 

45 Articulación de la rodilla. 

46 Para poder avanzar. 

47 Aristóteles se está refiriendo a los miembros anteriores. 
28 Si la flexión de las patas anteriores se produjera hacia dentro. 
22 Seguramente el texto se completaba con una figura. 

30 Cf. 704b7. 


31 Es decir, moviendo primero las dos patas delanteras y después las dos traseras o moviendo primero las dos 
del lado derecho y después las del lado izquierdo. 


32 Los cuadrúpedos. 

33 Sin las alas el pájaro no puede mantener el equilibrio cuando camina. 
54 Más ligeras que las de los mamíferos. 

33 Cf. 711b22-32. 


356 El término holóptero designa a los animales que vuelan con alas sin plumas. El término se aplica sobre todo a 
los insectos. 


57 En griego también existe cierta similitud entre los dos términos: ptéryges «alas» y pterfgia, «aletas». 
38 Es decir, bajo los animales. 

59 Véase 1, 704a12 (Cf. 707427 ss.). 

$0 Según vayan hacia adelante o hacia atrás. 

$1 Cf. 712b20-21. 

$2 Cf. 713b26-27. 


63 Pues tendrían más de cuatro puntos de apoyo. 


199 


64 Se refiere al tratado Acerca del alma. 


200 


201 


MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


Principio general del movimiento 


Lo concerniente al movimiento de [698a 1] los animales, todos los que existen 
según cada especie, qué diferencias hay y cuáles son las causas de las propiedades de 
cada uno, lo relativo a todo esto ha sido examinado en otros lugares]; pero ahora hay que 
examinar globalmente lo relativo a la causa común del movimiento, cualquiera que sea 
(pues unos animales se mueven volando, [5] otros nadando, otros caminando, otros de 
otras formas semejantes). 

Pues bien, que lo que se mueve a sí mismo es el principio de los demás 
movimientos, y que este es inmóvil, y que el primer motor es necesariamente inmóvil, se 
ha demostrado anteriormente?, precisamente cuando se trató también [10] del 
movimiento eterno, si existe o no existe, y, si existe, qué es. Pero hay que sacar esta 
conclusión general no sólo por un razonamiento, sino también por los hechos particulares 
y por los hechos sensibles, mediante los cuales tratamos de obtener razonamientos 
generales, y a los cuales pensamos que hay que adaptarlos. Sin duda, también es [15] 
evidente a partir de estos datos que es imposible que haya movimiento sin que exista algo 
inmóvil, en primer lugar en los animales mismos. Efectivamente, si alguna de las partes 
se mueve, es necesario que otra permanezca quieta; y por eso los animales tienen 
articulaciones. De hecho, se sirven de las articulaciones como de un punto central, y la 
parte entera en la que se produce la flexión es una y doble, [20] recta y flexionada, y 
cambia en potencia y en acto debido a la flexión. Cuando hay flexión y movimiento, un 
punto de los que están en las articulaciones se mueve y otro permanece fijo, como si el 
punto A y el D del diámetro quedaran fijos, y el B se moviera y se originara AC%, Pero 
aquíó [25] el centro parece ser absolutamente indivisible (pues a propósito de entes 
matemáticos el movimiento, según se [30] dice, es una figuración; ciertamente, ninguno 
de los entes matemáticos se mueve), en cambio, las partes de las articulaciones [698b] 
son, en potencia y en acto, unas veces unitarias, otras divisibles. Pero siempre el punto 
de partida hacia algo, en cuanto punto de partida, permanece quieto cuando la parte 
inferior se mueve, como el codo cuando se mueve el antebrazo, el hombro cuando se 
mueve todo el brazo, la rodilla [5] cuando se mueve la pantorrilla, la cadera cuando toda 
la pierna se mueve. Así pues, es evidente que cada uno debe tener en sí mismo algo que 
permanece fijo, de donde partirá el principio del movimiento, y apoyándose sobre lo cual 
se moverá todo entero o por partes. 


Necesidad de un punto inmóvil externo 


Sin embargo, toda inmovilidad en este [2] ente queda sin valor si no hay algo 
exterior totalmente fijo e inmóvil. Merece la pena que nos paremos para examinar [10] lo 
dicho, pues contiene la teoría que atañe no sólo a los animales, sino también al 


202 


movimiento y a la traslación de todo. En efecto, lo mismo que en el animal, si va a 
moverse, es necesario que haya algo inmóvil, así también, y en mayor medida, es 
necesario que haya algo inmóvil externo al animal, apoyándose en lo cual se mueve [15] 
aquello que se mueve. Porque si todo cede siempre, como la tierra ante los ratones que 
están en ella o la arena ante los que caminan sobre ella, no hay avance, ni habrá marcha 
si la tierra no permanece quieta, ni vuelo ni natación si el aire o el mar no ofrecen 
resistencia. 

Pero es necesario que este algo sea distinto de lo que se mueve, y totalmente y que 
lo así inmóvil no sea una parte [20] de lo que se mueve; si no, no habrá movimiento. 

Y prueba de esto es el problema de por qué la nave se mueve con facilidad desde el 
exterior, si se la empuja apoyando una pértiga al mástil o a cualquier otra parte y, en 
cambio, si se intenta hacer esto a la nave estando en ella, no se moverá ni aunque Ticioé 
o Bóreas? soplara desde la [25] nave hacia afuera, si es que sopla de la misma manera en 
que los pintores lo representan, pues lo pintan expulsando el soplido de su interior. 
Ciertamente, tanto si se expele el [699a] aliento suavemente como con una fuerza tal que 
se produzca el más violento de los vientos, y sea lo que sea lo que es expelido o 
empujado, es forzoso que primero empuje apoyándose en alguna de sus partes en 
reposo, y que, después, [5] a su vez, esta parte, bien ella misma, bien aquello de lo que 
forma parte, permanezca fija sujetándose en algo externo. El que empuja la nave estando 
él mismo en la nave y apoyándose en la nave, lógicamente no la mueve, porque es 
necesario que permanezca fijo aquello en lo que se apoya; y ocurre en este caso que lo 
que mueve y aquello en lo que se apoya son lo mismo. En cambio, cuando se empuja 
[10] o se tira desde fuera, hay movimiento, pues la tierra no es parte alguna de la nave. 


Movimiento del cielo 


[3] Pero alguien podría plantear que, si algo mueve al cielo entero, es necesario que 
sea inmóvil, y que ese algo no sea parte alguna del cielo ni esté en el cielo. De hecho, si 
el que lo mueve es movido, [15] es forzoso que mueva tocando algo inmóvil, y que esto 
no sea parte alguna del motor; si el motor es directamente inmóvil, es igualmente 
necesario que no sea ninguna parte de lo movido. Y esto lo afirman acertadamente los 
que dicen que al moverse una esfera circularmente, ninguna de sus partes permanece 
fija, pues sería necesario o que toda entera [20] permaneciera fija, o que su continuidad 
se rompiera. En cambio, piensan erróneamente que los polos tienen alguna fuerza, pues 
no tienen ningún tamaño, sino que son extremos y puntos. En efecto, además de no tener 
existencia alguna ninguna de las entidades de este tipo, es también imposible que un 
movimiento único sea realizado por dos puntos: y los polos son dos. 

A partir de estas observaciones alguien podría preguntar [25] si existe algo respecto 
a la naturaleza entera en la misma relación que la tierra respecto a los animales y a lo 
movido por ellos, 

Los que representan mitológicamente a Atlas? con los pies sobre la tierra parecería 
que cuentan el mito a partir de la idea de que este personaje es como un eje y que hace 
girar el cielo alrededor de los polos; y esto ocurriría conforme [30] a la razón, porque la 


203 


tierra está fija. Por el contrario, ante los que dicen estas cosas, es necesario afirmar que 
la tierra no es ninguna parte del universo. 


Igualdad de fuerzas 


Además, la fuerza del motor debe ser igual a la del que permanece quieto. 
Efectivamente, hay una cantidad de fuerza y de potencia por la que permanece quieto lo 
que está quieto, del mismo modo [35] que hay una por la que se mueve lo que es 
movible; y por fuerza hay una analogía tanto entre los inmóviles como entre los 
movimientos opuestos. Y las fuerzas iguales no se afectan unas a otras, pero prevalecen 
cuando tienen superioridad. [699b] 

Por eso, si Atlas o cualquier otro es el motor interior, no debe ejercer una presión 
mayor que la sola fuerza por la que la tierra se mantiene fija; o la tierra será apartada del 
centro y de su lugar, pues lo que empuja empuja de la misma [5] manera que lo 
empujado es empujado. Y lo mismo ocurre con la fuerza. Y mueve lo que en un 
principio está quieto, de modo que la fuerza es más intensa y mayor que la semejante e 
igual de la inmovilidad. De igual manera ocurre también con la fuerza de lo que es 
movido, pero que no mueve. Así pues, será necesario que la fuerza de la tierra, para que 
la tierra esté quieta, sea tan grande como la que [10] posee todo el cielo y lo que lo 
mueve. Si esto es imposible, también es imposible que el cielo sea movido por algo 
interno semejante. 


Cuestiones relativas al movimiento del universo 


[4] Pero hay un problema relativo a los movimientos de las partes del cielo, que se 
podría examinar, porque está en relación con lo dicho. En efecto, si con la potencia del 
movimiento se supera la inmovilidad [15] de la tierra, está claro que la apartará del 
centrol%, También es evidente que la fuerza de la que procede esta potencia no es 
infinita, pues ni la tierra es infinita ni, en consecuencia, su pesoll, 


Distinto significado del término imposible 


Cuando se utiliza el término imposible, se emplea de distintas maneras: ciertamente, 
no es lo mismo que digamos que es imposible que nosotros veamos la voz y que lo es 
que veamos a los seres [20] que están sobre la luna; lo uno es necesariamente imposible, 
lo otro, visible por naturaleza, no será visto. Creemos que el cielo es necesariamente 
indestructible e indivisible, pero, según este razonamiento!2, resulta que no lo es 
necesariamente, pues es natural y posible que haya un movimiento mayor que aquel por 
el cual la tierra permanece fija y por el cual se mueven el fuego y el cuerpo que está [25] 
arribal3, Así pues, si se dan los movimientos que prevalecen, estos elementos se 
destruirán entre sí. En cambio, si no se dan, pero es posible que se den (pues el infinito 
no es posible por el hecho de que no es posible que un cuerpo sea infinito), sería posible 
que el cielo fuera destruido. Pues, ¿qué impide que esto suceda, si no es imposible? Y no 
es [30] imposible, a no ser que lo contrario sea necesario. 


204 


Pero sobre este problema sea otro el tratadol%. Y ahora ¿es necesario o no que 
exista algo inmóvil y quieto externo a lo que es movido y que no sea parte de ello? Y este 
algo ¿es necesario que exista de la misma manera para el universo? Quizás podría 
parecer absurdo que el principio [35] del movimiento sea interno. Por eso, a los que 
piensan así, podría parecerles que Homero decía con razón!3: 


no podríais arrastrar del cielo a la tierra [700a] 
a Zeus, señor de todol%, aunque mucho os esforcéis; 
todos los dioses y todas las diosas agarráosÚ. 


Ciertamente, lo que es completamente inmóvil no puede ser movido por nada. De 
donde se resuelve el viejo problema de si se puede o no deshacer el ordenamiento del [5] 
cielo si depende de un principio inmóvil. 


Principio del movimiento en animales y seres inanimados 


Lo así inmóvil se debe dar no sólo en los animales, sino también en cuantos seres 
se desplazan moviéndose a sí mismos. Sin duda, en el mismo ser es necesario lo que 
permanece fijo y lo que se [10] mueve, y apoyándose en áquel se mueve lo movible, 
como si moviera alguna de las partes; de hecho, lo uno se apoya en lo otro como sobre 
algo fijo. 

En cuanto a los seres inanimados que se mueven, alguien podría preguntar si todos 
tienen en sí mismos lo fijo y lo móvil y si es necesario que también éstos se apoyen en 
algo fijo externo, o si es imposible que, como ocurre [15] con el fuego o la tierra o algún 
otro de los inanimados, éstos se muevan por estos principioslé, Ciertamente, todos los 
seres inanimados son movidos por otro, y el principio de todos los que se mueven así son 
las cosas que se mueven a sí mismas. 

Entre los seres de este tipo se ha hablado de los animalesl2, pues todos los de este 
tipo es forzoso que también tengan en ellos mismos lo que está fijo, y externamente [20] 
aquello sobre lo que se apoyarán. 

Si existe algo que mueve anterior y primero, no está claro, y es asunto de otro 
estudio tratar sobre semejante principio. En cuanto a los animales que se mueven, 
todos lo hacen apoyándose en puntos externos, tanto cuando inspiran como cuando 
espiran. En efecto, no hay ninguna diferencia entre lanzar un peso grande o pequeño, 
como hacen [25] los que escupen, los que tosen, los que aspiran y espiran. 


Modificación, crecimiento y generación 


Por otra parte, ¿sólo en aquello que [5] se desplaza a sí mismo es necesario que 
haya algo fijo, o también en aquello que se modifica a sí mismo y se desarrolla? En lo 
referente a la génesis primera y a la corrupción, existe otro estudio21; si, efectivamente, 
existe lo que llamamos primer movimiento, éste sería la causa de la generación y de la 
corrupción, e igualmente de todos los [30] demás movimientos. Lo mismo que en el 


205 


universo, ¿también en el animal existe este movimiento primero cuando se forma, de 
modo que, si existe, el animal sea para sí mismo causa de crecimiento y de modificación? 
Si no es así, no es necesario22, y los primeros crecimientos y modificaciones se producen 
por otro y por otras causas; de ninguna [35] manera es posible que algo sea para sí 
mismo causa de generación [700b] y destrucción. Sin duda es necesario que el motor 
exista antes que lo movido y lo que genera antes que lo generado: nada es anterior a sí 
mismo. 


Referencia a tratados anteriores 


Pues bien, de lo relativo al alma, si [6] se mueve o no y, si se mueve, cómo se [5] 
mueve, se ha hablado anteriormente en el estudio sobre ella23. Y, dado que todos los 
inanimados son movidos por otros, lo relativo al primer móvil y al móvil perpetuo, a la 
manera en que se mueve y a cómo mueve el primer motor, ha quedado estudiado 
anteriormente en el tratado sobre la filosofía primera?4, y queda por examinar cómo el 
alma [10] mueve al cuerpo, y cuál el es principio del movimiento del animal. 


Definición de lo que mueve al animal 


Efectivamente, con excepción del movimiento del universo, los seres animados son 
la causa del movimiento de las demás cosas que no se mueven mutuamente por chocar 
unas con otras. Por eso, también todos los movimientos de estas cosas tienen término, 
porque también lo tienen los movimientos de los [15] seres animados. De hecho, todos 
los animales mueven y son movidos para algo, de modo que eso para lo que se mueven 
es para ellos el término de todo movimiento. Vemos que lo que mueve al animal es la 
inteligencia, la imaginación, la elección, la voluntad, el apetito. Todas estas cosas se 
refieren a la mente y el deseo. Efectivamente, tanto [20] la imaginación como la 
sensación tienen el mismo lugar en la mente, pues todas son capaces de juzgar, y se 
distinguen por las diferencias citadas en otros lugares22. En cambio, la voluntad, el 
impulso y el apetito son todos ellos deseo, mientras que la elección es común a la 
inteligencia y al deseo; en consecuencia, el primer motor es lo deseado [25] y lo pensado. 
Pero no todo lo pensado, sino la finalidad de los actos. Por ello el motor de este tipo es 
uno de los bienes, pero no todo el bien, pues en la medida que otra cosa se mueve por 
este bien, y en la medida que es el término de las cosas que existen por alguna otra cosa, 
en esta medida es motor. Y hay que establecer que el bien aparente ocupa el lugar de un 
bien, y también el placer, pues es un bien aparente. 

Por tanto, está claro que lo que es movido eternamente [30] por el motor eterno, 
por una parte se mueve de la misma manera que cada uno de los animales, pero, por 
otra, de manera distinta, porque algunas cosas se mueven eternamente, en cambio el 
movimiento de los animales tiene un límite. 

Pero el bien eterno, el bien verdadero y primero y que no existe una vez sí y otra 
no, es demasiado divino y estimable como para que haya algo anterior. Por tanto, lo 
primero [35] mueve sin ser movido, mientras que el deseo y lo deseable [701a] mueven 


206 


después de haber sido movidos. En cambio, la última de las cosas movidas no es 
necesario que mueva nada. Es evidente a partir de esto que la translación es, 
lógicamente, el último de los movimientos que se producen en los seres sujetos al 
devenir, pues el animal se mueve y avanza por deseo o elección, después de haber 
experimentado [5] un cambio en la percepción o en la imaginación. 


Pensamiento y movimiento 


¿Cómo, si piensa, unas veces actúa y [7] otras no, y unas veces se mueve y otras 
no? Parece que algo semejante ocurre también cuando se hacen razonamientos y 
silogismos sobre los seres inmutables27. Pero en este caso el final es una regla (pues 
cuando [10] las dos premisas se consideran, se considera y se establece la conclusión), 
mientras que aquí28 la conclusión de las dos premisas es la acción, por ejemplo cuando 
se piensa que todo hombre debe caminar y que uno mismo es hombre, inmediatamente 
se camina, y, en cambio, cuando se piensa [15] que en un determinado momento ningún 
hombre debe caminar y que uno mismo es hombre, permanece quieto de inmediato; y en 
ambas situaciones el hombre actúa, a no ser que algo se lo impida o lo obligue. Debo 
hacer algo bueno para mí, y una casa es algo bueno: al punto se hace una casa. Necesito 
cubrirme, un manto es una cobertura: necesito un manto. Lo que necesito, debo hacerlo: 
necesito [20] un manto, debo hacer un manto. Y la conclusión, hay que hacer un manto, 
es una acción. Se actúa a partir de un principio. Si va a existir un manto, es necesario que 
esto sea lo primero, si esto, esto otro; y esto se hace de inmediato. 

Así pues, está claro que la acción es la conclusión; y las premisas que llevan a la 
acción son de dos tipos, las de lo [25] bueno y las de lo posible. Pero, de la misma 
manera que algunos de los que van preguntando22, el razonamiento, sin fijarse en una de 
las dos premisas, la evidente, no la examina; por ejemplo, si caminar es un bien para el 
hombre, no se detiene en que él mismo es hombre. Por ello todo lo que hacemos sin 
pensar, lo hacemos rápidamente. De hecho, [30] cuando uno actúa con vistas a aquello 
que atañe a la sensación o a la imaginación o a la razón, hace en seguida lo que desea. En 
lugar de la pregunta o del pensamiento, surge el acto del deseo. Debo beber, dice el 
apetito: he aquí una bebida, dice la sensación o la imaginación o la razón; se bebe 
inmediatamente. 

De esta manera, pues, los animales se lanzan a moverse [35] y a actuar, siendo el 
deseo la causa última del movimiento, y originándose éste o por sensación o por 
imaginación o por razón. Entre los que tienden a actuar, unas veces por apetito o 
compulsión, otras por deseo o voluntad, unos hacen, otros actúanó0, 


Alteraciones de los animales 
De la misma manera que los autómatas se mueven al producirse un pequeño 
impulso, soltándose las cuerdas tensadas y golpeándose unas a otras2l y al pequeño 


carro, que, cuando se le dirige, se le empuja en línea recta y, por el contrario, se mueve 
en círculo [5] por tener las ruedas desiguales32 (pues la más pequeña se convierte como 


207 


en un centro, lo mismo que en los rodillos), así también se mueven los animales. En 
efecto, tienen órganos del mismo tipo, y por lo que respecta a la naturaleza de los nervios 
y a la de los huesos, éstos son como las maderas y el hierro del autómata, aquéllos como 
las cuerdas; cuando éstos se sueltan y aflojan, los animales se [10] mueven. 

Así pues, en los autómatas y en los pequeños carros no hay alteración, ya que si las 
ruedas interiores se hicieran más pequeñas o, por el contrario, más grandes, se moverían 
igualmente en círculo; en cambio, en el animal el mismo órgano puede ser mayor o 
menor y cambiar la forma, pues las partes se dilatan por calor y, al contrario, se contraen 
[15] por frío y se alteran. También se alteran las imágenes y las sensaciones y los 
pensamientos. En efecto, las sensaciones en seguida resultan ser alteraciones, la 
imaginación y la reflexión tienen la fuerza de las cosas, pues, en cierto [20] modo, la idea 
pensada del calor o del frío o del placer o de lo temible resulta ser tal como precisamente 
es cada una de estas cosas, y por eso se tiene frío y miedo sólamente con pensarlo. Todo 
esto son impresiones y alteraciones. 

Pero de las alteraciones en el cuerpo, unas son mayores [25] y otras menores. El 
hecho de que un pequeño cambio producido en un principio, provoque grandes y 
numerosas modificaciones lejanas, es evidente: por ejemplo, un pequeñísimo 
desplazamiento del timón provoca una gran variación de la proa. Además, cuando, 
debido al calor o al frío o a alguna otra afección de este tipo, se produce una alteración 
[30] que afecta al corazón y, en éste, a una parte de tamaño imperceptible, causa una 
gran modificación del cuerpo con enrojecimientos, palideces, escalofríos, temblores y 
con síntomas contrarios a éstos. 


Las pasiones 


[8] Así pues, como se ha dicho23, el principio del movimiento es lo que hay que 
perseguir y evitar en lo factible; necesariamente, [35] el calor y el frío siguen al 
pensamiento y la imaginación de estas cosas. En efecto, hay que evitar lo doloroso y 
perseguir lo agradable (pero, cuando esto se produce en detalles mínimos, [702a] pasa 
desapercibido), y casi todas las cosas dolorosas y agradables se dan con frío y con calor. 
Esto es evidente en las pasiones. De hecho, las audacias, los miedos, los actos sexuales y 
las demás actividades corporales dolorosas y agradables, unas veces se dan con calor o 
frío en una parte del cuerpo, otras veces en el cuerpo entero; los recuerdos y [5] las 
esperanzas, que utilizan como imágenes las actividades de este tipo, son causas de las 
mismas reacciones unas veces menos y otras más. De modo que las partes internas y las 
que atañen a los principios de los órganos están ya ordenadas de una manera lógica, ya 
que pasan de lo sólido a lo líquido y de lo líquido a lo sólido, y a lo blando y a lo [10] 
duro alternativamente, 

Como estos hechos se producen de esta forma y como, además, el paciente y el 
agente tienen una naturaleza tal como la que hemos explicado con frecuencia33, cuando 
sucede que hay un agente y un paciente, y no les falta a ninguno de ellos nada de lo que 
está en su definición, inmediatamente [15] el uno actúa y el otro padece. 

Por ello, simultáneamente, por así decir, piensa que debe avanzar y avanza, a no 


208 


ser que alguna otra cosa lo impida. De hecho, las afeccionesó£ preparan 
convenientemente a las partes orgánicas27, el deseo a las afecciones y la imaginación al 
deseo; ésta se genera o por reflexión o por sensación. Y esto ocurre simultáneamente y 
rápidamente, [20] debido a que el agente y el paciente son de las cosas relacionadas entre 
sí por naturaleza. 


Articulación y movimiento 


El primer motor del animal está forzosamente en un principio. Y se ha dicho38 que 
la articulación es el principio de una cosa y el final de otra. Por ello precisamente la 
naturaleza se sirve de ella unas veces como una sola cosa, otras veces como dos. [25] En 
efecto, cuando hay un movimiento desde ahí, es forzoso que uno de los puntos extremos 
permanezca quieto, y que otro se mueva; pues se ha dicho antes22 que lo que mueve 
debe apoyarse en lo que queda fijo. Por tanto, el extremo del brazo es movido y no 
mueve, mientras que una parte de la flexión del codo se mueve, la que está en el 
conjunto [30] mismo que es movido, y otra necesariamente está inmóvil, por lo que 
decimos que es un solo punto en potencia, pero que se convierte en dos en acto; de 
modo que si el animal fuera un brazo, entonces en alguna parte estaría el principio del 
alma, que es el que mueve. 


Localización del primer motor 


Puesto que es posible que, respecto a la mano, alguna de las cosas inanimadas esté 
en igual situación%0, si, por ejemplo, se moviese el bastón que está en la mano, [35] es 
evidente que el alma no estaría en ninguno de los dos extremos, ni en el extremo de lo 
que es movido ni en el otro principio*!, Efectivamente, la madera [702b] tiene principio y 
final en relación a la mano. De manera que, debido a esto, si en el bastón no está el 
principio que mueve desde el alma, tampoco está en la mano, pues la extremidad de la 
mano“ está, respecto a la muñeca, en igual situación que esa parte“ respecto al codo. 
En efecto, las cosas que están relacionadas por naturaleza en nada se diferencian [5] de 
las que no lo están, pues el bastón viene a ser como una parte que se puede separar. Por 
tanto, es forzoso que el motor no esté en ningún principio que sea el final de otra cosa, ni 
siquiera si se trata de algo externo a ella, como el principio del extremo del bastón no está 
en la mano, ni el de la mano en la muñeca. Si el principio no está en la mano, porque 
está todavía más arriba, no está allí mismo“, [10] pues, cuando el codo todavía 
permanece fijo, mueve toda la parte inferior conjuntamente. 


Localización del alma motriz 


Dado que el movimiento es igual desde [9] la izquierda y desde la derecha, y que se 
mueven al mismo tiempo partes contrarias, de modo que no ocurre que, permaneciendo 
quieta la derecha, la izquierda se mueva ni viceversa, y que el principio [15] de dos cosas 
está siempre en un lugar superior, es necesario que el principio del alma motriz esté en el 
medio, pues el medio es un límite de ambos extremos. 


209 


Ocurre lo mismo con los movimientos, tanto para los procedentes de arriba como 
para los de abajo, por ejemplo los que vienen desde la cabeza respecto a los que 
proceden de la columna [20] vertebral en los seres que tienen columna vertebral. Y es 
lógico que suceda esto, pues hemos dicho que lo sensible también está aquí, de manera 
que al variar, por medio de la sensación, el lugar que rodea al principio, y al modificar las 
partes que están cerca, al mismo tiempo modifica las partes extendidas y las contraídas, 
de forma que, por fuerza, debido a esto, se produce el movimiento en [25] los animales. 

La parte central del cuerpo% es en potencia una sola, pero en acto es forzoso que 
sea múltiple, pues los miembros se mueven simultáneamente a partir de un principio, y 
cuando uno permanece quieto, el otro se mueve. Me refiero, por ejemplo, a que en la 
figura ABC“f, B es movido y A mueve. Pero, ciertamente, es necesario que algo quede 
fijo, [30] si es que una parte debe ser movida y otra debe mover. Por tanto, aunque A es 
en potencia uno, en acto será dos, de modo que, necesariamente, no es un punto sino 
una magnitud. Sin embargo, sin duda, es posible que C sea movido al mismo tiempo que 
B, de forma que es obligado que los dos principios que están en A muevan al ser 
movidos. Así, pues, tiene que haber algo fuera de estos principios [35] que mueva sin ser 
movido. Efectivamente, las extremidades y los principios que están en A se apoyarían 
unos en otros al [703a] moverse, como quienes movieran las piernas apoyando las 
espaldas una contra otra. No obstante, es necesario que haya algo que mueva a los dos. 
Y esto es el alma, que es algo distinto de la tal magnitud, pero que está en ella. 


El soplo innato 


[10] Así pues, de acuerdo con la explicación [5] expuesta de la causa del 
movimiento, el deseo es el medio que mueve al ser movido: pero en los cuerpos 
animados es preciso que haya un cuerpo de tal naturaleza. Por tanto, lo que es movido, 
pero por naturaleza no mueve, puede ser sujeto paciente respecto a una fuerza ajena; en 
cambio, lo que mueve es forzoso que tenga cierto poder y fuerza. Es evidente que todos 
los animales tienen un soplo innato y que son fuertes por él. Cómo se preserva [10] el 
soplo innato, se ha expuesto en otro lugar??; por lo que respecta a la relación de este 
soplo con el principio del alma, parece ser semejante a la del punto en las articulaciones, 
que mueve y es movido, con lo inmóvil. Dado que el principio para unos está en el 
corazón, y para otros en la [15] parte correspondiente a él, por este motivo también el 
soplo innato está evidentemente ahí. La cuestión de si el soplo es siempre el mismo o se 
transforma continuamente en otro, será asunto de otro tratado* (pues el mismo tratado 
versa también sobre las otras partes); pero está claro que por naturaleza puede ser capaz 
de mover y de proporcionar fuerza. 

Los modos del movimiento son empuje y arrastre, de [20] manera que es necesario 
que el órgano sea capaz de dilatarse y de contraerse. Tal es la naturaleza del soplo; en 
efecto, se contrae sin ser forzada y, por la misma razón, es capaz de ejercer fuerza y de 
empujar, y tiene también peso en relación a las sustancias ígneas y ligereza en relación a 
las contrarias*2. Pero es preciso que lo que va a mover sea [25] de tal índole no por una 
alteración, pues los cuerpos naturalesó% prevalecen unos sobre otros por una excelencia, 


210 


lo ligero es superado abajo por lo más pesado, lo pesado arriba por lo más ligero. 


Relación del alma con las partes 


Así pues, se ha dicho con qué parte, al ser movida, el alma mueve, y la causa de 
ello; pero hay que suponer que el animal [30] está constituido como una ciudad bien 
gobernada. En efecto, en la ciudad, una vez que el ordenamiento queda establecido, no 
hay en absoluto necesidad de un monarca diferente que deba estar presente en cada uno 
de los acontecimientos, sino que cada uno por sí mismo hace lo que le corresponde 
según está establecido, y tal cosa sigue a tal otra en virtud de la costumbre; [35] en los 
animales esto mismo ocurre en virtud de la naturaleza, es decir, que cada una de las 
partes que los constituyen realiza su trabajo por ser así por naturaleza, de manera que en 
cada una no hace falta que haya ningún alma, sino que, al estar ésta en el principio del 
cuerpo, las [703b] otras partes viven por estar naturalmente unidas a él, y realizan por 
naturaleza el trabajo que les es propio. 


Movimientos involuntarios y no voluntarios 


[11] Así pues, queda dicho cómo realizan los animales los movimientos voluntarios 
y por qué causas; pero algunos órganos realizan también ciertos movimientos [5] 
involuntarios, y la mayoría son no voluntarios. Llamo involuntarios, por ejemplo, al 
movimiento del corazón y al del órgano sexual (pues, con frecuencia, a la vista de algo, 
se mueve sin que la mente se lo ordene), y no voluntarios, por ejemplo, al sueño, al 
despertar, a la respiración y a cuantos otros son de este tipo. De hecho ni la imaginación 
ni el deseo son dueños absolutos [10] de ninguno de ellos, y puesto que los animales 
tienen forzosamente una alteración natural, y, al alterarse las partes, unas crecen y otras 
disminuyen, aunque tener las modificaciones que surgen naturalmente unas de otras ya 
es moverse y cambiar (las causas de los movimientos son los calentamientos [15] y los 
enfriamientos, y tanto los externos como los internos son naturales), también los 
movimientos de las partes citadas3l y que tienen lugar al margen de la razón, se producen 
por una alteración casual. Efectivamente, el pensamiento y la imaginación, como se ha 
dicho antes32, proporcionan los agentes que producen las afecciones: proporcionan, en 
efecto, las imágenes de los agentes que las [20] producen. 

Especialmente estas partes33 lo hacen de una manera notable por el hecho de que 
cada una de ellas es como un ser vivo separado; la causa de esto es que tienen un líquido 
vital. El motivo de por qué el corazón es evidente: porque contiene los principios de las 
sensaciones. En cuanto al órgano sexual, la prueba de que es así es esta: la fuerza del 
[25] esperma sale de él como un ser vivo. 


Relación entre los movimientos y el principio 


Los movimientos lógicamente tienen lugar, para el principio, a partir de los órganos 
y, para los órganos, a partir del principio, y así llegan los unos a los otros. En efecto, hay 
que imaginar que A3% es el principio. Pues bien, los movimientos llegan al principio por 


211 


cada uno de los puntos señalados, y desde el [30] principio, puesto en movimiento y 
alterado, dado que es múltiple por potencia, el principio de B va hacia B, el de C hacia C 
y el de ambos hacia ambos. El movimiento desde B hacia C se produce con el 
desplazamiento desde B hacia [35] A, como si fuera hacia el principio, y desde A hacia 
C, como desde el principio. La razón de que, a pesar de ser los pensamientos los 
mismos, el movimiento en las partes se produzca unas veces fuera de la razón y otras no, 
es que [704a] unas veces hay materia paciente, y otras no es de igual cantidad o 
cualidad. 

Así, pues, en lo relativo a las partes de cada animal y [704b] en lo relativo al alma, 
así como en lo relativo a la sensación, al sueño, a la memoria33 y al movimiento en 
general3€, quedan dichas las causas; resta hablar sobre la generación. 


l En A. A. 489b19-490b6 y, sobre todo, en Marcha de los animales. 
2 Probablemente es una alusión a la Física. 
3 Aristóteles imagina el punto central de un círculo. 


2 Aristóteles piensa en un círculo cuyo centro es A y el diámetro BAD; A y D quedan fijos y B se desplaza 
hasta C. 


3 En el círculo. 


$ Gigante, hijo de Zeus y Elara, de estatura y fuerza prodigiosas. Intentó violar a Leto y fue muerto por Apolo y 
Artemis, que lo asaetearon. En los Infiernos dos buitres devoraban continuamente su hígado, que inmediatamente 
volvía a regenerarse. 


1 Hijo de Astreo y de Eos, es el dios del viento del Norte. Son sus hermanos Céfiro, Euro y Noto. 
$ Es decir, sus miembros. 


2 Gigante, hijo de Clímene y Jápeto, hermano de Prometeo, Epimeteo y Menecio. Encabezó a los Titanes en su 
lucha contra los dioses, por lo que fue condenado a llevar eternamente sobre sus hombros la bóveda del cielo. 
Cuentan que acabó su vida petrificado, convertido en la cadena del Atlas, cuando Perseo le enseñó la cabeza de la 
Gorgona. 


10 Del centro del universo. 

11 Pues la fuerza es proporcional al peso. 

12 El doble sentido del término «imposible». 

13 El éter. 

14 Remite a la Física y al tratado Acerca del cielo. 

L3 1, VII 20-22 

16 La palabra pántón que aparece en el texto de Aristóteles, no se encuentra en los manuscritos. 
17 Este verso es anterior a los otros dos. 

18 Lo fijo y lo móvil. 

12 Alude al tratado Marcha de los animales. 


20 El tratado Acerca del alma. 


212 


21 Acerca de la generación y corrupción. 

22 No es necesario que sea causa de su crecimiento. 
23 Tratado Acerca del alma 1 3-5; 11 4; TIT 9. 

24 En Metafísica. 

23 En Acerca del alma 427b14 ss. 

26 Los cuerpos celestes. 


27 Aristóteles se está refiriendo a los seres que estudia la ciencia abstracta, en contraposición a los sometidos al 
devenir. 


28 Es decir, en el caso del movimiento. 
22 Alusión al método que procede por medio de preguntas. 


30 Para la diferencia entre «hacer» y «actuar», poieín y práttein, véase Etica Nicomáquea VI 4. «Hacer» atañe 
al llegar a ser, «actuar» atañe a lo que se produce necesariamente o naturalmente. 


31 Aristóteles piensa en un mecanismo semejante al relo¡ movido por cuerdas. 

32 Hay que imaginar una pequeña plancha sobre dos ruedas desiguales, una a cada lado. 
33 Cf. 700b23-25. 

34 Las partes internas a las que se refiere aquí el texto son los tendones y los músculos. 
35 En Acerca de la generación y la corrupción 324b1; 326b29-327a29 y en G. A. 740b21-24 y 768b15-25. 
30 Se refiere a las afecciones de las que ha hablado anteriormente, cf. 701b23-32. 

37 Los tendones y los músculos. 

38 Al principio del cap. 1, 698a17 ss. 

32 Cf. 698420 ss. 

40 Es decir, movible, como el antebrazo en relación al codo. 

41 Es decir, en la muñeca. 

2 La que sujeta el bastón. 

% El antebrazo. 

44 En la muñeca. 

45 Se refiere al corazón. 

46 Hay que figurarse un ángulo en el que A es el vértice. 

17 Probable alusión al tratado Acerca de la respiración. 

48 Posiblemente Aristóteles está refiriéndose al tratado Partes de los animales. 

42 Es decir, el agua. 

50 Los cuerpos naturales son el agua, el fuego, la tierra y el aire. 

31 El corazón y el Órgano sexual. 

32 Cf. 701b18 ss. 

33 El corazón y el órgano sexual. 


34 Volvemos a la figura descrita en 702b29 ss. 


213 


55 Alusión a tratados anteriores: Partes de los animales, Acerca del alma, Acerca de la sensación y de lo 
sensible, Acerca del sueño y la vigilia y Acerca de la memoria y el recuerdo. 


356 Se refiere al presente tratado. 


57 Este tema será tratado en la Reproducción de los animales. 


214 


215 


ÍNDICE GENERAL 


PARTES DE LOS ANIMALES 


INTRODUCCIÓN 


La obra biológica de Aristóteles — Precedentes históricos — Experiencia práctica 
y observación directa — Sistema de trabajo — La herencia aristotélica en la 
biología moderna — El tratado de las Partes de los animales — Cronología del 
tratado — Transmisión y tradición — Estructura y contenido de la obra — 
Esquema y clasificación de los animales — La anatomía comparada — Principios 


de la anatomía comparada — Niveles de composición de la materia — Corazón y 
cerebro 


BIBLIOGRAFÍA 
NOTA ALA PRESENTE TRADUCCIÓN 
LIBRO 1 
LIBRO TI 
LIBRO UI 
LIBRO TV 
MARCHA DE LOS ANIMALES 
MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 
INTRODUCCIÓN 
BIBLIOGRAFÍA 
MARCHA DE LOS ANIMALES 


MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


216 


Índice 


Anteportada 
Portada 
Página de derechos de autor 


PARTES DE LOS ANIMALES 
INTRODUCCIÓN 
La obra biológica de Aristóteles 
Precedentes históricos 
Experiencia práctica y observación directa 
Sistema de trabajo 
La herencia aristotélica en la biología moderna 
El tratado de las Partes de los animales 
Cronología del tratado 
Transmisión y tradición 
Estructura y contenido de la obra 
Esquema y clasificación de los animales 
La anatomía comparada 
Principios de la anatomía comparada 
Niveles de composición de la materia 
Corazón y cerebro 
BIBLIOGRAFÍA 
NOTA ALA PRESENTE TRADUCCIÓN 
LIBRO I 
LIBRO IU 
LIBRO IM 
LIBRO IV 
MARCHA DE LOS ANIMALES MOVIMIENTO DE LOS 
ANIMALES 
INTRODUCCIÓN 
BIBLIOGRAFÍA 
MARCHA DE LOS ANIMALES 
MOVIMIENTO DE LOS ANIMALES 


ÍNDICE GENERAL 


ZA 


128 


169 


171 
179 
181 
201 


215 


218